El acuerdo para canalizar el gas natural desde Israel a Jordania, firmado en septiembre, 2016 provocó respuestas de enojo e ira en Jordania incluso antes de que se firmara y continúa haciéndolo hasta el día de hoy. La oposición al acuerdo ha sido expresada por las fuerzas tribales y políticas en Jordania, incluyendo la Hermandad Musulmana, así como también los parlamentarios, basándose en que constituye una normalización de relaciones y cooperación con Israel, que estos consideran es un enemigo.[1]

Como parte de la campaña en contra del acuerdo, Tareq Kouri, parlamentario jordano independiente conocido como partidario del eje de la resistencia, llamó a bombardear el gasoducto desde Israel a Jordania. Kouri, quien hizo el llamado en un evento organizado por la facción parlamentaria de la Hermandad Musulmana de Jordania, dijo: «[Firmemos] una carta de honor [que requiera] que todos los amantes de la libertad en Jordania renuncien a su vida y a la de sus hijos a fin de bombardear cualquier gasoducto [de Israel] que pase por territorio jordano. Todos seremos mártires potenciales. Firmaremos una carta de honor y no permitiremos que este gasoducto penetre ni una sola pulgada dentro del territorio jordano».[2]

Las declaraciones de Kouri provocaron respuestas furiosas en el reino, tanto de parlamentarios como de periodistas y educadores. La mayoría de ellos aclaró que, aunque también se opusieron al acuerdo de gas con Israel, la lucha contra este debe emprenderse a través de medios políticos legales y no a través de la violencia y el sabotaje. Estos acusaron a Kouri de fomentar el caos y acciones similar a las del EIIS y algunos de ellos le instaron a pedir disculpas e incluso llamaron a tomar medidas legales en su contra.[3] El 14 de julio se informó que varios ciudadanos jordanos habían presentado una queja contra Kouri por incitar al terrorismo en Jordania.[4]

Tras el alboroto causado por sus declaraciones, Kouri se retractó parcialmente, aclarándole a un canal de televisión local que no había llamado a asesinar a nadie y que sus declaraciones eran solo una metáfora con intención de transmitir una idea.[5]

Tareq Kouri en la conferencia de prensa en la que realizo sus declaraciones (fuente: royalnews.tv, 3 de julio, 20219)

Este informe revisará algunas de las respuestas a las declaraciones de Kouri.

Parlamentario Insaf Al-Khawaldeh: Kouri fomenta el caos en Jordania; ¿Por qué no van sus propios hijos a volar por los aires el gasoducto?

El parlamentario jordano Insaf Al-Khawaldeh condenó las declaraciones de Kouri y le dijo a un portal de noticias local: «Nosotros todos, los parlamentarios [jordanos], sin excepción alguna, nos oponemos firmemente al acuerdo gasífero con la opresiva entidad sionista [Israel], por medios legales y constitucionales, [pero] el parlamentario Tareq Kouri no debería haber incitado propagar un caos destructivo en Jordania y socavar su soberanía pidiéndole a los jordanos que bombardeen el gasoducto en suelo jordano. Los jordanos nunca han estado en conflicto con su propia patria ni han dirigido sus armas en su contra… me pregunto por qué el parlamentario Kouri no hace estallar el mismo el [gasoducto] en territorio israelí, considerando que este visita constantemente [a Israel] con una visa y nunca se le ha detenido ni se le ha impedido ingresar a los territorios que [Israel] ha usurpado. ¿Por qué no llama a sus hijos, que viven en los Estados Unidos, a que realicen los bombardeos [en lugar de] incitar [a otros] a llevarlos a cabo e incluso a dirigir [la operación]?”[6]

La periodista jordana Lamis Andoni hizo un comentario similar en Facebook. Ella le preguntó a Kouri: «¿Está usted dispuesto a ir a la cárcel en lugar de los jóvenes que pueden atender su llamado? Si uno quiere [realizar] algo, uno no insta a otros [a hacerlo] y paga por ello…»[7]

Educador jordano: ¿Qué le dejan ustedes por hacer al EIIS?

