Han habido fenómenos inexplicables en el Medio Oriente desde hace ya algunos años. Cualquier intento de explicarlos lógicamente se topara con un callejón sin salida y dará pasos hacia las teorías de conspiración. ¿Cómo se puede explicar lógicamente la postración de ambos Israel y la de los Estados Unidos ante Qatar? Las teorías varían desde la conspiración, tales como la infiltración por parte de Qatar a los dos gobiernos, hasta la aparentemente inverosímil suposición de que estos gobiernos y sus agencias son simplemente ingenuas, o están profundamente desinformados.

Permítannos enumerar algunos ejemplos: Estados Unidos es el único país del mundo que supera a Israel en su arrebato a Qatar, a pesar de la interminable incitación anti-Estados Unidos de este último, particularmente contra la actual administración estadounidense. En lo que respecta al canal de televisión Al-Jazeera, propiedad del emir de Qatar, los Demócratas son el único partido legítimo en los Estados Unidos y los pocos republicanos dignos de darle cobertura son el Senador Rand Paul, presentado como un peso pesado político y el ex-senador Bob Corker, cuya decisión de no buscar la reelección en el 2018 fue ocultada a los televidentes como si fuese algo trivial.

Durante años, los Estados Unidos se han sentido endeudados con Qatar por hospedar la base aérea de Al-Udeid y la sede de CENTCOM. Jefes del Pentágono junto a líderes políticos estadounidenses salen y entran, van y vienen y nadie recuerda que es Qatar quien está en deuda con los Estados Unidos por mantener la base. Qatar originalmente la construyó, a un costo de $2 billones, para garantizar así una presencia estadounidense allí, ya que sin esta presencia, el régimen de Qatar hubiese sido devorado desde hace ya mucho tiempo. Hoy, ante la amenaza de un ofrecimiento por parte de los sauditas o emiratí ante los Estados Unidos para que superen Qatar, Qatar está comprando la buena voluntad del Pentágono construyendo una ciudad completa para albergar a las tropas y dependientes del militares estadounidenses junto a expandir Al-Udeid. Pero este acuerdo, que asegura la supervivencia de Qatar, ha cobrado un alto precio a los estadounidenses. Los bombarderos estadounidenses están comprometidos en la tarea interminable de tener que salir de Al-Udeid para atacar a los terroristas islámicos que fueron alimentados por la propaganda qatarí, propaganda que cultiva una nueva cosecha de yihadistas para que los estadounidenses los bombardeen y el ciclo continúa.

La televisión de Qatar prodigó una cobertura favorable sobre Irán y Turquía, aunque el primero es un objetivo político declarado de la política estadounidense y el segundo, bajo el Presidente Recep Tayyip Erdoğan, difunde implacablemente la propaganda que demoniza a los Estados Unidos y la describe como un enemigo jurado. Pero nadie le ha dicho al Secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo sobre esto. En su actual viaje al Medio Oriente, Pompeo calificó a Qatar como «gran amigo».[1] Este insistió en promover una política contraproducente de unidad del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), incluyendo a Qatar, en contra de Irán, mientras que el canal de televisión del régimen de Qatar trabaja incesantemente para derrocar a los regímenes de otros países del CCG, tales como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Entonces, ¿de qué unidad está hablando el Secretario Pompeo y cómo puede este considerar a Qatar de ser un aliado? Mientras este intenta forjar un frente anti-iraní para frenar así la expansión de Irán, su «gran amigo» Qatar insiste en que «Irán, al igual que cualquier otro país, tiene intereses legítimos» en Siria, siempre y cuando no ignore los intereses del pueblo sirio.[2] Curiosamente, Al-Jazeera TV, el «gran amigo», firmó un acuerdo de cooperación con la agencia oficial de noticias iraní IRNA, cuyo director gerente Mohammad Joddadi visitó Doha este verano, por invitación del Comité de Derechos Humanos de Qatar, a una conferencia sobre el tema de la libertad de expresión en la que el principal violador de los derechos humanos Irán dio un vuelco como estrella del evento.[3]

Además, el Presidente estadounidense Trump quiere disuadir a Turquía de que ataque a los kurdos y les advierte que destruirá su economía. Erdogan le llamó por teléfono, en un intento por aplacarle, pero debería presionar para que el Presidente Trump descubra que no puede hacer que Erdogan se ponga a trabajar. Esto se debe a que el falso aliado estadounidense Qatar, salvará a Turquía una vez más de las sanciones de Trump, tal como lo hizo en el 2018 cuando le arrojó a Erdogan un salvavidas de $18 billones, deteniendo la caída de la lira turca, asegurándole a Erdogan los fondos para desembolsar ante las elecciones locales y prolongar el sufrimiento del cautivo Pastor Brunson. Otro problema es que Trump y Pompeo ignoran el pacto militar Doha-Ankara, bajo el cual Turquía puede construir bases en Qatar y puede utilizar libremente el espacio aéreo de Qatar. Dado que el pacto le otorga a Turquía el derecho a operar libremente en el espacio aéreo de Qatar, la libertad de la Fuerza Aérea estadounidense en Al-Udeid será limitada. ¿Pero es este el comportamiento de un «gran amigo» que depende de los Estados Unidos para su supervivencia?

