Cuando el jefe del Estado Mayor general de las Fuerzas Armadas de Irán Mohammad Hossein Bagheri visitó Moscú en octubre del año 2021, Gevorg Mirzayan, profesor asociado del Departamento de Ciencias Políticas y Comunicación de Masas en la Universidad Financiera y prolífico columnista, se mostró muy escéptico sobre el respaldo ruso hacia Irán en contra de Turquía. Este afirmó que Rusia se decepcionó de Irán, incluyendo la cancelación de contratos.[1] Ahora, Mirzayan en una columna titulada ‘El cómo Irán puede ayudar a Rusia a responderle a Occidente’ cree que los recientes acontecimientos crean un ambiente muy favorable para la visita a realizarse la próxima semana a Rusia del presidente de Irán Ibrahim Raisi, quien tiene previsto reunirse con su homólogo ruso Vladimir Putin.

Rusia desea mostrarle a Occidente que se toma muy en serio el hacer retroceder la expansión de la OTAN hacia el este. Si Occidente no responde positivamente a las demandas de Rusia, mejorar los lazos con Teherán demostrará que Rusia posee formas de castigar a Occidente. A Irán se le ve preocupado por el ascenso de Turquía en la zona del Cáucaso. Habiendo firmado un acuerdo importante con los chinos, Irán desea utilizar a Rusia para así equilibrar la influencia china. Rusia se beneficiará por todos los acuerdos económicos y los acuerdos de armas realizados con Irán.

La columna de Mirzayan puede leerse a continuación:[2]

Putin espera por Raisi la semana entrante (Fuente: News.cn)
Putin espera por Raisi la semana entrante (Fuente: News.cn)

«Como resultado de las conversaciones entre Rusia y la OTAN, Moscú le advirtió a sus socios sobre posibles ‘respuestas’ diversas a la renuencia de los estados miembros de la alianza de tomarse en serio la discusión. Es muy probable que algunas de las ‘respuestas’ se implementen tan pronto como sea posible en enero, cuando continúe la ‘maratón’ diplomática rusa en las conversaciones con Irán. El nuevo presidente de la República Islámica Ibrahim Raisi, visitará Moscú.

«Es cierto que Irán y Rusia poseen puntos de discordia en su relación, por ejemplo, las partes se ven a sí mismas en competencia en el mercado petrolero; también poseen una visión diferente sobre los principios para resolver el conflicto sirio. (Si bien el Kremlin está listo para resolver la situación teniendo en cuenta los intereses de los estados occidentales y del Golfo Pérsico, los iraníes no tienen intención de respetar los intereses de aquellos que desencadenaron la guerra civil).

“Sin embargo, intereses comunes de las dos potencias son tan grandes e importantes que los puntos principales de la agenda son, precisamente, acciones conjuntas en varias regiones y en varios temas. Así las cosas, formalmente, el objetivo principal del viaje es firmar un acuerdo sobre la asociación estratégica Irán-Rusia hasta el año 2041. Sin embargo, la parte iraní desea fervientemente completar esta asociación con contenido práctico.

«Primeramente, esto se puede hacer en términos económicos. No es ningún secreto para nadie que, considerando el nivel actual de relaciones políticas, la economía siempre ha sido un punto débil en los lazos ruso-iraníes. Las empresas rusas e iraníes no entendieron en qué principios opera el mercado del vecino y temían caer bajo las sanciones estadounidenses por trabajar en dichos mercados. Según algunos informes, el gobierno de Ibrahim Raisi decidió abordar seriamente esta disparidad económica y traerá a Moscú una serie de propuestas para que sean consideradas por los funcionarios rusos).

«Además, los dos países obviamente pueden cooperar en el tema del tránsito de energía. Al igual que China, a Irán se le ve muy preocupado por el dominio marítimo de Estados Unidos. Por lo tanto, Teherán muy periódicamente tiene ideas para bombear su gas a través de los gasoductos, por ejemplo, a través de Siria o incluso Rusia (si es que hablamos de los campos gasíferos del Caspio).

“Si bien, según la legislación local, toda la infraestructura en el territorio de Irán debe ser propiedad exclusiva del estado iraní, los gasoductos que atraviesan los países vecinos bien pueden ser ampliados por las empresas rusas, que poseen gran experiencia en este sentido. Al hacerlo, Las empresas rusas difícilmente ayudarán a un competidor es decir Irán, gracias al volumen y debido al desencanto gradual con los cuentos de hadas del tema de la ‘energía verde asequible y barata’. Existe suficiente espacio en el mercado gasífero europeo para todos.

«Incentivos

“Sin embargo, además de la economía y energía, los iraníes se esfuerzan por mejorar la ya estrecha cooperación político-militar con Moscú. La élite iraní comprende varias facciones con diversos puntos de vista (incluso a veces diametralmente opuestos).

«Sin embargo, existe un consenso sobre ciertos temas, incluyendo la necesidad de desarrollar una cooperación con Rusia basada en los principios, establecidos por el Kremlin, de no injerencia en los asuntos internos y oposición a los intentos por parte de Occidente de salvar el mundo unipolar. Mientras tanto, varios acontecimientos recientes solo han intensificado el deseo de Teherán de cooperar con Moscú.

