
El 31 de enero del 2010, activistas religiosos de Pakistán llevaron a cabo protestas masivas en Islamabad contra los posibles intentos de modificar las leyes sobre la blasfemia en Pakistán (Imagen cortesía: Roznama Ummat, 1 de enero, 2011)
(Léase también – Documento: Una Guía a las Leyes Sobre la Blasfemia de Pakistán)
El ministro federal de Pakistán para Asuntos de las Minorías Shahbaz Bhatti, el único ministro cristiano en el gabinete de Pakistán, fue asesinado en la capital federal de Islamabad el 2 de marzo por apoyar las llamadas a la reforma de las leyes sobre la blasfemia en Pakistán. Este fue el segundo asesinato de un líder político liberal pakistaní en dos meses por la controversia en torno a las leyes de la blasfemia en el país. El 4 de enero, el gobernador de Punjab Salman Taseer fue asesinado por su propio guardia de seguridad por impulsar modificaciones en las leyes sobre la blasfemia. Ambos Salman Taseer y Shahbaz Bhatti pertenecían al Partido Popular gobernante de Pakistán (PPP) de Benazir Bhutto, quien también fue asesinada en diciembre del 2007, presuntamente por personal contratado por algunos elementos talibanes en los servicios de inteligencia paquistaníes.
Los editoriales, artículos y publicaciones blog debajo examinan el papel del estado paquistaní en el fortalecimiento de la mentalidad extremista en la sociedad pakistaní. Todas estas opiniones aquí representan una crítica liberal del pensamiento de las masas extremistas en la sociedad pakistaní.
En un editorial titulado, «Otra Tragedia», el diario liberal Dawn denoto que la mentalidad extremista en Pakistán es patrocinado por las instituciones del estado paquistaní. En un editorial titulado «Muerte de un Estado», el principal diario de corriente principal La Tribuna Expresa sostuvo que el asesinato de Bhatti marca el fin del estado paquistaní. En un editorial titulado «Shahbaz Bhatti: una Gran Pérdida», el diario con sede en Lahore Daily Times observó que las voces disidentes liberales están siendo silenciadas una a una por los grupos religiosos.
En un artículo titulado «Una Razón Más Para Salir de este País?» el jurista con base en Lahore Asad Jamal comentó sobre el asesinato de Bhatti, preguntándose si los que quieren salir de Pakistán tienen razón, en vista de la continua violencia. El comentarista cultural y satírico más reconocido de Pakistán Nadeem F. Paracha publicó un blog titulado «Otra Muerte, Otro Día», en el que sostenía que el pensamiento extremista de las masas en Pakistán se debe al apoyo del estado paquistaní y muestra síntomas de una mentalidad fascista.
«El verdadero culpable es conocido por todos: Una mentalidad extremista que, con el patrocinio de algunas instituciones del estado, se ha ido extendido por todas partes en la sociedad paquistaní»
A continuación se presentan extractos del editorial de Dawn: [1]
«El asesinato frío y calculado de Shahbaz Bhatti, ministro federal para las minorías religiosas, en Islamabad ayer es un nuevo golpe a la idea del [fundador de Pakistán Mohammad Ali Jinnah]. Los asesinos del Sr. Bhatti pueden haber escapado de la escena del crimen, pero los verdaderos culpables son conocidos por todos: una mentalidad extremista que, con el patrocinio de algunas instituciones del estado, se ha extendido a lo largo y ancho en la sociedad pakistaní. La trágica ironía de un país creado para proteger los derechos de una minoría – los musulmanes en la India unificada. – convirtiéndose en un campo de muerte para aquellos que están de pie por los derechos de las minorías evoca un profundo sentimiento de patetismo y desamparo.
«Sin embargo, el segundo asesinato de alto perfil en menos de dos meses en Islamabad, vinculad el tema de las leyes sobre la blasfemia del país, plantea al menos dos preguntas difíciles.
