Dos recientes artículos en la prensa del Golfo discutieron las actitudes de los musulmanes europeos hacia Occidente. El 2 de diciembre del 2008, el clérigo liberal chiíta de Bahrein Dhiya Al-Mousawi publicó un artículo en el diario liberal kuwaití Awan sobre los ataques terroristas de Mumbai, donde algunos de los perpetradores entre los cuales habían musulmanes eran ciudadanos británicos naturalizados. El segundo artículo, del redactor liberal kuwaití Khalil ‘Ali Haidar, fue publicado el 5 de octubre, 2008 en el diario de los EAU – Al-‘Ittihad. Ambos escritores criticaron a los grupos musulmanes en Europa por perjudicar a Occidente mientras que al mismo tiempo disfrutan de las libertades occidentales y servicios. Haidar trató el asunto más ampliamente, criticando a todos los movimientos islámicos y partidos en Europa sobre la base de estar promoviendo el extremismo islámico, de que han tomado control de las vidas de los musulmanes europeos, y que en lugar de intentar crear un puente en la brecha entre Oriente y Occidente, han provocado conscientemente el aislamiento, la alienación y, finalmente, el terrorismo con motivación jihad contra Occidente.

A continuación extractos de los artículos de Al-Mousawi y Haidar:

Los musulmanes europeos están escupiendo en el pozo del cual beben

En un artículo titulado «Cuando el Terrorista es Británico de Nacimiento», Al-Mousawi escribió: «… Es triste que en los países occidentales haya miles de musulmanes quienes reciben la ciudadanía para si mismos y sus familias después de haber sido expulsados de sus respectivas patrias. [Occidente] les otorga asilo, trabajo, refugio y seguro de vida – [aun así] son los primeros en volver sus espaldas a su segunda patria. Peor aun, algunos de ellos no piensan mucho en suicidarse en las plazas, en los mismos países que les concedieron protección a ellos y a sus familias… es curioso que algunos jeques maldicen y ultrajan a Occidente desde los púlpitos de las [mezquitas] occidentales y desean la destrucción de dichos países [occidentales], mientras la policía de esos países los protegen…» [1]

Los islamistas han tomado control sobre las vidas de los musulmanes en occidente

Al-Haidar escribió, de forma similar: «El problema de Europa y los Estados Unidos no son ni los árabes ni los musulmanes. Son los islamistas, ambos partidos y grupos, quienes han tomado la vida política, religiosa, social y cultural dentro y fuera de los países islámicos y árabes. [Estos partidos y grupos] tiene influencia sobre las minorías musulmanas de los países occidentales… Ellos se han enfocado en imponer restricciones sobre la primera generación [de inmigrantes], en lavarle el cerebro a la segunda generación y en excomulgar a uniones, organizaciones y mezquitas. Durante muchos años – de hecho, desde finales de la Segunda Guerra Mundial – los países occidentales han estado recibiendo a árabes y musulmanes y proporcionándoles a [ellos] con amplias oportunidades para predicar y muchas [otras] actividades. Los han tratado con una bondad asombrosa. Con el tiempo, los musulmanes crecieron en poder, y apretaron su puño sobre el mismo corazón de estas sociedades.

«La presencia de islamistas [en los países europeos], con todos sus diferentes partidos, grupos y escuelas de pensamiento, ha sido una plataforma de prueba para las relaciones entre su minoría musulmana, que ha sido influenciada por el adoctrinamiento [llevado a cabo por diferentes] partidos, y estas sociedades democráticas. Durante muchos años, los islamistas, y en especial la Hermandad Musulmana, se han quejado de las [políticas] opresivas de los regímenes árabes, el congelamiento de las libertades, la vigilancia, etc. Los escritos de [Abu A’la] Al-Mawdoudi’s [2], [originalmente en urdu], han ganado popularidad en el mundo árabe, corrompiendo a la juventud y distorsionando su perspectiva. [Al-Mawdoudi] proclamó al mundo entero y especialmente a [sus] oponentes europeos liberales, el advenimiento de un nuevo orden social superior a la democracia occidental en cada computo – sobre libertad, flexibilidad, tolerancia religiosa etc. – que será introducido bajo el liderazgo de la juventud musulmana no-contaminada por la suciedad de la civilización occidental y sus [valores] materialistas».

