En un comunicado recientemente emitido, 35 clérigos sauditas invocaron en el recientemente nombrado ministro de información y cultura del país, ‘Abd Al-‘Aziz Khoja, a mejorar las normas morales de los medios de comunicación sauditas. La queja principal de los clérigos fue que la aparición de las mujeres en los medios de comunicación contradecía el shari’a así como también la ley saudita. También se quejaron de que los medios de comunicación estaban contaminando a la sociedad saudita con ideas seculares y «pervertidas».

En respuesta al comunicado el redactor saudita ‘Ali Sa’d Al-Moussa publicó una carta abierta satírica al ministro, en donde parodió la apelación de los clérigos y condenó su extremismo religioso. Otra respuesta fue publicada por el escritor liberal saudita Sami Jassem Al-Khalifa, quién llamó a aumentar la aparición de mujeres en los medios de comunicación, y promover el pluralismo en la sociedad saudita.

El comunicado de los clérigos: Los medios de comunicación sauditas están abriendo sus puertas a las mujeres y a las ideas liberales

El comunicado oficial, el cual apareció en la prensa y portales sauditas declaró: «[Ministro Khoja], tenemos altísimas esperanzas de que usted reformará los medios de comunicación de acuerdo con la voluntad de Alá. Nosotros nos hemos dado cuenta de una tendencia anticonvencional que ha tomado raíz en el ministerio de la cultura, [y qué se manifiesta] en la televisión, la radio y la prensa, en conferencias literarias y en las ferias de libros: El ministerio de la cultura está promoviendo una campaña para occidentalizar a la mujer saudita, [animándola] a quitarse el velo, usar joyas y se mezcle con hombres, y le abre [generalmente] la puerta a las ideas liberales. [El ministerio permite el tocar] música y canciones y la publicación de imágenes de mujeres. También está entrenando a las mujeres y a las cantantes femeninas, y está haciendo un esfuerzo por permitir que los hombres y las mujeres se mezclen en el [propio] edificio del ministerio. Además, permite la circulación de diarios y revistas licenciosos que contienen ideas pervertidas y [presentan] fotos sensuales de mujeres en sus páginas y portadas.

«Estas cosas están indudablemente prohibidas. Estas violan las leyes oficiales sauditas y los decretos reales pertinentes a los medios de comunicación, del cual nadie está exento. Entre las leyes [y regulaciones] que viola están los siguientes:

«1. La Ley Básica de Gobernación, Sección Dos, Artículo Siete: ‘Se deriva la autoridad del régimen del Santo Corán y el Sunna del Profeta que gobiernan sobre este y sobre todas las otras leyes estatales’.

«2. Decreto Real No. 2/4185, emitido Safar 14, 1400 [1 de enero, 1980], que estipula que:

‘a. Ninguna bailarina o cantante femenina puede ser mostrada en televisión, sin importar el tipo de actuación.

‘b. Ninguna mujer presentadora de noticias o presentadora de programas puede aparecer [en televisión], [programas] árabes o de lenguas extranjeras.

‘c. Ninguna mujer saudita puede aparecer en televisión, bajo ninguna circunstancia.

‘d. Ninguna imagen de mujeres, de ningún tipo, puede aparecer en los periódicos y revistas sauditas’.

«3. Memorándum No. 8/759 emitido Shawwal 5, 1421 [31 de diciembre, 2000] por el jefe del Concejo de Ministros, que declara: ‘Cualquier autoridad que emplee a mujeres en profesiones impropias a su naturaleza o qué [involucre] la mezcla con hombres, debe corregir este error…’

«4. La política de los medios de comunicación de Arabia Saudita, tal como fue redactada en la Decisión No. 169 del Concejo de Ministros, emitido Shawwal 20, 1402 [10 de agosto, 1982] el cual declara:

‘a. Los medios de comunicación sauditas está comprometidos con el Islam y a todo lo que le sigue a este, y respetará la religión antigua de esta nación, evitando cualquier cosa que contradiga la ley de Alá revelada a la Humanidad.

