El 31 de diciembre del 2021, el ex-ministro de Cultura egipcio y profesor de literatura árabe Gaber Asfour falleció a los 77 años de edad.[1] Asfour se desempeñó brevemente como ministro de Cultura de Egipto en el año 2011 bajo la presidencia de Hosni Mubarak y nuevamente entre los años 2014-2015 bajo la presidencia de Abdel Fattah Al-Sissi. Asfour también dirigió el Centro Nacional de Traducción de Egipto y fue conocido como un defensor quien se pronunció contra el extremismo religioso.[2]

Fuente: Al-Ahram, 31 de diciembre, 2021
Fuente: Al-Ahram, 31 de diciembre, 2021

Lo siguiente son videos de Gaber Asfour tomados del portal MEMRI TV.

Video No. 6362 — Ex-ministro de cultura egipcio Gaber Asfour llama a prohibir embarazos de mujeres con más de tres hijos, 15 de diciembre, 2017

Gaber Asfour, ex-Ministro de Cultura de Egipto, dijo que el gobierno necesita implementar una política de planificación familiar para evitar el rápido crecimiento de la población en un país con más de dos millones de habitantes. “Deseo se produzca una decisión que detenga los embarazos de mujeres con más de tres hijos”, dijo. Asfour, hablando en el canal de televisión egipcio Sada Al-Balad el día 15 de diciembre, pidió por reformas en el discurso religioso y dijo: «Cuando los intereses nacionales del país requieren que se ponga fin a la explosión demográfica, uno simplemente lo hace. De lo contrario, se está violando el shari’a».

Gaber Asfour: «Debemos darle prioridad absoluta a… La importancia de las fuerzas armadas es evidente, pero la educación y la cultura también deben ser consideradas como máxima prioridad. Debemos tener escuelas en proporción a la población egipcia. Estamos en peligro. Hoy día existen 100 millones de egipcios y cada año crecemos como población en más de dos millones de seres humanos, pero nuestro gobierno no ha decidido implementar una política de planificación familiar.

[…]

«Deseo se produzca una decisión que detenga los embarazos de mujeres con más de tres hijos».

Anfitrión: «¿Qué quiere usted decir?»

Asfour: «Una decisión que prohíbe los embarazos».

Anfitrión: «¿Y lo permitirá la institución religiosa?»

Asfour: «¡Lo hará y algo más! Podrán citar el hadiz: ‘Cásate y engendra hijos ya que estaré orgulloso de ti ante las naciones en el Día de Resurrección’. Sin embargo, este hadiz fue relevante cuando los musulmanes eran una minoría perseguida. Hoy día, existen billones de musulmanes.

[…]

«Me gustaría que se produjese una reforma en el discurso religioso al estilo Muhammad Abduh».

Anfitrión: «¿Qué quiere usted decir?»

Asfour: «Deberíamos utilizar la razón en su máxima medida permitida por el islam. Deberíamos utilizar la razón para interpretar los textos religiosos de una manera que sirva a los intereses de nuestra nación. El sharia va en concordancia a los intereses de la nación. Cuando los intereses nacionales del país requieren que se ponga fin a la explosión demográfica, uno simplemente lo hace. De lo contrario, uno lo que hace es violar el shari’a».

Video No. 5268 — El ex-ministro de cultura egipcio Gaber Asfour apoya al intelectual reformista en prisión Islam Behery: Este es el «comienzo del fin» para Al-Azhar, 10 de enero, 2016

En una entrevista publicada el 10 de enero, 2016 en el canal de la televisión egipcia ON, el ex-ministro de cultura egipcio Gaber Asfour apoyó al intelectual reformista Islam Behery, quien recientemente fue sentenciado a un año de prisión por blasfemia y criticó la postura de Al-Azhar, diciendo que reversar la ley, en lugar de debatir cortésmente con los adversarios, es «signo de debilidad» y «el comienzo del fin» para la institución.

