A continuación se presentan extractos de la entrevista con Ahmad Al-Sanousi «Bziz», un político satírico marroquí. La entrevista fue presentada en Al-Jazeera TV el 20 de febrero, 2008:

Para ver este clip en MEMRI TV, visite:
http://www.memritv.org/clip/en/1695.htm .

«Ministros de Información árabe han… emitido decretos revolucionarios y resoluciones amenazando a… cualquiera que [insulte]… a un gobernante, ministro, o incluso a un guardia que trabaje para algún gobierno árabe»

Presentador: «Sátiras políticas que se burlan de los presidentes de países occidentales, usando comediantes o títeres, se han convertido en los programas más famosos de muestra televisión, y son muy populares en Francia, los Estados Unidos, G. Bretaña, y en la mayoría de los países europeos. Ninguno de estos presidentes ha prohibido alguna vez la sátira política, o ha llevado a juicio a ningún artista, aunque se burlen de estos presidentes. [Los programas de televisión] se unen a otras formas de sátira – primero y por encima de todo, al teatro y las caricaturas.

«En nuestro mundo árabe, sin embargo, los ministros de información árabes han emplazado, y emitido decretos y resoluciones revolucionarios, amenazando con fuego y sulfuro y con un puño de hierro a cualquiera que le entre por la cabeza insultar, así sea explícita o implícitamente, a un gobernante, ministro, o incluso a un guardia que trabaje para un gobierno árabe. Manteniendo estos decretos, nuestro invitado hoy es el artista Al-Sanousi, uno de los políticos satíricos más prominentes en el mundo árabe.

[…]

«Los espectadores deberían saber que durante los últimos 18 años, Ahmad Al-Sanousi ha sido prohibido de actuar, o incluso de aparecer, en los medios de comunicación del estado en Marruecos». […]

«A los únicos que puedes criticar tanto como quieras son los desafortunados»

A continuación una corta secuencia satírica destacando al presentador y a Al-Sanousi. Al-Sanousi está sentado en su silla confinado y amordazado.

Presentador: Te tenemos confinado y amordazado, porque no podemos confiar en que tengas tu lengua atada. De hoy en adelante, implementaremos las resoluciones sobre todos nuestros invitados. No permitiremos que nadie insulte a ningún líder, o a su esposa, sus hijos, sus nietos, o sus bisnietos – hasta la generación numero 100. No permitiremos esto».

El amordazado Al-Sanousi intenta argumentar, pero sus palabras son sordas.

Presentador: «No permitiremos que ningún invitado insulte a ningún ministro, o incluso a un guardia que trabaje para el gobierno. A los únicos a quien se te permite criticar tanto como gustes son los desafortunados».

Ahmad Al-Sanousi: «Mmmm…»

Presentador: «Suficiente! Te mantendremos atado. ¿Qué dices? ¿Aceptas las condiciones? Serás cortés y te abstendrás de insultar a cualquiera?»

Ahmad Al-Sanousi: «Mmmmm…»

Presentador: «… Si intentas burlarte de mí – estás familiarizado con esta vara? Te han pegado con ella él en el pasado, cierto?»

Ahmad Al-Sanousi: «Mmmmmm…»

Presentador: «En 1996».

Ahmad Al-Sanousi: «Junto con los desempleados».

Presentador: «Esta vara está lista. Si te desvías a la izquierda o a la derecha – la vara está aquí. ¿Has experimentado este látigo alguna vez? Usaremos estos instrumentos en algunos de nuestros invitados. Nos adherimos a las resoluciones».

Ahmad Al-Sanousi: «Las resoluciones del ministro?»

Presentador: «De los ministros de información árabes. ¿Vas cumplir con las reglas, o te mantendremos atado? ¿Ves a los hombres que he traído aquí, los que te ataron? Cada uno de ellos tiene una vara. Si no cumples las reglas, te los echare encima. ¿Así que vas a cumplir las reglas? Muchachos, suéltelo».

Los hombres desatan a Al-Sanousi y le quitan su mordaza.

Ahmad Al-Sanousi: «Son éstos…»

Presentador: «Suficiente!»

Ahmad Al-Sanousi: «Son estos los ministros de información árabes? Es este un ministro de información árabe?»