Los islamistas han forjado la alienación y el terrorismo

«La ideología de la Hermandad Musulmana, el partido Al-Tahrir, [3] y los grupos islámicos egipcios, paquistaníes y otros han lanzado a los árabes y a los musulmanes en Europa hacia la oscuridad y la confusión. Con sus libros, películas e ideas separatistas extremas, han pavimentado el camino para la proliferación de diferentes formas de extremismo, y de hecho manifestar el terrorismo.

«Los incesantes ataques sobre la civilización occidental, sobre las leyes creadas por el hombre y sobre los estudios orientales, así como también sobre [lo que ellos consideraron] la invasión cultural y las conspiraciones occidentales – han hecho difícil a [los musulmanes] integrarse en el nuevo ambiente al cual emigraron mientras de hecho lo odian. [Sin embargo, su integración] hasta donde sus intereses materiales o los objetivos de su partido les concierne [nunca les fueron impedidos]…»

La ausencia de una cultura de reavivamiento e innovación

«El movimiento del partido islámico no ha abrazado la idea de reavivamiento e innovación; como consecuencia, no ha podido ver un lado positivo a la sociedad occidental o estudiar literatura occidental, arte y cultura con el objeto de poder crear un modelo de cultura moderna, literatura y arte que combinen [elementos] occidentales e islámicos. Incluso los líderes de la Hermandad Musulmana, junto con otros que están orgullosos de la civilización islámica y profesan ser herederos de las civilizaciones de Bagdad y andaluzas – [incluso ellos], durante el medio siglo [de su estancia] en París, Londres o Alemania, no ha producido ni una [sola] nueva idea, [y mucho menos un nuevo] arte o cultura digno de ser notado…

«Cierto, han establecido casas editoras para hacer circular los libros y publicaciones de sus partidos; nunca permitieron mejorar su armamento mediático, tales como la prensa, la televisión y otros [medios de comunicación]; desarrollaron sus propias instituciones financieras y bancos [y las llamaron] ‘islámicas: sin intereses’; establecieron escuelas privadas, que sólo aíslan a los muchachos y muchachas musulmanes de su ambiente europeo y así refuerzan el control de los partidos islámicos de su [vidas] – y ésta es sólo una lista parcial. Pero lo que no han podido hacer es actuar como un puente entre Oriente y Occidente, como si lo han hecho, por decir, los poetas de la diáspora [musulmana]. Nunca aceptaron también ayudar a plantar las semillas de la modernización, democracia y creatividad – cultural, artística y literaria – en el mundo árabe e islámico.

«La mayoría de los informes sobre [los musulmanes en Europa], producidos con gran entusiasmo por los medios de comunicación, son sobre luchas entre [diferentes] mezquitas, asesinatos familiares por honor o el discurso religioso extremista. Ni una sola de sus asociaciones ha patrocinado nunca un programa cultural útil, ni tampoco ninguno de sus partidos ha traducido una enciclopedia u organizado un grupo de estudio para explorar un aspecto de la cultura, educación o lazos entre Oriente y Occidente. Ni tampoco ninguno de estos círculos invirtió esfuerzos [en un proyecto] – ni siquiera para reexaminar los escritos de partidos islámicos y modernizarlos removiendo las ideas extremistas y la ideología de las acusaciones de herejía».

Abusando de la tolerancia

«La tolerancia occidental hacia los musulmanes en Europa y en los Estados Unidos sobre la libertad de religión en general, y su respeto por los cristianos y judíos convertidos al Islam en particular, no ha sido usada como modelo por ningún partido islámico. Este no les enseñó tolerancia religiosa; no los llevó a reconocer que la opción religiosa es una cuestión personal; no los incitó a proteger a los no-musulmánes en el mundo árabe y musulmán. Al contrario, se volvieron altamente ofensivos, ya que percibieron que Occidente estaba concediendo a sus demandas y los estaba tratando con tolerancia. De esta manera, ganaron terreno y popularidad y su arrogancia se estaba volviendo ilimitada…

«La literatura islamista, publicaciones y sermones, incluso en el corazón de Europa, han retenido esencialmente la estructura conceptual de las escrituras antiguas [musulmanas], en esto ellos continúan tratando a cualquier flujo de entrada de la civilización como desecho, todas las asombrosas innovaciones tecnológicas tales como el desarrollo puramente material y la vida y valores de Occidente tales como la decadencia y la degradación».

