El 3 de marzo del 2010, el Comité de Seguimiento a la Iniciativa de Paz Árabe, compuesto por ministros de relaciones exteriores árabes, decidió dar «una última oportunidad» a las negociaciones con Israel, aprobando la reanudación de las conversaciones indirectas entre Israel y la Autoridad Palestina por un período de sólo cuatro meses. El comité fue convocado en respuesta a la presión de los Estados Unidos sobre el Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud ‘Abbas de reanudar las negociaciones con Israel, y en los países árabes a que lo respalden en esta acción. El respaldo árabe está destinado a permitirle a ‘Abbas a que se retracte en su exigencia de que las negociaciones con Israel estén condicionadas a la congelación absoluta de los asentamientos israelíes, en particular Jerusalén.

La decisión de la comisión representa un retiro limitado y parcial de sus resoluciones anteriores, que respaldaron la demanda de ‘Abbas a una congelación total de los asentamientos. Tras la reunión del 12 de noviembre, 2009, el comité emitió una declaración diciendo: «[Nosotros] defendemos la postura árabe en que la reanudación de negociaciones [entre Israel y la Autoridad Palestina] le exige a Israel cumplir sus obligaciones legales y poner fin por completo a [la construcción de] los asentamientos…» [1] La postura del comité representa por lo tanto un ablandamiento en la postura árabe en general – no sólo la postura palestina – en respuesta a la presión estadounidense.

Cabe señalar, sin embargo, que incluso en la reunión de noviembre del 2009, los ministros del exterior ya habían discutido las medidas a adoptarse en caso de que las conversaciones fracasen. Según la declaración final, una de las opciones sería la de convocar a una reunión especial del Consejo de Seguridad para discutir el conflicto árabe-israelí y el establecimiento de un estado palestino en las fronteras de 1967 durante un período determinado de tiempo. El Primer Ministro de Qatar y el Ministro de Relaciones Exteriores Jeque Hamad bin Jasim Aal Thani dijeron en la reunión que la próxima cumbre de la Liga Árabe tendría que considerar la revocatoria de la iniciativa árabe de paz en su totalidad. [2] El posible fracaso de las conversaciones también fue abordado por el diario saudita Al-Watan en su editorial del 16 de noviembre 2009. El diario dijo que el fracaso de las conversaciones ha creado una situación en la que los palestinos tienen nuevas opciones, tales como el retorno a la resistencia armada. [3]

La reciente decisión de la comisión de seguimiento, que limita las conversaciones y analiza alternativas a las negociaciones, es otro paso en la nueva política adoptada por los árabes desde enero del 2009, la cual impone condiciones y limitaciones a la iniciativa de paz árabe. En la cumbre económica de enero del 2009 en Kuwait, el Rey saudita ‘Abdallah bin ‘Abd Al-‘Aziz anunció que la iniciativa de paz árabe «no quedara [sobre la mesa] por siempre». Asimismo, la declaración final de la cumbre de Doha de marzo del 2009 impuso restricciones a la iniciativa en respuesta a las presiones de Siria: esta estipula que Israel no sólo debe aceptar la iniciativa tal como es, sino que también debe empezar a cumplir sus obligaciones según lo establecido en las «fuentes de autoridad» de la iniciativa» – es decir, las resoluciones de las Naciones Unidas 242 y 338. Estas resoluciones excluyen el elemento de normalización de relaciones con todos los países árabes, lo cual aparece en la iniciativa de paz árabe. [4]

La aceptación de Arabia Saudita a las decisiones de la comisión de seguimiento (en noviembre del 2009 y marzo del 2010) indica que incluso este país se retiraba gradualmente de su iniciativa de paz. (La iniciativa de paz árabe ya fue modificada significativamente, inmediatamente después de su presentación en el 2002, ante la insistencia de los países árabes, que añadieron una cláusula sobre el derecho al retorno de los palestinos). De hecho, el consentimiento saudita representa otro paso hacia la armonización de sus posturas con los demás países árabes, tal como es declarado explícitamente por el canciller saudita, Sa’ud Al-Faisal, después de la reunión del 3 de marzo.

