En un artículo titulado «Convivencia Cultural», publicado el 14 de agosto, 2009 en el diario Bahraini Al-Wasat, Salman Al-Odah argumenta que los musulmanes no deben rehuir al concepto de coexistencia. Salman Al-Odah es un popular predicador saudita quien es actualmente supervisor del portal www.islamtoday.net y del canal por satélite Al-Dalil. Al-Odah fue uno de los líderes del movimiento radical saudita Sahwa y estuvo en prisión desde 1994-1999 debido a su oposición a la política del gobierno de Arabia Saudita durante la Guerra del Golfo (1990-1991). En años recientes, Al-Odah ha moderado sus puntos de vista y ha reprendido públicamente a Osama bin Laden, [1] a pesar de que continúa apoyando los ataques contra las fuerzas de la coalición en Irak.

La siguiente es la traducción de su artículo.

El Islam nos enseña el significado positivo de la convivencia

«El concepto contemporáneo de ‘coexistencia’ ha sido la causa de mucha controversia y furor. Algunos musulmanes preocupados con [este tema] consideran que la palabra ha sido cargada de un significado negativo que viola el shari’a. Existe la preocupación de que detrás de esta idea [de coexistencia] se esconde el debilitamiento de las bases del Islam.

«Esta afirmación no hace justicia ni al aspecto positivo de la convivencia, ni al Islam. Además, su conexión con el pensamiento occidental ha creado preocupaciones legítimas de que Occidente promueve esta idea con el fin de acabar con los valores islámicos y asimilar a Oriente dentro de Occidente y disolver su identidad.

«Agradezco esta preocupación, sin embargo, el hecho de que este término [coexistencia] se encuentra en diversas publicaciones [no-islámicas] no niega en lo absoluto su base reconocida en las escrituras islámicas.

«No debería haber ninguna objeción en la utilización de tal o cual término sobre la base de que está cargado [de connotaciones negativas], esto es debido a que uno no debe discutir sobre el término. Más bien, debería ser tratado con tranquilidad y objetividad, si está equivocado debería ser rechazado y si es aceptado, este debería ser adoptado. Esto es lo que el Islam nos llama a hacer.

«La convivencia en el sentido negativo – es decir, renunciar a la fe [islámica] o el presentar una fe abreviada – debe ser rechazada. Sin embargo, el significado positivo de coexistencia, es decir, alcanzar los niveles de ética del diálogo y el acuerdo sobre las bases de la convivencia y reconciliación… y reconocer el pluralismo, ha sido impartido por la ley islámica. Cabe señalar que el Santo Corán incluye términos que son tal vez más amplios y más comprensivos que el término ‘convivencia’. En el Santo Corán [49:13], Alá dice: «Oh humanidad! Nosotros los hemos creado varón y hembra y en naciones y tribus para que os conozcáis unos a otros».

«La expresión ‘conocerse’ no se limita a conocer el nombre y la tribu, sino más bien, es un mensaje a la humanidad: Significa el intercambio de conocimientos, de las ciencias y de las virtudes… Cooperación para un buen propósito es un claro concepto jurídico islámico que es comúnmente acordado. Este debe ser practicado tanto con los que están de acuerdo con ustedes y con quienes están en desacuerdo con ustedes.

«Este sentido de cooperación y de ‘conocerse’ es el verdadero propósito del mensaje a la humanidad. Este trae a la vista los mejores valores, que elevan a la humanidad y la acercan a la guía de Alá a través de Su gran religión, el Islam.

«Es bien sabido que todas las condiciones y acontecimientos de la humanidad en todas sus variaciones son determinados por Alá, el Creador.

“‘Si Alá hubiera querido, no hubieran tomado dioses falsos [Corán 6:107]’. [También está en conformidad con el plan de Alá de que] ‘ellos están constantemente en desacuerdo, a excepción de aquellos a quienes tu Señor tuvo misericordia. Es por ello que los creó [Corán 11:118-119]».

La coexistencia no significa estar de acuerdo con las malas prácticas

«Esta aceptación de la variación y el pluralismo implica el reconocimiento de la existencia del mal y el error que va opuesto a los valores de virtud y piedad. La coexistencia no significa aceptar o justificar las malas prácticas, ni tampoco abolir el imperio de la resistencia [al mal] y la obligación de comandar lo que es bueno y prohibir lo que es malvado. Estos son firmes principios legales islámicos… El significado de la coexistencia es la de aceptar la conciliación en los asuntos seculares y vivir juntos en un acuerdo sobre la ética humana que permite el diálogo y la persuasión.

