Introducción

En octubre del 2004, el Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, convirtió en ley el Acta Global de Revisión del Antisemitismo del 2004. Bajo este acta, Estados Unidos «continuará apoyando con entusiasmo los esfuerzos por combatir el antisemitismo en todo el mundo a través de relaciones bilaterales y la inateracción con organizaciones internacionales tales como la Organizaciónpara la Seguridad y la Cooperación en Europa ( OSCE ), la Unión Europea y las Naciones Unidas». Además, se ordena la designación al Departamento de Estadode un enviado especial para monitorizar y combatir el antisemitismo en todo el mundo.

El prefaciode la ley destaca que «los actos de antisemitismose han incrementado significativamente en frecuencia y alcance en países de todo el mundo, incluyendo algunas de las democracias más fuertes,durante los últimos años, y el ascenso en laviolencia antisemita ha hecho que las organizaciones internacionales […] den prioridad y presten nueva atención al tema «.

El acta pide que se envíe un informeexpreso de los actos antisemitas en todo el mundo y de las medidas tomadas por los respectivos gobiernos para hacerles frente al Senado y a la Cámara de Representantes a mediados de noviembre del 2004. Además, debe añadirse a continuación una sección acerca de antisemitismo al Informe por Países acerca de las Prácticas de Derechos Humanos del Departamentode Estado, e informes anuales sobre la Libertad Religiosa Internacional. Esta sección va a incluir «una descripción de la naturaleza y el

grado de los actos de antisemitismo e incitación antisemita ocurridos durante el año precedente, incluyendo descripciones de a) violencia física o actos de hostigamiento contra el pueblo judío y actos de violencia o vandalismo contra instituciones de la comunidad judía, incluyendo escuelas, sinagogas y cementerios; b) casos de propaganda en medios gubernamentales y no gubernamentales que intente justificar o promover el odio racial o incitar actos de violencia contra judíos; c) las acciones tomadas, de haberlas, por parte del gobierno de cada país para responder a tal violencia y ataques para eliminar tal propaganda o incitación; d) las acciones tomadas por tales gobiernos para decretar y para hacer cumplir las leyes referentes a la protección del derecho a la libertad religiosa del pueblo judío; y e) los esfuerzos de cada gobierno para promover la educación tolerante e imparcial».

Debe observarse que el prefacio también asevera que «el antisemitismo tomaen ocasiones la formade vilificacióndel sionismo,el movimiento nacional judío, y de incitación contra Israel». Sin embargo, esto no se menciona en la propia acta, y no se estipula monitorización o seguimiento de tales vilificación e incitación contra Israel y el sionismo.

A pesar de esto, la ley fue recibida con oposición por los legisladores del mundo árabe, que afirmaron que según la ley, cualquier críticaa lapolítica israelí sería considerada antisemitismo. Llamaron al acta una interferencia en los que temas nacionales de los estados, expresaron aprensióna que su implementación dañe la libertad de expresión, y protestaron contra lo que vieron como la considerable influencia judía en Estados Unidos. Algunos llamaron al acta «racista» porque obvia el hecho de que los árabes son también semitas y que son también víctimas de discriminación y persecución. Otros afirmaron que Estados Unidos, a través de este acta, intentaba forzar sus valores en el mundo, y que su arrogancia extiende el odio por todo el mundo.

Varias reacciones mencionanel Instituto de Investigación Mediática de Oriente Medio ( MEMRI ) como una de las organizaciones que sometieron el tema al examen público y así prepararon el camino a esta ley.

En el décimo Seminario Mediterráneo de la OSCE, celebrado en Sharm El-Sheikh el 18 y 19 de noviembre, Egipto apoyó con éxitoque la OSCE ampliase su enfoque para que la islamofobia fuera otro tema a monitorizar. Según el semanario A l-Ahram, «La organización planea ahora nombrar tres representantes especiales: uno para monitorizar la escalada del fenómeno de la islamofobia; otro para el antisemitismo y un tercero para otros tipos de discriminación, intolerancia y xenofobia». 1

Los siguientes son los principalesargumentos contra el Acta Global de Revisión del Antisemitismo del 2004:

El acta pretende la protección de Israel y del sionismo, no de los judíos

El principal argumento contra el acta es que es política, no humanitaria, y que pretende escudar a Israel de la crítica legítima a su política hacia los árabes. Un artículo d el diario londinense Al-Quds Al-Arabí, considerado pro – Saddam, indica que «colocaría dentro de la ley y protegería el terror israelí, daría al gobierno de Israel vía libre para matar, masacrar y destruir […] y sería una defensa fácil contra todos los autores, clérigos y políticos que elevan su voz en protesta – particularmente en la patria árabe y el mundo islámico».

