
El reciente arresto del contratista de la CIA Raymond Davis en Pakistán por el asesinato de dos ciudadanos paquistaníes durante un tiroteo en Lahore también ha arrojado luz sobre el papel de las agencias de inteligencia paquistaníes, en especial el Servicio Interno de Inteligencia (SII), tal vez la más poderosa institución de Pakistán que gobierna Pakistán y dicta la política exterior de esta en Afganistán y en relación a India y los Estados Unidos.
El arresto de Raymond Davis se produjo en medio de una serie de contraataques recientes puestos en marcha por el SII en contra de funcionarios de la CIA en Pakistán. En los últimos meses, Jonathan Banks, jefe de la CIA en Pakistán y Elizabeth Rudd, funcionaria del Consulado de Estados Unidos en Peshawar, se vieron obligados a salir de Pakistán luego de que sus identidades fueron filtradas a la prensa. El Teniente General Shuja Pasha, jefe del SII y varios oficiales del ejército paquistaní y militantes han sido convocados por un tribunal de Nueva York por su papel en los ataques terroristas de Bombay del 2008 en el que varios ciudadanos estadounidenses perdieron la vida. Pakistán teme que la corte de Nueva York pudiera declarar como organización terrorista al SII.
El SII se ha convertido en la institución más poderosa en el gobierno de Pakistán y en la formulación de sus políticas. Sin embargo, no se sabe mucho sobre el alcance de su papel en Pakistán. El Tribunal Supremo de Pakistán está escuchando casos de «desaparecidos» en el que las agencias de inteligencia paquistaníes, incluyendo el SII, han respondido en un caso sin precedentes que alega que las agencias secuestraron a cientos de líderes políticos nacionalistas baluchis, así como también a militantes islámicos durante la última década.
A medida que la disputa sobre la cuestión de Raymond Davis continúa, cabe señalar que el General Ashfaq Pervez Kayani es el primer jefe del SII en convertirse en jefe del ejército de Pakistán, por lo que ahora es la persona más poderosa en Pakistán. En una medida de su poder, el gobierno civil en Islamabad, que llegó al poder en el 2008, se vio obligado a ampliar la tenencia del General Kayani durante otro período completo de tres años. El General Kayani (a la derecha en la imagen de arriba) fue nombrado por el general Pervez Musharraf, para sucederle como jefe del ejército.
Recientemente, el diario pakistaní Dawn publicó dos informes examinando las complicaciones para llevar a los servicios de inteligencia paquistaníes al ámbito de la aplicación de la ley. Ambos informes fueron escritos para la revista Herald del grupo mediático Dawn y reproducida en la página Web de Dawn en vista de su relevancia.
Lo siguiente son extractos de los informes, «Cuestiones de Inteligencia» [1] y «Revelando el Secreto»: [2]
«Cuestiones de Inteligencia»
Ex funcionario de inteligencia dice «El IB fue relegado a un segundo plano y de los organismos de Inteligencia del ejército, en particular el SII, este asumió un papel determinante»
«La presencia ostensiblemente visible a la amenaza externa en los primeros años de Pakistán creó el espacio necesario para que las agencias de inteligencia trabajaran por encima de la ley… ‘Mientras uno necesita una agencia de inteligencia para satisfacer las necesidades de inteligencia del ejército y cumplir con los requisitos de protección frente a las amenazas de seguridad externas, no había necesidad de una ley’, dice el Magistrado (retirado) Tariq Mehmood, también antiguo abogado y activista de los derechos humanos.
«El Estado utiliza la amenaza externa como una poderosa herramienta para silenciar cualquier crítica al funcionamiento de las agencias de inteligencia. Expertos en leyes e inteligencia, sin embargo, señalan que las críticas de las agencias no existen debido a sus actividades para neutralizar las amenazas externas, sino debido a su constante intromisión en los asuntos internos del país. «Mientras traten con los servicios de inteligencia externa, todo estaba bien. La controversia comenzó cuando ampliaron su papel en la política interna,» dice el Dr. Hasan-Askari Rizvi, un analista con sede en Lahore.
«Mientras que muchos críticos civiles culpan [al ex primer ministro] Zulfikar Ali Bhutto por establecer el precedente de las agencias de interferir en la política interna, un ex jefe de inteligencia le dice al Herald que fue más durante el régimen militar del General Ziaul Haq. La guerra en Afganistán en 1970-80, en el que el Zia y sus patrocinadores estadounidenses y saudíes han estado profundamente implicados, ‘ha cambiado la naturaleza en la recopilación de inteligencia en Pakistán’, este dice. Los fondos extranjeros, una amplia red de contactos a través de Pakistán para movilizar apoyo para la guerra afgana y un papel destacado en Afganistán, permitieron al Servicio Interno de Inteligencia (SII) aumentar su fuerza, poderes y funciones de una manera fenomenal, dice el Dr. Rizvi. ‘Todo esto en conjunto permite el establecimiento de la inteligencia para ampliar su papel en la política doméstica’, este añade.
«Hasta ese momento, el Buró de Inteligencia (BI) y de Inteligencia Militar (IM) fueron las principales instituciones de inteligencia, en los ámbitos civil y militar respectivamente. Sin embargo, durante la era del Zia, ‘el BI fue relegado a un estatus secundario y las agencias de inteligencia del ejército, en particular el SII, asumieron un papel preeminente’, dice un ex jefe de inteligencia».
Para ver el despacho en su totalidad en inglés por favor haga clic en el siguiente enlace:
http://www.memri.org/report/en/0/0/0/0/0/0/5051.htm
[1] www.dawn.com (Pakistán), 24 de enero, 2011. El texto de los informes ha sido ligeramente editado para mayor claridad.
[2] www.dawn.com (Pakistán), 24 de enero, 2011.





