En su columna del 27 de noviembre, 2014 en el diario saudita Al-Watan, ‘Ali Al-Sharimi criticó duramente a aquellos que dudan en condenar inequívocamente el terrorismo musulmán y encuentran excusas para ello – tales como es una respuesta a la agresión occidental-israelí, o deriva de frustraciones nacidas de la pobreza y el desempleo. Este escribió que tal justificativo apoya indirectamente a este terrorismo, y empuja a los jóvenes a participar en este terrorismo y en el jihad. Por lo tanto, dice, los que utilizan el discurso de apoyo a medias por el terrorismo no son menos peligrosos que las propias organizaciones terroristas.

Lo siguiente es una traducción de los principales puntos de su columna:

‘Ali Al-Sharimi (imagen: Al-Watan, Arabia Saudita)

«¿Han escuchado hablar alguna vez de la pandilla de los ‘peros’? En pocas palabras, es una banda [de personas] que se ha enamorado de la palabra ‘pero’, y su romance con esta palabra es una historia de amor prolongada. Esta banda se contradice a sí misma: apoya, pero no apoya, se opone, pero no se opone, condena, pero no condena. Esta pandilla no tiene ni color, ni sabor, ni olor – porque si bien [señala que] no apoya las operaciones terroristas, se inventa excusas despreciables [para estas], justificándolas en las mentes del pueblo, principalmente [entre] la gente sencilla. [De hecho], hay [entre la pandilla] quienes apoyan [las operaciones terroristas] en secreto y vergonzosamente…

«Esta pandilla de la palabra [‘pero’] surgió por primera vez con [la aparición] de la organización Al-Qaeda, y principalmente después de los acontecimientos del 11 de Septiembre, cuando comenzó a condenar el terrorismo y al mismo tiempo lo justifico llamándolo una respuesta [comprensible] a las injusticias cometidas contra los musulmanes desde dentro y fuera. No sé cómo [pueden justificar el terrorismo como una reacción a la injusticia cometida contra los musulmanes en los países musulmanes], mientras que al mismo tiempo argumentan que la democracia occidental y la libertad es apostasía y un crimen! Ya que si la ausencia de libertad [en los países musulmanes] justifica el terrorismo, entonces, ¿cómo explicar el terrorismo que se lleva a cabo en varios países europeos en los que la vida no puede ser más democrática?

«Con respecto a la injusticia [hecha hacia los musulmanes] desde afuera, ellos [los miembros de esta pandilla] se refieren a la injusticia de Occidente contra los musulmanes. Estos explican el terrorismo, justificándolo con el argumento de que se trata de una reacción a la agresión occidental e israelí. Pero ¿cuál es la conexión entre el masacrar musulmanes y los crímenes de Occidente contra nosotros? ¿Somos la única nación que sufre opresión y sometimiento?! Muchos pueblos son más oprimidos que los musulmanes – pero estos no conocen los ataques suicidas. La verdad es que desde los albores de la historia de nuestro tiempo, las injusticias que algunos musulmanes infligen a sus propios hermanos [musulmanes] son mucho peores que las injusticias infligidas a ellos por otros. Observen cómo las facciones radicales en Siria, Somalia, Irak y Afganistán luchan entre sí!

«Si el terrorismo es el resultado de la tiranía de Israel, ¿por qué Al-Qaeda y el EIIS no toma represalias en contra de Israel? Uno de los falsos argumentos reiterados por la pandilla del ‘pero’ es que el terrorismo es una respuesta natural al radicalismo laico y liberal. Esta es una excusa falaz – quien ha escuchado hablar de los árabes seculares y liberales que practican el takfir [es decir, acusar a otros de herejía], cortando cabezas, o perforando corazones?

«Las excusas de estas pandillas [también] incluyen la declaración de que el terrorismo es una respuesta a la frustración derivada de la pobreza y el desempleo. Pero esto va en contra de la realidad – las facciones más radicales no sufren de pobreza o desempleo. Por el contrario poseen suficiente dinero para sus ataques terroristas.

«Un nuevo [tipo de] hombres del ‘pero’, en una interacción sectaria, surgió claramente [seguido] a los hechos ocurridos en Al-Dalwa [en Al-Ahsa, Arabia Saudita, donde chiitas fueron atacados mientras oraban y cinco murieron el 3 de noviembre, 2014[1] ], cuando avergonzados condenaron el ataque [pero calificaron su condena] añadiendo, «pero también tenemos que condenar el asesinato y masacre chiita de nuestros hermanos sunitas en Irak, Siria, el Líbano y Yemen. Este es el mismo lenguaje que tanto hemos escuchado de los predicadores en las mezquitas, que gritan desde el púlpito, ‘Oh musulmanes! el Islam prohíbe el derramamiento de sangre! – pero vean lo que le está sucediendo a los musulmanes en Chechenia, Cachemira, Bosnia, Palestina, Afganistán e Irak! Vean el racismo occidental y la arrogancia de Estados Unidos contra los musulmanes’. Es este discurso incitador violento que crea una atmósfera que empuja a los jóvenes hacia el seno del terrorismo, y en adoptar la forma de pensar jihadistatakfiri.

«La pandilla del ‘pero’ es no menos peligrosa para las sociedades musulmanas que las propias organizaciones terroristas».

Nota al final:


[1] Véase MEMRI Despacho Especial No. 5901, Columnistas sauditas: Existe incitación anti-chiita en nuestro país, 10 de diciembre, 2014.