El artículo desacredita la presunta sumisión del Presidente Bush al lobby judío norteamericano, y afirma que el acta es racista : «El presidente norteamericano George Bush viola todos los estándares morales arrojándose en brazos del movimiento sionista […] para conseguir los votos del lobby judío y ser reelegido […]. Nadie discrepa de que el antisemitismo sea peligroso y condenable. Pero lo preocupante es la mezcla obvia entre judaísmo ysionismo, y el trato de cualquier crítica al estado hebreo y sus guerras de destrucción y limpieza étnica contra los árabesde Palestina como crítica a los s emitas […]. Esperábamos que el Presidente Bush expandiera el marco del acta a toda persecución religiosa, sin distinción o discriminación entre religiones […].

El Presidente Bush no puede prohibir las metáforas deWilliam Shakespeare, que retratan a los judíos con descripciones desagradables y los describe como vampiros, como en » El mercader de Venecia «. Pero puede forzar a los árabes a normalizar las relaciones con Israel y dar forma de nuevo a su religión y fe, de modo que sirva a esta normalización, sin que [los árabes] reciban sus derechos legítimos mínimos. Esta ley es racista en su contenido y hostil a los árabes y a los musulmanescon el pretexto del peligro del antisemitismo […]» 2

El columnista Mohammed Al-Samak escribe en el diario gubernamental egipcio A l-Ahram que los árabes se oponen al antisemitismo, pero que el modo en que Estados Unidos entiende el antisemitismo coloca tanto a Estados Unidoscomo a Israel al margen del resto del mundo: «En principio, los musulmanes en general y los árabes en particular no pueden sino oponerse al antisemitismo. Esto nose debe a que los árabes sean s emitas como los judíos, sino a que hemos pagado y pagamos aún un precio muy alto por los actos antisemitas […]. El a ntisemitismo tiene dos víctimas, no una: los judíos, que fueron perseguidos, torturados y quemados vivos en los campos de exterminio [Nazis], y los árabes cristianos y musulmanes que pagaron y aún pagan las remuneraciones de estos crímenes debido al complejo de culpa de Europa […].

Estados Unidos ha adoptado una definición determinada por los diccionarios y diversas fuentes académicas – que el antisemitismo es el odio a los judíos, al sionismo oa Israel. Esto significa que cualquier crítica al sionismo como empresa política es considerada antisemita, y cualquier críticaa la política de Israel, sus crímenes colectivos en el West Bank y Gaza, su ocupación de zonas de Siria y del Líbano y sus amenazasde volarla central nuclear iraní también sean consideradas antisemitismo […].

[Esta definición] establece una nueva realidad en las relaciones internacionales, que divide al mundo en dos bandos – uno que es acusado de antisemitismo, que incluye al mundo islámico, el mundo católico (Latinoamérica), el mundo ortodoxo (Rusia), el mundo budista (China) y el mundo secular (la Unión Europea); y otro que se opone al antisemitismo, que incluye tan sólo a Estados Unidos y a Israel. Implementar esta ley americana responderá a la pregunta de si esta política logrará lucha r o por lo menos calmar el antisemitismo, o si lo prenderá en todo el mundo – no por odio a los judíos, sino por resentimiento hacia Israel y a Estados Unidos». 3

El columnista Ahmed Al-Rub’i afirma en el diario londinense en árabe Al-Sharq Al-Awsat que el acta está diseñada para proteger a Israel: » Semitismo es un término que incluye a mucha gente. Los judíos son s emitas y sus víctimas palestinas son semitas. Si la ley [se refiere] al s emitismo, el primero entre los culpables tendría que ser Ariel Sharon, que perpetra crímenes contra los palestinos semitas, les asesina e impone el castigo colectivosobre ellos. El objetivo de la ley tampoco es proteger a los judíos, dado que hay muchos judíos dentro del estado hebreo y fuera de él que se oponen a la política de Israel, así como judíos americanos que son perseguidos y boicoteados por el conjunto de las instituciones mediáticas norteamericanas por criticar a Israel.

