En un articulo del 23 de mayo, 2007 titulado «Estamos Sembrando Espinas» en el portal Elaph, el escritor liberal egipcio Kamal Gabriel [1] desacreditó lo que él llamó «la psicología y cultura de violencia y odio» en los territorios palestinos y en el Medio Oriente en general. Él escribió que aquéllos que alentaron este fenómeno tenían pensado usarlo contra Israel y Occidente, pero una vez que tomó raíz se tornó imposible de controlar, y ha llevado a la lucha interna doméstica en la Franja de Gaza y en Irak.

Lo siguiente son extractos: [2]

«La lucha de todos contra todos… [se ha] convertido en el maquillaje mental y psicológico del pueblo palestino»

«Lo qué está sucediendo ahora en la Franja de Gaza, desde que Israel se retiró de esta, es un claro ejemplo que expone las faltas de lo que hemos hecho. La lucha interna doméstica entre hermanos de la misma patria, deplorable por la ocupación y deplorable por rendirse a su cultura, es demasiado grande y demasiado peligrosa para ser [sólo] el resultado de diferencias de opinión entre las facciones, o la ausencia de un gobierno central fuerte, o incluso de lo que ellos llaman la anarquía de las armas.

«Es definitivamente todo esto. Pero lo más peligroso de esto, y donde las reuniones bilaterales entre los bandos, o reuniones bajo los auspicios de un tercer partido… o inclusive las cumbres folklóricas de la Liga Árabe han sido incapaces de superar, es que la lucha de todos contra todos y su código básico se han convertido en el maquillaje mental y psicológico del pueblo palestino, como resultado natural del discurso predominante de hostilidad e incitación. [Este discurso] ha sido adoptado por los palestinos de todas las influencias y en todas las facciones – religiosos, pan-árabe revolucionario, e izquierdistas. Es un discurso cuyo objetivo fue sembrar el odio, el tener que recurrir a la violencia, y disfrutar del derramamiento de sangre.

«Al principio fue dirigido contra el así llamado enemigo israelí, y esta desarraigó cualquier posibilidad o tendencia hacia la comprensión mutua racional del recurso a la discusión, al diálogo, y a la negociación – lo que es conocido como resolución pacífica – y este hizo surgir la consigna de ‘aferrarse a la opción de resistencia’. Pero uno se aferra a las metas, no los métodos, y resistencia (significando la resistencia armada) no pueden, psicológica y culturalmente, ser la única opción de los pueblos para lograr sus metas, sin haber ahí ninguna alternativa…

«Quizás esto es [un ejemplo del] único estado [psicológico] en donde la meta y los medios son vistos como la unión en la preferencia de la violencia. Esto ocurre cuando alguien es superado con el espíritu de la venganza…

«La cultura y psicología de la violencia ha podido tomar posesión del pueblo palestino por dos razones. La primera es que el discurso de violencia pudo ser ya la única en la escena, que fue vaciada de cualquier contra discurso cuando los pensadores racionales huyeron o fueron obligados a mantenerse fuera del entorno visual – [o] por desesperación o para conservar su propio bienestar y el de sus familias entre el inmenso diluvio de sentimientos de violencia que comenzaron a barrer todo en su camino.

«La segunda razón es que el discurso predominante de violencia, la mayoría del cual fue formado por el discurso religioso, no fue el discurso de un medio que intenta lograr una meta – por ejemplo, la liberación de la patria – sino más bien un discurso de violencia y de matanzas sagradas en nombre del jihad, que la literatura de violencia consideró ser un deber que había sido rechazado y qué necesitó ser llevado a cabo por todo creyente. [Esto fue escrito], por ejemplo, en el libro de ‘Abd Al-Salam Farag El Deber Ignorado, el cual ha sido una fuente autoritaria para la jurisprudencia del jihad desde los años setenta».

«El odio fue transformado del odio al sionismo al odio a los judíos, los hijos de los monos y cerdos»

«Esto fue traducido al idioma político en la consigna de que la lucha árabe-israelí es una lucha existencial, y no una lucha de fronteras, y su aplicación en la práctica fue la así llamada operaciones de búsqueda del martirio para matar a civiles israelíes. El odio fue transformado del odio al sionismo al odio por los judíos, los hijos de los monos y cerdos.

