En estrategias militares un bien conocido adagio es que ningún plan de batalla sobrevive intacto luego de tener contacto con el enemigo. En cierto sentido, el adversario puede decidir configurar las políticas y estrategias canalizándolas a través de sus propias acciones. Se pudiera pensar que el mismo principio debería ser aplicado a la diplomacia. Sus planes e intenciones en política exterior están siendo influenciados por lo que llega a realizar los objetivos de su diplomacia.

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La administración Biden arribó señalando un camino diferente al de su predecesor Trump: Este camino será «en favor de la democracia» en lugar de una «pro-dictadura». Pero al mismo tiempo, si uno observa con atención, era obvio desde el comienzo que en lo que respecta a dos dictaduras veteranas, la de Teherán y La Habana, la administración demócrata estaba más interesada en crear compromisos que en presentar oposición.

Desde la era Jimmy Carter, los gobiernos demócratas han sido blandos con el régimen de Castro en Cuba (y en ocasiones han pagado muy caro en las elecciones del estado de Florida). La gran esperanza demócrata de que las generaciones más jóvenes de hispanos en Florida sean más «moderados» en las relaciones con los regímenes de izquierda en Latinoamérica apuesta a que ahora sean más violentos, en el año 2016 y en especial el año pasado 2020. Por lo tanto, la administración Biden no tomó medidas inmediatas para ayudar a la dictadura cubana, aunque el régimen de La Habana supuestamente «suspiro en señal de alivio» por la elección de Biden.[1] Pero sí señaló sus claras intenciones escogiendo a su personal laboral.

Juan González, veterano de la administración Obama activo durante los años de acercamiento con el dictador cubano Raúl Castro, se convirtió en Director Sénior para el Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional en enero, 2021.[2] También fue nombrada en enero de este año 2021 Emily Mendrala, abierta defensora a un mayor compromiso con la dictadura comunista, como subsecretaria adjunta de Estado a cargo de asuntos cubanos. Conozco bien esta oficina por mis años trabajados para el Estado y a menudo, es el punto de intersección clave en la formulación de políticas sobre Cuba dentro de la burocracia. Mendrala criticó la retirada de diplomáticos estadounidenses de La Habana en el 2019 luego de que ocurrieron los «ataques sónicos» en la capital cubana que perjudicaron la salud de funcionarios del servicio exterior estadounidense.[3] Una advertencia del departamento de Estado a los viajes a Cuba relacionada a esos hechos también fue considerada «excesiva» por ella. Evidentemente, nada era tan importante como «comprometerse» con la dictadura monopartidista que llevaba hasta ahora 62 años en el poder.[4] Si «el personal laboral es política», la administración Biden señaló desde el primer día lo que esta deseaba para ello.

En Irán, en ausencia al poderoso obstáculo del bloque de votantes anticomunista de Florida, el cambio fue mucho menos sutil, aunque el nombramiento de Robert Malley como enviado principal a Irán en enero del 2021 fue una señal temprana. La nueva administración, al igual que la administración Obama de donde esta surgió, no solo deseaba un retorno al acuerdo nuclear PIDAC con Irán, sino que veía a Irán como parte de un «realineamiento» regional mucho más amplio a expensas de los aliados tradicionales de Estados Unidos en la región.[5] A medida que pasaban los meses, era Malley, quien sintió previamente que Obama se movilizo muy lentamente respecto al caso Irán, quien a la larga sería el impulsor de la política de Irán, en lugar de sus aparentemente más moderados superiores en el Estado y en el Consejo de Seguridad Nacional.

Uno pensaría que un Irán «aliviado», al igual que una Habana aliviada, haría todo lo posible para facilitarle el trabajo a Malley, al menos en términos decorativos. Realinear, equilibrar y comprometer – esas palabras de moda utilizadas para disfrazar un cambio en política a favor de estos regímenes, requirió de cierta cantidad de teatro político y disimulo. Pero esto no ha funcionado de esa manera y la naturaleza esencial de estos regímenes depredadores ha sido revelada repetidamente.

