Introducción

El 26 de febrero del año de 1993 fue mi último día de servicio como asesor en la lucha contra el terrorismo de dos de los primeros ministros israelíes, primero fue Yitzhak Shamir y luego Yitzhak Rabin. Ese mismo día, di una última sesión informativa al Pentágono en la oficina de Operaciones Especiales y Conflictos de Baja Intensidad (SOLIC/siglas en inglés).

Mi sesión informativa de 45 minutos fue sobre el tema a la amenaza del fundamentalismo islámico. Cité a una serie de líderes religiosos musulmanes en varios países que instigan a sus seguidores a atacar a los Estados Unidos y concluí lo siguiente: «El fundamentalismo islámico es una amenaza inminente para los Estados Unidos hoy».

Mis homólogos estadounidenses, con los que estuve en contacto durante cinco años, pensaron que mi informe había sido exagerado. Un colega me dijo: «Puede que estés más consciente de la amenaza porque eres de Israel». Lo que quiso decir fue: «No confundas tu situación con la nuestra, esta amenaza no existe aquí en los Estados Unidos».

Dos horas y 24 minutos más tarde, mientras me dirigía al aeropuerto JFK para ir de regreso a Jerusalén, islamistas radicales detonaron un camión bomba dentro del sótano de la Torre Norte del World Trade Center, en lo que se conocería como el atentado al World Trade Center de 1993.

Consecuencias del atentado al World Trade Center del año 1993. (Fuente: Archives.fbi.gov/archives/news/stories/2008/february/tradebom_022608)
Consecuencias del atentado al World Trade Center del año 1993. (Fuente: Archives.fbi.gov/archives/news/stories/2008/february/tradebom_022608)

La negación de Occidente a la motivación islámica de los terroristas

Todo el mundo estaría de acuerdo en que las acciones que la gente toma por sí mismas están dirigidas por sus creencias. Pero en el caso de la motivación del terrorismo islámico, Occidente finge reflexivamente que los terroristas no están motivados por sus creencias, en tal caso religiosas.[1]

Quizás el ejemplo más destacado de tal negación es la negativa del ex-presidente estadounidense Barack Obama de utilizar el término «terrorismo islámico», optando en su lugar por referirse a este de «extremismo violento» para crear la impresión de que los ataques no tienen motivos religiosos, sino más bien son un fenómeno irreflexivo. El presidente Obama dijo lo siguiente: «No existe ninguna razón religiosa en lo absoluto que justifique de manera alguna, ninguna de las cosas que estos hacen».[2]

Aquí presento tres ejemplos adicionales, aunque existen muchos otros casos.

A menos de tres semanas después del ataque con armas de fuego en Fort Hood en el año 2009, en el que el comandante del ejército estadounidense Nidal Malik Hasan gritó «¡Allahu Akbar!» mientras le disparaba y asesinaba a 13 compañeros militares estadounidenses, las ediciones europea y estadounidense de la revista Time mostraban una foto de portada de Hasan con el título «¿Terrorista?» sobre sus ojos.[3] El informe del año 2010 publicado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos «Protegiendo la fuerza: lecciones de Fort Hood» clasificaría luego el ataque de «violencia en el lugar de trabajo» y no menciona las creencias religiosas de Hasan.[4] En el año 2013, un juez del ejército estadounidense incluso limitó a los fiscales la posibilidad de presentar pruebas que establecieran los motivos de Hasan como «motivos yihadistas».[5]

Luego del ataque del 2015 en San Bernardino, California, en el que la pareja casada de Syed Rizwan Farook y Tashfeen Malik asesinaran a 14 personas e hirieron a 24 en una fiesta de Navidad celebrada para funcionarios del condado, investigadores dudaron en referirse al ataque como un acto de terrorismo incluso después de que se supo que los atacantes juraron lealtad al Estado Islámico en las redes sociales el mismo día de ocurrir la balacera.[6]

