En su columna publicada en el portal de noticias saudita Elaph, el periodista iraquí ‘Udai Hatem, quien fue perseguido por el régimen iraní e incluso obligado a abandonar Irak luego de criticar la presencia de Irán y sus políticas en el lugar, publicó una carta abierta dirigida al líder supremo iraní Ali Jamenei, llamándolo «el peor dictador que la raza humana haya conocido jamás». Mientras este relata la persecución que él y su familia sufrieron a manos de las milicias pro-iraníes en Irak, Hatem acusa a dichas milicias y a su patrón, el régimen iraní, de perpetrar crímenes contra el pueblo iraquí incluso mucho peores que los del difunto dictador iraquí Saddam Hussein. Hatem agrega que las protestas contra Irán que se desataron en Irak, lideradas por elementos chiitas, han expuesto el verdadero rostro del régimen iraní y han vuelto en su contra el tenso clima que vive el país. Este concluye prediciendo que se acerca el día en que el propio pueblo iraní se sublevará y derrocará a su propio régimen.

‘Udai Hatem (Fuente: Elaph.com)

Lo siguiente son extractos traducidos de su columna:[1]

«Puede que no me conozca, al igual que no necesariamente conoce a todo el resto de víctimas de las milicias terroristas que usted despliega en Irak y en los otros desafortunados países que se han convertido en teatros de sus ajustes de cuentas con el Medio Oriente y Occidente y por las barricadas que mantienen alejadas las amenazas a su trono y a su país…

«Dirigirme a usted me llena de vergüenza, incluso si es solo para exponer algunos de sus crímenes y su terrorismo. Pero ninguna desgracia que haya caído sobre Irak y los iraquíes a lo largo de la historia de su civilización puede compararse con la desgracia que les está sucedido ahora mismo, cuando su condado se ha convertido en una pequeña granja más del jurisprudente gobernante iraní (es decir, Jamenei). Mi único consuelo es que usted nunca hubiese profanado la Tierra de los Dos Ríos (Irak) si las fuerzas estadounidenses no le hubiesen llevado allí en el año 2003 y hubiesen permitido que sus milicias y partidos tomaran el control de Irak con hierro y fuego.

«Yo ahora estoy cumpliendo mi sexto año en el exilio, luego que sus milicias me obligaron a que me marchara de mi tierra, de mi casa y verme alejado de mi familia, no por cometer ningún crimen sino por oponerme clara y abiertamente a su influencia y a su intento de imponer una versión contemporánea del Mandato del Jurisprudente en Irak. Hoy todo lo que puedo hacer es gritar a todo pulmón las consignas de «Abajo Jamenei y larga vida a Irak… Abajo Jamenei y viva la libertad de expresión» para así luchar contra los asesinatos y la intimidación que emplean sus milicias contra periodistas, activistas e incluso contra ciudadanos comunes que hablaron en contra de su influencia en el año 2013 y comienzos del año 2014. Para ese entonces, la mayoría de los iraquíes y árabes muy probablemente aún no habían escuchado hablar de la milicia de las Brigadas Hezbolá iraquíes o incluso del grupo Thar Allah y Asaib [las Milicias Ahl Al-Haqq], aunque estas ya derramaban mucha sangre iraquí. Esto se debe a que dichas milicias perpetraron sus crímenes en silencio y el ex-primer ministro iraquí Nouri Al-Maliki los cubrió proporcionándoles con insignias e identificándolos como parte del Servicio de Seguridad Nacional iraquí, las fuerzas del servicio de inteligencia u otros aparatos de seguridad.

«Soy uno de los cientos y quizás miles de iraquíes que sufrieron los crímenes sangrientos de estas milicias desde el propio comienzo. La verdad es que nunca, en mis peores pesadillas, soñé que usted, Jamenei y sus milicias serían peores, más crueles y más criminales incluso que Saddam Hussein. Él al menos se abstuvo de secuestrar o arrestar chicos, tal como lo hicieron sus milicias con mi hija cuando aún no tenía ni 10 años. Invadieron mi hogar buscando secuestrarme y asesinarme, pero al no encontrarme, secuestraron en cambio a mi hija, sin tener en cuenta su corta edad, su miedo y sus gritos. Estas milicias perpetraron el mismo crimen cobarde con los hijos de muchos otros periodistas y activistas, utilizándolos para negociar con periodistas y activistas, presionarlos, silenciarlos o hacerles cambiar de opinión y postura.

«No me puedo olvidar de esos días miserables y amargos en los que me quedé solo, sin ningún apoyo, luego de que elementos leales a Irán emitieron una fatua que pedía mi asesinato. Para aquellos que no lo saben, los clérigos de las milicias – similar a la variedad de jurisprudentes empleados por el EIIS y Al-Qaeda – emiten estos fatuas antes de que sus milicias asesinen a alguien que consideran enemigo, alguien que maldijo a Jamenei o a Jomeini o se pronunció en contra del Mandato del Jurisprudente del régimen iraní.