El 10 de marzo del 2010, el comité de seguimiento celebró una reunión de emergencia en la sede de la Liga Árabe en el Cairo, para hacerle frente a la decisión del gobierno israelí de aprobar 1.600 nuevas viviendas en Jerusalén Oriental. El comité exigió que Israel cancelara la decisión, de lo contrario no tendría sentido celebrar las negociaciones. Según el secretario general de la Liga Árabe ‘Amr Moussa, Mahmoud’ Abbas le dijo que no tenía intención de iniciar negociaciones en las circunstancias actuales. [5]

Lo siguiente es una revisión de los informes de la prensa árabe sobre la decisión de la comisión de seguimiento.

Ministros de relaciones exteriores árabes: Una última oportunidad de cuatro meses para las conversaciones con Israel

En el anuncio emitido después de la cumbre de dos días en el Cairo (el 2-3 de marzo del 2010), los miembros del comité declararon que la reanudación de las negociaciones directas con Israel le exigiría al último congelar toda construcción en los territorios palestinos ocupados en 1967, incluyendo Jerusalén. La declaración dijo además, «Las conversaciones indirectas [en el formato] propuesto por los Estados Unidos no darán resultados, teniendo en cuenta las acciones ilegítimas de Israel en los territorios palestinos ocupados y especialmente en luz a las continuas violaciones por [Israel] en Jerusalén, Hebrón, Belén y en la Franja de Gaza. Si estas acciones continúan, traerán consigo el fracaso de las conversaciones.

[Sin embargo], a pesar de que [esta comisión] no está convencida del [deseo] sincero de Israel de alcanzar una paz justa, cree que a las conversaciones indirectas se les debe dar una última oportunidad, a fin de facilitar el papel de los Estados Unidos y en luz de las promesas [estadounidenses] al Presidente de la Autoridad Palestina [Mahmoud ‘Abbas]».

El Comité estableció dos limitaciones a las negociaciones: En primer lugar, estas durarían solamente cuatro meses, segundo, las conversaciones directas no se reanudarán de forma automática, sino sólo bajo las condiciones estipuladas en el anuncio de la Liga Árabe de noviembre, 2009. [6]

El Comité decidió volver a reunirse en cuatro meses, en la primera semana de julio, a fin de evaluar el progreso de las negociaciones y determinar los próximos pasos a tomar. Este afirmó: «Si las conversaciones indirectas fracasan y si Israel continúa su acción [ilegítima] en los territorios ocupados, los países árabes convocaran una reunión urgente del Consejo de Seguridad con el fin de reevaluar el conflicto palestino-israelí en todos sus aspectos y pedirán a los Estados Unidos que no vete [la convocatoria a] esta reunión…» [7]

‘Abbas a los ministros árabes: si ustedes me dicen que vaya a la guerra, seré el primero en hacerlo

Según una fuente palestina que asistió a las deliberaciones de la comisión de seguimiento, el presidente de la AP concluyó su intervención en la comisión con las siguientes declaraciones: «Me comprometo a cualquier decisión que ustedes tomen. Si están de acuerdo, iremos a las [conversaciones indirectas] y le daremos a [los israelíes] una oportunidad. Si rechazan [la idea], respetare su decisión… Si existe otra alternativa, díganme cual es. Si la alternativa es la guerra [con Israel], les prometo que seré el primero en [fijarla]». Esto provocó una respuesta jocosa del Primer Ministro de Qatar y el Ministro de Relaciones Exteriores Jeque Hamad bin Jasim Aal-Thani, quienes dijeron: «Abu Mazen, nosotros sólo combatimos con dinero». El Ministro del Exterior egipcio Ahmad Abu Al-Gheith también respondió jocosamente: «Dejen que aquellos que no hayan firmado un tratado de paz con Israel vayan a la guerra». [8]

En conversaciones telefónicas durante la cumbre, Mitchell exhorta a los ministros a apoyar a ‘Abbas

La misma fuente palestina informó que el enviado estadounidense para el Medio Oriente, George Mitchell, habló por teléfono con todos los miembros del Comité durante sus períodos de sesiones. [9] Según el diario sirio Al-Watan, este les instó a apoyar a ‘Abbas, a fin de que pueda retirarse de sus posturas anteriores (es decir, su demanda de congelar las construcciones en los territorios ocupados, incluyendo Jerusalén, como condición para reanudar las conversaciones con Israel). [10]

Siria: Los palestinos son los que deberían tomar la decisión y asumir las consecuencias