Esta ley es para proteger Israel, pero el nombre dadoes el de [ley contra] el antisemitismo. Así que es un honor para nosotros unirnos a los muchos autores y comentaristas políticos de la lista de antisemitas [hecha por] el Departamento de Estado — mientras el semitismo en la ley del Presidente Bush se refiera a Israel […] que se especializa en imitar al estado Nazi […]». 4

Una acusación particularmente dura es lalanzada por Ghazi Al-Aridhi, columnista d el diario saudí Al-Riyadh,que afirma que la ley permite a Israel dañar a los judíos y culpara otros:

«El ataque israelí contra Europa, particularmente contra Francia y alguna de las sociedades europeas con judíos, está en marcha, y el titular es actualmente » antisemitismo «. Los aparatos israelíes de inteligencia han llevado a cabo operaciones contra blancos judíos en Francia, con el objetivo de culpar a los musulmanes y asustar e inquietar a los judíos franceses para subrayar [así] que deben salir de Franciahacia su madre patria, Israel […]. El Acta [de Revisión Global del Antisemitismo ] permite a Israel, por medio de sus aparatos [de seguridad], realizar cualquier operación contra instituciones o individuos judíos por todo el mundo y culpar a sus «enemigos» [por ello] […].

Todos [serán objeto]de condena y acusaciones de antisemitismo y apoyo al terrorismo si critican a Israel […]. Esta es una «ley contra el odio aIsrael», pero aún así, al mismo tiempo, impera la ley de la selva en el odio a los árabes y musulmanes, y referente a la expropiación de sus casas, propiedades e instituciones […]». 5

El acta daña la libertad de expresión y constituye una injerencia en asuntos domésticos

Otro ataque frecuente contra el acta es que daña la libertad de expresión y contradice los principios declarados de los Estados Unidos. En el diario gubernamental egipcio Al-Ahram, el columnistaDr. Mahmoud Suleimanafirma que la nueva ley es un golpe a la libertad de expresión, y constituye una injerencia exterior en los asuntos domésticos de países soberanos: «Según esta ley, la crítica al asesinato de mujeres y niños, la expulsión de miles después de destruir sus hogares, y la expropiación de regiones agrícolas – como hacen las fuerzas israelíes de ocupación — va a ser incluida en el marco [del término] antisemitismo […].

La importancia de este suceso yace en la transferencia de las competencias de monitorización y supervisión de las organizaciones no gubernamentales norteamericanas […] al nivel oficial – [del] Departamento de Estado […]. De haber preparado esta ley un organismo neutral, no habría interesado solamente a los judíos o al antisemitismo (un término que incluye a los árabes) sino [que también habría interesado] al peligro de caracterizar cualquier obra o declaración como racismo u hostilidad hacia las religiones monoteístas, y condenaría igualmente lasdeclaraciones israelíes llenas de expresiones de daño a los árabes y al Islam […].

El acta está en contradicción esencial con todos los llamamientos norteamericanos, pasados y presentes, a la democracia, la igualdad yla no discriminación. Se encuentra en contradicción esencial con los derechos humanos fundamentales, el primero la libertad de expresión. [Este acta] constituye una interferencia en asuntos domésticos [de estado], porque concede al enviado especial responsable de supervisar y a los miembros de las misiones [diplomáticas] norteamericanasel derecho a supervisar y monitorizar temas que son el centro de los asuntos domésticos de estado.

Igualmente, [la ley] es una especie de extorsión, porque liga la ayuda financiera [norteamericana] a cerrar la boca […]». 6

El Dr. Mustafá Abd Al-Ghani también argumenta en el diario egipcio Al-Ahram que el acta es un golpe a la libertad de la expresión, diciendo que con esta nueva ley «los judíos pueden extenderse libremente por el mundo y hacer lo que quieran con el amo imperialista del mundo respaldándoles y apoyándoles, e incluso promulgando leyes y [publicando] comunicados oficiales para proteger solamente los derechos humanos del judío. [Esto] se debe a intereses electoralistas, la presión de la derecha conservadora [en Estados Unidos] o a la influencia de individuos o instituciones de investigación que en su mayoría representan a un grupo de entre los orientalistas nuevos […]. [Los derechistas que apoyan el acta] tienen vínculos con organizaciones como el MEMRI, que juega hoy el papel de culpar y exigir que [se envíe] a juicio a cualquiera tentadode decir cualquier cosa que pudiera interpretarse como autodefensa contra el fuerte […]». 7

