El tema del abuso a las mujeres por parte de la policía del orden público de Sudán [1] adquirió prominencia recientemente en los medios de comunicación de Sudán y otros, después que la periodista de Sudán Lubna Ahmad Hussein y otras 12 mujeres fueron arrestadas en Jartum el 3 de julio del 2009, por llevar puestos pantalones. Dos días más tarde, 10 de las mujeres fueron citadas a la comisaría y recibieron penas de 10 latigazos cada una. Se presentaron cargos contra otras tres, incluida Hussein, por vestimenta y conducta inapropiada.

La Cláusula 152 del derecho penal sudanés demanda hasta 40 latigazos y/o una multa por vestir inadecuadamente, así como por un comportamiento que contraviene las normas aceptadas.

Incidentes de este tipo están bastante extendidos en Sudán, y suelen ser ignorados por los medios de comunicación locales y del mundo. Hussein, sin embargo, decidió llevar el asunto a la atención del público, e imprimió 500 invitaciones para su proceso judicial y su flagelación a la que probablemente sea condenada y las distribuyó a los periodistas y amigos. La medida fue concebida como una protesta contra la citada cláusula de la ley penal, así como también contra las acciones de la policía del orden público, que, ella cree, viola sistemáticamente los derechos humanos de las mujeres sudanesas.

En una entrevista con Al-Arabiyya Tv, Hussein explicó que había entregado las invitaciones, porque de otro modo nadie iba a creer que sería azotada por llevar ropa de calle: «Yo quería que la pena se ejecute en presencia de observadores, a fin de que vean por sí mismos la razón por la cual estaba siendo azotada”. [2]

Organización de Derechos Humanos Árabe: El gobierno sudanés se está vengando de un periodista de oposición

La Red Árabe de Información sobre Derechos Humanos emitió un comunicado condenando el arresto de Hussein y su esperado castigo, llamándolo un acto de venganza en su contra por publicar artículos críticos al gobierno sudanés: «Estas son acusaciones baratas, usadas sólo por los gobiernos tiránicos. El gobierno de Sudán debe demostrar coraje y decir en voz alta que los escritos de esta valiente periodista le han causado vergüenza, en lugar de recurrir a las denuncias y a una indiscriminada venganza, encaminadas básicamente a [silenciarla]. Las leyes de la ordenanza pública en Sudán se encuentran entre las más discriminatorias contra las mujeres sudanesas. Estas violan varias libertades básicas que deberían ser el derecho de todo ciudadano. Estas leyes, dirigidas en contra de las mujeres trabajadoras y estudiantes, se promulgaron expresamente para perseguirlas, humillarlas y privarlas de la libertad, y distanciarlas de la vida pública. Y ahora, la policía ha ideado una manera de utilizar estas leyes contra una periodista opositora. [3]

Lubna Ahmad Hussein: La ley es la sentencia de muerte por la sociedad contra las familias de las muchachas

En Facebook, Hussein publicó una carta a sus partidarios en donde clarificó que su objetivo era avivar un escándalo alrededor de su caso, para exponer la inaguantable realidad enfrentada por las mujeres sudanesas debido a la legislación penal del país. Ella escribió: [4] «Les estoy muy agradecida a todos, y quiero hacerles saber cuan feliz estoy de tener su solidaridad. Espero que [este caso] arroje luz sobre la Cláusula 152 de la ley penal de Sudán de 1991.

«Esto no es una cuestión de ataque personal contra mí como periodista, ni de preservar mi dignidad personal. Lejos de esta… el tema ha adquirido un carácter diferente, [y yo llamo] al público a que sea [mi] testigo y [juzgue por sí mismo si este incidente] es una vergüenza para mí o para la policía del orden público. Ustedes decidirán después de escuchar los cargos y los testigos de la parte acusatoria, en lugar de [sólo] mi lado de la historia.

«Mi caso es el mismo que el de las 10 jóvenes mujeres azotadas ese día, así como también de decenas, cientos y quizás miles de otras azotadas en los tribunales de orden público a causa de su vestimenta, día tras día, mes tras mes y año tras año. Surgen de ahí desanimadas, porque la sociedad no cree en ellas – de hecho, nunca creen que una chica pueda ser azotada sólo por la forma en que viste.

«El resultado [de este castigo] es la sentencia de muerte por [la sociedad] contra la familia de la muchacha, ya que para sus padres significa un ataque de diabetes, hipertensión o insuficiencia cardiaca. [Piensen sólo] en el estado emocional de la muchacha, y la desgracia que le seguirá por el resto de su vida – y todo porque [usó] pantalones. El número [de víctimas] seguirá aumentando, porque la sociedad se niega a creer que una muchacha o una mujer puede ser azotada por lo que lleva puesto».

«He impreso 500 invitaciones – quiero que todos estén presentes»

«Esta es la razón del por que he impreso 500 invitaciones [a la audiencia del tribunal por mi caso]. Quiero que todos estén presentes – mis simpatizantes, amigos y familiares, así como también quienes se exaltan en mi desgracia. Es una invitación abierta al público. No he descrito el incidente [que llevó a mi detención] en detalle, ya que [quiero] que la gente escuche con sus propios oídos y vea con sus propios ojos los cargos, así como también los testigos de la parte acusadora, en lugar de sólo mi lado de la historia».

«Veamos qué es lo [verdaderamente] inadecuado: La ropa usada por mí y por las muchachas que fueron azotadas – o la farsa»

«[Este incidente] plantea varias cuestiones, tales como: ¿Por qué algunas personas fueron detenidas, pero otras no? Esta cuestión debería ser cargada a la policía o a la parte acusadora. Veamos lo que el público decidirá. Veamos que es [verdaderamente] inapropiado: la ropa usada por mí y por las muchachas que fueron azotadas, o la farsa reproducida una y otra vez por la [policía del orden público] – mientras que ninguna mujer se atreve a protestar, ya que todas temen al escándalo y la conmoción que esto pudiera causarle a sus padres.

«El problema radica en la Cláusula 152 de la ley penal, la cual sentencia a [las mujeres] a 40 latigazos o a una multa, o ambos por vestir inadecuadamente, sin precisar exactamente lo que es.

«Por otra parte, el título de esta cláusula,»Comportamiento Vergonzoso», «[merece una mención especial]. Intenten imaginar lo que viene a la mente cuando escuchan que una mujer ha sido azotada por un comportamiento vergonzoso en las instalaciones de los aparatos del orden público. Es a esto que quería que el público fuese testigo.

«Permítanles escuchar los cargos y a los testigos de la parte acusadora. En cuanto a mí, no voy a decir nada a la corte, excepto ‘Sí, es cierto’. Que se sepa qué delito he cometido».

Lubna Ahmad Hussein

Khartoum, Sudán,
11 de julio, 2009″. [5]


[1] Una fuerza policial responsable de la aplicación del shari’a en Sudán, similar a la policía religiosa en Arabia Saudita. El shari’a constituye la base de la constitución sudanesa, a excepción del sur del país.

[2] www.alarabiya.net, 13 de julio, 2009.

[3] www.anhri.net, 11 de julio, 2009.

[4] http://ar-ar.facebook.com/lubna.hussein. Para una página creada para apoyar su causa:

http://apps.facebook.com/causes/314483/25264572?m=c4bb4f3c (Árabe);
para una página en idioma inglés creada para apoyarla:
http://www.facebook.com/pages/Lubna-Ahmed-Hussein/105883283749.

[5] http://www.facebook.com/topic.php?uid=24081674781&topic=10674