«Una de ellas, cómo fue que el Sr. Bhatti, claramente un hombre marcado, quedó expuesto a aquellos que buscaban asesinarlo? Los funcionarios de la policía habían afirmado que el ministro asesinado rechazó ser protegido constantemente, pero eso es una explicación insuficiente. Era el trabajo de las autoridades mantener seguro al Sr. Bhatti – Poco después de dejar completamente expuesto al Sr. Bhatti, tal como lo estuvo ayer por la mañana, una seguridad más discreta pudo haberle sido encomendada. Un vehículo a prueba de balas posiblemente pudo haberle salvado la vida al Sr. Bhatti. No estuvo lo suficientemente clara la amenaza? Está la mejor seguridad reservada sólo para los auto-descritos ‘VVIPs’?»
«Las instituciones del estado que han tenido una mano en la creación y mantenimiento de la cultura del Jihad… aparecen peligrosamente tolerantes a ciertas mentalidades, siempre que respondan a algunos objetivos de percepción tácticas o estratégicas»
«Dos, ¿cuándo los responsables de la formulación de las políticas del estado reconocen que retroceder en la batalla contra el fanatismo y la intolerancia sólo le da a los extremistas más espacio? El [gobernante Partido del Pueblo de Pakistán] PPP ha visto a su presidente [Benazir Bhutto], un gobernador de la provincia [Salman Taseer] y a un ministro federal [Shahbaz Bhatti] asesinados por extremistas religiosos de diferentes tonalidades. Sin embargo, el partido que lidera el gobierno federal y el Sindh han mantenido un silencio absoluto cuando se enfrentan a sus enemigos extremistas. De hecho, antiguos líderes del partido se han salido de su camino para al parecer aplacar a los extremistas.
«Del mismo modo, otros partidos políticos y líderes también han mantenido un silencio sepulcral o han complacido a los extremistas religiosos. Instituciones del estado que han tenido una mano en la creación y el mantenimiento de la cultura del Jihad y la militancia también parecen peligrosamente tolerantes a ciertos modos de esquemas mentales siempre y cuando sirvan algunos de los objetivos percibidos o a tácticas estratégicas.
«Por supuesto, no todos son iguales cuando se trata de influir en la política estatal. La clase política es a menudo demasiado inestable e insegura de su postura para desafiar políticas y mentalidades arraigadas. Pero si nadie se pone de pie, si nadie trata de luchar por el bien y lo justo, los extremistas sin duda van a ganar».
«El gobierno de Punjab ha simplemente barrido bajo la alfombra los repetidos incidentes de violencia contra los acusados de blasfemia»
Lo siguiente son extractos del editorial en el diario La Tribuna Expresa: [2]
«Shahbaz Bhatti ha sido ejecutado en Islamabad, por el capítulo Punjab Tehreek-i-Taliban, tal como clama un folleto recuperado en el lugar del asesinato. Él y la comunidad cristiana habían estado recibiendo amenazas desde hace algún tiempo, después de la condena de una analfabeta cristiana, Aasia Bibi, por blasfemia.
«En el creciente extremismo religioso de Pakistán, esta es la segunda muerte que probablemente hará temblar al mundo, mientras que los musulmanes paquistaníes siguen estando habituados al trato recibido de los talibanes. La nación y los medios de comunicación están divididos sobre una ejecución similar del ex gobernador de Punjab Taseer Salman sobre la polémica ley de la blasfemia, que permite asesinar a gente inocente.
«Bhatti había predicho su muerte. Este había expresado su temor de que él sería ‘el mayor objetivo’, tras el asesinato de Salman Taseer. Este también había dicho que le habían sido decretadas fatuas por clérigos extremistas pidiendo su decapitación. La difusión pública de estos mensajes de violencia ha seguido gozando de impunidad. Ahora el mundo llorará la muerte de otro solitario cristiano en un país donde casi nadie escucha los problemas de su comunidad y donde el gobierno de Punjab simplemente ha puesto bajo la alfombra repetidos incidentes de violencia contra los acusados de blasfemia.
