En su columna en el diario del gobierno sirio Al-Thawra, Ghaleb Hassan Muhammad declaró que el «imperio americano está a punto de caer, y llama al Presidente Bush «el Fuehrer del siglo 21».

Lo siguiente son extractos de su columna: [1]

«George Bush, el Fuehrer del siglo 21, está cayendo víctima de la mortal enfermedad del Hubris[arrogancia]«

«Es importante tener el poder, pero es más importante manejarlo correctamente y [así] beneficiarse de este. Incluso un novato en la política y en las relaciones internacionales puede ver muy claramente que la aventura del Presidente Bush hijo en Irak es un punto de quiebre significativo que bajará a la historia como el comienzo de la caída del gran imperio americano.

«Aunque todos los medios de comunicación tiranos se están movilizando en un vano esfuerzo por presentar los eventos [en Irak] como totalmente contrarios [a lo que realmente son], [eventualmente] es la geografía que [tendrá la última palabra]. Eso es lo que le sucedió al gran imperio romano, al imperio británico y al imperio francés, en el ataque tripartito de Egipto en 1956… Esto es también lo qué la historia escribió sobre el certificado de muerte de la bestia nazi – el Fuehrer – quién en sus días sostenía toda [la fuente crucial de] poder, y confiaba en [este poder] mientras se preparaba para destruir parte de la humanidad y conquistar al resto de ella, para convertirlos en esclavos al servicio del ‘übermensch ario’…

«Sí, eso es hubris [arrogancia], la mortal enfermedad del poderoso. Y ahora George Bush hijo – el Fuehrer del siglo 21 – está cayendo víctima de la misma enfermedad mortal de la arrogancia. [Esto es] un fracaso en usar y manejar el poder [sabiamente].

«Cuando Eisenhower propuso su famoso plan de llenar el vacío que se formó en el Medio Oriente después de la debacle de los imperios británicos y franceses, fue, discutiblemente, un [plan] realista en términos a las relaciones políticas e internacionales [que prevalecieron para aquel momento]. [Llenar el vacío] es lo que desean las [fuerzas] más fuertes cuando otras [fuerzas mayormente fuertes] se retiren y un vacío es creado. Pero una pequeña área geográfica como el Medio Oriente árabe es una cosa, y el resto del mundo es otra.

«La [política] de relleno de vacío adoptada por los círculos políticos americanos después de la caída de la Unión Soviética es normalmente referida por el término político-estratégico de «El Siglo Americano». Este término implica obviamente que el siglo 21 será americano en todo sentido de la palabra – [en el sentido de] la hegemonía militar, la economía, la cultura y así sucesivamente.

«Como todos saben, el archipiélago del vacío que permaneció seguido a la caída de la Unión Soviética y el orden socialista se extiende desde el Mar Báltico hasta Europa del Este y Europa Central, los Balcanes, el Medio Oriente y Asia Central, y continua hasta la frontera con China.

«Este archipiélago es sin lugar a dudas [un microcosmos] del mundo. Imponer la hegemonía americana sobre el mundo significa necesariamente tomar el control sobre decisiones internacionales y convertir a los países del mundo en empleados del Tío Sam llevando a cabo sus políticas. Por supuesto que hay empleados [que son más importantes y aquéllos que son menos importantes], ya que es inconcebible para un país como Francia estar a la par con la república de Karzai [e.d. Afganistán].

«Aun cuando tome un largo tiempo, y [América] sea fuerte y cruel, la gente se levantará de nuevo como un volcán… y reducirá a los invasores a remanencias de imágenes horribles»

«Muchos piensan que fue el apoyo [dado por] la mayoría de los países occidentales a la administración americana en su ‘guerra santa’, o ‘cruzada’, como el propio Señor George Bush lo llamó, y la postura neutra adoptada por muchos países, que alentaron al ‘Fuehrer americano’ a cometer el error que puede ser el último…

«Una vez más, la geografía y la historia [tendrán la última palabra]… Aun cuando tome un largo tiempo, y el enemigo sea fuerte y cruel, [eventualmente] la gente se alzará de nuevo como un volcán o como un diluvio que reducirá a los invasores [nada más que] a remanencias de imágenes horribles en la memoria de los locales.

«Cuando movemos [la cámara] de la escena de los eventos, es decir de Irak, a los [propios] Estados Unidos, veremos aun más claro la derrota de [América] en esta guerra. La objeción del pueblo americano a la guerra, que está creciendo cada día, es la prueba más rotunda de la crisis en el cual la administración americana, y los neo-conservadores en la Casa Blanca, se encuentran así mismos. Mientras que los que toman decisiones se nieguen a reconocer esta realidad, y como resultado no traten esto sabiamente y sin [escupir] retóricas políticas e ideológicas, América estará enfrentando una gran catástrofe.

«Más de un analista occidental ha evaluado que la meta de la administración americana en esta guerra fue apretar el cerco sobre Siria e Irán y aislarlos completamente, con la excusa de que se están entrometiendo en los asuntos [de otros países en] el Medio Oriente, desde Palestina y el Líbano hasta Irak… Esta administración, o más bien las [pocas] personas sensatas que todavía quedan en esta, descubrirán que la intervención de Siria e Irán es lo único que les [puede] salvar de encontrar su muerte política y estratégica en esta región».


[1] Al-Thawra (Siria) 17 de octubre, 2007.