Ahmad Khalaf Al-Ja’afreh, director de una escuela en Amman, escribió en Facebook el 3 de julio: «Nosotros podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con Tareq [Kouri] sobre este acuerdo [gasífero], pero siempre me opongo al tipo de sabotaje que el parlamentario está pidiendo… Le digo a este honorable parlamentario: Jordania no permitirá [actos de] sabotaje. Si el acuerdo sobre el gas es un acto de injusticia contra el pueblo jordano, creo que [los jordanos] tienen otras formas de responder, excepto el sabotaje. En otras palabras, ¿qué le dejó usted [por hacer] al EIIS, señor?”[8]

Periodista jordano: Quien atienda el llamado de Kouri estará cometiendo un crimen

El periodista jordano Nidal Mansour, jefe del Centro para la Defensa de la Libertad de los Periodistas, escribió en Facebook: «A pesar del llamado popular del parlamentario Tareq Kouri a firmar una carta de honor [exigiéndole a los jordanos] bombardear los gasoductos a Israel, esta llamada es ilegal y cualquiera que se preste a esto estará cometiendo un crimen. Aunque yo apoyo y estoy totalmente de acuerdo con [el llamado a] cancelar el acuerdo [con Israel] por el hecho de que carece de validez constitucional, [yo creo que] los parlamentarios poseen medios constitucionales para cancelarlo, incluyendo presentar un voto de no-confianza en contra del gobierno a menos que adopte la recomendación [del parlamento] [de revocar el acuerdo]. Si bien yo respeto al parlamentario Kouri, esta postura equivale a eludir «El deber del parlamento… y constituye un precedente en términos de la actitud hacia el estado, porque el principio es que nadie está por encima de la constitución y del estado de derecho».[9]

Publicado de Nidal Mansour

Director del Instituto de Investigación: El Acuerdo puede ser combatido a través de medios no-violentos; La declaración de Kouri fue irresponsable

‘Oraib Al-Rantawi, director del Centro Al-Quds para Estudios Políticos en Amman, condenó la llamada de Kouri en su columna publicada el 5 de julio en el diario Al-Dustour. Este escribió: «El oponerse al acuerdo de gas entre Israel y Jordania es una actitud natural y es cónsona con los intereses nacionales supremos y esenciales del estado [jordano] y del pueblo. La mayoría de la población jordana respalda esta postura, basadas en su oposición a la normalización de relaciones con Israel y sus preocupaciones sobre las implicaciones de la derecha radical sionista por la seguridad, estabilidad e identidad nacional de Jordania y no únicamente por solidaridad con la población más cercana a Jordania y a los jordanos [es decir, los palestinos]… Fui uno de los primeros en condenar y cuestionar la mayor de todas las paradojas jordanas: Jordania espera lo peor de Israel, porque la mayor amenaza para su seguridad e intereses proviene de la zona oeste [es decir, de Israel], pero a pesar de esto, su política oficial continúa incrementando su dependencia de Israel en áreas estratégicas tales como el agua y energía. Esta es una política peligrosa, perjudicial para el futuro de Jordania y no puede ser entendida o justificada en lo absoluto, incluso si fue resultado de intensas presiones estadounidenses…

«La facción de la [Coalición Nacional para] la Reforma [la facción parlamentaria que incluye a la Hermandad Musulmana de Jordania] y el parlamentario enérgico y experto legal Saleh Al-‘Armouti [quien pertenece a esta facción], ha estudiado cuidadosamente las cláusulas del acuerdo y propuso formas de liberar [a Jordania] de ello. Ese es un esfuerzo encomiable, ya que así es como debe llevarse a cabo las acciones parlamentarias y partidarias… Para un veterano parlamentario jordano el recomendar bombardear un gasoducto es un [acto] irresponsable que no tiene nada que ver con las acciones políticas o parlamentarias. Yo espero y creo que esto fue un error y que [Kouri] se retracte y se disculpe, ya que las posturas políticas nunca deben ser expresadas en una plataforma pública en un momento de agitación emocional y de expectativas. Esto es especialmente cierto en relación a las posturas y políticas que pueden ser altamente perjudiciales para la seguridad y estabilidad de Jordania. Si alguien que se opone al acuerdo del gas tiene derecho a sugerir que se haga volar por los aires el gasoducto, se deduce que cualquiera que se oponga al acuerdo de paz [con Israel] y la presencia de una embajada y un embajador israelí en Amman tiene derecho a hacer sugerencias similares. Aquí es donde el concepto de estado colapsa y la seguridad se ve perjudicada y comenzamos [a vivir en los dictados de] la ley de la selva. [En tal situación], todos los nobles objetivos de las campañas contra la normalización y el comercio con [Israel], la entidad de ocupación y de asentamientos, siguen sin realizarse y el estado está expuesto al [peligro de] la anarquía y la pérdida de control. La radical derecha israelí muy probablemente anticipe esto y lo anhela profundamente…