Presidente turco Erdoğan junto al qatarí Tamim Al-Thani (Fuente: atimes.com)

El apoyo de Qatar al terrorismo mientras finge ser oposición, ha sido un elemento fundamental de la conducta política de Qatar desde que el clan Al-Thani tomó el poder en Qatar. MEMRI ha expuesto esta forma de duplicidad en numerosos informes. Los siguientes son solo algunos ejemplos: En una transmisión en vivo en noviembre, 2014 Al-Jazeera TV permitió que el estudioso islámico Hussein Muhammad Hussein prometiera lealtad al líder del EIIS Abu Bakr Al-Baghdadi (El académico islámico promete lealtad al Emir del EIIS Abu Bakr Al-Baghdadi en vivo en el canal de televisión Al-Jazeera TV). Una década antes, Al-Jazeera permitió que el agente terrorista afiliado a Irán Anis Al-Naqqash pidiera por ataques contra instalaciones petroleras estadounidenses, también en vivo (el terrorista Anis Al-Naqqash pide por ataques contra instalaciones petroleras estadounidenses en Al-Jazeera TV).

En septiembre del 2017, Omán deportó al clérigo hindú y partidario del EIIS Salman Al-Nadwi, por incitar contra el Presidente Trump y el Rey saudita Salman y Qatar le recibió. A la mañana siguiente, se reunió en Qatar con el ideólogo antisemita anti-estadounidense de la Hermandad Musulmana (HM) Jeque Yousuf Al-Qaradawi, que desde hace mucho tiempo ha disfrutado de un refugio seguro allí, junto con la libertad de difundir su veneno por todo el mundo musulmán en Al-Jazeera (véase Omán deporta al clérigo hindú Salman Al-Nadwi a Qatar luego de arremeter contra el Rey saudita y el Presidente de los Estados Unidos; véase también – En Carta, destacado estudioso hindú Maulana Salman Al-Nadwi felicita a Abu Bakr Al-Bagdadí por asumir el papel de califa: «Usted valientemente se encuentra de pie como una roca»).

Dos meses antes del 11-S, Al-Jazeera transmitió un programa que incluía a Osama bin Laden y su organización Al-Qaeda[4] (Terrorismo en Estados Unidos (30) Retrospectivas: un especial de Bin Laden sobre Al-Jazeera dos meses antes del 11-S) una llamada de un miembro supuestamente aleatorio de la audiencia que en realidad era el vocero de Al-Qaeda Suleiman Abu-Gheit, tratando de reclutar. Años más tarde, en el 2014, Al-Jazeera publicó una larga y comprensiva entrevista con Abu Muhammad Al-Joulani, comandante de Jabhat Al-Nusra, el afiliado de Al-Qaeda en Siria (véase Entrevista amplia – Comandante de Jabhat Al-Nusra Al-Joulani discute sobre el tema del yihad en Siria y declara: Nuestro conflicto con el EIIS ha sido resuelto). La lista sigue y sigue (véase Qatar, el emirato que los engaña a todos además de sus habilitadores).

La postración estadounidense a Qatar fue comprensible, aunque injustificada, durante el mandato del Secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson, ya que fue conocido como el hombre de Qatar. Según se informa, durante su periodo como director de Exxon-Mobil, promovió el proyecto QNAT LNG de Qatar que transformó al Qatar liliputiense en el Gulliver gasista que es hoy. Pero ahora que ha sido reemplazado por el Secretario de Estado Pompeo, la continuación de esta política a favor de Doha es tan inexplicable como el cortejo de Qatar al Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu.

La colusión de Israel con Qatar le permite a este último eludir la ley estadounidense que prohíbe las transferencias bancarias hacia Hamas, una organización terrorista designada según los Estados Unidos e Israel – al enviar dinero en efectivo en maletas a Gaza. Los representantes israelíes justifican esto al insistir en que Israel determine los destinatarios de estos fondos y que Qatar cumple con estas instrucciones israelíes. Pero esto es mucho más que patético. Gaza en su totalidad está en manos de Hamas y los envíos de efectivo que realiza Qatar solo pueden ir a los destinatarios designados por Hamas e, indirectamente, al propio Hamas.[5] Hace solo unos días, el 11 de enero, 2019 Hamas ofreció $1 millón a cualquiera que pudiese revelar la identidad de los soldados israelíes que participaron en la abortiva operación de noviembre, 2018 al sur de la ciudad de Gaza. ¿De dónde proviene este millón de dólares? La ingenuidad del gobierno de Netanyahu supera incluso la credibilidad del gobierno laborista que le precedió, que confiaba en Yasser Arafat. Hoy día, incluso el centro político de Israel reconoce que Arafat engañaba a Israel desde el primer día.