‘b. Los medios de comunicación sauditas combatirán a los [varios] movimientos destructivos, tendencias seculares, filosofías hostiles e intentos por convertir a los saudíes a religiones [otras que el Islam]; esta funcionará para exponer su falsa naturaleza e iluminar los peligros que estas proponen a los individuos y a la sociedad [en conjunto]…’

«5. El artículo 9 y 18 de la Ley de Impresos y Publicación. [Lo anterior] estipula…: ‘Un permiso para [publicar] materiales impresos sólo será concedido si [dichos materiales] no contradicen el Shari’a islámico…'»

El comunicado también llamó a «establecer un comité de supervisión religioso [en el ministerio de información y cultura, para operar] en coordinación con el Concejo [Saudita] del Fatwa [Dar Al-Afta]…» [1]

Redactor saudita en artículo satírico: Células de seculares y liberales están esparciendo nociones peligrosas – tales como los derechos de las mujeres y el dialogo con el otro

En el diario saudita Al-Watan, el redactor ‘Ali Sa’d Al-Moussa escribió una apelación propia al ministro de información y cultura: «Su Excelencia, durante su larga ausencia del [país], [2] tuvo lugar el progreso en la arena cultural saudita, el resultado final siendo algo imprevisible. Células de [gente] secular, liberal y occidentalizados tomaron los foros literarios, y comenzaron a disertar sobre temas que eran previamente tabú – tales como el diálogo con el otro, la fuerza ideológica y los conceptos de ciudadanía. Incluso llegaron tan lejos como para hablar sobre los derechos de las mujeres y criticar el discurso local prevaleciente. En su ausencia, estos foros comenzaron a dejar entrar a mujeres por la puerta trasera, y hoy día [las mujeres] son invitadas a asistir a las conferencias. Así que no se sorprendan si usted escucha la voz de una mujer en uno de estos foros… Esta mujer incluso puede ser una de las conferencistas, y puede [realmente] serle otorgado el mismo estatus y [asignada] la misma cantidad de tiempo para hablar [que a los hombres].

«Sr. Ministro, durante su larga ausencia, algunos [escritores con] sus plumas envenenadas se han vuelto eminentes. [Ellos] han cruzado todas las líneas y han comenzado a criticar el discurso del [público] [en Arabia Saudita] y los servicios [dados a los ciudadanos]… En su ausencia, las mujeres comenzaron a aparecer en paneles en la televisión e incluso se les llama para ser anfitrionas de programas en la radio. Estas fuerzas [destructivas] lograron acuñar [nuevos] términos – ‘ciudadano’ y ‘ciudadanía’ – como un substituto para la noción de la nación [islámica]…

«Sr. Ministro, permítame darle algunos de los nombres de esta gente horrible, para que usted puede callarlos y romper sus plumas, y así hacer retornar [el país] al punto [donde estaba] cuando usted nos lo dejó hace unas cuantas décadas».

Liberal saudita: Queremos que las mujeres sean prominentes en los medios de comunicación

El escritor liberal saudita Sami Jassem Al-Khalifa escribió una carta de su propia inspiración al ministro, en donde enumeró las demandas liberales: «Nosotros queremos que las mujeres sean prominentes en los medios de comunicación. Queremos [ver] mujeres presentadoras de noticias junto a los hombres y a mujeres reporteras en las agencias de noticias. Queremos que las mujeres encabecen departamentos de comunicaciones [en las universidades], y queremos que las mujeres hablen con los hombres y viceversa, sin restricciones, miedo o aprehensión. Queremos que los presentadores hombres y mujeres se traten a si mismos con respeto, [tal como es requerido por] [la ley] islámica – y que estos no sean separados por barreras de piedra o madera. Queremos que las mujeres sean editoras de diarios, revistas y de canales de televisión por satélite, en lugar de tener a estos [canales mediáticos] monopolizados por hombres… Queremos el pluralismo en los medios de comunicación… Queremos a las mujeres en los medios de comunicación [con el fin de escuchar] sus ideas, no [para] ver sus cuerpos, que sería tal cómo las [fuerzas] reaccionarias las consideran. Queremos a mujeres cuyas ideas y [naturaleza] civilizada le traerá el orgullo [a Arabia Saudita] a lo largo y ancho del mundo.

«Sr. Ministro…queremos que los diarios y [los canales de televisión] se comprometan en un diálogo con el otro. Queremos un diálogo religioso y cultural. [Queremos] que nuestros medios de comunicación se abran a otras [naciones] – sus culturas, costumbres y creencias – [ya que] los medios de comunicación no tienen ningún valor a menos que este nos [introduzca] a nuevas ideas y culturas y expanda nuestro conocimiento…» [3]


[1] Al-Wiyam (Arabia Saudita), 22 de marzo, 2009.

[2] Antes de su nombramiento como ministro de cultura e información, Khoja sirvió en el exterior durante muchos años, como embajador en Rusia, Marruecos y el Líbano.

[3] www.aafaq.org, 27 de marzo, 2009.