Los agentes-estado de Irán en Irak, el Líbano y en Yemen han estado activos durante los primeros seis meses de la administración Biden. En el Líbano, un importante crítico de Hezbolá fue asesinado en febrero del año 2021, mientras que los críticos de las milicias controladas por Irán en Irak continúan siendo blancos de ataques. Estas milicias ahora han intensificado su campaña contra la presencia militar estadounidense (y la Embajada de los Estados Unidos) en Irak mediante el uso de drones armados contra objetivos estadounidenses, un incremento importante de dicha actividad. En Yemen, la milicia houtie ha respondido a la eliminación que realiza el gobierno de Biden a esta de la lista terrorista estadounidense con mayores agresiones.

Y el propio Irán no se ha quedado callado. Ciudadanos iraníes conspiraron para secuestrar a una periodista iraní-estadounidense y crítica acérrima del régimen del suelo estadounidense y llevarla a Venezuela y luego a Teherán. Otros disidentes ya han sido secuestrados y luego ejecutados en Irán. Y aunque este complot comenzó durante la administración Trump, la conspiración continuó con la administración Biden.[6]

La represión perpetrada por Irán a su propio pueblo ha continuado, mientras que el pueblo iraní se levanta cada vez más en contra del régimen. Las manifestaciones en la provincia iraní de Juzestán ahora se han extendido a Teherán y Tabriz.[7] Si bien el nivel de disturbios aún no ha igualado al observado en Irán en los años 2019-2020, no hay duda de que este aun se encuentra latente y constantemente amenaza con estallar.

En Cuba, los disturbios estallaron el día 11 de julio, cuando miles de cubanos, muchos de ellos jóvenes marginados e «hijos de la revolución», manifestaron espontáneamente y pidieron el derrocamiento del régimen. «Abajo con la dictadura» y «queremos libertad», muchos de ellos corearon.[8] Si bien la pandemia y las privaciones económicas en Cuba e Irán (en Irán también se presentó una grave escasez de agua) jugaron un papel importante en los disturbios, los llamados a un cambio radical en ambos lugares fueron tan claros como el cristal.

No es de sorprender que exista una conexión entre estos dos escleróticos regímenes antiamericanos que se remonta a décadas en el pasado.[9] El brazo propagandístico de Irán en Latinoamérica HispanTV, habla en sintonía con la retórica proveniente de La Habana.[10] Y mientras tanto Cuba al igual que Irán en estos momentos sufre por la pandemia del coronavirus, la propaganda del régimen hace alardes sobre la cooperación conjunta en el desarrollo de una vacuna independiente a las producidas por Occidente.[11] Menos alentador es que ambos regímenes tienen sus partidarios y facilitadores que vieron el triunfo de Biden en las elecciones como señal de bienvenida en alivio a las presiones y sanciones.

Manifestantes en ambos países parecen estar perdiendo el miedo. Tal como dijo una activista iraní, «nosotros ya no le tememos, le despreciamos».[12] Otra activista mencionó que espera ver el cadáver del líder supremo iraní Jamenei ser arrastrado por las calles, al igual que el del líder libio Gadafi.[13] Y mientras los dos regímenes colaboran, un destacado influyente iraní en la red utilizó la canción «Patria y Vida» de Cuba – el himno de la juventud cubana contra la dictadura, en un reciente video que este público en Instagram.[14]

La administración Biden se ha apresurado a mantenerse al día con los eventos en ambos países, eventos tan en desacuerdo con la obvia intención estadounidense de «involucrar» (es decir, brindarle alivio) a ambos regímenes. Altos funcionarios se reunieron con los periodistas iraníes-estadounidenses siendo estos blanco de los secuestradores del régimen. La retórica sobre Cuba finalmente se ha agudizado y se han anunciado algunas medidas punitivas (las medidas, imponer sanciones a los funcionarios que nunca abandonan la isla mientras ignoran a los familiares de la cúpula gobernante que viajan y poseen riquezas en el exterior, son decepcionantes).[15] Pero estos parecen ser obstáculos en el camino hacia un apaciguamiento.

