En un artículo en el portal reformista www.aafaq.org, el redactor liberal saudita Mansour Al-Hajj, quien reside en los Estados Unidos, analiza el programa escolar de Arabia Saudita, que incluye incitación a la violencia y el odio por el otro. El propio Al-Hajj, es un ex-alumno del sistema educativo saudita, argumenta que mientras el Islam wahabí siga siendo la religión oficial del país, no habrá posibilidad de una reforma significativa en los planes de Arabia Saudita. También cuestiona la política estadounidense de exigir una reforma en las escuelas sauditas mientras al mismo tiempo permite que los planes de estudio religiosos wahabí se enseñen en el propio Estados Unidos.

Lo siguiente son extractos del artículo: [1]

«A pesar de los ‘cambios’ y ‘correcciones’ introducidos por el gobierno de Arabia Saudita, el plan de estudios saudita todavía incita a la violencia y el odio»

«Desde el 11 de Septiembre, ha habido un debate continuo… sobre lo que se enseña en las escuelas sauditas, [ambos] dentro del Reino y fuera. Todos los estudios que han examinado y analizado el plan de estudios islámicos han acordado que, a pesar de los ‘cambios’ y ‘correcciones’ que, según el gobierno de Arabia Saudita se han introducido, estos planes de estudio todavía incitan a la violencia y al odio por el otro.

«Me parece extraño que todo el mundo se está centrando en los propios programas de estudios, sin tener en cuenta las fuentes sobre los cuales están basados. La mayoría de los ejemplos que se han examinado y [caracterizado como] incitación a la violencia y al odio están basados en las principales fuentes islámicas – es decir, el Corán y el Sunna. Por lo tanto, lo que se necesita modificar son las fuentes, no los planes de estudio.

«El último informe, de julio del 2008… [encontró que] el plan de estudios del noveno grado incluye el siguiente hadith: «Fue relatado por Abu Huraira que el Profeta dijo: ‘El Día del Juicio Final no vendrá hasta que combatan a los judíos y los maten. Los judíos se esconderán detrás de las piedras y los árboles y las piedras y los árboles invocarán: Oh musulmán, oh sirviente de Alá, hay un judío detrás de mí, ven y mátalo – excepto el árbol gharqad, que es el árbol de los judíos. [Este hadith aparece] en el Sahih de Al-Bukhari, que los musulmanes consideran como los textos más fiables después del Corán. [2]

«El plan de estudios de octavo grado sobre monoteísmo incluye Corán 5:60: ‘Debería señalarte algo mucho peor que esto, [según lo juzgado] por el trato que este ha recibido de Alá? Aquellos que incurrieron en maldecir a Alá y Su ira, aquellos a quienes Él ha convertido en monos y cerdos». Según el comentario de Ibn ‘Abbas, [3] este verso se refiere a los judíos que Alá maldijo y castigó transformándolos en [bestias]: a los jóvenes en monos y los viejos en cerdos».

«En el libro de texto del 11º grado Aspectos de la Historia Política y Cultural de los Musulmanes, el bahaísmo es caracterizado como ‘una de las sectas destructivas místicas de la era moderna’. El libro de texto dice más adelante: «Por lo tanto, está claro que la religión Bahai de Al-Bab, [es decir, Ali-Muhammad de Shiraz, fundador del bahaísmo], así como también la religión de Qadian [es decir, el movimiento Ahmadiyya, fundado por Mirza Ghulam Ahmad de Qadian, India], son corrientes equivocadas que se unieron al Islam en una fase avanzada, con el objetivo de perjudicarla desde dentro y debilitarla. Ellos [sirven como] bases del colonialismo en nuestra tierra, y están entre los obstáculos de un nuevo renacimiento [islámico]'».

«Los planes de estudio sobre el Islam están basados en la interpretación [radical] wahabí de las fuentes religiosas»

«Deseo aclarar que en Arabia Saudita, a los alumnos se les enseña el Islam según la percepción y la interpretación de los wahabíes, con quien el fundador del estado saudita hizo un pacto. En [el pacto], el rey y su familia recibieron el control del estado y sus asuntos, [y a cambio se comprometieron gobernar el país según la doctrina wahabí].

«Como resultado, los planes de estudio saudita sobre el Islam están basados en la interpretación wahabí de las fuentes religiosas. Los ejemplos presentados anteriormente… están tomados de los hadiths del Profeta… o de los versos del Corán… o bien reflejan las ideas extremistas wahabíes…

«El Corán es claro y está escrito en árabe. El lector encuentra en este [todo tipo de versos]: los pacíficos y los agresivos, versículos que llaman a realizar actos de caridad, y [otros] que incitan a la violencia, versículos que predican el amor y versos que fomentan el odio. Los que predican la violencia puede encontrar lo que buscan y seguir [los dictados de] los versos violentos. [Contrariamente], aquellos que predican contra la violencia encuentran los versículos que instan a abstenerse de la violencia y el derramamiento de sangre. Esto es cierto del Corán y del Sunna, el cual está también repleto de [ideas diferentes] – permitiendo así a los seguidores de cada corriente encontrar cualquier cosa que se adapte a sus planes declarados y no declarados.

«Sin embargo, las ideas radicales wahabí no se basan directamente en los versos del Corán o los hadiths del Sunna, sino que reflejan la percepción general wahabí del Islam y las opiniones de los estudiosos religiosos extremistas, pasados y presentes.