«Quizás nadie ha notado – ya que tenemos que encontrar a alguien que lo note, en la ausencia de razón y racionalidad? – que cuando uno separa a un individuo o a un grupo de la cultura del uso de razón y el diálogo pacífico, y lo reemplaza con la cultura de violencia y del matar a aquéllos quienes son diferentes, uno no puede después controlarlo y dirigirlo para ser usado contra un solo bando.

«Esto es lo que dijimos: Comienza con el enemigo sionista que está ocupando la Tierra Santa, y luego la violencia y el odio se extiende peligrosamente, como el fuego, en la psiquis de quien ellos han ganado dominio. Ellos consumen todo a su alrededor – y lo primero que consumen es la luz de la razón. El individuo pierde su equilibrio natural, que está basado en el equilibrio entre las tendencias pacíficas [que fomentan] la paz, y las tendencias enfadadas que incitan a la violencia…

«Así observamos, y damos nuestra bendición a, las conflagraciones de violencia y odio, y se extienden de [estar apuntadas al] enemigo sionista a [estar apuntadas a] cualquiera que lo favorezca o le ayude – aun cuando nos ayudaron también, y aun cuando fuese alguien de quien nosotros dependiéramos por medicinas, alimento, y todo lo demás.

«Nuestra violencia y odio se extendió hacia América, Inglaterra, y hacia los otros países occidentales, y hay un periodista de la BBC que todavía es prisionero de nuestras organizaciones combatientes jihad…»

«La consecuencia natural de… la cultura y psicología de violencia… es la violencia fraternal que vemos [hoy día]»

«La consecuencia natural del mandato de la cultura y psicología de la violencia y su expansión es la violencia fraternal que vemos [hoy día], la cual ha desafiado y [continuara] desafiando todos los esfuerzos por contenerla – [violencia entre hermanos] quienes todos acordamos son miserables por cualquier regla establecida.

«El estado de los territorios palestinos es quizás lo más crítico de este aspecto… pero podemos dar ejemplos similares de todas las esquinas de lo que se llama el gran Medio Oriente – entre ellos lo que está sucediendo en Irak entre los sunnis, chi’itas, y los Ba’thistas como resultado de la influencia del discurso Ba’thista-Saddamista…

«Existen miles de otros ejemplos, que a primera vista parecen menos importantes y menos agudos en su nivel de violencia, pero que nosotros evaluamos como más serio porque indican la expansión de la cultura y psicología de violencia y el rechazo a la discusión… Esto es entre gente común en sus vidas diarias…

«La violencia naturalmente existe en todo momento y en todo lugar. Pero nosotros estamos en medio de un sorprendente crecimiento en la violencia, para no decir un aumento en una proporción catastrófica. A mí estimado, éste es el fruto que estamos cosechando porque tenemos más de la mitad de un siglo sembrando espinas.

«Así, la crisis en la región no es la cantidad de desacuerdos en puntos de vista o diferencias en los intereses [entre nosotros] y nuestros vecinos o el mundo. En ambos de éstos [casos], la razón y el diálogo pueden encontrar soluciones, así fuesen comprensivas o parciales, que son completamente satisfactorias, aceptables, o por lo menos pueden ser toleradas.

Más bien, la verdadera crisis en la región es que los pueblos de esta necesitan de una re educación psicológica y cultural – qué necesariamente debe ser precedida deteniendo el discurso de violencia, incitación, y odio, en todo sus colores y clasificaciones.

«Pero puede esto ocurrir cuándo los fuegos del odio ya han brotado [por doquier]?»


[1] Véase también MEMRI Tv Segmento de Video No. 641, «Liberal Egipcio Kamal Gabriel…», 5 de abril del 2005, http://www.memritv.org/search.asp?ACT=S9&P1=641.

[2] www.elaph.com, 23 de mayo, 2007.