El 18 de enero del 2013, el diario sede en Londres Al-Sharq Al-Awsat publicó una entrevista con el portavoz de la organización jihadista al norte de Malí Ansar Al-Din, Sanad Ould Bouamama. En la entrevista, Bouamama dijo que los mujahideen tenían una condición excelente, y que todavía controlaban los frentes de Kona y Diabaly, así como también otras áreas, y que los franceses no avanzaban hacia ellos o los bombardeaban. Agregó que si había alguna afirmación de que los franceses habían lanzado un ataque contra ellos, podrían referirse a un ataque mediático o a un ataque en la red, pero no un ataque en tierra.
Bouamama declaró que su organización no tiene la intención de atacar la capital de Malí Bamako, y dijo que la afirmación francesa de que los mujahideen tenían la intención de hacerlo era infundada y su objetivo era crear la impresión en Francia de que el ejército francés estaba en Malí para proteger los intereses franceses y que la capital no cayera en manos de los mujahideen.
Pidiéndole a Argelia que vuelva a su situación anterior y «enseñarle al mundo otra lección de sacrificio, liberación y Jihad», felicitó a Túnez por su retorno al seno de la comunidad islámica y pidió a los tunecinos atacar los intereses de Francia – que dijo masacra a sus hermanos en Azawad y en otros lugares – en todo el mundo. Luego, pidió a «todos los jóvenes musulmanes celosos de su fe» a que lleven a cabo acciones individuales contra Francia al estilo del asaltante de Toulouse Muhammad Merah.
En cuanto a la opción en las negociaciones, Bouamama dijo que los mujahideen habían expresado su disposición de negociar, pero que Malí se había negado. Y añadió: «En lo que a nosotros respecta, las negociaciones son una opción estratégica destinada a escatimar a nuestro pueblo de los peligros de la guerra, las matanzas y la invasión extranjera – pero en ningún caso esto quiere decir que vamos a renunciar a nuestra religión o principios»