En un artículo el 23 de diciembre, 2010 Subhi Zu’aytar, editor de la sección política del diario saudita Al-Watan, lamentó la ausencia de mujeres en el parlamento iraquí y criticó a los políticos iraquíes y en particular el Primer Ministro Nouri Al- Maliki, por no nombrar a ninguna mujer al gobierno iraquí, diciendo que esto es evidencia de la pobre situación de la democracia iraquí. [1]

La ausencia de mujeres ministras fue condenado por el propio primer ministro iraquí, quien dijo, en su alocución el 21 de diciembre, 2010 sobre la aprobación del nuevo gobierno, de que le había pedido a las partes que nombraran mujeres en puestos ministeriales, pero esto no se había hecho. [2] Zu’aytar señaló que las críticas a Al-Maliki fueron algo irónicas, ya que su partido había sido uno de los que ofendió.

Cabe señalar que el propio país de Subhi Zu’aytar, Arabia Saudita, tiene uno de los más pobres registros en el mundo árabe en términos a los derechos y la igualdad de la mujer. [3]

Lo siguiente son extractos del artículo de Zu’aytar: [4]

«Cuando se celebraron las elecciones para el gobierno iraquí sin una sola [candidata en la contienda], fue una tragedia. Incluso el [Ministerio] de Asuntos para la Mujer le fue otorgado a un hombre. Fue aún más trágico cuando el Primer Ministro Nouri Al-Maliki criticó a los bloques parlamentarios por no hacer participar a ninguna candidata a ningún cargo del gobierno, olvidándose que su propia coalición y bloque estaban de hecho, entre los mismos grupos [que no presentaron ninguna candidata].

«Si las mujeres en Irak fuesen incluidas en el parlamento, constituiría la tercera fuerza política más [importante], con 82 representantes [en mi opinión] y sería capaz de hacerse cargo de importantes ministerios que prestan [verdaderos] servicios en lugar de esperar por las migajas de los ministerios [menos importantes].

«La ausencia de mujeres en el gobierno iraquí expone el problema de la democracia en este país. Las mujeres no son las únicas que sufren [de esto]. Al parecer, también ha perjudicado a la Lista Iraquí, que ganó la mayoría de los escaños en las últimas elecciones, su líder Ayad Allawi, que debía formar el gobierno, no lo hizo. Este fue derrotado por una coalición formada entre una variedad de diversas entidades políticas, cuya principal preocupación era la de excluir a las mujeres de los cargos del gobierno en Irak..

«Incluso la Lista Iraquí, presionada por los acontecimientos que rodearon las negociaciones [para el ensamblaje del gobierno], se olvidó del apoyo que había recibido de las mujeres de Irak y no las incluyó entre sus candidatas ministeriales. Todos los [demás] han actuado de manera similar, restringiendo a la mitad de la sociedad del liderazgo del país, a pesar de la probada capacidad de la mujer iraquí en [lidiar] con los [asuntos] nacionales, regionales e internacionales.

«Al-Maliki y los miembros del parlamento todavía tienen la oportunidad de enderezar las cosas, mediante el nombramiento de [mujeres] a cargos ministeriales que aún quedan vacantes, a pesar de que este recurso no puede [deshacer] el daño que los políticos ya han causado».


[1] Para obtener más información sobre la ausencia de mujeres en el gobierno iraquí, véase el informe del blog de MEMRI: «Mujeres iraquíes parlamentarias se quejan por exclusión del gobierno», http://www.thememriblog.org/blog_personal/en/33071.htm».

[2] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 21 de diciembre, 2010.

[3] Por ejemplo, a las mujeres en Arabia Saudita se les prohíbe por completo votar y participar en el Consejo del Shura y en las autoridades municipales (en el Consejo del Shura se les permite servir sólo a título consultivo); no se les permite conducir, no pueden trabajar como cajeras o vendedoras en tiendas, debido a la prohibición religiosa de que los hombres y las mujeres no se pueden mezclar y no pueden viajar – dentro o fuera del país – si no van acompañadas por un tutor masculino (su esposo, padre, hermano, o incluso hijo), cuya aprobación es necesaria para casi todas las decisiones en la vida de una mujer.

[4] Al-Watan (Arabia Saudita), 23 de diciembre, 2010.