Terrorista de San Bernardino Tashfeen Malik (Fuente: De los archivos de MEMRI: Informes sobre escuela pakistaní y mezquita radical que desempeñó un papel en la radicalización del yihadista de CA Tashfeen Malik, MEMRI.org, 6 de diciembre, 2015).
Terrorista de San Bernardino Tashfeen Malik (Fuente: De los archivos de MEMRI: Informes sobre escuela pakistaní y mezquita radical que desempeñó un papel en la radicalización del yihadista de CA Tashfeen Malik, MEMRI.org, 6 de diciembre, 2015).

Otro ejemplo más es el ataque perpetrado el 22 de mayo, 2017 en un concierto de Ariana Grande en Manchester, en el que un terrorista suicida musulmán llamado Salman Abedi asesinó a 22 personas e hirió a más de 1000. El EIIS se responsabilizó por el ataque casi de inmediato, pero en su declaración al día siguiente, la primera ministra británica Theresa May, se refirió al ataque solo como un acto de «cobardía repugnante».[7] Algunos medios de comunicación incluso redujeron el ataque de Manchester a un ataque misógino contra mujeres y no mencionaron en lo absoluto los motivos religiosos que tuvo el atacante.[8] El presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que desafió lo políticamente correcto al utilizar el término «terrorismo islámico radical» durante su campaña, se refirió a aquellos detrás del ataque de Manchester como «malvados perdedores».[9]

La primera parte de este artículo se centrará en este fenómeno de negación por parte de Occidente al hecho de que el terrorismo islámico es un acto de fe, abordará las razones de este fenómeno y corroborará el hecho de que el terrorismo islámico realmente posee motivos religiosos.

Solo un número muy pequeño de musulmanes son terroristas, pero su motivación surge de los valores centrales del islam formativo inicial

Comprender las raíces religiosas del terrorismo islámico y la forma en que las creencias radicales motivan a los terroristas en general es fundamental para frustrar el terrorismo y proteger vidas.

Pero primero, es importante dejar muy en claro que solo un número minúsculo de musulmanes lleva a cabo actos de terrorismo y que estos terroristas no representan a la mayoría de los musulmanes del mundo, que no se inclinan ante el terrorismo. De hecho, los musulmanes son a menudo víctimas del terrorismo islámico.

Sin embargo, mientras que los terroristas musulmanes no representan a la mayoría de los musulmanes, sí representan algunos de los valores centrales del islam formativo inicial. En consecuencia, si algún evento histórico impacta a la mayoría del mundo musulmán y lo acerca a las interpretaciones fundamentalistas de su fe, el riesgo del terrorismo islámico aumentará significativamente. Esto ya sucedió en el pasado reciente con la aparición explosiva del EIIS en el Medio Oriente y en Occidente.

Tal como dijo el recientemente fallecido Gaber Asfour, quien se desempeñó como ministro de Cultura de Egipto: «A menos que el discurso religioso sea renovado y reformado, no tengan dudas de que habrá gente como el EIIS en cada uno de los vecindarios».

Para ver las advertencias de Gaber Asfour sobre la importancia de la reforma religiosa, pulse aquí o debajo:

Es a este renacimiento de los primeros valores centrales del islam a lo que nos referimos cuando utilizamos el término «terrorismo islámico» – no estamos diciendo que los terroristas representen a la mayoría de los musulmanes.

Además, incluso como minorías, los terroristas poseen la capacidad de llevar a cabo asesinatos en masa, gracias a la tecnología moderna. Esto también ha sucedido en el pasado, tal como fue el caso del 11-S y con complots terroristas frustrados para utilizar armamento biológico. Incluso en los últimos meses, piratas informáticos respaldados por Irán llevaron a cabo un ciber-ataque destinado a envenenar el suministro de agua de Israel.[10]

Además, las redes sociales permiten que grupos radicales relativamente pequeños difundan sus ideas a lo largo y ancho de este espectro, lo que influye sobre muchísima gente. También les permite distribuir manuales de instrucciones sobre el cómo planificar y llevar a cabo ataques terroristas avanzados.

