En el sermón del viernes del 3 de diciembre del 2004, retransmitido en la televisión de la Autoridad Palestina, el predicador Mohammed Jammal Abú Hunud hizo un llamamiento al desarrollo de un discurso islámico moderno, que reconozca al ‘otro’, le trate con tolerancia y evite el fundamentalismo y la violencia. 1 El sermón fue retransmitido desde la mezquita presidencial de Gaza, en presencia del Presidente de la OLP, Abú Mazén, el secretario general de la presidencia, Al-Tayyib ‘Abd Al-Rahim, el ex ministro del interior, Haní Al-Hasán y otros altos funcionarios. El predicador leyó el sermón de una hoja de papel.

Todo esto difiere de los sermones previos emitidos en la APTV 2 que eran retransmitidos desde la mezquita del jeque Ijlin, donde los predicadores usuales, como el jeque Ibrahim Madhi o el jeque Ibrahim Mudeiris (empleados de la Autoridad Palestina), llamaban frecuentemente a la jihad y a las operaciones de martirio, e incluían mensajes antiamericanos, anti-británicos y antisemitas.

Lo siguiente son extractos del sermón de Abú Hunud:

«No hay duda alguna de que la presente es la era de la revolución de la información, la comunicación y la tecnología. Esta es la era de los canales de televisión, la clonación, la globalización e internet, que es claramente muy distinta de cualquier época previa. Los logros del hombre en esta era se encuentran en todos los ámbitos. No se puede seguir todos los avances asombrosos y descubrimientos científicos que se hacen a diario.

«La religión islámica es la religión apropiada para toda época y lugar. No está aislada de todo lo que ocurre en torno suyo en esta o en cualquier era futura. Dada su propia naturaleza y su fundamento, el Islam es la religión de la vida, con todos sus aspectos y ramificaciones materiales y espirituales…

«El discurso islámico contemporáneo no debe permanecer encerrado en moldes fijos y rígidos que ya no se adaptan a los avances de nuestra era y de la vida. En otras palabras, es necesario desarrollar y renovar el discurso islámico moderno. Este llamamiento a la renovación no es ajeno al Islam y al pensamiento islámico. La innovación es ley de vida y de existencia. La alternativa a la renovación, hermanos, es el estancamiento.

«Si el Islam se considera la religión de la vida con todas sus implicaciones, entonces el estancamiento en la vida de la nación islámica constituye una pena de muerte moral para la nación. En este contexto, el Profeta dijo: ‘Alá enviará a la nación que no renueve su religión al principio de cada siglo’.

«El significado de esta renovación, concebida por el Profeta, es revivir la sunna del Profeta [el estilo de vida], revocar las innovaciones que son reprensibles en el Islam y pulir el espejo de la religión para conservar su pureza y transparencia. Por otra parte, aplicar el principio de la ijtihad islámica 3 tanto en asuntos de religión como en asuntos mundanos [es necesario] para mantener el flujo de innovaciones de cada era y [estar al día] con los rápidos avances en todos los campos de la vida.

«Este es el principio del dinamismo en el Islam. Como Mahoma dijo: ‘Si la vida está en constante movimiento, el espíritu de este movimiento es la ijtihad que lo renueva continuamente’.

«Así que para nosotros está claro, oh hermanos, que la religión [Islámica] que fomenta la ijtihad, se adhiere a ella, eleva el papel del pensamiento humano, y aconseja la continua renovación a lo largo de la vida, es una religión que puede enfrentarse con todos los problemas que existen en el presente…

«El Islam definió el método islámico de predicar como aparece en el Corán [16; 125]: ‘Llama al camino de tu Señor con sabiduría y considerable exhortación, refuta con argumentos superiores’. Así que Alá determinó para nosotros las bases sobre las que se basa la predicación religiosa: ‘sabiduría’ para los que sólo son influenciables a través de la razón; ‘buena exhortación’ para los que la ‘buena exhortación’ influencia sus almas y sus mentes; y ‘refutarlos con argumentos superiores’ para los que sólo son influenciables a través del argumento.

«Estimados hermanos, esto significa que debemos respetar la mente humana, reconocer al ‘otro’, respetar su humanidad y mostrarle tolerancia.

«Uno no debe coaccionar, porque la coacción a cualquier religión sólo engendra hipócritas. El Islam desprecia la hipocresía y a los hipócritas… A través de esta vía islámica de predicación religiosa, las ideas del ‘significado divino’, la moderación y el rechazo a cualquier clase de extremismo, inclinación a la violencia o fanatismo son inculcadas en las mentes de los pueblos…

«El mundo en torno a nosotros nos mira de modos diversos, e incluso espera ver si nos sobreponemos a nuestro egoísmo y narcisismo para que podamos existir y enriquecer nuestra existencia…

«Debemos presentar a nuestros amigos [del mundo] cosas que les agraden y presentar a nuestros enemigos cosas que les hieran, lo que significa: unicidad del mensaje y el trato, y rechazo de la facción. Debemos consultar entre nosotros, porque dos musulmanes son como dos manos, una lavando a la otra…»


1 Debe destacarse que la APTV no retransmitió el sermón del viernes de la semana anterior, del 27 de noviembre del 2004, algo inusual actualmente.

2 MEMRI, Informe Especial No. 24, ‘Sermones de la Autoridad Palestina, 2000 – 2003’, http://www2.memri.org/bin/articles.cgi?Page=archives&Area=sr&ID=SR2403.

3 Ijtihad es el ejercicio del juicio independiente basado en las fuentes primordiales de la ley islámica, opuesto al taqlid, o confianza e imitación del juicio precedente.