«La última vez que escuchamos sobre el tema de… – o, para ser más precisos, sufrimos – la idea de los bombardeos a gasoductos fue en el Sinaí luego del colapso del régimen de la Hermandad Musulmana [en Egipto], cuando el gasoducto de Egipto [hacia Jordania] fue repetidamente hecho volar en pedazos por las organizaciones terroristas. Esta acción nos causó una tremenda crisis energética y nos puso en una deuda de seis billones de dólares… Los bombardeos son sinónimo de caos y de colapso del estado. Este es el lenguaje de las milicias y no de una acción partidista y política de parlamentarios reconocidos y aceptados.

«Aquellos que expresan posturas, no importa cuán nobles sean los sentimientos y objetivos que sustentan estas posturas – no deben, ni siquiera por un momento, considerar violar los límites y principios de una acción política y poner en peligro [la seguridad de Jordania] con llamadas que solo traen resultados devastadores. Si hemos aprendido una lección esencial de la Primavera Árabe, es que solo el estado puede garantizar la unidad, soberanía, independencia, seguridad y estabilidad y solo en este marco los actores pueden [dentro del estado] conducir sus luchas. Objetivos nobles no justifican medios ilegítimos. Existen pueblos y movimientos que tomaron las calles en nombre de objetivos nobles, pero el empleo de tales medios [ilegítimos] los llevó a la perdición. Las metas nobles requieren de medios nobles; el fin no justifica los medios. No existen restricciones a los objetivos e ideas [expresadas] en las esferas políticas y públicas, pero existen restricciones en las formas y en los medios [utilizados para realizarlas], principalmente, de que deben ser no-violentas».[10]


[1] Cabe señalar que el acuerdo, según el cual Israel suministrará gas natural a Jordania durante 15 años a partir de finales del 2019 – no se realizará entre los dos países, sino entre la Compañía Nacional de Energía Eléctrica de Jordania y las compañías que desarrollan el embalse reservorio Leviatán fuera de la costa israelí. Luego de un arduo debate sobre el acuerdo en la cámara baja del Parlamento de Jordania el 26 de marzo, 2019 el presidente del Parlamento ‘Atef Al-Tarawneh anunció que el parlamento y el pueblo jordano se oponen al acuerdo y que el parlamento exigirá que el gobierno lo revoque, independientemente del costo que esto acarree (Al-Ghad, Jordania, 27 de marzo, 2019). El 30 de abril, 2019 el diario Al-Sharq Al-Awsat informó, citando las principales fuentes políticas jordanas, que el Rey Abdala había ordenado investigar si el acuerdo de gas con Israel servía a los intereses del reino (Al-Sharq Al-Awsat, Londres 30 de abril, 2019).

[2] Royalnews.tv, 3 de julio, 2019.

[3] Facebook.com/marwanlaw, 4 de julio, 2019.

[4] Los autores de la queja explicaron que la presentado en nombre de la igualdad, dado que varios ciudadanos jordanos que fotografiaron el gasoducto, aparentemente con la intención de sabotearlo, habían sido arrestados (Al-Rai, Jordania, julio 14, 2019).

[5] Royalnews.tv, 6 de julio, 2019.

[6] Rumonline.net, 5 de julio, 2019.

[7] Facebook.com/lamis.andoni, 3 de julio, 2019.

[8] Facebook.com/ahmadaljaafreh, 3 de julio, 2019.

[9] Facebook.com/nidal.mansour.14, 3 de julio, 2019.

[10] Al-Dustour (Jordania), 5 de julio, 2019.