El único país que se opuso a la decisión de reanudar las negociaciones fue Siria. Su representante en el comité de seguimiento Yousuf Al-Ahmad dijo que el comité no tenía autoridad para habilitar a los palestinos a realizar esta acción, y que el comité había sido fundado con el fin de comercializar la iniciativa de paz árabe. Este criticó a los árabes por capitular a los estadounidenses, diciendo: «Obviamente, se tomó la decisión por adelantado, incluso antes de la celebración de esta cumbre y ahora se espera que dé su respaldo árabe a la decisión palestina que realizo por adelantado… También es evidente de que elementos extranjeros estuvieron en contacto con la mayoría de las delegaciones presentes aquí hoy y [las delegaciones] a su vez, les prometieron que los árabes respaldarían la decisión de los palestinos…»

Al-Ahmad criticó a Mahmoud ‘Abbas, al secretario general de la Liga Árabe ‘Amr Moussa y a los ministros de Relaciones Exteriores árabes por retirar la demanda de una congelación total a los asentamientos. Él argumentó que se trataba de una nueva postura palestina destinada a entrar en negociaciones con Israel sin ningún tipo de garantías y que el permitir que ‘Abbas lo haga equivaldría a legitimar todas las acciones de Israel en Palestina. Este añadió que los palestinos son los que deben tomar esta decisión y asumir la responsabilidad histórica de sus consecuencias. Señaló que Siria no pidió por el apoyo árabe al decidir sobre las negociaciones indirectas con Israel, y dijo: «Todos escuchamos a Abu Mazen decirlo: este no ha recibido garantías por parte de los estadounidenses, sino sólo ha escuchado de la Secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, de que [su país] apoya estas conversaciones. Esto es lo que el Presidente Mahmoud Abbas dijo apenas hace un rato! ¿Se espera que formulemos una postura árabe tan extrema basada nada más que en una promesa hablada?…»

Al-Ahmad agregó que Obama aún tiene que demostrar su habilidad para hacer algo en lo que respecta a Israel, y experiencias pasadas indican que las promesas y garantías de los Estados Unidos no pueden ser invocadas. Él concluyó: «Si usted se inclina hacia la aceptación de la petición palestina y el emitir una decisión árabe apoyando las conversaciones indirectas… nosotros los sirios de ninguna manera seremos parte de esta…» [11]

Debido a la firme oposición de Siria, se decidió remitir el asunto a la Cumbre de Ministros Árabes, la cual se reunió el 3 de marzo en la sede de la Liga Árabe en Egipto. [12] En la cumbre, ‘Amr Moussa dijo que el seguimiento de la decisión del comité había sido unánime. Esto provocó una interrupción del Ministro del Exterior sirio Walid Al-Mu’allem, quien negó esta afirmación, destacando que Siria estaba en contra de reanudar las conversaciones indirectas. [13] Según algunos informes, Qatar también estuvo reacio en aprobar la renovación de las conversaciones, pero finalmente decidió no dejar constancia de su objeción en el protocolo. [14]

Fuente palestina: Siria está convidada a mantenerse fuera de nuestros problemas totalmente

Un miembro de la delegación palestina a la comisión de seguimiento respondió al reclamo de Siria de que la decisión sobre la reanudación de las negociaciones se les debería dejar a los palestinos. La fuente le dijo a Al-Sharq Al-Awsat: «[Parece ser que] los sirios eligen cuando involucrarse en la causa palestina y cuando mantener fuera de esta… Si las negociaciones son un asunto palestino, entonces [yo espero] que ustedes sirios se mantengan al margen de todos los asuntos [palestinos]… [Pero] que pasó con todas las declaraciones [sirias] sobre la lucha [con Israel] siendo esta una lucha pan-árabe y sobre la centralidad de la causa palestina [?]…» [15]

‘Amr Moussa: Los Estados Unidos no están cumpliendo su función requerida; le hemos dado a Obama una oportunidad

El secretario general de la Liga Árabe ‘Amr Moussa dijo en una conferencia de prensa tras la Cumbre de Ministros de Asuntos Exteriores: «La extensión otorgada para las negociaciones… representa un momento crucial en el conflicto palestino-israelí, ya que, en lo que a nosotros se refiere, es el límite [de nuestra paciencia]. Hubo un consenso entre [los miembros del comité de seguimiento] de que los Estados Unidos no cumplen con su función requerida. El desacuerdo fue [respecto a una cuestión diferente]: Siria afirma de que no tiene sentido ni razón darle otra oportunidad a las negociaciones, mientras que la mayoría de [los ministros del exterior árabes] creen que si Abu Mazen ha recibido promesas [de los Estados Unidos], entonces tendremos que darle a los Estados Unidos una oportunidad a pesar de nuestras reservas y nuestras dudas sobre [la sinceridad] de la postura israelí…

