El 30 de septiembre del 2009, se supo que el Movimiento Islámico de Uzbekistán (MIU), integrado por militantes con sede en Uzbekistán en la región tribal de Pakistán de Waziristán, ha nombrado un nuevo jefe, tras la muerte de su emir Tahir Yeldshev en un ataque teledirigido estadounidense.
Un informe publicado en un diario de Pakistán destacó que el comandante militante de Uzbekistán Abdur Rehman ha tenido éxito como el nuevo jefe del Movimiento Islámico de Uzbekistán. [1]
Tahir Yeldshev, cercano a sus 30 años, se convirtió en el jefe del Movimiento Islámico de Uzbekistán tras la muerte de Juma Namagani en combatir contra las fuerzas lideradas por la coalición y los Estados Unidos en Afganistán a finales del 2001 o comienzos del 2002. Yeldshev, quien dirigió a los militantes uzbecos con sede en Pakistán, había sido la mano derecha del Baitullah Mehsud, el jefe de los talibanes paquistaníes quien fue asesinado en un ataque teledirigido por los Estados Unidos el 5 de agosto, 2009.
El Movimiento Islámico de Uzbekistán no ha confirmado la muerte de Tahir Yeldshev, pero funcionarios de seguridad no-identificados paquistaníes le han dicho a los medios de comunicación pakistaníes que el comandante uzbeko fue asesinado en un ataque teledirigido estadounidense el 27 de agosto, 2009. [2]
Su supuesto asesinato es significativo por varias razones: en primer lugar, fue el líder principal de los militantes uzbecos en la región tribal de Waziristán y aún está por verse si su sucesor puede ser un líder efectivo, segundo, su muerte llega en un momento en que varios de los comandantes talibanes han sido asesinados en la región de Waziristán, tercero, el ejército paquistaní está a punto de lanzar una operación contra los militantes talibanes en el distrito de Waziristán del Sur.
En un editorial, titulado «Militantes Uzbecos en Pakistán Representan una Amenaza a la Estabilidad de la Región«, el diario afgano El Times de Afganistán ha evaluado recientemente la amenaza planteada por los militantes uzbecos con sede en Pakistán.
Los siguientes son algunos extractos del editorial: [3]
«La presencia de militantes [uzbecos] de Asia Central y otros países [de la región de Waziristan] es un gran peligro para la seguridad de la región»
«Un miembro de la Cámara Alta del Pakistán de la provincia de Pakhtunkhwa [Provincia de la Frontera Noroeste de Pakistán], dijo recientemente en una sesión del parlamento de que había alrededor de 5.000 militantes uzbecos combatiendo contra el ejército de Pakistán en Waziristán. Estos militantes no sólo combaten contra el gobierno de Pakistán, sino también entran en Afganistán, dijo Habibullah Khan, un MP de Pakhtunkhwa. Este dijo también que estos militantes entraron en Pakistán por el aeropuerto de Islamabad, pero el SII [Servicio de Inteligencia Interno de Pakistán] lo había negado. De hecho, este nuevo MP pakistaní afirmó lo que el gobierno de Afganistán había dicho durante mucho tiempo sobre la presencia de combatientes extranjeros y sus actividades en Pakistán.
«Durante la era soviética, un gran número de combatientes extranjeros de Asia Central, el Medio Oriente y otros países llegaron a las zonas tribales de Pakistán para participar en la guerra contra las fuerzas soviéticas en Afganistán. Estos combatientes fueron apoyados por los Estados Unidos, Arabia Saudita y Pakistán. Después de la caída de Kabul respaldado por el régimen soviético algunos de ellos regresaron a sus países, pero la mayoría de estos militantes se asentaron en las Áreas Tribales [Federalmente Administradas] [de Pakistán a lo largo de la frontera con Afganistán], y después de la toma del régimen talibán este tomó parte en la lucha contra la Alianza del Norte [grupo político anti-talibán en Afganistán].
«Después de la caída del régimen talibán en el 2001, le dieron refugio a los lideres del talibán en sus campamentos en las Áreas Tribales [Federalmente Administradas]. Además de eso, estos militantes talibanes ayudaron a reorganizar sus fuerzas y lograron combatir contra las tropas extranjeras en Afganistán. En la actualidad miles de estos militantes viven en Pakistán y controlan extensas zonas en Waziristán. A pesar de varias operaciones militares del ejército paquistaní [en la región tribal de Pakistán en los últimos años], están llevando a cabo sus actividades de manera muy eficaz y sin ninguna interrupción.
«El norte de Afganistán puede convertirse en una plataforma de lanzamiento para ataques de militantes contra los países de Asia Central»
«El gobierno afgano ha llamado varias veces al gobierno de Pakistán a librarse de estos militantes. Hasta el momento, el ejército paquistaní no ha sido capaz de eliminarlos o debilitarlos. Recientemente, hubo rumores de que estos militantes después de entrar en Afganistán, se asientan en las provincias al norte del país. Aparentemente, el propósito de estos movimientos es prepararse para la realización de actividades perturbadoras en el vecino norte de Afganistán [tales como en Uzbekistán] y desestabilizar a Asia Central.
«Si estos rumores son correctos y no se toman acciones por los gobiernos de Afganistán y Pakistán, el norte de Afganistán puede convertirse en una plataforma de lanzamiento para ataques de militantes contra países de Asia Central. En ese caso, no sólo en Afganistán y Pakistán, sino todas las naciones de Asia Central se encuentran a si mismas en medio del caos.
«Habiendo dicho esto, podemos concluir que la presencia de militantes de Asia Central y otros países es un gran peligro para la seguridad de la región. Estos militantes, si se les da la oportunidad de prosperar, extenderán sus actividades a los países de Asia Central. Es importante para el gobierno de Pakistán reprimirlos eficazmente. El gobierno afgano y las fuerzas internacionales también deben hacer esfuerzos para impedir las actividades transfronterizas de estos militantes».