En otro artículo, el Dr. Abd Al-Ghani menciona otra vez a «la organización sionista MEMRI «, diciendo que el MEMRI «apuntó abiertamente al Centro Zayed, el centro cultural de los UAE,porque era neutral y porque recibió a muchas [figuras] que influenciaban realmente con su pensamiento […]. El ataque contra el Centro Zayed le acusó de ser hostil a Estados Unidos, de antisemitismo, diseminación de teorías conspiratorias, negación del Holocausto y similares, y en última instancia el centro fue cerrado […]. Estamos en la edad en que los sionistas han asumido el control del pensamiento evangelista y del pensamiento humano en general, y en el nombre de «los judíos» han comenzado a hablar de actuar paradecretar leyes contra otros – los » Goyim «, como llaman a sus enemigos, cuya sentencia es siempre la muerte […].» 8

El diario Qatarí Al-Sharq indica que el acta es una forma de «terror intelectual»: «La ratificación de Bush de esta ley subrayade nuevola influencia judía que se extiendeprofundamente en la administración norteamericana actual […]. El resultado natural de esta ley será una especie de ‘terror intelectual’ por parte de la administración norteamericana disfrazado de ley, a través de la cual cada opinión críticacon Israel y sus obrasterroristas, particularmente en nuestra región árabe, será prohibida. Por otra parte, cualquiera con opinión [crítica] será sometido a juicio. Así que nos encontramos ante un nuevo apoyo norteamericano a la política israelí […].

En nuestra opinión, esta ley ampliará el ciclo de enemigos de la administración americana actual, que está entrando en aguas profundas ensu evidente parcialidad hacia Israel […]». 9

Los americanos quieren forzar al mundo [a tener] sus valores

El intelectual egipcio Dr. Abd Al-Wahhab Al-Masiri, autor de la enciclopedia » judíos, judaísmo y sionismo «, indica: «La ley es parte del ataque americano contra el mundo». A grega: «Estados Unidos quiere reforzar su hegemonía [sobre el mundo, y con este fin] utiliza a veces el tema de la democracia, a veces la aplicación de los derechos humanos, y últimamente el antisemitismo. Todos [estos temas] son herramientas que Estados Unidos utilizaparainterferir en los asuntos de otros países y forzar su política [de otros países] a que tenga su misma perspectiva». 10

El periodista egipcio Hassan Abú Taleb, editor del » informe estratégico árabe «, también criticó el acta en el diario saudí Al-Watan, afirmando que Estados Unidos intenta forzar al mundo [a tener] sus valores: «Esta no es la primera vez que la autoridad legislativa norteamericana se ha colocado como autoridad legislativa del mundo entero. Está forzando su patrocinio en el mundo, y está demostrando opiniones particulares que provienen de la experiencia americana, que intenta forzar sus valores en el resto de los países […]. Actúa para obligar a los gobiernos nacionales a aceptar [estas opiniones] como si la soberanía nacional careciera de sentido y los gobiernos nacionales fueran solamente gobiernos localesde un estado americano.

Hemos visto este comportamiento en el pasado en la ley americana de la libertad religiosa del mundo. Esta ley asume que la situación de las religiones en todo el mundo es igual a la del modelo americano, en el que cualquiera puede establecer una religión mientras a él le valga, […] sin tratar el hecho de que hay religiones monoteístas sagradas que no deben ser perjudicadas en ningún sentido, y que cualquiera que no pertenezca a ellas y que no crea en ellas, tiene vedada la expresión de cualquier opinión acerca de ellas […].

La administración Bush está planeando interferir directamente en lo que se escribe, publica y distribuye por el fenómeno judío en los países árabes y el [mundo]islámico — como si hubiera una necesidad imperiosa de dar protección absoluta a los judíos porque son ungrupo selecto que no deba ser criticado en absoluto. Este es un grupo que está por encima de la ley y por encima de las convenciones internacionales de derechos humanos, que no diferencian entre grupos en ningún sentido.

El peligro se hace más evidente a la luz del significado adoptado por la maldita ley – según la cual, toda críticaa Israel, particularmentea sus acciones inhumanas y bárbaras contra los palestinos, se incluye en el término » antisemitismo «. La ley afirma aparentemente que cualquiera que se atreva a criticar al estado judío, incluso políticamente – [lo que no es] diferente de [cualquier crítica contenida]a cualquier país del mundo, incluyendo a los propios Estados Unidos – expresa odioa los judíos […].