Afiche publicado por un grupo pro-EIIS incitando a los musulmanes a llevar a cabo ataques en Francia. (Fuente: Pósters pro-EIIS incitan a los musulmanes a llevar a cabo ataques al estilo lobos solitarios en Francia, MEMRI.org, 16 de noviembre, 2021)
Afiche publicado por un grupo pro-EIIS incitando a los musulmanes a llevar a cabo ataques en Francia. (Fuente: Pósters pro-EIIS incitan a los musulmanes a llevar a cabo ataques al estilo lobos solitarios en Francia, MEMRI.org, 16 de noviembre, 2021)

Por lo tanto, el reconocimiento de la naturaleza basada en la fe del terrorismo islámico y una profunda familiaridad con los principios religiosos específicos que lo motivan son vitales para poder salvar vidas.

Una vez que hayamos examinado este tema, será más fácil abordar la pregunta más amplia: ¿Cuáles son los principios islámicos que motivan el terrorismo y cómo pueden ser abordados por los creyentes, ya que solo ellos pueden hacerlo? La Segunda parte de este artículo, que será publicado más adelante, estará dedicado a todos estos temas.

Las raíces de que Occidente niegue las raíces religiosas del terrorismo islámico

En la raíz de lo negado encontramos tres factores:

Primero, a los gobiernos occidentales no se les permite tratar con las creencias religiosas de individuos en particular.

Segundo, la mayoría de los líderes y medios de comunicación en Occidente temen ser etiquetados como islamófobos si denuncian el terrorismo islámico por lo que este en realidad es. Además, algunos gobiernos que poseen alguna historia con el islam y están conscientes de la naturaleza religiosa del terrorismo islámico, como Francia y Gran Bretaña, son guiados por la necesidad de evitar choques con sus grandes poblaciones musulmanas[11] o con los países musulmanes.

Tercero, existe profunda falta de conocimiento en Occidente – al punto de ignorancia casi total, sobre las religiones del mundo y sus millones de adeptos. Como resultado, Occidente es incapaz de identificar y comprender el terrorismo religioso, incluso cuando las primeras pruebas, tales como los gritos de «Allahu Akbar» durante algún ataque, muestran claramente la motivación religiosa de los atacantes. Además, existe una gran brecha cultural entre la sociedad occidental, que se está volviendo cada vez más secular y las culturas no-occidentales y, como resultado de ello, los occidentales tienen grandes dificultades para comprender el fenómeno de la violencia realizada por motivos religiosos.

Terrorista de la maratón de Boston Dzhokhar Tsarnaev en portada de la revista Rolling Stone (Fuente: Archive.foliomag.com/rolling-stones-latest-cover-terrorist-vs-rockstar/, 18 de julio, 2013).
Terrorista de la maratón de Boston Dzhokhar Tsarnaev en portada de la revista Rolling Stone (Fuente: Archive.foliomag.com/rolling-stones-latest-cover-terrorist-vs-rockstar/, 18 de julio, 2013).

En la democracia occidental moderna, las creencias religiosas de la población no son tema del gobierno y el gobierno no puede intervenir de ninguna manera en estas

En Occidente, la libertad de creencias es sagrada. Las convicciones espirituales e ideológicas de la población generalmente han sido consideradas de estar fuera del alcance de las autoridades gubernamentales, que solo pueden preocuparse a sí mismos por las acciones de la población.