Presentador: «No, los obtuve del Ministerio del Interior. Ellos se especializan en tortura. Si te desvías, mantengo los instrumentos aquí».

Aquí empieza la verdadera entrevista

Presentador: «Qué piensas de las monumentales resoluciones hechas por los ministros de información árabe?»

Ahmad Al-Sanousi: «En primer lugar, éstos son ministros árabes de ‘ejecución'».

Presentador: «Qué, estás siendo [insolente] ya?»

Ahmad Al-Sanousi: «No, era simplemente un juego de palabras. No rompí las reglas. Esta es la primera vez que el ministro ha hecho una resolución, Alá sea alabado. Ellos se reunieron e hicieron una resolución, y eso es grandioso. […]»

«Nuestros canales de televisión del estado se han convertido en un instrumento de tortura… arrestan a alguien… y lo hacen mirar la televisión del estado las 24 horas al día»

«Nuestros canales de televisión del estado se han convertido en un instrumento de tortura».

Presentador: «De qué manera?»

Ahmad Al-Sanousi: «Por ejemplo, arrestan a alguien, lo colocan en una celda solitaria sin ventanas, y lo hacen ver el canal de televisión del estado las 24 horas del día. Usted ya sabe que en los canales del estado, presentan boletines de noticias y otros programas los cuales se dedican a glorificar al gobernante – pero sin noticias o información. Después de unas horas de mirar, el detenido se desploma».

Presentador: «Se desploma?»

Ahmad Al-Sanousi: «Sí, porque ha estado mirando la televisión del estado árabe durante 12 años. Luego confiesa las cosas que ha hecho y las que no ha hecho. Otro tipo estaba mirando…»

Presentador: «En otros términos, la televisión del estado se ha convertido en un instrumento de tortura?»

Ahmad Al-Sanousi: «Se ha vuelto un instrumento de tortura psicológica y física. Si yo lo coloco delante de un canal de televisión del estado durante 24 años… 24 horas parecerían 24 años, y usted confesaría las cosas que hizo y las que no hizo».

Presentador: «Qué es lo que deben hacer para mejorar estos canales?»

Ahmad Al-Sanousi: «Yo pienso que uno de los ministros que se reunió en la «Liga de Censura Árabe» debería de haber sugerido hacer los boletines de noticias musicales».

Presentador: «De qué manera?»

Ahmad Al-Sanousi: «Hoy, el público está huyendo a la televisión por cable…»

Presentador: «Los cuales están llenos de matanzas y atentados…»

«Nuestro problema es esta silla… el gobernante no deja vacante su silla ni siquiera después de 50 años… esto se conoce como ‘silla-titis'»

Ahmad Al-Sanousi: «Hermano, nuestro problema hoy es esto».

Al-Sanousi saca una silla miniatura.

Presentador: «Qué es esto? Una silla?»

Ahmad Al-Sanousi: «Nuestro problema es esta silla».

Presentador: «Usted también está sentado en una silla».

Ahmad Al-Sanousi: «Pero yo dejaré vacante esta silla en una hora. El gobernante no deja vacante su silla ni siquiera después de 50 años. Nuestro problema es esta silla».

Presentador: «Qué puedo hacer? está pegado a la silla, y siempre que intente levantarse, la silla lo llama de nuevo».

Ahmad Al-Sanousi: «hermano, nuestros gobernantes se han enamorado a primera vista de sus sillas. Usted sabe que padecen una enfermedad muy peligrosa…»

Presentador: «Se llama ‘silla-philia’?»

Ahmad Al-Sanousi: «Sí, pero científicamente, es conocido como «silla-titis». Esta enfermedad afecta a la gente que se sienta en su silla todo el tiempo. Cuando algunos de nuestros gobernantes tiranos mueren, dejan un testamento que instruye que su silla sea enterrada junto con ellos.

[…]

«No estoy hablando de criticar a los gobernantes árabes. Hoy día, yo no puedo criticar ni siquiera a Bush. Algunos de nuestros gobernantes evocan el nombre de Bush más que el nombre de Dios.

[…]

«Ahora, algunos de nuestros gobernantes oran en la dirección de la Casa Blanca, y en lugar de decir Bismallah, dicen ‘Bushmallah'».