En una entrevista el 13 de junio, 2018 con el canal de televisión Saudi MBC, el periodista saudita Mishal Al-Sudairy relató la historia del conflicto palestino-israelí, desde el Muftí Hajj Amin Al-Husseini, quien se alió a Hitler en la Segunda Guerra Mundial, a través de su sucesor Ahmad Al-Shukeiri, quien “vivió toda su vida en hoteles 5 estrellas y luchó a través de micrófonos” contra Yasser Arafat quien, a diferencia de Egipto y Jordania, rechazó las negociaciones con Israel. “La montaña se convirtió en la colinilla de los Acuerdos de Oslo, un monstruo que llegó después de ser demasiado tarde y [mucho después] de que Cisjordania se llenase de asentamientos, a pesar de que tuvo la oportunidad, en las conversaciones [de 1977] de la Casa Mena de recuperar Cisjordania sin un solo acuerdo”, este dijo. “Esa gente perdió [infinidad] de oportunidades” dijo, agregando en relación a la barbaridad de Hamas contra los miembros de Fatah en Gaza, “¿Cómo puede el mundo tenerle algún respeto a la causa [palestina]?”

En su columna para el diario saudita en Londres Al-Sharq Al-Awsat, Al-Sudairy, en mayo, 2018 expresó puntos de vista similares (véase la serie de MEMRI Despacho Especial No. 6941 – Periodista saudita a líderes palestinos: Han perdido demasiadas oportunidades para resolver el conflicto con Israel, es hora de la unidad palestina, paz con Israel 23 de mayo, 2017).

Para ver el video de Mishal Al-Sudairy en MEMRI TV, pulse aquí o debajo.

Palestina “no fue bendecida con líderes que asumieron responsabilidad por la causa; todo [esto] comenzó en la década de los años 30”

Mishal Al-Sudairy: “[Palestina] no fue bendecida con líderes que asumieron responsabilidad por la causa. Esto comenzó en la década de los años 30, con [Hajj Amin] Al-Husseini… Gran Bretaña estuvo más o menos de acuerdo en darles a los palestinos el 60% de Palestina. Esto está muy bien documentado. La mejor prueba de ello es que los británicos impusieron restricciones a la inmigración judía [hacia Palestina]. Unos años más tarde, estalló la Segunda Guerra Mundial. Nuestro hermano en el Islam [Al-Husseini] arruinó todo, cuando empacó y viajó a Berlín para reunirse con Hitler. Este se quedó en Berlín varios años durante la guerra y pronunció discursos en Radio Berlín. Este atacaría a los Aliados, despertando de esta manera la ira de todos ellos: los Estados Unidos, la Unión Soviética y Gran Bretaña

“Unos años más tarde, en 1945, cuando llegó a su fin la Segunda Guerra Mundial, fue propuesta la idea de una partición de Palestina. Eso fue en 1947, apenas dos años después de la guerra. A los palestinos se les otorgaría el 49% y a los israelíes un 51%. Al-Husseini también rechazó esto e incitó a los gobernantes árabes y a los ejércitos árabes a librar la guerra. La guerra se convirtió en el Nakba de Palestina. Cuando nuestro hermano en el Islam Al-Husseini, abandonó el escenario, fue seguido por [Ahmad] Al-Shukeiri, famoso por decir que combatía desde las trincheras y no desde hoteles, pero Al-Shukeiri nunca combatió en una trinchera e incluso nunca puso pie en uno. Vivió toda su vida en hoteles cinco estrellas y combatió a través de micrófonos”.

[…]

De Al-Husseini a Arafat, “Esa gente perdió [múltiples] oportunidades”

“Arafat, pueda este descansar en paz, fue aún peor. Puedan todos descansar en paz… Tras la guerra de 1973, hubo un intento de recuperar las tierras ocupadas por Israel. En aquel entonces, no había ni un solo asentamiento [judío] en Cisjordania. Se le preparó un asiento a Jordania [en la mesa de negociaciones], un asiento para Siria, un asiento para Palestina, un asiento le fue preparado también a Egipto y uno a Israel, para que pudiesen llegar a un acuerdo. Jordania y Egipto aparecieron, pero Siria y Palestina no. Después de un tiempo, Egipto recuperó el Sinaí y Jordania recuperó su tierra a través del tratado Wadi Araba. Pero Arafat, en lugar de tratar de recuperar las tierras [palestinas], se fue al Líbano y se involucró a sí mismo en la guerra civil allí. Todo terminó con Israel ocupando, por primera vez una ciudad [capital] árabe, Beirut. Estos cargaron a Arafat y a su grupo en un barco y los enviaron a Túnez.

[…]

“Peor aún, años después, la montaña se convirtió en la colinilla de los Acuerdos de Oslo, un monstruo que llegó ya demasiado tarde y Cisjordania se llenó de asentamientos, a pesar de que tuvo la oportunidad en el año de [1977] las conversaciones de Mena House – para la recuperación de Cisjordania sin un solo acuerdo. Así que esta gente perdió una [cantidad enorme] oportunidades”.

“¿Cómo puede el mundo tener algún respeto por la causa [palestina], si la [AP] en Cisjordania y [Hamas] en Gaza… se niegan a unificarse?”

“¿Cómo puede el mundo respetar a la causa [palestina] si la [AP] en ​​Cisjordania y [Hamas] en Gaza no se han hablado durante más de una década y se niegan a unirse? ¿Cómo puede esta causa, que a mi opinión es una causa justa, perderse de esa manera? Hamas, los discípulos de Qaradhawi y de la Hermandad Musulmana, recogieron a los miembros de Fatah y esto sucedió por primera vez en la historia y les arrojó desde los tejados de los edificios más altos hacia el asfalto y este fue el método misericordioso más compasivo que emplearon. ¿Cómo se puede respetar a tal gente?