Introducción

El 17 de mayo del 2011, circularon informes según el cual Al-Qaeda había nombrado a uno de sus prodigios militares, Saif Al-‘Adl como su nuevo jefe o líder provisional. [1] Poco se sabe de la historia personal de Saif Al-‘Adl. Por otra parte, poco se ha sabido de él durante la última década. [2] En general, no es considerada una importante figura intelectual en el movimiento jihadista, aunque sí la pluma de varios ensayos sobre estrategia y tácticas militares.

Tras un largo período de silencio, dos series de artículos se cree fueron escritos por Saif Al-‘Adl los cuales fueron publicados en Mafa Al-Siasi, [3] un portal perteneciente a Mustafá Hamid, también conocido como Abu Al-Walid Al-Masri, figura jihadista veterana y suegro de Saif Al-‘Adl.

En los artículos, Saif Al-‘Adl reconoce que los jihadistas han cometido errores que ahora deben reparar, pero subraya que estos no descartan al movimiento Jihad en su conjunto. Este expone su visión de la estrategia de Al-Qaeda a una guerra total con los Estados Unidos, alegando que a través de sus ataques contra este, Al-Qaeda, como vanguardia del Islam, ha conseguido colapsar a todo el sistema político y cultural occidental. Asimismo acredita a Al-Qaeda con exponer el verdadero rostro de los gobernantes árabes y musulmanes a las masas árabes y faculta a este último a sublevarse contra sus regímenes opresivos.

Lo siguiente, siendo este es un despacho preliminar a ser seguido por un informe más amplio de MEMRI sobre el diálogo entre Saif Al-‘Adl y Mustafa Hamid, presentará algunas de las posturas de Saif Al-‘Adl sobre el concepto del Jihad, en las estrategia y tácticas de Al-Qaeda y en la guerra contra Estados Unidos y Occidente.

Saif Al-‘Adl responde a las críticas de Al-Qaeda

Mustafa Hamid es un viejo crítico de las estrategias y tácticas de Al-Qaeda y ha expresado su crítica personal hacia Osama bin Laden. En un artículo que publicó en su página Web Mafa Al-Siasi en diciembre del 2010, Hamid reiteró su postura de que confrontar directamente a los Estados Unidos era un error y que bin Laden debería desmantelar a Al-Qaeda.

Varias semanas después de la publicación del artículo, una serie de cartas por un individuo que se hace llamar ‘Abir Sabil («el Caminante») apareció en el portal. La descripción de Hamid del autor como miembro de la plana superior de Al-Qaeda sugiere que no era otro que Saif Al-’Adl, el yerno de Hamid. Dos de los artículos eran en realidad cartas dirigidas a Hamid respondiendo a sus críticas de Al-Qaeda y bin Laden y defendiendo el camino que este ultimo había elegido.

A continuación se presentan extractos de las dos cartas:

«En lugar de trabajar para corregir nuestros errores, amarramos los grilletes a nuestros pecados y continuamos azotándonos a nosotros mismos… ¿Para qué? Alabado sea Alá, porque Él no ha cerrado las puertas del arrepentimiento. ¿Por qué toda esta autoflagelación cuando es posible corregir nuestros propios errores… [y] cuando reconocemos nuestros propios errores. Nadie dice que el movimiento jihadista no cometió errores o tropezó aquí y allá. Nadie niega esto. Sí, cometemos errores, como todos los seres humanos. Existen grandes errores y los hay pequeños. Por lo tanto, debemos trabajar para rectificarlos, o nos sentamos a llorar por ellos? ¿Nos sentamos y nos auto-flagelamos, o trabajamos para reparar y enmendar nuestros caminos…» [4]

El Jihad en curso contra Occidente

En otro artículo, titulado «No Estamos en el Tablero de Ajedrez ni Tampoco Somos Peones», Saif Al-‘Adl defiende el liderazgo de bin Laden y la estrategia de Al-Qaeda en librar una guerra total contra Estados Unidos y Occidente, poniendo de relieve lo que Al-Qaeda ha logrado gracias a esta estrategia, tal como sigue:

Provocó el fracaso de las aspiraciones imperialistas de Estados Unidos librando una guerra contra esta en Irak.

Detuvo el plan de Occidente para dividir a los estados árabes en un «Gran Medio Oriente» con el fin de facilitar el saqueo de sus recursos, para ser canalizados hacia los Estados Unidos y Occidente.

Expuso «la cara oscura del nuevo imperialismo», representada por los gobernantes de los estados árabes, a los pueblos árabes y a la opinión pública occidental.