Entrevistador: «¿Cree usted que las demandas y acusaciones sobre el tema de la blasfemia limitan el libre pensamiento?»

Gaber Asfour: «Este es un artículo que de hecho está obsoleto en una ley ya anticuada, que fue resucitada con el propósito de castigar a la población. La blasfemia no existe. La palabra pretende castigar a la población por otras cosas y no por blasfemia».

Entrevistador: «¿De qué manera es blasfemia cuando un investigador como Islam Al-Buhairi, o cualquier otro joven o ciudadano critica a otro investigador, que vivió hace más de 1200 años atrás, llamado Al-Bukhari? Lo que se nos presenta aquí es un investigador criticando a otro investigador. ¿De qué manera es esto blasfemia?»

Asfour: «No existe blasfemia aquí. Al contrario, cuando Islam Al-Buhairi o cualquier otra persona desea reformar el discurso religioso, es por respeto a la religión y por el deseo de restaurar la reverencia y sinceridad al discurso islámico. Esto es exactamente lo opuesto a la blasfemia. Cuando la gente reconoce que la compilación de Al-Bukhari contiene algunos hadices que son ilógicos, ¡lo que estos dicen tiene sentido! De lo contrario, tendremos que creer en hadices que incluso un chiquillo no pudiera aceptar».

[…]

Entrevistador: «¿Cree usted que en estas circunstancias, en las que un investigador o pensador es condenado a prisión, simplemente por pensar…»

Asfour: «Desde mi punto de vista, esto no tiene nada que ver con la religión islámica».

Entrevistador: «Exagerado si es…»

Asfour: «No tiene absolutamente nada que ver con el islam.

[…]

«Nos sorprende cuando la gente ataca a los chiitas sin motivo alguno. ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué existe tanta lucha entre musulmanes? ¿Es usted musulmán chiita? Bienvenido. ¿Yo soy musulmán sunita? Bienvenido. Lo que nos une en el islam es la creencia de que Alá existe y que no existe dios sino Alá y Mahoma es Su Mensajero. ¿Cómo puede uno distinguir entre otra persona y yo? ¿Cómo puede uno infundir odio en el corazón de mi hijo o nieto hacia los chiitas, simplemente porque son chiitas? Todo esto es muy extraño.

[…]

«El pueblo de Al-Azhar dice una cosa cuando el presidente está allí, pero hace otra cosa luego que el presidente se marcha. Cuando el jeque de Al-Azhar se reúne con el presidente y habla con él, dice: ‘Sí, reformaremos el discurso religioso'».

Entrevistador: «¿Y qué sucede entonces?»

Asfour: «No sé cómo responder a ello. Sobre el terreno, no existe reforma alguna».

[…]

Entrevistador: «Cualquiera que haya hablado sobre reforma o desarrollo, o que haya formulado críticas contra una institución o contra un estudioso, a lo largo de la historia, desde la época profética de Mahoma hasta el día de hoy, ha enfrentado demandas, sus libros han sido prohibidos y es acusado de herejía y de ateísmo…»

Asfour: «¿Quiere usted escuchar mi opinión al respecto?»

Entrevistador: «Sí».

Asfour: «A mi manera de ver, este es el comienzo del fin. Es un signo de debilidad. Cuando uno no encuentra justificativo, uno recurre a la fuerza, pero cuando uno está seguro de sí mismo, debate educadamente con los adversarios. En lugar de hacer esto, Al-Azhar vuelve a veces a las leyes y eso, en mi opinión, marca el comienzo del fin.

 

[…]

«Yo tenía esperanzas de que el presidente utilizará su autoridad para intervenir en el juicio de Islam Al-Buhairi y ordenar su inmediata liberación».

