El portal reformista www.metransparent.com colocó recientemente una carta dirigida al pueblo libanés de un ex soldado sirio Ahmad Mawloud Al-Tayyar. En esta, Al-Tayyar se disculpó por el saqueo y la humillación perpetrado por los soldados sirios contra los libaneses durante la ocupación siria del Líbano – por el cual Al-Tayyar siente ahora vergüenza y remordimiento.

Lo siguiente son extractos de la carta: [1]

No me atreví ni siquiera a pensar en expresar mi objeción a entrar en el [Líbano] la cual ha sido ensuciada por mis botas militares

«… Soy un pobre ciudadano sirio que vino a este mundo a descubrir que yo, y el resto de mi generación, ha sido condenada [a vivir] bajo un régimen que yo no escogí de mi libre albedrío y no designé para que me gobernaran… Al igual que nosotros no escogemos nuestros propios nombres, nuestra altura, y el color de nuestros ojos y piel, venimos a este mundo y escuchamos de que existe un partido gobernante llamado el Partido Ba’th, y que existe un liderazgo [Ba’th] pan-árabe así como también un [liderazgo regional del Ba’th]. Nosotros también [escuchamos] que existe el Concejo del Pueblo y las organizaciones populares… Ésta es la atmósfera en el cual yo fui educado, y ésta es la escuela del cual yo me gradué.

«Fuimos enseñados a amar a nuestra patria y que Israel es nuestro enemigo. Memorizamos consignas grandiosas las cuales entendí sólo después de que crecí – tales como ‘Siria es el emblema de la revolución árabe’, ‘Al amor del líder le sigue el amor a la patria’, y ‘la Hermandad Musulmana es una banda de colaboradores con los Estados Unidos e Israel’, así como muchos términos y conceptos que se relacionan con progresividad y reacionismo…

«Yo por la presente declaro mi cobardía, mis temores, y mi derrotismo, y me disculpo con todos los libaneses, [desde] el día en que [entramos] en el Líbano, no me atreví a pensar en expresar mi objeción a entrar en este país, que ha sido ensuciado por mis botas militares. Supe de la consecuencia de tal rebelión, y temí [anunciarla] y tomar esa decisión.

«Un día hermoso en abril de 1988, mis botas militares mancharon a ‘la Suiza del Este’. Empecé mi servicio militar obligatorio. Luego vinieron las fechas vergonzosas, una tras otra. Participé, escuche, vi. con mis propios ojos, y di falso testimonio de varios ‘incidentes’, desde el asesinato del presidente [libanés] René Moawad [2] a la derrota del General Michel Aoun quien se escondió en la Embajada francesa, [3] así como también otros [incidentes] alarmantes que ocurrieron entre estos dos eventos…»

Vi a [libaneses] ser humillados públicamente en puntos de control del ejército sirio

«Yo escuche con mis propios oídos y vi con mis propios ojos… las conferencias sobre nacionalismo y pan-arabismo dadas por ‘nuestros funcionarios’ durante las clases matutinas. Siempre que salían del [Líbano], estos funcionarios se amontonaban en autobuses que regresaban de noche a Damasco e Hims. Estos autobuses eran [como] mercados repletos con el [botín] – todo lo necesario en los mercados [de Damasco e Hims]. Vi los vehículos militares que llevaban incluso bañeras, puertas y marcos de ventana hechos de madera costosa que había sido sacada de casas de [libaneses] luego que sus dueños hubiesen salido o las hayan abandonado.

«Vi con mis propios ojos cómo el pueblo libanés de la región del norte Al-Matan rogó para que se le permitiera cosechar [las nueces de] sus árboles de pino, ya que esto era su fuente de sustento, pero sus súplicas fueron ignoradas… Nuestros valientes soldados ciñeron sus hombros y emprendieron la tarea por [ellos mismos]… Las sabrosas nueces de pino fueron vendidas en los mercados de Damasco…

«Vi a [gente] libanesa ser públicamente humillados en puntos de control del ejército sirio, siendo ‘instruidos’ por soldados analfabetos [sirios] en varias materias, mayores y menores. Vi muchas cosas, pero mi vergüenza me impide hablar de ellas.

«Quince años después de salir del Líbano como soldado, regrese allá como civil, mi mente todavía llena con las visiones de lo [que había testimoniado] en lugares que yo había amado, y cuyos [habitantes] me habían encantado. A ellos y a todos los libaneses yo [ahora] les ofrezco mis disculpas. Estoy profundamente convencido de que un pueblo civilizado como el pueblo libanés [sea capaz de] perdonar y olvidar».


[1] 8 de marzo del 2006, http://metransparent.com/texts/ahmad_tayar_syrian_soldier_sorry_to_lebanon.htm.

[2] René Moawad fue presidente del Líbano durante sólo 17 días en 1989, del 5-22 de noviembre, cuando fue asesinado por un coche bomba que explotó cerca de su convoy. Hasta el día de hoy, no se ha hecho ninguna investigación sobre su asesinato.

[3] Michel Aoun es un político libanés, y anteriormente un prominente líder anti-sirio, quien sirvió como presidente suplente del Líbano entre 1988 y 1990. Cuando los sirios bombardearon la residencia presidencial en 1990, le obligaron a que se escondiera en la residencia del Embajador francés en el Líbano. Diez meses después, se exilo en Francia, y regresó al Líbano en el 2005.