En un artículo del 4 de enero de 2024, Ibrahim Al-Amin, presidente de la junta directiva del diario libanés pro-Hezbollah Al-Akhbar, amenazó con que, si Israel inicia una guerra contra el Líbano, Hezbollah utilizará armas no convencionales. El artículo de Al-Amin es un comentario sobre un discurso pronunciado un día antes por el secretario general de Hezbollah, Hassan Nasrallah, en el que revisó lo que él percibe como logros de la campaña contra la operación Inundación de Al-Aqsa, y terminó con una amenaza de que, «si el enemigo está pensando en iniciar una guerra contra el Líbano, nuestra lucha será sin límites, reglas o restricciones.»[1]

Artículo de Al-Amin, titulado «La Resistencia [actuará] para restaurar el equilibrio de la disuasión: La próxima guerra no será convencional» (Al-Akhbar, Líbano, 4 de enero, 2024)

Lo siguiente son extractos traducidos del artículo de Al-Amin: [2]

«…El discurso [de Nasrallah] de ayer fue más duro y más decisivo con respecto a las opciones de la resistencia en el Líbano frente a la guerra total que Israel y Estados Unidos están librando contra Palestina, el Líbano, Yemen, Irak y todo el camino hacia Irán… [Nasrallah] no ocultó la existencia de una seria posibilidad de que la situación en el frente libanés se deteriore hasta convertirse en una guerra extensa… “

«Lo que ha sucedido en la práctica es que las reglas del conflicto que prevalecían antes del 7 de octubre se han derrumbado. El enemigo está tratando de imponer nuevas reglas, y lo está haciendo [mediante la acción] sobre el terreno, no a través de la diplomacia, y basándose en su percepción –que aparentemente es compartida por sus aliados estadounidenses y europeos e incluso por algunos árabes y libaneses– de que la resistencia está disuadida, de lo contrario habría entrado en la guerra con todas sus fuerzas desde el primer día…”

“Cuando [Nasrallah] amenazó al enemigo con que, si iniciaba una guerra contra el Líbano, la resistencia lanzaría una guerra en la escala más amplia posible, en realidad le estaba diciendo al enemigo, honesta y claramente, que la resistencia libanesa rechaza las nuevas reglas de conflicto, que el asesinato de [Saleh] Al-Arouri, [director adjunto del Buró político de Hamás], exige una respuesta que restaurará el estado de disuasión anterior, y que la resistencia llevará a cabo esta respuesta tarde o temprano. Si el enemigo tontamente toma represalias contra la respuesta de la resistencia, se verá involucrado en esta guerra extensa. En este caso, [la guerra] no tendrá límites de ningún tipo, incluso si la guerra [israelí] en Gaza termina o está cerca de terminar, porque la resistencia en el Líbano, cuyo papel [también] está conectado con lo que está sucediendo en Siria, Irak, Yemen y hasta Irán, tendrá la última palabra.”

“La frase más importante del discurso de Nasrallah fue: ‘[Es necesario] prepararse para una guerra sin restricciones y sin límites’. Esto indica que la primera lección que se ha aprendido de la guerra de Gaza es que la resistencia debe prepararse para un tipo diferente de confrontación contra el enorme poder de fuego del enemigo. Esto significa que la guerra de Gaza ha invalidado todas las percepciones anteriores. Y, si el enemigo calcula mal, tendrá que prepararse para un escenario en el que Hezbollah utilizará su poder de fuego contra las profundidades [del territorio de Israel] de una manera diferente. En este caso, la ecuación no será ‘un edificio por un edificio’, sino más bien decenas de miles de muertes dentro de la entidad enemiga en represalia por miles de muertes en el Líbano. Cualquier persona razonable puede entender que las armas de la resistencia en cualquier guerra futura ciertamente no serán armas convencionales. Estas declaraciones seguramente no son para el gusto por la ocupación. ¡Están advertidos!»

 

[1] Almanar.com.lb, 4 de enero de 2024.

[2] Al-Akhbar (Líbano), 4 de enero, 2024.