«En primer lugar, está el ‘contrato del siglo’ firmado entre Irán y China, que prevé no solo cientos de billones de dólares en inversiones chinas, sino también un cierto grado de dependencia de Teherán respecto a Pekín. Tal como era de esperarse, los ayatolás desean diversificar sus lazos utilizando a Rusia.

«Además, el bando iraní está muy preocupado por los cambios al sur del Cáucaso tras la segunda guerra de Karabaj y el fuerte ascenso de Turquía. Es cierto que los iraníes apoyan la misma iniciativa turca ‘3+3’ (que prescribe que los problemas en la zona sur del Cáucaso deben ser resueltos por Rusia, Turquía, Irán, Azerbaiyán, Armenia y Georgia), pero tienen fuertes sospechas de que Turquía se perciba a sí misma como ‘más igual que otros’ dentro de este formato (o mucho más fuerte que las otras partes). Irán se encuentra lo bastantemente preocupado por ello, porque Ankara ha intentado más de una vez manipular el nacionalismo azerbaiyano en las provincias al norte de Irán.

“Finalmente, lo tercero que animó a Irán a cooperar con Moscú fue, sin lugar a dudas, la dura, rápida, decisiva y firme finalización de la operación CSTO en Kazajstán. Rusia demostró que es capaz de mantener el orden en su periferia, incluso a través de medios militares y (esto es lo más importante) este está listo para hacerlo junto a aliados y socios. Moscú y Teherán poseen gran experiencia en el enfrentamiento conjunto contra el terrorismo en Siria y es muy posible que esta experiencia se repita en otras regiones importantes para ambos estados.

Aviones de combate Sukhoi y otros juguetes

«De hecho, existe mucho espacio para una acción conjunta, esto incluye a Afganistán, donde Moscú y Teherán (quizás incluso junto a China) deben decidir el cómo, cuándo y en qué términos reconocer al gobierno talibán y luego, el cómo definir los términos de cooperación con este último. Finalmente, también está Siria, donde Irán y Rusia deben finalizar el proceso de arreglo político y lo que vendría a ser más importante, determinar los términos de cooperación en territorio sirio después de la guerra.

“Naturalmente, por una parte, Irán percibe a Siria como su esfera de influencia exclusiva, donde los intereses de todos los demás países (no solo los de Turquía y Arabia Saudita, sino también de Rusia) no deberían existir. Sin embargo, por la otra, los iraníes tienen una muy buena comprensión de la situación y entienden que los intereses de Moscú y Teherán en tierras sirias no se contradicen entre sí en lo absoluto.

“Moscú no cuestiona el control iraní sobre la reserva de Assad, ni tiene la intención de ‘aminorar restricciones’ al liderazgo sirio y enseñarle con quién debe hacerse amigo o no. Además, la presencia militar a largo plazo de Rusia en Siria complica cualquiera de los planes militares y políticos de los estadounidenses y turcos en el Levante (y en todo el Medio Oriente) son difíciles. Por lo tanto, las bases militares rusas per se ayudan y ayudarán a los iraníes a neutralizar amenazas externas.

“Sin embargo, una de las áreas más importantes de cooperación entre Teherán y Moscú son ??las armas rusas que, según algunos informes, serán prácticamente el principal objetivo de la visita del Sr. Raisi a Moscú. El encabezado del Estado Mayor iraní Mohammad Bagheri, durante su visita del mes de octubre a Rusia, indicó supuestamente su disposición a firmar grandes contratos de defensa, incluyendo los de la compra de aviones polivalentes ‘Su-35’, siendo estos muy superiores a los que están al servicio de los ejércitos de Israel y de Arabia Saudita.

“Parece ser que Irán desea pagar por los aviones rusos ‘Sukhoi’ y otros ‘juguetes’ militares con hidrocarburos. Las empresas rusas pueden acceder a los campos de gas iraníes situados en el mar Caspio, en particular al recientemente descubierto campo gasífero Chalus.

«La posibilidad de que Irán compre el sistema de defensa ‘S-400’ ruso es otro tema. Los iraníes están más interesados ??en el sistema porque prácticamente anula las posibilidades de que Israel lance ataques aéreos contra las instalaciones del programa nuclear iraní. Sin embargo, hasta ahora no ha habido consenso entre la comunidad de expertos sobre si Rusia está lista para vender este sistema.

“Los acuerdos entre bastidores de Moscú con Tel Aviv e incluso con Washington fueron citaron como obstáculos. Ahora las posibilidades de vender el armamento se han incrementado ligeramente, ya que Moscú les prometió a los estadounidenses responder a la negativa de la OTAN de tener en cuenta sus preocupaciones. Es muy posible que la reunión entre Putin y Raisi sea la primera respuesta de este tipo y, definitivamente, no será la última».

Gevorg Mirzayan (Fuente: Radiosputnik.ria.ru)
Gevorg Mirzayan (Fuente: Radiosputnik.ria.ru)

[1] Véase la serie de MEMRI Despacho Especial No. 9606 – Experto en política exterior rusa Mirzayan: A pesar de los intereses comunes, Rusia ha salido perjudicado por la ingratitud iraní y no tiene ningún interés en actuar de punta de lanza de Irán en contra de Turquía, 25 de octubre, 2021.

[2] Vz.ru, 14 de enero, 2022.