Además, el gobierno israelí permite que el diplomático qatarí Muhammad Al-Imadi se mueva libremente entre Israel y Gaza, sin ninguna demanda de reciprocidad diplomática, aunque hubo una delegación israelí en Doha que fue cerrada por los qataríes. Israel no solo permite que Al-Jazeera opere tanto en Israel tanto como en Cisjordania, sino que también le otorga privilegios especiales, como la entrada a las bases del ejército israelí y entrevistas con los comandantes del ejército, una vez más sin demanda de reciprocidades. Y todo esto continúa mientras Al-Jazeera, el canal de propaganda de Qatar, continúa su incitación y demonizando implacablemente a Israel y arroja veneno sobre los intentos por los Estados Unidos de reconciliación entre Israel y los estados del Golfo.[6]

Es prácticamente inconcebible que en la lucha contra el antisemitismo, el propio Israel muestre favoritismo hacia un emirato y hacia un canal de televisión, que ha brindado refugio a uno de los líderes espirituales más notorios de la HM, quien denominó el Holocausto como un castigo divino para los judíos y agregó: «Alá que lega, la próxima vez será a manos de los creyentes», es decir, los musulmanes (JequeYousuf Al-Qaradhawi: Alá impuso a Hitler sobre los judíos para castigarlos) – «Alá que lega, la próxima vez será a manos de los creyentes»).

Este fenómeno de acciones ilógicas por parte de los Estados Unidos e Israel respecto a Qatar tiene como destino dar lugar a teorías basadas en la reputación de Qatar como país que puede comprar a cualquiera o cualquier cosa, incluyendo a la FIFA.[7] Cabe destacar que Qatar se ha comprometido a invertir $45 billones dentro de los Estados Unidos durante los próximos dos años.[8] ¿Pudiera esto inducir a los Estados Unidos a que ignore sus propios intereses estratégicos?

Ya sea por ignorancia o por venalidad, los Estados Unidos se aferran a Qatar a pesar de este ser totalmente anti-estadounidense condenan la política de la administración Trump en el Medio Oriente, al igual que la fijación de Irán por la administración Obama condenó su política en el Medio Oriente. Del mismo modo, Netanyahu descubrirá lo que está más claro que un día para todos los demás – que su habilitación del apoyo por Qatar a Hamas será contraproducente en la próxima guerra de Gaza, a costa de muchas vidas israelíes.

*Yigal Carmon es Presidente de MEMRI.


[1] El New Arab, 13 de enero, 2019.

[2] Interfax.com, 5 de enero, 2019.

[3] IRNA, 25 de julio, 2018.

[4] Los qataríes afirman que esto fue simplemente periodismo profesional al estilo CNN carece de toda veracidad. Existe una diferencia crítica entre la cobertura precisa de los medios de comunicación en Occidente de los discursos de bin Laden para las audiencias en Occidente y la exhibición presentada por Qatar de los videos de bin Laden que tenían como objetivo ganarse el apoyo musulmán por Al-Qaeda y promover el yihad.

[5] Israel argumenta que su apoyo a Hamas es un ataque maquiavélico destinado a reforzar el cisma entre Gaza y la Autoridad Palestina, lo que impide de manera indirecta un acuerdo que involucre los retiros israelíes. Este argumento simplemente muestra que el gobierno del Likud, al igual que el de sus antecesores, no se ha dado cuenta de que ningún acuerdo es posible porque los palestinos no están dispuestos a renunciar al derecho de retorno palestino que es rechazado incluso por la izquierda israelí. Así las cosas, el cisma quedará sin una intervención israelí.

[6] El argumento propuesto por los representantes del gobierno israelí de que Israel está utilizando a Al-Jazeera como conductor para los mensajes israelíes y, por ende sirve a los intereses de Israel no tiene ningún sentido. El producto final muestra que Al-Jazeera se está aprovechando de este privilegio para producir otro elemento de propaganda anti-Israel, específicamente anti-Netanyahu.

[7] Theguardian.com/football/2017/nov/14/fifa-bribery-corruption-trial-qatar-2022-world-cup, 14 de noviembre, 2017.

[8] Alaraby.co.uk, 13 de enero, 2019. También de acuerdo a esta fuente, el fondo de riqueza soberana de Qatar ha comprado grandes participaciones en el Deutsche Bank, Credit Suisse, la Bolsa de Valores de Londres y en la empresa automotriz Volkswagen.