«En el transcurso del año 2013 y comienzos del año 2014 logré salir de Irak y escapar de estas milicias criminales, que no tuvieron piedad ni siquiera para con mis hijos. Si no fuera por la intervención de un alto clérigo en Nayaf, los hubiese podido perder. Inclusive hoy, cuando llevo años en un exilio forzado, estas milicias terroristas no han dejado de advertirme y amenazarme. Incluso estas milicias amenazan a aquellos que han salido de Irak amenazando también a sus familiares, amigos o incluso a colegas quienes todavía se encuentran en el país, para chantajearlos u obligarlos a permanecer en silencio… Por lo tanto, uno se ve obligado a mantenerse alejado… a fin de salvar su vida de aquellos en las milicias de la muerte que los quieren silenciar. Pero esta es una vida sin esencia ni esperanzas y uno la vive sin realmente experimentarla y luego uno se pregunta cómo es que ha pasado el tiempo tan rápido… Uno sigue la noticia de la familia, tanto feliz como tristemente, desde lejos… su corazón se estremece con el temor de perder a los seres queridos que a uno le quedan mientras uno se encuentra muy lejos de ellos…

«¿Entiende usted Jamenei la magnitud de la tragedia de una sola persona a la que se le impide regresar a su tierra natal para ver a su madre en su lecho de muerte, todo debido a un demente es decir, Jamenei quien clama su autoridad sobre todos los musulmanes y pretende representar al Mahdi, el Imam Oculto y defender el Islam y a los musulmanes, mientras que en la práctica es él quien destruyó Irak, Siria y Yemen y antes que estos el Líbano, expulsó a sus poblaciones y llegó a amenazarlos de muerte si regresan a su tierra natal, incluso de visita. ¿Existen desastres que se comparen a los desastres de los iraquíes?

«Jamenei, mientras usted intenta distraer a los iraquíes y árabes que han sido exiliados de sus países con su sectarismo y falsas consignas, usted continúa robándole los recursos a Irak y robándose el sustento de los iraquíes y de otros pueblos y países para aumentar así su riqueza y las cuentas bancarias de sus hijos en Suiza, Rusia, China, Gran Bretaña y Sudáfrica. Según lo más bajo estimado y publicado por la oficina del ex-presidente iraní Akbar Hashemi Rafsanjani antes de su muerte, que también han sido confirmadas por los medios de comunicación en Occidente, su hijo Mojtaba vale más de $60 billones.

«A pesar de todos sus intentos y los intentos de sus portavoces en los medios de comunicación, de asociarle a usted con el poder, con la santidad, el ser prudente y con la piedad, los iraquíes han expuesto su verdadero rostro y han entendido muy bien que usted es el peor dictador que la humanidad haya conocido y el mayor criminal entre todos los tiranos en la historia del mundo. Usted ha perpetrado masacres y exterminios masivos contra jóvenes desarmados en Irak que no hicieron nada más que tomar las calles para exigir empleo y fuentes de sustento. Usted emite fatuas para sus milicias y les permite asesinar incluso a chiquillos y destruir a familias enteras solo porque un padre, un hijo o una hija se atrevieron a protestar contra sus partidos y milicias o tuiteó algo en su contra. Cuando sus aparatos de opresión lograron traer de regreso al periodista iraní Ruhollah Zam al Medio Oriente utilizando un señuelo y lo ejecutaron,[2] esto no fue más que un intento de intimidar y alarmar incluso a aquellos que viven lejos de su régimen y de su influencia y evitar así que expongan sus crímenes y los crímenes de su régimen y de sus milicias incluso con unas pocas palabras en las redes sociales.

«Quizás en el 2013-2014 solo unos cuantos iraquíes se oponían a sus partidos y milicias y por ende era posible reprimirlos. Pero hoy día los iraquíes desde Bagdad a Basora están gritando todo pulmón: ‘Abajo Jamenei’… No importa lo que usted haga, usted no podrá regresar a la situación anterior, por lo que no tiene usted más remedio que huir de Irak e intentar preservar su régimen en Irán. Pero si su poder le lleva a perpetrar crímenes y la arrogancia le deja ciego, usted está destinado a perder Irán también y mucho antes de lo que usted piensa, ya que la población que protesta hoy día en Irak son ​​los chiitas, que han declarado públicamente que no creen en el Mandato del Jurisprudente, lo cual contraviene los reglamentos de conducta impuestos por las leyes del Islam chiita. Pronto los iraníes también se darán cuenta de ello y luego usted será derrocado y huirá del país incluso más rápido que lo hizo el Shah en 1979».


[1] Elaph.com, 29 de diciembre de 2020.

[2] Ruhollah Zam fue un disidente iraní quien fue ejecutado en diciembre del año 2020 por inspirar protestas contra el régimen a través de su canal en la aplicación Telegram. Zam vivía en Francia para el momento de su arresto. Los medios de comunicación iraníes afirmaron que agentes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) lo sedujeron para que regrese a la región en una «operación muy compleja». News.sky.com, 12 de diciembre, 2020. Según colegas de Zam, a este le dijeron que el ayatolá chiita más prominente de Irak ‘Ali Sistani, quería reunirse con él y ayudarlo a recaudar fondos para establecer una estación de televisión. Ante la insistencia de un colega, que aparentemente también actuaba bajo presión del CGRI, Zam voló a Irak y dos días después, el CGRI informó que este había sido arrestado. La oficina de Sistani negó cualquier participación en el asunto. Bbc.com/Arabic, 12 de diciembre, 18 de noviembre, 2020.