«El musulmán es un reformista: Él ordena lo que es bueno y prohíbe lo que es malvado. Este se esfuerza todo lo posible por oponerse a la mentira con la verdad y la ignorancia y con el conocimiento. El sabe donde está parado, es moderado y equilibrado en su habido punto de vista a la reforma, porque la visión ideal que algunos de nosotros tratamos de difundir no es [práctica].

«Es ofensa a los objetivos de la ley islámica y al mensaje del Islam de un determinado grupo a elegirse a si mismos [como el mejor] y de arrogarse a si mismos la verdad y la correcta visión, teniendo en cuenta a cualquiera que no acepte su autoridad como errónea — y a veces, como merecedora si son asesinados. [Tales grupos] declaran que la lealtad a ellos es obligatoria y que son ellos los que deciden qué está bien y mal entre la gente. Este tipo de comportamiento es en sí mismo una prueba para el Islam….

«La ley islámica ha protegido, en toda su historia, las vidas de aquellos que no creen en el Islam – judíos, cristianos y otros – sobre la base del acuerdo contractual. El gran modelo de convivencia es Medina, la capital del Islam, su fortaleza y la base desde el cual salió el mensaje del último de todos los profetas que vinieron… Para el momento en que el Profeta [Muhammad] se estableció allí, Dios quiso que Medina perteneciera no sólo a los compañeros del Profeta y a los primeros musulmanes, sino que judíos e idólatras y los hipócritas y gente de débil fe también podían participar en esta, lado a lado junto a los musulmanes. Por otra parte, fue la voluntad de Alá que el profeta debía morir, mientras que su abrigo de malla fue hipotecado a un judío, según consta en las dos colecciones de autoridad del hadith, lo que indica claramente que este concepto está claro y firme y no puede ser derogado ni infringido».

La coexistencia es una especie de apertura para la propagación del Islam

«La coexistencia es una especie de reconocimiento mutuo y cooperación cultural e intereses comunes humanos y un intercambio de experiencias, que ayudan a la humanidad a desarrollar el mundo y difundir los valores que son reconocidos universalmente como buenos. Todo esto es una especie de apertura para la propagación del Islam. La convivencia no significa la propagación de las opiniones de los demás, o la aceptación de su legitimidad en términos religiosos – sino más bien la aceptación de la convivencia de una manera secular con el propósito de abrir el diálogo en ambas cuestiones religiosas y seculares.

«Los compañeros del Profeta comprendieron que tenían una religión que era esencialmente diferente de las otras religiones y que la diferencia era profunda y fundamental, en el dogma, las escrituras y el ritual – sin embargo, había también una idea común y un interés secular, que a veces era de unificación o común. [Nos encontramos en el Corán]: ‘Oh Pueblo del Libro! Lleguen a un acuerdo común entre nosotros y ustedes, a que no adoremos a ningún otro sino a Alá, que no asociemos compañeros con él y que ninguno de nosotros tendrá a otros por señores aparte de Allá. Y si se desvían, digan entonces: Sed testigos de que somos musulmanes [3:64]’.

«Los profetas son los mayores creyentes de toda la humanidad, y sin embargo vivieron junto a su pueblo a pesar del hecho de que sus pueblos fueron infieles. Noé vivió 950 años con su pueblo. Dijo:’ Oh mi Señor! He llamado a mi pueblo día y noche: Pero mí llamado sólo aumentó su repugnancia [a este]. Y cada vez que los he llamado para que Tú les perdones, se colocan los dedos en sus oídos, se cubren a si mismos con su ropa, persisten [en su negativa a arrepentirse], y actúan con arrogancia. Luego los llamó abiertamente y también los llamó en secreto y les dije: ‘Pedid perdón a vuestro Señor, Él es indulgente [Corán 71:5-10]’.

«Él está, pues, llamándolos y razonar con ellos en un diálogo tranquilo y objetivo a través del cual la verdad puede llegar a la gente de mente sana. Esto es un aspecto de la convivencia.

«La convivencia no significa abandonar su particular punto de vista personal, y mucho menos su credo y religión. La opinión personal es parte de la personalidad y nadie tiene el derecho de exigirles a otros que cambien sus puntos de vista.

«Sin embargo, una opinión personal sigue siendo en última instancia no más que una opinión personal, y lo que se necesita es abandonar el fanatismo extremo… y reemplazarlo con argumentos racionales.

«La coexistencia significa el dejar de ser fanático de nuestro propio punto de vista y forzarlos sobre los otros; esta no lo hace, sin embargo, significa renunciar al punto de vista de uno. Existe una gran diferencia entre estas dos cosas».


[1] Véase MEMRI Tv Clip No. 587, «Clérigo Saudita Salman Al-Odeh Explica Por Qué Apoya el Jihad en Irak», 2 de marzo del 2005, http://www.memritv.org/clip/en/587.htm.