Introducción

Los iraquíes se despertaron en la mañana del viernes, 12 de febrero el primer día de la campaña electoral oficial, a un masivo despliegue de coloridos carteles electorales en zonas públicas especialmente designadas, en la calle y prácticamente en cualquier pared disponible. Los carteles muestran imágenes de los candidatos, consignas y, lo más importante, un número asignado al azar por la Comisión Electoral a los partidos políticos, grupos, coaliciones e incluso individuos que buscan escaños en el próximo parlamento, que se utilizará para propósitos de votación.

En total, hay más de 6.000 candidatos que compiten por los 325 escaños parlamentarios, incrementados de los 275 escaños en las anteriores elecciones generales del 2005.

La votación está prevista para el 7 de marzo. Alrededor de 19 millones de iraquíes son votantes elegibles, además de 1,4 millones de votantes en 16 países árabes y extranjeros. La campaña tendrá una duración de unas tres semanas y es probable que sea viva y alegre y, lamentablemente en ocasiones, incluso hasta violenta.

La mecánica del voto

Los dos afiches en la parte superior sirven ambos como ejemplo de la propaganda política en las calles de Irak e ilustran gráficamente la naturaleza del proceso electoral en Irak. El afiche de la izquierda identifica al partido político bajo cuyo estandarte el candidato participa. En este caso, se trata de «La Coalición del Estado de Derecho», la coalición del Primer Ministro Nouri Al-Maliki, con el número de votación designado de 337. El afiche define al candidato, Mohammad Ali Sharif, quien ocupa el puesto No. 12 en la lista de candidatos de la coalición para la Provincia de Missan, al sureste de Bagdad, con una mayoría chiíta.

Del mismo modo, el afiche de la derecha identifica al candidato Ali Hashem Mukhar Uglo, quien participa en la coalición Iraqiya encabezada por el ex primer ministro Ayad Allawi. El candidato ocupó el sexto lugar en la lista de candidatos para la Provincia de Salah al-Din, al norte de Bagdad, con una mayoría sunita.

Cada uno de estos dos candidatos, al igual que otros miles, debe hacer campaña por separado en sus respectivas provincias para conseguir tantos votos como sea posible. El elector puede votar por la lista de candidatos tal como es, o puede optar por ordenar a los candidatos en un orden diferente. Los candidatos harán campaña con el doble objetivo de conseguir un voto para la lista en la que aparecen listados como candidatos, y mejorar su clasificación por los votantes, y por lo tanto mejorar sus posibilidades de obtener un escaño en el próximo parlamento. Esto es lo que yace detrás del concepto de la «lista abierta». En las elecciones del 2005, la votación estuvo basada en una «lista cerrada», lo que significa que el elector puede votar solamente por la lista de candidatos en su totalidad.

Hemos hablado con un candidato que ocupa el puesto número 4 en la lista de candidatos presentada por la Coalición Nacional Iraquí para una de las provincias. Él espera que la lista obtenga tres escaños. Así, este está realizando una campaña al estilo norteamericano, presionando al (hombre) para obtener un mayor rango de los votantes con el propósito de que pueda obtener un escaño en el próximo parlamento.

El uso del término «coalición»

Cabe señalar que los grandes grupos políticos prefieren el uso del término «coalición» porque una coalición es, en efecto, una amalgama de grupos o individuos reunidos por el líder de la coalición, no tanto por el bien de la cohesión ideológica sino simplemente para maximizar las posibilidades de la coalición en las elecciones o recompensar a amigos y a partidarios. A veces el término coalición se desea ocultar bien por el principal partido político detrás de este o por el simple hecho de que no hay primeramente ningún partido político.

En el caso de Al-Maliki, su coalición, el Estado de Derecho, se basa esencialmente en su Partido Al-Da’wa con su fuerte orientación islámica, pero dice que esta participando como un líder secular, por lo que el partido Al-Da’wa ha «desaparecido». La coalición de Allawi, Iraqiya, significa simplemente el ocultar el hecho de que no tiene un partido político de ningún tipo.

En aras del equilibrio, uno también debería mencionar una de las más grandes coaliciones en las elecciones, la Coalición Nacional Iraquí, que comprende esencialmente a los partidos chiítas, bajo el liderazgo de Amar Al-Hakim.

Conclusión

El sistema, a pesar de las tantas críticas, es altamente competitivo, incluso para los estándares occidentales. Con la excepción de los líderes del partido quienes están catalogados de superiores en las listas de candidatos, la gran mayoría de los otros candidatos deben hacer una campaña dura para ser tomados en cuenta y ser electos.

* El Dr. N. Raphaeli es Analista Senior en MEMRI.