Me he topado ante mí con esta renuencia. Recuerdo una conferencia que di poco después de los sucesos del 11-S a un grupo de altos oficiales de los cuerpos policiales reunidos en la ciudad de Nueva York. En la conferencia, les pregunté a los oficiales si leen los sermones que son dados en las mezquitas para examinar si alguno de estos incluye instigación a la violencia. Ellos se asombraron por la pregunta – ¿buscar signos de violencia potencial en los textos religiosos? Incluso inmediatamente después del 11-S, los oficiales del cuerpo policial consideraron que mi sugerencia era absurda. ¿Qué tenían que ver los textos religiosos con una violencia potencial?

Un colega amigo, coronel del servicio de inteligencia israelí, tuvo una experiencia similar en el Pentágono. Cuando este le informó a sus colegas estadounidenses sobre las implicaciones violentas del radicalismo islámico, el general estadounidense a cargo de la reunión le pidió que suspendiera la sesión informativa. Él le dijo: «Aquí no hablamos del islam».

Las figuras en Occidente han dicho por sí mismas que no se ocupan por las creencias religiosas de la población.

Por ejemplo, el 23 de julio, 2019 el director del FBI Christopher Wray, testificó ante el Comité Judicial del Senado: «El FBI no investiga ideologías, por repugnante que estas sean. Nosotros investigamos los casos de violencia».[12]

Incluso cuando la motivación religiosa es reconocida detrás de algún ataque, las autoridades en Occidente evitan deliberadamente tomar medidas que aborden el tema de la religión. A finales del año 2018, el imán Mohamed Tatai en Toulouse, nacido en Argelia, fue acusado de incitación al odio racial en Francia luego de pronunciar un sermón sobre musulmanes que asesinan judíos en el Día del Juicio Final.[13] Sin embargo, este fue absuelto por los tribunales en septiembre del año 2021 porque «no es función del magistrado evaluar la legitimidad de un texto religioso ya que esto sería contrario a los principios de la libertad religiosa y el laicismo».[14] [15]

La gran mezquita de Toulouse, donde predicó el imam Tatai. (Fuente: 20minutes.fr/justice/3073647-20210629-toulouse-six-mois-sursis-requis-contre-imam-grande-mosquee-apres-preche-controvers, 29 de junio, 2021)
La gran mezquita de Toulouse, donde predicó el imam Tatai. (Fuente: 20minutes.fr/justice/3073647-20210629-toulouse-six-mois-sursis-requis-contre-imam-grande-mosquee-apres-preche-controvers, 29 de junio, 2021)

Esta renuencia a abordar los temas religiosos a veces anula las prácticas de investigación adecuadas.

Por ejemplo, en el año de 1990, las autoridades incautaron 47 cajas de material islamista radical del apartamento de Sayyid Nosair, un terrorista nacido en Egipto que acababa de asesinar al rabino estadounidense-israelí ultra-derechista Meir Kahane.

Entre los documentos de Nosair había sermones del jeque Omar Abdel-Rahman, el líder islamista egipcio quien estuvo detrás del atentado al World Trade Center en el año 1993. En estos sermones, el jeque Abdel-Rahman pidió el derrocamiento de los «pilares de la civilización occidental» y, muy en particular, «las torres turísticas en Nueva York». Además, las cajas contenían imágenes de las torres del World Trade Center. Sin embargo, tal como me dijeron colegas familiarizados con el caso, los investigadores archivaron esta valiosa información de inteligencia y la etiquetaron de «religiosamente irrelevante». Este material fue examinado solo después del atentado perpetrado contra el World Trade Center en el año de 1993, cuando los terroristas enumeraron entre sus demandas la liberación de Nosair de su encarcelamiento.