«Los medios de comunicación paquistaníes no ha prestado mucha atención a esta desafortunada comunidad que optó por quedarse en Pakistán después de 1947 porque tenía confianza en el liderazgo de Quaid-i-Azam [el Gran Líder, o fundador de Pakistán, Muhammad Ali Jinnah] y abiertamente le apoyaron. Esta fue también la comunidad que más tarde sirvió bien a Pakistán y en el ejército y, luchó hombro a hombro con los musulmanes en la guerra contra India, ganando condecoraciones de valentía. Esta es también la comunidad que sirve desinteresadamente a Pakistán en los sectores de educación y salud, educando incluso a los dirigentes que crecieron ignorando su situación en el Punjab, donde están concentrados. Cuando el Papa en el Vaticano protestó por la convicción de Aasia Bibi, la prensa urdu consideró oportuno dar a conocer la ira de los clérigos de mente estrecha contra él. En consecuencia, el resto del mundo piensa que Pakistán se está ahogando en su propio extremismo».
«Esta es la muerte del estado a través de extremismo; nada de lo que dice Pakistán es de confiar por el mundo exterior»
«Mientras que la nación está con fiebre por la amenaza que siente de la persona de Raymond Davis, se olvida que los talibanes tienen una mayor participación en el asesinato de sus hijos e hijas. A pesar de que el ministro Bhatti fue ejecutado cerca de su casa, los otros talibanes en Mardan atacaron una escuela de niñas y abrieron fuego contra los alumnos inocentes que el estado ya no es capaz de proteger. Ningún pensamiento se perfila de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad mientras que poderosos clérigos aparecer en los canales de televisión amenazando con más violencia.
«Los columnistas no se cansan de jugar por la sed de sangre de los terroristas religiosos mientras invocan escenas de destrucción supuestamente causada por Estados Unidos a través de sus agentes. Así de indignado estaba el jefe de los talibanes Hakimullah Meshud en el alegato de que este trabajó para la CIA que permitió ser incluido en la [foto] que muestra la ejecución del ex-agente del SII Coronel Imam, al igual que tuvo su foto junto a un jordano que había ayudado a asesinar a un número de agentes de la CIA en Afganistán.
«Esta es la muerte del estado a través de extremismo. Nada de lo que Pakistán dice es de confiar por el mundo exterior. La economía se está muriendo debido a que sus vínculos externos están encajados por el temor inspirado por la manera d pensar de Pakistán. Los paquistaníes dicen que los tribunales del país son independientes y libres pero nadie cree que sea verdad mientras que los terroristas son correteados por los jueces, estos últimos no están protegidos por el estado contra las amenazas de asesinato. Sus líderes son asesinados por asesinos que sus víctimas conocen – como en el caso de Benazir Bhutto – pero los columnistas insisten en que ella fue asesinada por los Estados Unidos. Es muy posible que en los próximos días, un mundo que protesta se le dirá que Shahbaz Bhatti fue ejecutado por un grupo de asesinos organizados por Raymond Davis bajo las órdenes de Washington!
«Los abogados que han derramado pétalos de flores sobre el asesino de Salman Taseer deberían tomar una pausa y mirar el extremismo de la muerte de Bhatti, un ciudadano pakistaní, cuyo único defecto era que estaba representando a su comunidad y protestaba en contra de sus objetivos bajo la ley de la blasfemia».
Para ver el despacho en su totalidad en inglés por favor haga clic en el siguiente enlace:
http://www.memri.org/report/en/0/0/0/0/0/0/5064.htm
[1] Dawn (Pakistán), 3 de marzo,, 2011. Los textos de los editoriales y artículos en este despacho han sido ligeramente editados para mayor claridad.
[2] La Tribuna Expresa (Pakistán), 3 de marzo, 2011.