«Entre nuestras resoluciones, hemos establecido una alternativa – es decir que si [las negociaciones] fracasan, descartaremos a [los Estados Unidos] como un mediador imparcial, y plantearemos los temas de Jerusalén, la cuestión palestina y los territorios [ocupados] de Siria y el Líbano al Consejo de Seguridad. La postura árabe oficial es que el tema de Jerusalén y los lugares santos deben ser remitidos a la Corte Internacional, la Comisión de Derechos Humanos de la [ONU] y [otras] organizaciones internacionales”. [16] Moussa agregó: «Existe un consenso entre todos los países árabes de que Israel [probablemente] no [nos] dará nada, pero en aras de la equidad, le hemos dado al Presidente estadounidense Barack Obama una oportunidad de cuatro meses para celebrar las así llamadas conversaciones de proximidad y ver qué sucede». [17]

La postura de Arabia Saudita: Los árabes tienen otras opciones

En declaraciones recientes, funcionarios sauditas repitieron la postura oficial aprobada por el comité de seguimiento, y subrayaron que a Israel y a los Estados Unidos se les estaba dando una última oportunidad. El canciller saudita, Saud Al-Faisal le dijo al diario saudita Al-Madina: «Los ministros de relaciones exteriores en la comisión han decidido darle una última oportunidad a las dos partes, [es decir] a los norteamericanos, que son los patrocinadores del proceso de paz y a los israelíes. [Esta oportunidad] tendrá una duración de cuatro meses, en un intento por impulsar el proceso de paz. Al final de este periodo, si no hay avances en el proceso de paz, y si Israel hace caso omiso a la… iniciativa de paz árabe – la cual ha sido respaldada por todos los países árabes como una base adecuada para resolver el conflicto árabe-israelí – entonces los árabes adoptarán una postura apropiada».

En referencia al reciente acercamiento entre Arabia Saudita y Siria, manifestado en las visitas mutuas destinadas a mejorar las relaciones entre los árabes y en el avance de la iniciativa de paz, Al-Faisal dijo: «Existe una significativa apertura en las relaciones inter-árabes… y un acuerdo significativo entre varios estados árabes activos, especialmente entre Egipto, Arabia Saudita y Siria. Esperamos que [en el futuro, habrán acuerdos]… entre todos los países árabes». [18]

Editoriales en los diarios del gobierno saudita explicaron los motivos por la decisión de la comisión y advirtieron que la iniciativa de paz árabe no iba a durar para siempre, explicando que si estas negociaciones fracasan, los árabes se volcarán hacia otras opciones. Un editorial en Al-Watan declaró: «… La decisión árabe tenía intención de frustrar los intentos de Israel en romper su aislamiento y establecer parte de la culpa por el fracaso del proceso de paz al bando palestino, a pesar de que su propia política de asentamientos fue la razón de la suspensión de las conversaciones directas. Además, el plazo de cuatro meses fijado en [las conversaciones tenía la intención de] converger el mensaje de que existe un límite a la paciencia [árabe] en relación con Israel y su lentitud y que los árabes tienen otras opciones. La más suave de estas opciones que los ministros de relaciones exteriores árabes insinuaron, es remitir el asunto a la ONU y al Consejo de Seguridad. [Otro] aspecto de la decisión de la Liga Árabe es el énfasis en la causa palestina como una preocupación importante para los árabes, y [el hecho de que] el representante palestino en las negociaciones no se enfrentará sólo ante las presiones israelíes y occidentales en renunciar a los derechos legítimos nacionales de los [palestinos] en los territorios ocupados – incluyendo en Jerusalén, sobre el cual están puestas las esperanzas de millón y medio de musulmanes, y que en cualquier caso no es sólo un problema palestino, sino un problema pan-árabe, islámico e internacional, ya que es sagrado para las tres religiones celestiales…» [19]

Otro editorial en Al-Watan, argumentó de manera similar: «… La decisión de aceptar la reanudación de las conversaciones indirectas es una cuerda que los ministros de relaciones exteriores árabes le han lanzado a George Mitchell, quien ha regresado a nuestra región con la esperanza de que la usara para rescatar el proceso de paz que se ahoga. La primera responsabilidad de los norteamericanos es asegurarse de que Israel no use la cuerda para estrangular el proceso de paz y ponerle un alto para siempre…