«La reforma en los planes de estudio saudita es por lo tanto inútil. Los ejemplos presentados anteriormente muestran que la convocatoria a dicha reforma no producirá resultados mientras los wahabíes continúen creyendo que sólo ellos tienen derecho a enseñar el [Islam] e inculcar su interpretación del Islam en el público, en virtud de la facultad que les confiere el [régimen saudita]…

«En el 2006, Arabia Saudita hizo una promesa pública de cambiar los planes de estudio, y dijo que necesitaría un año a dos años para completar la tarea… [Sin embargo], los cambios y correcciones que hicieron en el plan de estudios saudita fue como mover los muebles alrededor de la casa en lugar de limpiarlos…»

La incitación al odio y la violencia en la educación informal

«Las escuelas no son el único lugar donde los niños [sauditas] aprenden el odio y la intolerancia… [Hay también] las clases de Corán, centros [religiosos] y campamentos de verano… cuya instrucción islámica no puede ser supervisada, [porque] la gente encargada, por lo general salafistas radicales, le dan a los alumnos lecciones orales [no basadas en ningún plan de estudios oficial]…

«Como graduado del sistema escolar de primaria y secundaria saudita, y como alguien que asistió a estas clases de Corán, sé de hecho que el daño a la mente causada por estas instituciones es permanente, y que las posibilidades de reparación de esos daños son muy pequeñas.

«Lo que aprendí en [mi] escuela saudita, y lo que los alumnos todavía aprenden hoy, es ‘el odio por la causa de Alá’. En las escuelas sauditas, los alumnos aprenden a acercarse a Dios y a agradar a Dios a través del odio, basado en un hadith que dice que el odio por la causa de Alá y el amor por la causa de Alá son ‘los pilares más fuertes de la fe’…»

«Una mente destruida por 12 años de [intolerante] escolarización no puede absorber nada [nuevo]»

«… Quisiera relatar algunas historias que [muestran como] el plan de estudios saudita destruye la mente. Cuatro meses después de venir a los Estados Unidos, me mudé a un pueblo donde hay algunos estudiantes de Arabia Saudita. Me reuní con ellos en la mezquita, donde oramos. Un día, durante Ramadán, los visité y los encontré muy contentos porque un joven norteamericano se había convertido al Islam. Mi compañero de cuarto, un estudiante de Maestría en Artes saudita, me dijo, con el rostro radiante: «Después de una búsqueda agotadora [por la verdad], este chico ha encontrado la verdadera religión, la religión del Islam’.

«Dije ‘felicitaciones’. [Pero] luego agregue sin rodeos: ‘Por qué [entonces] quieren los musulmanes matar a un niño afgano que se convirtió al cristianismo después de una agotadora búsqueda por la verdad?’ Respondió: ‘El de hecho debe ser asesinado, porque quiere descartar la verdad de la mentira. [Muerte] es el castigo establecido por el Sharia para aquellos que renunciar al Islam». Le dije: ‘Pero él [también] pasó por el proceso mismo de contemplación y búsqueda, al igual que tu amigo [estadounidense]. Él respondió [citando un hadith], ‘El que se convierte debe ser asesinado’…

«Otro ejemplo: Durante una conversación con [otro estudiante] saudita con una Maestría en Artes en los Estados Unidos, yo criticó al líder musulmán Muhammad el Conquistador [es decir, el sultán Muhammad II], quien tomó Constantinopla, por convertir la iglesia de Santa Sofía en una mezquita. Llamé esto un signo de intolerancia y falta de respeto por lo sagrado [a otros], además, ya he dicho, esto es contrario a los valores del Islam, que predican la tolerancia hacia el Pueblo del Libro [es decir, cristianos y judíos].

«[Mi interlocutor] se enojó por mi crítica al gran caudillo, y justificó sus acciones diciendo:» Cómo puedes decir tal cosa sobre el hombre del cual [el Profeta Mahoma] profetizó: «Constantinopla será conquistada – que excelente es que el comandante y que ejército!»‘…

«Una mente destruida por 12 años de [intolerancia] educativa no puede absorber nada [nuevo], no importa cuan simple y lógico sea. Esto es debido a la superposición constante [del dogma sobre dogma], y por la asfixia del pensamiento creativo y de la habilidad para cuestionar tabúes… Por eso tengo pocas esperanzas de que los miles de estudiantes sauditas que van a estudiar en los Estados Unidos no vayan a cambiar nada cuando regresen a su país – [aunque vuelven] con diplomas de las mejores universidades…»

Para leer el despacho en su totalidad en inglés por favor haga clic en el siguiente enlace
http://www2.memri.org/bin/latestnews.cgi?ID=SD257109


[1] www.aafaq.org, 25 de agosto, 2008.

[2] El Sahih es una compilación de hadiths recogidos por Muhammad ibn Ismail Al-Bujari (810-870 DC), un estudioso de origen sunita de Bujara. Es considerado en el Islam como una de las colecciones más auténticas de los refranes del Profeta.

[3] ‘Abdallah Ibn’ Abbas (m. 687 DC), un primo del profeta Mahoma, fue el autor de un comentario sobre el Corán titulado Tafsir Ibn ‘Abbas.