Algunas controvertidas decisiones de Biden poseen cierta lógica. Adquirir un gasoducto ruso dirigido a Europa complace a nuestro aliado Alemania, aunque le concede poder a la Rusia de Putin. Abandonar Afganistán puede conducir a la caída de un régimen democrático amistoso y al triunfo de los talibanes y de Al-Qaeda, pero la lógica de que Estados Unidos está militarmente sobrecargado es algo bipartidista, Biden está completando algo que Trump intentó realizar en Kabul.

Pero apaciguar a las dictaduras en La Habana y en Teherán tan claramente despreciadas por sus propios pueblos, concederle el control del poder a estos tiranos, es algo que ninguna hoja de parra retórica puede ocultar. Fue en octubre del año 2020 cuando el propio candidato Biden, espontáneamente, conmemoró el segundo aniversario del asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi al proclamar altivamente que «el compromiso de Estados Unidos con los valores democráticos y los derechos humanos será una prioridad» en su administración[16]. Este compromiso parece verse aplicado solo hasta ahora ante nuestros aliados, pero no ante nuestros enemigos, quienes buscan destruirnos y brutalizar al mismo tiempo a sus súbditos pueblos.

*Alberto M. Fernández es vicepresidente de MEMRI.


[1] Cnn.com/2021/01/29/americas/what-cuba-wants-from-biden-intl/index.html, 29 de enero, 2021.

[2] Iqlatino.org/2021/juan-gonzalez-will-oversee-latin-american-policy-as-senior-director-of-the-western-hemisphere-in-the-national-security-council, 8 de enero, 2021.

[3] Cubaposible.com/emily-mendrala-expulsions-suggest-political-influence-who-oppose, 19 de octubre, 2017.

[4] Thehill.com/opinion/international/378432-in-cuba-lets-get-back-in-the-game, 16 de marzo, 2018.

[5] Tabletmag.com/sections/israel-middle-east/articles/realignment-iran-biden-obama-michael-doran-tony-badran, 10 de mayo, 2021.

[6] Justice.gov/opa/pr/iranian-intelligence-officials-indicted-kidnapping-conspiracy-charges, 13 de julio, 202.

[7] English.alarabiya.net/News/middle-east/2021/07/26/Iran-protests-spread-to-Tehran-with-chants-against-supreme-leader-, 26 de julio, 2021.

[8] Providencemag.com/2021/07/cuba-freedom-approaching-challenge-daunting-protests, julio, 2021.

[9] Thehill.com/blogs/pundits-blog/international/302418-cuba-irans-island-in-the-sun, 24 de octubre, 2016.

[10] Informe Diario de MEMRI No. 291 – El resistente topo mediático español de Irán, 30 de junio, 2021.

[11] En.irna.ir/news/84415369/Health-Minister-lauds-Iran-Cuba-joint-COVID19-vaccine, 25 de julio, 2021.

[12] Segmento de video del portal MEMRI TV No. 8993 – Actriz iraní Setare Maleky: Mi padre murió luego de que Jamenei prohibiera la vacuna del Covid-19 elaborada en el extranjera; usted debería temerle a gente como yo; nosotros ya no le tenemos miedo; le despreciamos, 23 de julio, 2021.

[13] Segmento de video del portal MEMRI TV No. 8992 – Activista política iraní Fatemeh Sepehri: Espero ver el día en que Jamenei sea arrastrado por las calles y asesinado al igual que Gadafi, 20 de marzo, 2021.

[14] Instagram.com/reel/CRZmfWbAS96/?utm_medium=copy_link, 16 de julio, 2021.

[15] Politico.com/news/2021/07/22/biden-sanctions-cuba-500534, 22 de julio, 2021.

[16] Joebiden.com/2020/10/02/anniversary-of-jamal-khashoggis-murder-statement-by-vice-president-joe-biden, 2 de octubre, 2020.