Video No. 4980 — Ex-ministro de Cultura egipcio Gaber Asfour: Sin reforma al discurso religioso, tendremos al EIIS en todos los barrios y vecindarios, 22 de junio, 2015

En una reciente entrevista televisada Gaber Asfour, ex-ministro de cultura egipcio, habló sobre la necesidad de reformar el pensamiento y discurso religioso. «A menos que el discurso religioso sea renovado y reformado, no tengan dudas de que habrá gente como el EIIS en cada vecindario», dijo en la entrevista, que fue transmitida en el canal de televisión Al-Arabiya el 23 de junio, 2015.

Gaber Asfour: «Respecto a reformar el discurso religioso, creo que necesitábamos de un presidente como Abd Al-Fattah Al-Sisi, que se haga cargo de esta tarea, porque este tema es, en pocas palabras, un tema sobre seguridad nacional».

Entrevistador: «¿Seguridad nacional? ¿De qué manera?»

Asfour: «Sí. Le diré de qué manera. A menos que el discurso religioso sea renovado y reformado, no tenga usted la menor duda de que tendrá gente tal como el EIIS en cada vecindario. Este es un tema de seguridad nacional. Este asunto amenaza al país. Échele un vistazo de cerca a los países árabes. Considere a su vecino inmediato, Libia. ¿Qué le sucedió? ¿Qué le sucedió a Sudán? ¿A Siria? ¿A Irak? Todo lo que ha sucedido es resultado a la desviación en el pensamiento religioso. Esta desviación comienza con el cerebro, que da órdenes a la mano, que, a su vez, perpetra asesinatos y terrorismo, comenzando con espadas y terminando con bombas.

[…]

«Al-Azhar posee menos influencia sobre el llamado discurso religioso que todas las instituciones religiosas».

Entrevistador: «Pero es Al-Azhar en donde supuestamente se gradúan los predicadores moderados».

Asfour: «Eso es muy cierto. Sin embargo, los predicadores reformistas que se gradúan en Al-Azhar se han reducido y están muy distantes entre sí. Segundo, los predicadores que no se suscriben a Al-Azhar, sino a todo tipo de grupos salafistas, superan en gran medida a los predicadores de Al-Azhar. Por lo tanto, Al-Azhar no tiene la misma influencia que solíamos pensar tenía. Creo que el discurso salafista tiene mucha más influencia que el de Al-Azhar».

Entrevistador: «¿Dentro de Al-Azhar?»

Asfour: «No, en Egipto en general.

[…]

“Siempre digo que el tema del discurso religioso es, en última instancia, un tema de cultura. El discurso religioso es parte del discurso cultural general. Mientras el discurso cultural general sea retrogrado, es natural que el discurso religioso sea retrogrado. Dado que la vida se renueva a si mismo constantemente, las normativas religiosas también deberían renovarse. Las normas religiosas son el efecto y (la vida) es la causa. Si la causa cambia, el efecto debe seguir su ejemplo. Tomemos, por ejemplo, el tema de las mujeres que optan por convertirse en jueces

[…]

«Las mujeres que viven en esta época son totalmente diferentes de las mujeres que vivieron en los días en que se formaron las escuelas de derecho islámico Shafi’i, Maliki y Hanbali. Esta premisa debería tenerse en cuenta cuando uno debate si a la mujer se le debería permitir convertirse en jueces. Los jurisprudentes en varios países árabes han dicho esto y les permitieron a las mujeres convertirse en jueces. El resultado es que la mujer sirva como juez en muchos países árabes, pero tal situación se les niega en Egipto. ¿No genera esto decepción? Las mujeres sirven como jueces en Sudán, en Túnez, en Argelia y creo, en Libia, pero no pueden convertirse en jueces en Egipto, siendo este país el líder del mundo árabe. ¿No es decepcionante tal situación?


[1] English.ahram.org.eg/NewsContent/18/63/454408/Books/News/Renown-Arabic-Literature-professor-Gaber-Asfour-.aspx, 31 de diciembre, 2021.

[2] Haaretz.com/middle-east-news/.premium-gaber-asfour-the-egyptian-cultural-frenemy-of-israel-1944-2021-1.10510855, 3 de enero, 2022.