En los últimos meses, Pakistán ha sido testigo de una serie de incidentes de violencia contra los no musulmanes, especialmente en la comunidad cristiana. Todos los incidentes fueron perpetrados bajo cargos de presunta profanación del Corán o por blasfemar contra el profeta Muhammad.
El 1 de agosto del 2009, en la ciudad de Gojra en la provincia de Punjab, siete cristianos fueron quemados vivos por una turba de musulmanes sobre supuestas acusaciones de blasfemia. [1] La turba se dice que incitó a los activistas de una organización militante sunita, Sipah-e -Sahaba.
En otro incidente reciente, Fanish Masih, un cristiano arrestado bajo la ley sobre blasfemia de Pakistán, por supuestamente profanar el Corán, murió en una cárcel en la provincia de Punjab. [2] Seguido a esto, el Gobernador de Punjab Salman Taseer pidió derogar la ley sobre blasfemia, consagrada en el Artículo 295-C de la Constitución de Pakistán. [3]
Asma Jahangir, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán (CDHP), una organización no gubernamental, también ha pedido se derogue la ley sobre la blasfemia, afirmando que «las leyes contra la blasfemia se han convertido en una herramienta para los extremistas y personas que manipulan los sentimientos del público para establecer sus resultados o aprovecharse de situaciones». [4]
En un reciente editorial, el diario con sede en Lahore Daily Times culpó al partido gobernante de Pakistán y a los partidos de oposición por no ser sinceros en sus llamadas a derogar la ley de la blasfemia. Los siguientes son algunos extractos del editorial, titulado «A Favor y en Contra de la ley Sobre la Blasfemia«‘. [5]
«Fanish Masih fue encontrado muerto en su celda… [Había estado] en confinamiento solitario – incluso después que la policía supo… que la acusación contra él fue inventada»
«A raíz de la muerte en custodia del acusado por blasfemia Masih Fanish en Sialkot [ciudad en la provincia de Punjab], el Gobernador de Punjab, Sr. Salman Taseer, ha valientemente pedido la derogación de la infame ley destinada a las minorías en general y a la comunidad cristiana en particular. Él se hizo eco a la demanda de los manifestantes en Lahore, en reacción a la cruel paliza a manifestantes cristianos por la policía en Sialkot.
«Fanish Masih fue encontrado muerto en su celda. La policía dice que se suicidó, pero la cuestión para todos nosotros a considerar es que Masih fue mantenido en confinamiento solitario, incluso después de que la policía supo a primera vista, que la acusación formulada contra el fue inventada. También hubo confusión por todas partes a partir de una pugna de blasfemia con la profanación del Corán. Masih mismo debe estar seguro que cayó en una trampa donde su muerte era dada por segura».
«La transparente jurisprudencia negativa de la Ley sobre la Blasfemia sacude a la persona racional e infunde desesperación en el acusado»
«La transparente jurisprudencia negativa de la Ley sobre la Blasfemia sacude a la persona racional e infunde desesperación en los acusados. Sin embargo, la mente pakistaní está dividida en detalles que son aceptados por todos como algo vergonzoso para el orgullo de la nación, igualando a los paquistaníes con la atrasada Nigeria, donde las leyes contra la blasfemia han matado a cientos hasta el momento, trágicamente en imitación a Pakistán.
«La irracionalidad de la actitud del público salió a la luz cuando el Ministro de Asuntos Religiosos Federal de Pakistán Allama Hamid Kazmi fue preguntado por su reacción a la llamada del Gobernador Taseer para la derogación de la ley.
«El Sr. Kazmi se entristeció por la violencia de los Sialkot contra los cristianos indefensos pero estaba decidido a defender la Ley de la Blasfemia. Su caso fue la de una pieza realizada por la prensa conservadora urdu y el clero. Él supuso que la blasfemia se produjo en Pakistán, y que ningún musulmán podría ponerse de acuerdo con este eliminando la disuasión de la ley.
«Pero los hechos fueron ignorados por él. La verdad es que no existe un [caso] demostrado de blasfemia en Pakistán hasta el momento, salvo en los tribunales inferiores, donde las turbas con armas obligan a los jueces a dictar la muerte».
Para ver el despacho en su totalidad en inglés por favor haga clic en el siguiente enlace:
http://www2.memri.org/bin/latestnews.cgi?ID=SD258609
[1] Daily Times, Pakistán, 3 de agosto, 2009.
[2] Daily Times, Pakistán, 16 de septiembre, 2009.
[3] Roznama Express, Pakistán, 17 de septiembre, 2009.
[4] Daily Times, Pakistán, 10 de agosto, 2009.
[5] Daily Times, Pakistán, 18 de septiembre, 2009. El texto ha sido ligeramente editado para mayor claridad.





