Lo siguiente son extractos de un discurso dado por el Secretario General del Hizbullah Hassan Nasrallah, el cual fue presentado en Al-Manar Tv el 14 de agosto del 2006.

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«Estamos enfrentando una victoria estratégica e histórica»

Hassan Nasrallah: «Estamos enfrentando una victoria estratégica e histórica. Esto no es una exageración. Ésta es una victoria para el Líbano – todo el Líbano – para la resistencia, y para toda la nación».

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«No pienso que pueda expresar lo que está pasando por mi mente, en mi corazón, y en mis emociones, y explicar esto mientras estoy sentado en una silla delante de la cámara. El lugar apropiado para esto es un encuentro a ser celebrado pronto con el pueblo, los amados, los mujahideen, dirigírseles directamente. Por consiguiente, dejaré lo que tiene que ver con este asunto para esa oportunidad, la cual vendrá pronto, Alá que lega, y luego hablaremos sobre todo – sobre los prisioneros, sobre la tierra que todavía se mantiene ocupada, sobre Gaza, y su pueblo que está sufriendo, sobre Palestina, sobre los sacrificios, sobre la injusticia, sobre la responsabilidad histórica, sobre esta unión histórica, y sobre la próxima fase».

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«El último tema en este mi mensaje tiene que ver con la controversia que empezó hace algunos días sobre las armas de la resistencia».

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«Nos sorprendimos que algunos ministros filtraron este tema [de las armas]»

«Nos sorprendimos que algunos ministros filtraron este tema – la discusión y la diferencia de opiniones – a varios canales de televisión locales y árabes, y así la disputa y discusión sobre esto comenzó a crecer cada vez más. Lo que debía haber sido una discusión a puertas cerradas se convirtió en un debate público, y esto, en mi opinión, no le sirve al interés nacional, y es totalmente inapropiado. En todo caso, reitero mi llamada a restaurar este debate a sus canales naturales, los cuales son bien conocidos».

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«Me gustaría señalar a algunos de esos señores y grupos políticos que giraron el debate a los medios de comunicación y al dominio público… Me gustaría señalar algunos de sus errores en esta materia. En primer lugar, hubo un error en su forma de cronometrarlo, ambos psicológica y moralmente. En otras palabras, hoy… Especialmente ya que este debate comenzó antes del cese de hostilidades, o la así llamada ‘cesación de hostilidades’… El Líbano estaba siendo bombardeando, su infraestructura fue destruida, todas las áreas libanesas fueron golpeadas, todos los libaneses fueron atacados, pero mayormente el pueblo del sur del Líbano, del Valle Beqa, y de los suburbios al sur de Beirut».

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«No tiene esta gente sentimiento, ninguna emoción? ¿Pueden estas personas ser vistas como líderes políticos con un alto nivel de consciencia, desprovista de algún sentimiento o emoción? ¿Qué se supone que deban decir y hacer?

¿Son estas personas piedras o esclavos, que, cuándo unos cuantos miembros de la elite política en el Líbano hablan, deberían escuchar y obedecer? Esto es un error, un gran error. Por supuesto, hemos hecho un gran esfuerzo para prevenir cualquier reacción, porque lo que pasó fue ofensivo. Yo llamo al pueblo, a las masas de la resistencia, a aquéllos que aman la resistencia y a quiénes la apoyan, a ignorar lo que escucharon y podrían escuchar aun, porque la solidaridad y la unidad en el país es lo más preciado que debemos conservar.

«Hemos resistido a matanzas, a la destrucción, a las heridas, y al destierro, y podemos soportar algún daño por parte de aquéllos que lo causan, en esta área. No obstante, Llamo en esa gente a detener esta ofensa. Llamo en ellos, fuera de la responsabilidad y el amor, a totalmente entender el estado psicológico y emocional [del pueblo]».

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«Lo que es extraño es que el debate giró alrededor de la condición de las armas y la resistencia al sur del Río Litani. Nadie le está ahora preguntando al Líbano – ni siquiera el enemigo o la comunidad internacional – de que se apresure en desarmar a la resistencia. Este asunto está incluido en el tratamiento a largo plazo, la solución permanente, y así sucesivamente. Pero desafortunadamente, algunos han estado diciendo de que si debe haber un desarme al sur del Río [Litani], para qué servirán las armas de la resistencia al norte de esta y en todo el Líbano? Por consiguiente, debemos empezar discutiendo todas estas armas ahora… Esto no es, de hecho, una discusión. No lo plantearon como una discusión. Están exigiendo poner fin a este asunto. Este asunto, mi estimados, no será determinado de esta manera, y en tal prisa. Recomiendo que nadie se de a las provocaciones, a la intimidación, o a la presión, usando argumentos humanitarios o argumentos que pertenecen a la seguridad.

«Sabemos que una de las metas más importantes de la reciente guerra americano-israelí en el Líbano fue la remoción de estas armas. Pero no pudieron hacer esto».

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«Aquéllos que dicen hoy: Exigimos que el Hizbullah entregue sus armas al estado… Han éstos ‘gigantes’ traído las Granjas Shaba con ellos, para que sus dueños puedan regresar a ellas? Cuándo nos lo exijan, tienen ellos los prisioneros consigo? ¿Tienen ellos verdaderas garantías para la protección del Líbano? El enemigo israelí continúa haciendo amenazas. Justamente antes de que empezara esta grabación, el [PM israelí] Olmert estaba amenazando. El Líbano todavía está en peligro, y puede ser atacado en cualquier momento. Quién protegerá este país?»

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«Algunos dicen que removiendo las armas de la resistencia es una condición básica para la edificación de un país fuerte y capaz – yo digo lo contrario»

«¿Qué alternativas ofrecen ustedes? ¿El Ejército Libanés? Nosotros apoyamos su despliegue al sur del Río Litani, y lo dijimos. ¿Pero es capaz el ejército libanés, en su estado presente y con sus capacidades presentes, de dirigir una guerra, si la guerra es forzada en el Líbano? Aun cuando las fuerzas internacionales de emergencia sean reforzadas con 10,000, 20,000 o 50,000 [soldados] – cuándo Israel ataque al Líbano, vendrán estas fuerzas en defensa del Líbano?»

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«Algunos dicen que el remover las armas de la resistencia es una condición básica para la edificación de un país fuerte y capaz. Yo digo lo contrario. La edificación de un país fuerte y capaz, un país de resistencia que proporcione un sentido de seguridad, debería naturalmente tener lugar antes de que ese país se vuelva contra el pueblo libanés, contra la gente del Sur, y les diga: Nuestro pueblo, nosotros constituimos un país fuerte, capaz, un país de resistencia que puede defender su honor, su sangre, su dignidad, y su orgullo, y ustedes no tienen necesidad para los esquemas populares conocidos como la resistencia, o para las armas privadas de la resistencia».