El día 2 de abril del presente año 2022, la escritora saudita Fatima Al-Muzainy publicó un artículo[1] en el que contó su experiencia durante su primera experiencia haciéndose una prueba de resonancia magnética cuando se enteró de que no estaba permitido escuchar música y que los pacientes solo pueden escuchar las recitaciones de audio del Corán. Después de escuchar una recitación del Corán durante unos segundos, Al-Muzainy le pidió al técnico que se detuviera y prefirió escuchar el ruido que hacia el aparato de resonancia magnética. Al-Muzainy argumentó que la música se utiliza ampliamente en todo el mundo para el tratamiento y relajación y que los pacientes en Medina pudieran no ser musulmanes. Al-Muzainy concluyó pidiéndole a las autoridades competentes que revisen su decisión y permitan que los pacientes elijan lo que quieran escuchar durante las pruebas de resonancia magnética y dijo: «Medina no es solo un lugar de rezos, sino también un lugar dinámico y diverso que atrae a gente de diferentes culturas, religiones y opiniones».

Lo siguiente es la traducción completa de su artículo.

No se permite escuchar música durante las pruebas de resonancia magnética en Medina, dice el técnico de máquinas

«Tuve que hacerme una prueba de resonancia magnética y como era la primera vez que me introducía en dicho dispositivo, estaba aterrorizada por este y su diseño tipo ataúd. Al tratar de consolarme, el técnico asiático comenzó a explicarme cómo funciona y me dijo que el aparato hace un sonido molesto y por eso me daría audífonos con lo cual me podía comunicar con él en caso de emergencia. Este me pregunto qué me gustaría escuchar y le conteste con emoción que me gusta la música clásica. Fue ahí entonces cuando este se vio sorprendido y comenzó a repetir súplicas pidiéndole perdón a Alá.

«Luego este dijo: ‘Aquí en Medina, no está permitido escuchar música. A la gente solo se le permite escuchar el Corán. Entonces me di cuenta de que me pediría que eligiera algo del Corán. Me rendí, dejé que él eligiera y entré en el ya frío ataúd y el sonido del dispositivo comenzó lentamente y se desvaneció cuando un recitador del Corán recitó: ‘Un divorcio solo está permitido dos veces después de ello, las partes deberían mantenerse unidas en términos equitativos’, Corán 2:229. Al final del versículo, le pedí que detuviera la recitación y decidí escuchar el sonido del aparato de resonancia magnética».

“Ningún cargo religioso relacionado exclusivamente con el escuchar música en Medina”

“Algunos pueden pensar que esto es un detalle menor, sin embargo, en realidad, es una situación con problemas de múltiples capas. Primero, desde una perspectiva humanista dentro del sistema de salud, es uno de los derechos más básicos de los pacientes elegir lo que les hace sentir más cómodos. Negarle a los pacientes opciones que estarían disponibles para ellos en otras partes del mundo es de hecho una clara deficiencia.

«Es bien sabido que la música se utiliza ampliamente en todo el mundo para el tratamiento y la relajación. Además, un paciente puede no ser musulmán en lo absoluto y no existe ninguna postura religiosa relacionada exclusivamente con escuchar música en Medina».

«En Medina escuchamos música en nuestras casas, cafeterías y centros comerciales y la música siempre está incluida en nuestra celebración de eventos nacionales y familiares»

«Con respecto a la dualidad del Corán y la música, pudiera entenderse como un producto del movimiento Sahwa. Algunos todavía se sienten cómodos con la idea de sentirse culpables así no hayan cometido ningún pecado. Nosotros, el pueblo de Medina, somos seres humanos amables. Escuchamos música en nuestras casas, cafeterías y centros comerciales y la música siempre está incluida en nuestra celebración de eventos nacionales y familiares y además tenemos nuestro propio folclore y canticos y estamos en paz con todo ello, pero cuando estamos confinados, creamos una exclusividad muy repentina. Quizá ya es hora de terminar la discusión respecto a la música. Si es permisible religiosa o tradicionalmente, entonces no existe ninguna necesidad de restricciones ridículas, al menos en lugares que se espera sean totalmente neutrales en los temas más controvertidos, como en los hospitales».

Utilizar el Corán como audio de fondo constituye profanar su sacralidad

«Por otra parte, utilizar el Corán como audio de fondo constituye profanar su sacralidad y pudiera entorpecer su altísima condición y valor espiritual cuando se mezcla con los gritos de los vendedores en los centros comerciales, con los gritos de los chicos durante las actividades escolares, o con el molesto sonido de los aparatos de resonancia magnética.

«El sagrado Corán es un libro para comulgar, realizar rezos, recitar durante los retiros, para que la gente estudie y para las diferentes conexiones entre gente y la autoridad suprema; por lo tanto, este no debe recitársele a aquellos que no lo escuchan y no debería ser un mero sonido asociado a nuestras ruidosas actividades y asuntos diarios».

Al-Muzainy insta a las autoridades a «crear conciencia entre aquellos técnicos en el área de atención médica»

“Yo le hago un llamado a las autoridades correspondientes para que revisen estos temas y concienticen a los técnicos del área salud en Medina en particular. Medina no es solo un lugar de rezos, sino también un lugar dinámico, ameno y diverso que atrae a personas de diferentes culturas, religiones y opiniones».


[1] Alwatan.com.sa, 2 de abril, 2022.