La maldita ley no reconoce que los árabes son s emitas, ni que la discriminación contra ellos está aumentando […] en algunos países europeos y en los propios Estados Unidos, [hechos] que se deberían haberse mencionado [en la ley] con una sola palabra [al menos]. [Ignorando estos hechos,] la ley constituye una discriminación indignantea causa de la religión y de la raza […].

Ignorar la existencia de la ley no es suficiente […]. Lo mínimo [que se exige] a la Organización de la Conferencia Islámica es publicar un comunicado oficial que rechace la ley en conjunto y que [al hacerlo] sirva como modelo para los países islámicos, para no mantener relaciones con el enviado especial americano para el antisemitismo.

Lomínimo también para los países árabes es que se unan contra la ley y rechacen cada injerencia [en sus asuntos] que pretenda evitar la libertad de expresión y la creatividad, [incluyendo] la críticaa la fea cara de la política de Israel[…]». 11

Apoyo al acta:
Cada ley que luche contra el racismo beneficia también a árabes y musulmanes

La respuesta de Abd Al-RahmanAl-Rashed, ex editor del diario londinense en árabe A l-Sharq Al-Awsat y actual director general de A l-Arabiyya TV, contrasta con la crítica al acta y la oposición a cooperar con Estados Unidos en su implementación.

Invitando a los árabes a apoyar la ley escribe: «Existe lapreocupación de que esa ley […] se convierta en [una ley] contra los derechos árabes en su lucha contra Israel. Aún con todo, a pesar de la posibilidad de que la palabra ‘ antisemitismo’ sea malinterpretada, debemos entender la ley tal como es – como ley de supervisión, no de castigo.

En segundo lugar, la ley lucha contra el racismo y es justo que esta ley tenga nuestro apoyo, no nuestra condena.

Es apropiado que digamos ‘sí’ a la ley, y deberíamos exigir que se expanda para incluir a cualquiera que incite al racismo contra musulmanes, negros o cualquier [otra] minoría. Tal resolución tendrá mayor significado y mayor apoyo público que si se limita a un grupo de personas.

Al mismo tiempo, no debemos cometer un error y confundir Israel con judaísmo, o pensamiento sionista nacionalista extremista con religión judía. [Si lo hacemos] caeremos en el racismo evidente,idéntico al racismo de los que son hostiles a los árabes y a los musulmanes por los actos de algunos de nosotros.

La verdad histórica que es desconocida para muchos es que proteger a los judíos semitas del racismo de Europa sirve a los intereses de los árabes y musulmanes que emigraron al continente por millones tras la Segunda Guerra Mundial. Tras la derrota del pensamiento Nazi, se constituyeron leyes estrictas [en Europa] contra la discriminación racista de minorías religiosas y étnicas […]. Muchas de las leyes que vemos hoy en Occidente protegiendo mezquitas, dando sus derechos a los ciudadanos de origen árabe y musulmán y castigando a cualquiera que los discrimine por la raza o la religión en cuestiones públicas o en la vida pública se originaron de este movimiento humanitario comprometido con [la idea de que] la tragedia del racismo antes y durante la Segunda Guerra Mundial […] no se repita […].

Cualquier ley nueva para la lucha contra el racismo, tan limitada como pueda ser al principio, cumple en última instancia el objetivo supremo – la guerra contra el racismo, en todas sus formas, por todo el mundo […]». 12

* Aluma Dankowitz es director del Proyecto de Reformas en el MEMRI.


1 Al-Ahram Weekly (Egipto), 25 de noviembre del 2004.

2 Al-Quds Al-Arabi (Londres), 18 de octubre del 2004.

3 Al-Ahram (Egipto), 3 de noviembre del 2004.

4 Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 17 de octubre del 2004.

5 Al-Riyadh (Arabia Saudí), 31 de octubre del 2004.

6 Al-Ahram (Egipto), 10 de noviembre del 2004.

7 Al-Ahram (Egipto), 15 de noviembre del 2004.

8 Al-Ahram (Egipto), 29 de noviembre del 2004.

9 Al-Sharq (Qatar), 17 de octubre del 2004.

10 Aakher Sa’a (Egipto), 3 de noviembre del 2004.

11 Al-Watán (Arabia Saudí), 8 de noviembre del 2004.

12 Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 18 de octubre del 2004.