Lo siguiente son extractos de una entrevista con Hassan Chalghoumi, Imam de la mezquita Drancy en París, la cual fue presentada en Al-Arabiya TV el 21 de enero, 2011.
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http://www.memritv.org/clip/en/0/0/0/0/0/0/2775.htm.

Entrevistador: «Algunas mujeres usan minifaldas o pantalo nes cortos en la calle, entonces ¿por qué hay tanto alboroto en que otras mujeres quieran llevar puesto el niqab, sobre todo porque el tema ha sido aprovechado por algunos para amenazar a Francia…?»
Hassan Chalghoumi: «El niqab no atañe las libertades individuales. Existen grupos bien conocidos tras el niqab. Las mujeres normales, moderadamente religiosas no usan el niqab Ciertos movimientos estimulan a las mujeres a llevar puesto el niqab. Esto no es algo individual… estoy hablando sobre Francia.
«En segundo lugar, ¿cuál es nuestro papel, como musulmanes, en este país? ¿Es presentar la tolerancia y la apertura del Islam, o algo más? Si cierta hermana quiere la libertad religiosa y quiere demostrar sus sentimientos religiosos y su cercanía a Alá, ella puede hacer buenas obras, tales como ayudar a sus vecinos, ayudar a los niños con dificultades de aprendizaje, ayudar a familias necesitadas, ayudar a los ancianos que no pueden caminar… Esta es la tolerancia del Islam. Esto es lo que debemos demostrar.
«Pero llevar puesto un pedazo de tela en la cara, aterrando a otros? Los franceses están asustados. Deberíamos tener en cuenta la perspectiva de los demás. Ellos nos ven con disgusto. Lamentablemente, nos hemos convertido en una religión del extremismo, que les niega a las mujeres sus derechos. No entiendo cómo una mujer [con un niqab] puede funcionar. ¿Cómo puede completar sus estudios? ¿Cómo puede coexistir con los demás?»
Entrevistador: «Pero en el mundo árabe, muchas mujeres llevan puesto el niqab«.
Hassan Chalghoumi: «El mundo árabe es una cosa y Francia es otra. Respetamos a la gente, sus sentimientos y la forma en que nos ven. Debemos entender nuestras prioridades. Creo que nuestras prioridades son proteger a nuestra generación, enseñar a nuestros jóvenes y protegerlos de la bancarrota moral y del extremismo y la interpretación equivocada del Islam».