Jeque Omar Abd Al-Rahman (Fuente: English.ahram.org.eg)
Jeque Omar Abd Al-Rahman (Fuente: English.ahram.org.eg)

Otro ejemplo fue el ataque a disparos en Fort Hood ocurrido en el año 2009 mencionado anteriormente. Meses antes del ataque, los agentes del FBI revisaron la computadora de Hasan y estaban al tanto de una serie de emails que este le envió al clérigo de Al-Qaeda nacido en Estados Unidos Anwar Al-Awlaki, seis meses antes del ataque.[16] En uno de los emails más inquietantes, Hasan expresó su apoyo a los atentados suicidas. No obstante, el FBI concluyó que su correspondencia era simplemente para fines investigativos.[17]

Jeque Anwar Al-Awlaki. (Fuente: Diario El Times de Nueva York, 9 de mayo, 2010)
Jeque Anwar Al-Awlaki. (Fuente: Diario El Times de Nueva York, 9 de mayo, 2010)

Esto crea una situación en la que los terroristas motivados por el islam son una clase privilegiada, ya que sus motivos son ignorados intencionalmente. Al contrario, es difícil imaginar que los organismos encargados de hacer cumplir la ley ignoren los indicadores previos al ataque respecto a otros terroristas.

Occidente teme ser percibido de islamófobo, pero el terrorismo religioso no es exclusivo del islam

En décadas recientes, el terrorismo basado en la fe en Occidente ha sido desproporcionadamente islámico y muchas figuras y medios de comunicación en Occidente temen ser percibidos y etiquetados como islamófobos si confrontan el fenómeno como basado exclusivamente en la fe.

El presidente Obama dijo en el año 2015 en la Cumbre sobre la lucha contra el extremismo violento: «Ninguna religión es responsable por las acciones terroristas».[18] Pero en realidad, tanto históricamente como hoy, todas las religiones han motivado a sus seguidores a cometer actos de violencia, aunque en las últimas décadas, los ataques terroristas han sido desproporcionadamente perpetrados en su mayoría por musulmanes.

En el año 2012, el entonces director del FBI Robert Mueller, ordenó la eliminación del material de entrenamiento de la oficina considerado de «ofensivo» para el islam.[19]

El presidente del Estado Mayor Conjunto general Martin Dempsey, le ordenó al ejército de los Estados Unidos que «revisara» de manera similar su material de entrenamiento para asegurarse de que no hubiese ningún material «irrespetuoso» respecto al islam.[20]

El artículo de portada de la edición de la revista Time en el que presentaba al atacante terrorista de Fort Hood Nidal Hasan en la portada leía lo siguiente: «Los motivos de Hasan eran lo suficientemente variados ya que todos los que tenían una agenda podían encontrar huellas en el rastro que este dejó».[21] Es decir, solo aquellos con una «agenda» islamofóbica culparían del ataque al islamismo radical de Hasan.

Portada de la revista Time con Nidal Hasan en su página principal. (Fuente: Content.time.com/time/covers/0,16641,20091123,00.html , 23 de noviembre, 2009).
Portada de la revista Time con Nidal Hasan en su página principal. (Fuente: Content.time.com/time/covers/0,16641,20091123,00.html , 23 de noviembre, 2009).

Para ver el despacho en su totalidad en inglés junto a las imágenes y videos copie por favor el siguiente enlace en su ordenador: https://www.memri.org/reports/irrelevant-religious-stuff-no-all-terrorism-faith-based-whether-religious-political-social

*Y. Carmon es presidente de MEMRI; M. Reiter es compañero miembro investigador en MEMRI.


[1] Es interesante denotar que cuando los terroristas son cristianos o judíos, o cuando están motivados por el fanatismo político o social, Occidente generalmente no niega la motivación que tuvieron los atacantes para cometer sus acciones.

[2] Obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2015/02/18/remarks-president-closing-summit-countering-violent-extremism, 18 de febrero, 2015.

[3] Web.archive.org/web/20091117105028/http://www.time.com/time/magazine/europe/0,9263,901091123,00.html, 23 de noviembre, 2009.

[4] Sgp.fas.org/eprint/fthood.pdf, 13 de enero, 2010.

[5] Abcnews.go.com/US/fort-hood-judge-bans-evidence-shooters-jihadi-motives/story?id=20002383, 19 de agosto, 2013.

