En las últimas semanas, el diario del gobierno saudita Al-Riad ha publicado varios editoriales pidiendo apoyo al régimen actual en Pakistán debido a su importancia en la preservación de la seguridad y la estabilidad en la región y en el mundo.

En otra medida de apoyo a Pakistán, el rey saudita ‘Abdallah ha emitido recientemente un directivo lanzando una campaña para recaudar $ 80 millones con el fin de ayudar a las víctimas de las inundaciones en Pakistán, el gesto ha sido fuertemente promovido en los medios de comunicación del gobierno saudita.

Cabe señalar que esta no es la primera vez que los medios de comunicación sauditas se han unido en defensa de Pakistán tras acusaciones occidentales de participación en el terrorismo. Cuando surgieron sospechas sobre la participación de Pakistán en los ataques de Mumbaiel en el 2008, los medios de comunicación sauditas se apresuraron en absolver a Pakistán de responsabilidad. Editoriales en los diarios sauditas Al-Hayat, Al-Jazirah, Al-Medina, Al-Riyad y Al Watan fueron devotos a este mensaje y algunos afirmaron que las acusaciones de Occidente contra Pakistán estaban encaminadas a desestabilizar este país y justificar una guerra en contra de los musulmanes. Estos llamaron a la comunidad internacional con el propósito de reducir las tensiones entre India y Pakistán, con el fin de evitar la posibilidad de una guerra entre ellos y también evitar la inestabilidad interna en Pakistán, que pondría en peligro su régimen. [1]

Lo siguiente son extractos de dos de los últimos editoriales en la prensa saudita:

Pakistán es el único país en la región que puede ayudar a combatir el terrorismo

A raíz de las acusaciones hechas por los países occidentales respecto a las conexiones de Pakistán con los talibanes, el redactor saudita Yusuf Al-Kuwailit escribió en un editorial: «… Puede ser que hay verdad en estas acusaciones e informes [sobre las conexiones entre Pakistán y los talibanes], estas incluso podrían ser hasta 30% [ciertas]. Tal vez sean elementos que no forman parte de las autoridades paquistaníes los que están haciendo esto. Esta posibilidad existe… Pero Occidente necesita a Pakistán, no sólo para su guerra contra los talibanes, sino también para asegurar que Pakistán ayude a [esta] en la lucha contra el terrorismo y en detener la propagación [del terrorismo].

«Si Pakistán cae y se convierte en un estado Talibán, será posible tratar con un país que tiene armas nucleares e influencia sobre todos sus [vecinos] en Asia usando sólo acusaciones recíprocas y sin opción de una presión diplomática?… [Si Pakistán cae, sus] tribus, la mayoría de los cuales comparten un origen común, se convertirán en una fuerza influyente debido a la estupidez de la política de Occidente.

«La filtración de esta información [sobre el ejercito paquistaní y los servicios de inteligencia colaborando con los talibanes] ha ayudado a los talibanes y ha reforzado su presencia. El señalamiento a dedo que apunta a Pakistán y a sus aparatos de inteligencia militar, procedentes de los peores adversarios y rivales de [los talibanes], es sólo el aliento moral que [este movimiento] necesita…

«Los Estados Unidos y Gran Bretaña no puede renunciar a Pakistán… porque es la única opción para luchar contra el terrorismo. Continuar preservando su seguridad es esencial… porque cualquier tipo de inestabilidad en Pakistán y cualquier vulnerabilidad allí a un golpe de estado o a una anarquía a la seguridad, servirán a los extremistas.

«Al igual que con Turquía y sus líderes militares, también aquí es el ejercito que controla al país, así como también la calle – pero es diferente en Pakistán. Pakistán se enfrenta a desafíos planteados por su mayor vecino, [India] que vio en la separación de [Pakistán] [de esta en 1947] una amenaza a su unidad. El problema es más amplio que la disputa de Cachemira. Esta trata con otros actores y elementos internacionales. El aumento en el número [de aquellos] que vienen de Europa y en particular de Alemania, para someterse al entrenamiento con armas y en explosivos [a fin de llevar a cabo ataques] en Europa y en los Estados Unidos significa que deben haber contactos con Pakistán tal como hoy, por cualquiera y todos los medios. Pakistán es la única fuerza capaz de detener el profundo terrorismo arraigado en la región.

«Si la seguridad de Pakistán se ve socavada, esta llevará a [los voluntarios] del mundo islámico y otros lugares a amontonarse en Pakistán en busca de entrenamiento, cada terrorista que desee cambiar el equilibrio de poder, primero y ante todo fuera de la hostilidad hacia Occidente. El mundo entonces será rehén de una situación de seguridad socavada y de máxima inestabilidad.

«La seguridad de Pakistán es la seguridad del mundo y todo lo que la destruya causara pérdidas para todos». [2]

Una Pakistán desestabilizada pone en peligro el Golfo Árabe

Otro editorial de Al-Kuwailit, publicado después de las inundaciones en Pakistán, criticó al mundo islámico por no saltar a la acción para ayudar a los islamistas de Pakistán y elogió a su propio país por ser de los primeros en enviar ayuda. Al explicar la necesidad de ayuda para Pakistán en su crisis actual y la importancia de prevenir el colapso de Pakistán, este escribió: «… [Si] el equilibrio político y social en Pakistán es perturbado, sus armas, su ubicación y su población heterogénea se [convertirá] en un grave peligro para su entorno y en particular para los países árabes del Golfo…» [3]


[1] Véase MEMRI Investigación & Análisis No. 478, «Preocupado por el futuro de Pakistán, la prensa saudita se congrega», 5 de diciembre del 2008, http://www2.memri.org/bin/espanol/articulos.cgi?Page=archives&Area=ia&ID=IA47808.

[2] Al-Riyadh (Arabia Saudita), 9 de agosto, 2010.

[3] Al-Riyadh (Arabia Saudita), 16 de agosto, 2010.