Un libro reciente por Muhammad Kamal Mustafa, el imam de una mezquita al sur de España, ha encendido la controversia en ese país. El libro, ‘Mujeres en el Islam’, describe cómo los hombres le deben pegar a sus esposas, citando el verso del Corán: «Y [acerca de] aquellos de cuya parte temen la desobediencia, amonéstales, expulsadas de la cama, y pégales [4:34]. «

Othman Al-Rawwaf, redactor saudita para el diario en idioma árabe con sede en Londres Al-Sharq Al-Awsat , criticó al imam español y a otros intelectuales que argumentan que el problema no es pegarle a la esposa, sino la manera en el cual es presentado a Occidente. Lo siguiente son citas del articulo de Al-Rawwaf: [1]

Discutiendo el Golpear a las Mujeres con los No-Musulmanes

«… Yo leí un artículo… que criticaba al [imam español] por presentar una imagen distorsionada del Islam respecto al problema de pegarle a la esposa. [El crítico dijo que] habría sido bueno hablar acerca del hecho de que el Islam nos dice que seamos graduales [en pegarle a la esposa] – a saber, primero se nos instruye de amonestar a la esposa [por su desobediencia, y si eso no funciona] expulsarla de la cama, y sólo si eso no funciona tampoco, pegarle. [También habría sido bueno recordar el hecho de que] Abdallah bin ‘Abbas decidió que el pegarle debe realizarse con un palillo o un pañuelo. El crítico concluyó que tales libros sirven a las conspiraciones de los enemigos de la nación musulmana.

«Con todo el respeto que yo tengo por este crítico islámico… y a pesar de mi saber cuan duro él se esfuerza por explicar el verdadero Islam a los no-musulmanes, y sobre todo al Occidente, el asunto de las mujeres en el Islam y la manera en que los musulmanes y no-musulmanes perciben la relación entre los hombres y las mujeres en el Islam es un asunto complicado que debe ser tratado con seriedad [y substantivamente] por los pensadores en el mundo islámico.

«Pegarle a la esposa no puede ser explicado en términos de necesidad y métodos no-dolorosos cuando se habla de los no-musulmanes, e incluso con muchas mujeres musulmanas… hace algunos años, yo participé con un grupo de árabes y académicos musulmanes en un simposio sobre el Islam y Occidente, organizado por la Universidad de Washington en Seattle.

En la discusión seguida a una presentación de la investigación, uno de los profesores de la universidad, quien se identificó como un musulmán turco, propuso una pregunta para los disertantes musulmanes. Él preguntó sus opiniones sobre golpear a la esposa en el Islam. Los expertos [participantes] Shari’a dieron varias respuestas, algunas de ellas explican las razones y justificaciones para pegarle a la esposa. Cuando uno de los profesores del Shari’a usó su lápiz [para demostrar], tocando su mano ligeramente y explicándole a aquellos presentes, ‘Esto es pegarle a la esposa en el Islam, suave y no con dolor’, exclamaciones de risa y asombro rompieron en la sala…

Justificaciones y Explicaciones son Inaceptables para los Occidentales

«Tales justificaciones y explicaciones son inaceptables, porque los intelectuales Occidentales están fundamentalmente opuestos al mismo principio de pegarle a la esposa. La mejor respuesta que yo escuche de uno de los conferencistas musulmanes en ese simposio no fue un intento por explicar o justificar el golpear a la esposa; más bien, él meramente dijo que golpear a la esposa en los Estados Unidos es mucho más corriente que en cualquier sociedad islámica.

