En el contexto de la guerra en Gaza, Abd Al-Mohsen Salama, presidente de la junta directiva del diario estatal egipcio Al-Ahram, escribió una serie de artículos en los que atacaba duramente a Estados Unidos por su apoyo «ciego» a Israel, y afirmaba que las posiciones de Estados Unidos a lo largo de los años demuestran que es «el enemigo número uno del mundo árabe». Salama instó a los árabes a darse cuenta de que Estados Unidos es su principal enemigo, incluso más peligroso que Israel, y a considerar la posibilidad de cortar sus vínculos con ese país, para presionarlo a cambiar su forma de actuar. La guerra en Gaza, agregó, ha «revelado la fea cara de Estados Unidos» y ha desmentido su afirmación de que defiende los derechos humanos, demostrando que es «más nazi que Hitler y derrama más sangre que Mussolini». También dirigió su ataque contra el presidente estadounidense Joe Biden, llamándolo «asesino principal» del pueblo de Gaza y cómplice importante del derramamiento de sangre allí.

Cabe mencionar que Al-Ahram y otros periódicos estatales en Egipto también publicaron otros artículos condenando a Estados Unidos.[1]

Abd Al-Mohsen Salama (Imagen: Gate.ahram.org.org, 26 de mayo, 2023)

Lo siguiente son extractos traducidos de la serie de artículos de Salama.

Los Estados árabes deberían considerar romper lazos con Estados Unidos

En un artículo publicado el 25 de octubre de 2023 titulado «Romper los lazos árabe-estadounidenses», Salama llamó a los estados árabes a reevaluar sus vínculos con Estados Unidos e incluso considerar cortarlos. Abd Al-Mohsen Salama escribió: «‘Si no hubiera un Israel, Estados Unidos habría tenido que inventar un Israel para proteger sus intereses en la región’; eso es lo que dijo el presidente estadounidense Joe Biden y luego admitió: ‘Soy sionista’, para demostrar muy claramente que Israel es una invención estadounidense destinada a servir a los intereses de Estados Unidos, y que Estados Unidos ve sus intereses exclusivamente con Israel…”

“La otra parte [es decir, los árabes] no puede minimizar la importancia de Estados Unidos, o decir que hay que empujarlos al mar, como algunos esperan, ya que se trata de una expresión poco refinada que está dictada por las emociones, que tal vez puedan servir como motivación, pero no son una base apropiada para la toma de decisiones, para el desarrollo de capacidades o para el avance de países y naciones”.

«Creo que los centros de investigación y aprendizaje en el mundo árabe deben estudiar las posiciones estadounidenses de los últimos 70 años y formular una estrategia para abordarlas en el futuro”.

“Espero que tome forma una postura árabe [unida], destinada a cortar los lazos con la parte estadounidense a largo plazo, mientras su postura siempre coloque al mundo árabe en la lista de enemigos y mientras apoya y ayuda a Israel en cada paso. El objetivo [de Estados Unidos] al hacer esto es convertir [a Israel] en una ‘garra de gato’ en la región que crea ansiedad y tensión y perturba las vidas de las naciones árabes, agitando constantemente el palo estadounidense para que la región continúe siendo saqueada en beneficio de Estados Unidos y para mantener la voluntad árabe encadenada a la hegemonía y los intereses [norteamericanos]”.

“Lo que Estados Unidos está haciendo junto con Israel desde el establecimiento de este último – las frecuentes declaraciones de Biden y sus posiciones claramente [pro-israelíes], antiguas y nuevas – requiere una pausa racional para examinar la memoria estadounidenses y comprender si Estados Unidos está realmente interesado en establecer relaciones equilibradas con las partes árabe e israelí, o si sólo está interesado en relaciones que sirvan a la parte israelí y la ayuden a controlar los recursos de la región, consumir sus recursos naturales y generar ondas de choque en su estabilidad al tratar con… ¿Un golpe mortal cuando sea necesario?”

«Esto debe comenzar en los centros de investigación árabes en Egipto, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Irak y todos los países árabes que tienen centros de investigación que puedan estudiar la historia y el futuro de las relaciones árabe-estadounidenses y la forma de romperlas en el futuro y a largo plazo. Esta investigación puede [de hecho] llevar a la conclusión de que no hay necesidad de cooperación económica, política o militar árabe con Estados Unidos para preservar los intereses árabes y el futuro de la región, los estudios e investigaciones sugeridos aquí serían como luces [que guiarían] a los responsables de tomar decisiones en los estados árabes, para que en el futuro reevalúen sus posiciones de una manera que haga que Estados Unidos cambie su política de solidaridad ciega y absoluta con Israel a una [política] equilibrada y una asociación positiva beneficiosa para todas las partes.»[2]

Estados Unidos debe ser designado enemigo número uno del mundo árabe

En sy segundo artículo, publicado el 14 de noviembre de 2023, Salama llamó al mundo árabe a designar a Estados Unidos como su «enemigo número uno» y a reevaluar sus relaciones con él. El autor escribió: «La experiencia repetida desde el establecimiento del Estado de Israel ha demostrado que Estados Unidos es el enemigo número uno del mundo árabe y que es el que apoya la agresión israelí y le proporciona las armas, el dinero y equipos que le permiten preservar la superioridad sobre su entorno árabe. Del mismo modo, Estados Unidos defiende a Israel de la persecución internacional y frustra con su veto todas las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU, para impedir todos los proyectos de resolución que exigen justicia y el fin de la agresión israelí o aquellas que exigen una retirada israelí de tierras palestinas de acuerdo con las resoluciones de la ONU.”