Llevó a cabo exitosamente los ataques del 11 de Septiembre, que fundieron temor en los Estados Unidos entre los grupos y países que se oponen a este, demostrando que los Estados Unidos fue vulnerable incluso en su propio territorio, envalentonando a los pueblos árabes lo suficiente para hacer frente a sus gobernantes en nombre de la libertad de expresión y dar lugar a una enorme ola de conversión al Islam en Occidente.

Realizó una guerra total contra los Estados Unidos y sus aliados occidentales sin ninguna ayuda exterior, los mujahideen le rindieron a su lucha una al estilo islámico independiente y se arrepintieron por la asistencia que tuvieron de los servicios de inteligencia estadounidenses, de Arabia Saudita y de Pakistán en la década de los 80.

Encendió el espíritu del Jihad entre los musulmanes y elevando su moral.

Fortaleció la audiencia y la reputación de Al-Jazeera TV, presumiblemente dotándola de vídeos y clips de audio de bin Laden.

Debilitó el viejo orden mundial y, como resultado, el orden político bajo su patrocinio, es decir, los regímenes árabes, permitiéndoles así a los pueblos árabes sublevarse y por consiguiente justificar la decisión estratégica de Al-Qaeda para luchar contra el «enemigo lejano».

Hizo realidad la crisis económica que engullirá a Occidente.

Aplastó a ambas la ideología comunista a través del Jihad contra la ex Unión Soviética en Afganistán y la ideología capitalista occidental a través de su actual guerra contra los Estados Unidos y Occidente.

La carta lee: «Los ataques contra el Pentágono y el territorio estadounidense, o la teoría de Al-Qaeda de atacar a los Estados Unidos… serán estudiados en las academias militares junto al libro de Sun Tsu y la idea del Caballo de Troya…

«No estuvo la cultura occidental en su conjunto preparada para el colapso con el derrumbe de las torres gemelas del World Trade Center? No fue el ataque a este símbolo económico una indicación para cualquiera que tenga ojos en ver la importancia del desgaste económico? ¿No es la amenaza de la nueva Ruta de Seda y las rutas del petróleo, una indicación de lo que el mundo occidental está destinado a sufrir en caso de que los pierdan y del derecho de aquellos que controlan [el petróleo] para decidir su precio adecuado?

«Es importante para mí aclarar que Al-Qaeda y su líder nunca dijeron que derrotarían a los estadounidenses por su propia cuenta. Más bien, están trabajando para inspirar al ummah (comunidad musulmana), incitarla [a que libre la guerra] y actúe como vanguardia en esta bendita guerra santa, con el fin de debilitar al ídolo mayor. A partir de ahí, el ummah se levantará y se liberara a sí misma de los ídolos que pesan grandemente sobre su alma [es decir, los gobernantes árabes].

«De esta manera, estamos hablando de una larga guerra y no de una batalla rápida. La guerra es una serie de batallas… la guerra de Al-Qaeda y la guerra que su ummah [está librando] en contra de Occidente es larga y durará 20 años, según los propios estimados [de Occidente]… Una guerra en la que uno de los bandos es una coalición que controla el mundo y el bando opuesto es una organización ambiciosa que inspira al ummah y la trata de revivir, no puede ser un guerra de uno o dos años…» [5]

* R. Green es compañero de investigación en MEMRI.


[1] Véase informe de MEMRI «Diario urdu informa sobre los principales nombramientos de Al-Qaeda y el sucesor de Osama Bin Laden», 17 de mayo del 2011, http://www.memrijttm.org/content/en/blog_personal.htm?id=4968¶m=UPP. El 18 de mayo del 2011, el diario con sede en Londres Al-Sharq Al-Awsat citó a islamistas que dudaban de estos informes y dijeron que esperaban un anuncio oficial del liderazgo de Al-Qaeda. Los informes del nombramiento de Saif Al-‘Adl como sucesor de bin Laden fueron publicados en el foro jihadista Shumoukh Al-Islam, cuyos administradores eliminaron inmediatamente el publicado y cerraron su seguimiento, diciendo que sólo a los propios órganos mediáticos de Al-Qaeda podían confiárseles este asunto.

[2] Saif Al-Adl ha estado en Irán desde el 2001, tras huir de Afganistán. En los últimos meses, ha habido informes de que salió de Irán para Waziristán con el fin de retomar un papel activo de liderazgo en las operaciones militares de Al-Qaeda.

[3] http://mafa.asia.

[4] http://mafa.asia, 31 de diciembre, 2010.

[5] http://mafa.asia, 23 de marzo, 2010.