«La iniciativa de paz árabe sigue siendo el único marco acordado para alcanzar una paz justa, pero tal como dijo el Rey ‘Abdallah, esta no permanecerá sobre la mesa para siempre. Si el [proceso] presente no ayuda a restaurar los derechos usurpados árabes, eso no significa que [debemos] menospreciar [la opción de restaurar] los derechos de las generaciones futuras. Por lo tanto, la próxima cumbre de la Liga Árabe, que se celebrará el mes próximo en Libia, puede ser una cumbre de ‘alternativas’, en donde los líderes árabes revisarán sus opciones en caso de que los cuatro meses de conversaciones indirectas… no produzcan resultados tangibles. No es suficiente darle al ladrón la oportunidad de devolver lo que robó. También debe entender las implicaciones en perder esta oportunidad». [20]

‘Amr Moussa, habló asimismo de las medidas que deben adoptarse en caso de que fracasen las conversaciones indirectas: «Durante los 120 días [de conversaciones indirectas], habrá una intensa actividad árabe, que incluirá contactos con la Asamblea General de la ONU… Yo ya he contacto con el Presidente de la Asamblea General de las [Naciones Unidas] Dr. ‘Ali Al-Treki con fines de coordinación. Cuando expire la prórroga, presentaremos todo el asunto al Consejo de Seguridad y quizás habrá una declaración unilateral a la oportunidad establecida, el mundo aprobará por unanimidad tal declaración». [21]

Un editorial en el diario saudita Al-Madina se dirigió por igual a varias alternativas a las negociaciones: «La Liga Árabe debe ya preparar un plan práctico a ser utilizado si las negociaciones fracasan. Este plan debe incluir actividades a corto, mediano y largo plazo en varias direcciones, con el fin de hacerle frente al rechazo de Israel a las condiciones y exigencias de paz. [Estas deberían] incluir un llamamiento a las Naciones Unidas y a la Corte Internacional de Justicia de la [Haya] y esfuerzos para imponer sanciones a Israel, como las impuestas por la comunidad internacional sobre el gobierno racista de Sudáfrica – sanciones que dieron sus frutos». [22]

* H. Varulkar es compañero de investigación en MEMRI.


[1] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 13 de noviembre, 2009.

[2] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 13 de noviembre, 2009.

[3] Al-Watan (Arabia Saudita), 16 de noviembre, 2009.

[4] Véase MEMRI Investigación y Análisis No. 510, «La Cumbre de Doha – Derrota para el Bando Arabia Saudita y Egipto», 8 de abril del 2009, http://www2.memri.org/bin/espanol/articulos.cgi?Page=archives&Area=ia&ID=IA51009.

[5] www.alarabiya.net, 11 de marzo, 2010.

[6] Este anuncio señaló que «un cese absoluto e inmediato de todas las actividades de asentamientos en los territorios palestinos ocupados, incluida Jerusalén Oriental, permitirá la renovación de negociaciones directas». Este afirmó además que estas negociaciones «estarán basadas en las fuentes de autoridad acordadas», continuará durante «un período de tiempo determinado», y será llevada a cabo «bajo estricta supervisión, a fin de garantizar [que ninguna de las partes] sabotee o retrase [las negociaciones] y que [las partes] sigan comprometidas con la aplicación de los entendimientos que serán alcanzados sobre el arregló final, incluidos los temas de Jerusalén, los asentamientos, los refugiados palestinos, el agua, las fronteras y los [acuerdos] sobre seguridad, así como también la liberación de los prisioneros de acuerdo con las garantías internacionales. Al-Watan (Siria), 13 de noviembre, 2009.

[7] Al-Sharq Al-Awsat, Al-Hayat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[8] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[9] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[10] Al-Watan (Siria), 4 de marzo, 2010.

[11] Al-Watan (Siria), Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[12] Al-Hayat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[13] Al-Watan (Siria), Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[14] Al-Hayat, Al-Sharq Al-Awsat (Londres), Al-Watan (Siria), 4 de marzo, 2010.

[15] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[16] Al-Hayat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[17] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[18] Al-Madina (Arabia Saudita), 4 de marzo, 2010.

[19] Al-Watan (Arabia Saudita), 4 de marzo, 2010.

[20] Al-Watan (Arabia Saudita), 5 de marzo, 2010.

[21] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de marzo, 2010.

[22] Al-Madina (Arabia Saudita), 5 de marzo, 2010.