[6] Reuters.com/article/us-california-shooting-isis-idUSKBN0TN1SR20151204#UBK8XE3uBFOu512a.99, 4 de diciembre, 2015.

[7] Time.com/4790103/theresa-may-reacts-manchester-suicide-bomb/, 23 de mayo, 2017.

[8] Theatlantic.com/entertainment/archive/2017/05/manchester-attacks-ariana-grande/527736/, 23 de mayo, 2017; Msmagazine.com/2017/05/26/manchester-bombing-attack-women-girls/, 26 de mayo de 2017; Newstatesman.com/politics/2018/05/manchester-bomb-attack-anniversary-misogyny-targeted-women-girls, 22 de mayo, 2018.

[9] BBC.com/news/av/world-us-canada-40010708, 23 de mayo, 2017.

[10] Wired.com/story/hacking-iran-critical-infrastructure-israel/, 29 de noviembre, 2021.

[11] Este parece ser el caso particularmente en Francia. El gobierno francés ha tomado medidas en contra del islam radical al monitorear mezquitas y deportar a los imames radicales, pero el enfoque público que ha tomado refleja el vacilar en abordar el tema del islam radical de frente, quizás para evitar molestar a la gran población musulmana de Francia.

[12] Thehill.com/homenews/administration/454338-fbis-wray-says-majority-of-domestic-terrorism-arrests-this-year, 23 de julio, 2019.

[13] Serie de MEMRI Despacho Especial No. 9437 – Luego de MEMRI exponer sermón antisemita del imam de Toulouse Mohamed Tatai ocurrido en el año 2018, este recibe una sentencia de prisión suspendida de seis meses, 9 de julio, 2019.

[14] Fdesouche.com/2021/09/24/mohamed-tatai-imam-de-la-grande-mezquee-de-toulouse-renvoye-en-correctionnelle-pour-incitation-a-la-haine-raciale-suite -a-un-preche-tire-des-hadiths/, 24 de septiembre, 2021.

[15] Cabe señalar que en los últimos meses, las autoridades francesas han comenzado a cerrar mezquitas por motivos de instigación y radicalismo. Estos cierres de mezquitas se han realizado por una ley promulgada en agosto del año 2021 y por leyes más antiguas que no fueron aplicadas antes y que prohíben instigar ante la discriminación racial. En el caso del renombrado escritor francés Michel Houellebecq ocurrido en el año 2002, quien realizo declaraciones insultando al islam, los tribunales franceses establecieron una distinción entre incitar contra el islam como religión e incitar contra los musulmanes como grupo, esta última prohibida por la ley francesa.

[16] Al-Awlaki fue asesinado en un ataque aéreo perpetrado por los estadounidenses en septiembre del año 2011. Cabe señalar que Al-Awlaki, nacido en los Estados Unidos, incitó abiertamente al terrorismo como imam en los Estados Unidos, disfrutando de los derechos estadounidenses dados a sus creencias. Fue solo cuando se mudó a Yemen y se convirtió en miembro conocido de una organización terrorista extranjera fue que el gobierno de los Estados Unidos tomó medidas en su contra.

[17] Cbsnews.com/news/lawmaker-report-shows-fbi-ignored-accused-fort-hood-shooter-nidal-hasan-out-of-policy-correctness/, 19 de julio, 2012.

[18] Obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2015/02/18/remarks-president-closing-summit-countering-violent-extremism, 18 de febrero, 2015.

[19] Wired.com/2012/02/hundreds-fbi-documents-muslims/, 15 de febrero, 2021.

[20] Fitton, Tom. “Casa Limpia: Exponiendo los secretos y mentiras de nuestro gobierno”, p. 210. Publicado el 30 de agosto, 2016.

[21] Web.archive.org/web/20091115062102/http://www.time.com/time/nation/article/0,8599,1938415,00.html, 11 de noviembre, 2009.