“La reunión de emergencia de la Cumbre Árabe-Islámica en Riad [el 11 de noviembre de 2023] adoptó varias decisiones importantes, pero ignoró la más importante: la concerniente al futuro de las relaciones árabe-estadounidenses y la designación de Estados Unidos como el principal enemigo de los árabes, hasta que Washington despierte de sus distracciones, sienta que sus intereses [compartidos] con los árabes están amenazados y comience a reevaluar sus posiciones y políticas futuras [en Medio Oriente].”

“Estados Unidos es un enemigo más peligroso que Israel, ya que Israel ‘puede ser vencido’, como dicen. El problema [real] es con el patrón oficial del carnicero israelí, el que lo ayuda con todas sus fuerzas y sin límites [es decir, EE.UU.]…”

«Sin el apoyo estadounidense, Gaza habría ganado inmediatamente e Israel habría sido humillado y avergonzado en todos los sentidos, como ocurrió el 7 de octubre. Pero el problema nunca es con Israel, sino con Estados Unidos. Esperaba que la Cumbre Árabe-Islámica entendiera esto y exigiera la reevaluación de las relaciones futuras con Estados Unidos, para que la opinión pública estadounidense se dé cuenta de la magnitud del sentimiento de injusticia en el lado árabe… Debería haber existido una cláusula importante [en la declaración de la cumbre] que condenara las actuales posturas hostiles de Estados Unidos y [un llamado a] una discusión sobre el futuro de las relaciones árabes e islámicas con la parte estadounidense como parte de la transparencia, la honestidad y los intereses mutuos». [3]

Estados Unidos es más nazi que Hitler y derrama más sangre que Mussolini

En un artículo publicado el 16 de noviembre de 2023, Salama escribió que la guerra en Gaza ha «revelado la fea cara de Estados Unidos», sus mentiras con respecto a la defensa de los derechos humanos y el hecho de que es «más nazi que Hitler». El autor escribió:

“Al igual que las mentiras sobre las bombas nucleares [sic, la referencia debería ser a las armas de destrucción masiva] en Irak difundidas por el enemigo estadounidense – que sirvieron como excusa para invadir Irak, matar a millones de personas, destruir un país y expulsar a su pueblo – el enemigo israelí [ahora] repite estas mentiras sobre el hospital Shifaa en Gaza. Excepto que esta vez vende una mentira sobre la presencia de militantes en el hospital y afirma que la resistencia está llevando a cabo sus operaciones contra el ejército enemigo desde dentro del hospital. ¡Lo peor es el hecho de que el régimen estadounidense proporciona cobertura para estas mentiras!… Desafortunadamente, el régimen estadounidense ha defendido estas afirmaciones vacías y falsas, afirmando que hay inteligencia para respaldarlas…”

“El mayor beneficio de la crisis de Gaza es que ha revelado la fea cara de Estados Unidos, que afirmaba falsamente defender la libertad, los derechos humanos y los valores humanos cuando en la práctica es más nazi que Hitler y derrama más sangre que Mussolini. En definitiva, apoya a un ejército terrorista agresivo con una ideología racista y sádica, que opera según los principios nazis [que exigen] deshacerse de todo lo palestino. Estados Unidos defiende [a este ejército] con dinero, armas y respaldo político y mediático. Esta es ¡la tragedia!»[4]

El presidente Biden es el «asesino principal» y el «principal cómplice del derramamiento de sangre en Gaza»

En un artículo publicado el 21 de noviembre, Salama escribió: «El presidente estadounidense Joe Biden se ganó el título de ‘asesino de periodistas’ cuando la cantidad de periodistas y reporteros muertos en los acontecimientos en Gaza llegó a 42. Biden es el principal cómplice del derramamiento de sangre en Gaza, porque es el que asistió al gabinete de guerra israelí, el que envió expertos estadounidenses a participar en el asesinato de palestinos, el que prestó ayuda militar sin precedentes al agresivo ejército israelí, el que defiende a Israel en el Consejo de Seguridad [de la ONU] y el que impide que se emita cualquier decisión que condene sus crímenes terroristas”.

“En mi opinión, Biden es el principal asesino y Netanyahu es sólo la herramienta para perpetrar los crímenes. [Biden es] como alguien que contrata a un matón para perpetrar un asesinato y le proporciona dinero, armas y todos los medios de defensa…”

“Puede que haya algo bueno en esta sucia guerra que el neonazismo israelí está librando contra Gaza: ha quitado la máscara del feo rostro de Biden y su administración, que está parcializada a favor del enemigo israelí, y ha desmentido la afirmación [de Estados Unidos] de que defiende la democracia y los derechos humanos, que ha promocionado repetidamente para servir a sus despreciables objetivos…»[5]

 

[1] Véase, por ejemplo, un artículo de Abdallah Abd Al-Salam titulado «Adiós, mal menor de los dos» (Al-Ahram, 15 de noviembre, 2023); un artículo de Mugahid Khalaf titulado «La inundación de Al-Aqsa y los Estados rebeldes» (Al-Gumhouriyya, 16 de noviembre de 2023); y un artículo de Basyouni Al-Hilwani titulado «El asalto a los hospitales de Gaza: un crimen que perseguirá a Estados Unidos e Israel a lo largo de la historia» (Al-Gumhouriyya, 16 de noviembre, 2023).

[2] Al-Ahram (Egipto), 25 de octubre, 2023.

[3] Al-Ahram (Egipto), 14 de noviembre, 2023.

[4] Al-Ahram (Egipto), 16 de noviembre, 2023.

[5] Al-Ahram (Egipto), 21 de noviembre, 2023.