«En una conferencia de la Asociación de Estudios del Medio Oriente de Norte América (AEMONA), celebrada en Washington hace unos años, yo vi a un grupo de mujeres jóvenes musulmanas que entregaban [una copia de] un Fatwa emitido por un clérigo musulmán que vive en Canadá, que dijo que les está prohibido a los hombres pegar a las mujeres. En esa misma conferencia, yo escuche a una mujer afroamericana musulmana… exigir que los clérigos musulmanes prohíban el golpear a la esposa, sobre las mismas bases religiosas como la decisión que prohíbe la esclavitud en el Islam…

«¿Cómo es posible la igualdad entre la gente si no hay igualdad entre las mujeres y los hombres? ¿Cómo puede haber igualdad entre hombres y mujeres cuándo los hombres piensan que la ley religiosa les permite pegar a sus esposas?… El extremismo y el terror son ocurrencias pasajeras en la sociedad islámica, y no duraran mucho. En contraste, el asunto de las mujeres continuará existiendo, porque sus raíces sociales son antiguas y debe ser señaladas completamente.»

Mujeres Exigen una nueva Interpretación del Shari’a

«El asunto de las mujeres en el Islam no debería ser tratado porque Occidente y las organizaciones internacionales de derechos humanos exigen igualdad entre hombres y mujeres en el mundo musulmán, sino porque es una necesidad en la sociedad musulmana. Las necesidades sociales, políticas, y económicas exigen que los problemas de las mujeres en el mundo islámico sean tratados. Las sociedades islámicas sufren muchas pérdidas financieras porque la mitad de sus medios y recursos financieros y humanos [es decir las mujeres] son neutralizados o no usados de la mejor manera posible.

Para empezar a tratar al problema de las mujeres en los países islámicos, debemos reconocer en primer lugar de que el problema existe, y no engañarnos a nosotros mismos en pensar que la situación de las mujeres en nuestras sociedades islámicas es mejor que en otras sociedades. Es verdad que el Shari’a concedió derechos a las mujeres islámicas que no son disfrutados por las mujeres occidentales hasta el día de hoy. Pero actos cotidianos en algunas sociedades islámicas han convertido estos derechos en derechos condicionales.

«Yo he escuchado esta declaración de un número creciente de jóvenes mujeres musulmanas que hablan en conferencias internacionales y exigen una nueva interpretación de los textos de ley religiosa respecto a las mujeres. Algunos, como el Dr. Rifat Hassan, conferencista en la Universidad de Louisville, creé que esta difícil misión no puede lograrse apropiadamente a menos que las mismas mujeres musulmanas lo lleven a cabo. Por consiguiente, algunas de las nuevas intelectuales femeninas musulmanes llaman en las mujeres musulmanas a convertirse en expertas en ley islámica para entender la posición islámica correcta respecto a las mujeres. Ellas exigen decisiones religiosas islámicas que sigan el camino de Aisha, la esposa del Profeta Muhammad. En las conferencias, yo he oído a algunas mujeres musulmanas jóvenes que citan a Aisha, quien estaba opuesta al Hadith que representaba a las mujeres negativamente, y ofreció una interpretación alternativa.

«Esta exigencia por una nueva interpretación respecto a las mujeres en el Islam, tal como fue producido por la escuela de pensamiento Aisha – si uno puede llamarlo así – debe ganar especial importancia en el mundo islámico y debe conseguir la atención de los clérigos. Éstos no pueden ser desechados como un complot [Occidental] para destruir la moral y los valores de las mujeres musulmanas. Cuando cinco mujeres musulmanas con velo se pusieron de pie en una conferencia internacional – la primera canadiense de origen Libanés, la segunda afroamericana, la tercera una mujer de negocios de Malasia, la cuarta una mujer tunecina francesa, y la quinta una estudiante egipcia – y exigieron reformas en la ley religiosa respecto a las mujeres en el Islam, es imposible, en mi opinión, ignorar esta exigencia o asumir de que es un acto anti-musulmán… Las instituciones islámicas tradicionales las han desamparado, y las han obligado a que vuelvan a las conferencias internacionales sobre ley religiosa para expresar sus ideas.

«Escucharan Los clérigos musulmanes a las voces que exigen reforma en la ley religiosa respecto a las mujeres? «


[1] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), agosto 25, 2003.