La conexión a la violencia y el terrorismo

«Se ha dicho a menudo que los grupos islámicos moderados no tienen nada que ver con la violencia y el terrorismo. Pero esto es una ilusión. Todas las ideas de grupos terroristas encajan en la ideología de la Hermandad Musulmana, del [partido] Al-Tahrir, de Al-Jama’a Al-Islamiyya en Pakistán, y otros. Ideas como el culto al ídolo, el mandato de Dios, el establecimiento del shari’a, y otros, qué han asumido nuevas connotaciones fundamentalistas asociadas con los nuevos partidos gobernantes, no fueron inventados por Al-Qaeda o Fath Al-Islam. Las nociones de aislamiento cognoscitivo, la invalidez de las leyes creadas por el hombre, y el servir a Dios; el socavar los valores de la patria y la ciudadanía, así como también todas las facetas de realismo político; proclamaciones tales como el lema de la Hermandad Musulmana ‘Muerte por la causa de Alá es nuestra máxima aspiración’, y numerosas otras [consignas] – todas éstas no han sido inventadas por Al-Zarqawi, bin Laden, o el [Jeque Abu Muhammad] Al-Maqdisi…

«Qué podemos nosotros esperar de una juventud que se encuentra con [la siguiente] idea, [qué aparece] en un libro frecuentemente discutido por la Hermandad Musulmana: ‘Hoy vivimos en un jahiliya [la era pre-islámica del culto al ídolo], semejante al culto del ídolo en la época de [Muhammad] y peor. Estamos rodeamos por el culto al ídolo. El logro humano y las creencias, las tradiciones y costumbres de la gente, sus fuentes tradicionales, su artes y literatura, sus leyes y regulaciones e incluso mayormente lo que nosotros consideramos aspectos de la cultura islámica, autoridades islámicas y el pensamiento islámico y filosofía – todos éstos son productos del culto al ídolo».

«Éste es un pasaje simple del libro Hitos de Sayyed Qutb. Este libro ha sido traducido en todos los idiomas de los países islámicos: turco, persa, urdu, malasio, indonesio y otros, al igual que centenares de otros libros de la Hermandad Musulmana. Estos libros están lavándole el cerebro a miles de jóvenes en el mundo musulmán, y están atrayendo a [muchos de ellos] hacia las organizaciones terroristas extremistas.

No es este pasaje, «que ha sido leído [y re-leído] por islamistas durante más de 40 años, la razón principal de la profundización del sentido de alienación de ambos su propia sociedad y de la sociedad en Europa, América, o Australia a la cual emigraron?…

No hay ninguna duda de que son estas ideas, textos y doctrinas – algunas de los cuales parecen inocuamente ‘moderadas’ [a nosotros, después de] que han envenenado nuestras almas – que han formado los puntos de vista de muchos musulmanes, hombres y mujeres, a nivel mundial, y han llevado hacia adelante a una generación de terroristas jihadi.

«Es este [fenómeno] que ha precipitado el enfrentamiento entre los islamistas y las sociedades occidentales en América y Europa». [4]


[1] Awan (Kuwait), 2 de diciembre, 2008.

[2] Sayyid Abul A’la Mawdoudi (1903-1979) (1903-09-25), también conocido como Mawlana (Maulana) o Jeque Sayyid Abul A’la Mawdudi, fue un periodista paquistaní sunni, teólogo y filósofo político y un principal pensador islamista. También fue una figura política en su propio país Pakistán, dónde fundó el partido de reavivamiento islámico Jamaat-e-Islami.

[3] Hizb Al-Tahrir (Partido de Liberación) es un grupo islámico radical cuya agenda es reunir a los musulmanes con una llamada a un nuevo Califato.

[4] Al-Ittihad (EAU), 5 de octubre, 2008.