Ahmed Al-Jaralah, editor jefe del diario kuwaití Al-Siyassah, firma un editorial reciente en apoyo de la victoria del Presidente Bush en las elecciones, y lo que ella significa para el mundo árabe. Lo que sigue es el artículo: 1

‘El mundo ha cambiado, pero no los árabes’

«Las relaciones entre países diferentes y el mundo han cambiado más allá de [todo] reconocimiento. En algunos casos, hasta los países han cambiado, y un orden nuevo controla el mundo. Es más, las Naciones Unidas ya no son capaces de gestionar las relaciones entre los distintos países. Todo ello sucede en el mundo exterior, mientras nada cambia en el mundo árabe. Aún vivimos en el pasado, apalancados en nuestras antiguas tradiciones. Nuestras tradiciones son la fuente de nuestros conceptos, sin importar la antigüedad [de las mismas]. Esto siempre nos ha arrastrado a conflictos con el mundo exterior que invariablemente terminan en nuestra derrota. Tales derrotas a su vez nos obstaculizan en el camino del desarrollo. Si hay algo que tenemos que hacer urgentemente, es corregir y remediar esta situación.

«Tendríamos que dar tan extenso prólogo porque la administración norteamericana – que es responsable de los cambios que surcan el mundo – ha comenzado a criticar Oriente Medio. Estados Unidos, que critica a los regímenes de la región y las condiciones de vida de sus pueblos, ha tenido éxito en sus esfuerzos en Afganistán e Irak. Esta administración norteamericana cuenta con el respaldo contundente de su pueblo, que recientemente reeligió al Presidente George W. Bush para otros cuatro años.

‘Nosotros, en Oriente Medio, avanzamos contra el desarrollo’

Entretanto, nosotros, en Oriente Medio, nos movimos en contra de las leyes del desarrollo cuando se celebraban las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Estábamos equivocados y utilizamos nuestros medios de comunicación de la manera equivocada. Afirmamos que Bush no sería capaz de ganar las elecciones, y afirmamos que los americanos no renovarían su mandato en la Casa Blanca. Nuestra manera de pensar se ve condicionada aún por nuestras arcaicas tradiciones… Desafortunadamente, no queremos admitir la verdad y aceptar este hecho. Pensamos que el Presidente Bush no lograría la reelección porque, en nuestra opinión, ha llevado a América a otra situación tipo Vietnam en Irak. De [ese] modo [de pensar] tan ignorante, causamos nuevas derrotas, mostrando al mundo entero que no somos de este planeta. Cuando Bush ganó las elecciones, nos retiramos a nuestra zona segura buscando algunos cálculos nuevos que, esperábamos, fuesen correctos y nos devolvieran nuestra vieja gloria. Esperábamos que nuestros nuevos cálculos llevaran a la administración norteamericana a una derrota desagradable.

‘América no se retirará’

«Afirmamos que el Presidente Bush nunca podría derrotar a Irak, y dijimos que la resistencia expulsaría a las fuerzas americanas de ese país. Mostramos terrorismo, que está matando inocentes en Irak como ‘ jihad ‘, y esperamos ganar al final porque [ello] está apoyado por Dios. Para apoyar nuestros cálculos, recordamos cómo se retiraron las tropas norteamericanas del Líbano en los ochenta a causa de la resistencia en ese país. Recordamos con ahínco cómo [los americanos] tuvieron que retirarse de Somalia debido a la resistencia montada por los señores de la guerra somalíes. Debido a este modo de pensar, nos olvidamos de que los Estados Unidos han cambiado, y el mundo ha cambiado con ellos. Las circunstancias actuales en el mundo no son las mismas que las de los días de la Guerra Fría, cuando la URSS era una superpotencia en sí misma.

«Todas nuestras teorías han sido respondidas con el segundo mandato del Presidente Bush. La misión de Irak continuará como en Afganistán. La administración americana ha enfatizado que no saldrá de Irak, al contrario que en Somalia y El Líbano, hasta que logre sus objetivos y complete su misión en ese país. Cambiar el mundo, fortalecer las relaciones con otros países y llevar la democracia y la libertad a tantos países como sea posible, es el objetivo estratégico de la actual administración americana, porque desde la perspectiva de su seguridad interna, especialmente [después de] los ataques del 11 de Septiembre de Washington y Nueva York, esto es más importante para Estados Unidos.

‘La cultura y la mentalidad de los árabes se convirtieron en una fuente de peligro para Estados Unidos’

«Las cosas iban bien para los americanos hasta que bin Laden entró en escena y les amenazó desde dentro de su territorio. Pero hoy todo ha cambiado. La cultura y la mentalidad de los árabes y [lo que está sucediendo] en Oriente Medio se han convertido en una fuente de peligro para Estados Unidos. Si fracasamos al entender el cambio de posición de la administración americana, lo que está sucediendo en Irak se extenderá de un modo u otro a otros países de la región hasta que el cambio deseado se imponga. La segunda prioridad del Presidente Bush es mantener la paz en Irak, y celebrar unas elecciones generales libres y justas en Irak.

«Bush considera que las elecciones de enero son muy importantes. Si alguien espera que Estados Unidos se retire de Irak de la misma manera que sucedió en El Líbano o en Somalia, tenemos que decir que esto no sucederá. Lo único que queda es que los regímenes árabes, que están desfasados con respecto al resto del mundo, entiendan que enfrentarse a Estados Unidos ya no es más el modo adecuado de mostrar su patriotismo, especialmente porque ellos [los regímenes árabes] son los verdaderos enemigos de sus [respectivos] pueblos y de sus [respectivos] países. [Ellos] deben entender que la administración americana apoya a sus pueblos [árabes], su libertad y sus derechos humanos».


1 Al-Siyassah (Kuwait), 15 de noviembre del 2004.