El 8 de marzo, 2004 se celebró el 41 aniversario de la llegada al poder del partido de gobierno sirio Ba’ath, y de su promulgación de la ley de emergencia. Este año, diferente a los anteriores, la prensa siria y libanesa resaltó críticas al gobierno de Siria bajo el mando del Presidente Bashar Al-Assad, quién no ha llevado a cabo las reformas que prometió en su discurso inaugural. Lo siguiente son citas de los artículos:

Las Leyes en Contra de la Libertad de Prensa

En su columna en el diario del gobierno sirio Teshreen, [1] la escritora siria Nadia Khousat expresó su desilusión con las restricciones impuestas a escritores y periodistas en Siria sobre la discusión de problemas domésticos – problemas que el mismo Presidente Al-Assad «habla honesta y valientemente» en sus entrevistas con los medios de comunicación: «Hisham Bashir, editor del periódico [Teshreen], me advirtió sobre una palabra que escribí en un artículo… que podría llevar al castigo bajo la Ley de Material Impreso. [Bashir] ya ha padecido personalmente [este castigo] en el pasado, y quizás todavía lo este [padeciendo]. Él me instó a que volviera a leer la ley…»

«Estamos ante un programa de reforma y cambio que enfrenta al escritor con la necesidad de criticar honestamente, en luz a la importancia de examinar los programas propuestos, [los cuales requieren] abstenerse de la hipocresía, adulación, y del ‘usted me rasca la espalda, yo le rasco la suya.’ Ante todo, los eventos [externos] que se están acalorando enfrentan el escritor con una presión externa que acusa a cualquiera que no este de acuerdo con la visión americana del terror…

«Además, los canales de televisión por cable, y los periódicos árabes en los kioscos y en la Internet, presentan un amplio espectro [de puntos de vista] algunos de los cuales se refieren a los problemas internacionales con un coraje que [nosotros] no hemos logrado todavía…

«En sus conversaciones con los medios de comunicación, el presidente habla honesta y valientemente sobre los asuntos políticos internos del estado. Pero si un periodista sirio intenta hacerlo igualmente, se consigue con rígidas restricciones… El problema principal no es la Ley de Materiales Impresos, sino la posición del [gobierno] hacia la propia prensa. El escritor es acusado por expresar la conciencia general. La prensa tiene el derecho de señalar los errores que [encuentra] en cualquier plan, sean de las instituciones administrativas, instituciones económicas, o instituciones culturales.

«Con respecto a la Ley de Materiales Impresos – es la misión de los medios de comunicación transmitir las palabras de los oficiales y ocultar las palabras del pueblo? Queremos que [los medios de comunicación] apoyen el programa de reformas? Queremos [que pueda resistir] a la presión externa? Somos nosotros un riesgo a los intereses personales, ganancias prohibidas, o leyes obsoletas…? No queremos una prensa débil publicada y que no sea leída por nadie.»

‘Debemos Nosotros Detener la Reforma sólo porque la Apoyan los americanos?’

En un editorial escrito por el editor Ayman Al-Dakar, el semanario independiente sirío Abyad WaAswad (Negro y Blanco) de cuya propiedad es el hijo del jefe del cuerpo de funcionarios de Siria, expresó sus objeciones a la vacilación del proceso de reforma que, según Al-Dakar, provino sólo del intento de los Estados Unidos de forzar su propio programa de reformas en el mundo árabe. [2] Al-Dakar escribió que la actual administración americana nunca había estado tan avergonzada como ahora, y por consiguiente declaró su «Gran Plan del Medio Oriente» dijo él, apuntado, a «presentar al presidente americano como un estadista y no sólo como un presidente guerrero, y presentando al propio Estados Unidos como el primer estado democrático en el mundo, [y preocupado en] los intereses de los pueblos, sin denotar que los mismos países árabes se oponen a los programas obligados de reforma importada [en ellos] desde afuera.»

Él continúa, «Pero no necesitan los árabes la reforma, sea cultural, social, o económica? Viven los países árabes en una buena situación que les permite detener o hacer más lento los procesos de reforma interna sólo porque los Estados Unidos proponen o buscan de hacer [tales reformas]?

«Si examinamos el asunto por sí mismo, y en luz de la historia de los árabes con los Estados Unidos, encontraremos que las negativas absolutas y la resistencia a las propuestas de [los Estados Unidos] han llevado a veces pérdidas. Todos están de acuerdo en que las reformas que requieren los árabes en sus países son una necesidad interna. Todos están también de acuerdo de que los dictados americanos no son deseados porque son externos. Todos están de acuerdo en que los Estados Unidos se opondrán a las reformas en la región si esta no se enreda con sus intereses.

«Quizás la experiencia democrática americana que los Estados Unidos han traído con ella – la cual llevó a la destrucción de Irak – junto con las actuales actividades de los Estados Unidos en Irak, son la mejor prueba de la calidad de democracia importada desde afuera. Aun [debido a esto] debemos detener la reforma y el desarrollo en los países árabes [sólo] porque los Estados Unidos levantaron de nuevo una idea o ideas que [nosotros] hemos en el pasado adoptado por la causa de la reforma?

«Por qué los árabes no continúan con la reforma interna, de acuerdo con sus planes, aun cuando algunos puntos se sobreponen a las propuestas americanas pero están en el marco de trabajo de

los intereses nacionales árabes, y no parte de la voluntad americana y sus intereses?

«Las similitudes entre las propuestas americanas y los programas nacionales de reforma en los países árabes no deberían verse como de rendición o de vergüenza – más bien, como el lanzamiento de programas de reforma, con decisión y persistencia, en una respuesta realista a las propuestas americanas cuyo contenido y objetivos son una trampa.»

‘Estabilidad no es lo Mismo que Libertad’

El diario libanés Al-Nahar consagró su suplemento cultural al Día de Ba’ath, imprimiendo algunos artículos que declaran que mientras el partido retuviera su hegemonía en Siria, ninguna reforma genuina sería posible. [3]

El activista opositor sirio Yassin Al-Haj Saleh, quien fue encarcelado en Siria por ser miembro del Partido Comunista, escribió en Al-Nahar: [4] «en principio, estabilidad no es lo mismo que libertad, y es incluso opuesta a ella. La estabilidad experimentada por Siria desde 1970… está basada en la fuerza, no en la ley… Así, ha habido estabilidad en el sistema de gobierno, pero no en la sociedad siria…

«El futuro del partido Ba’ath depende de su habilidad para librarse a si misma de la situación en el cual hay un sistema unipartidista en Siria. El reavivamiento del Ba’ath [Ba’ath quiere decir ‘reavivamiento’ en árabe] yace en su liberación a si misma de gobernar. Si insiste en permanecer como ‘la [única] opción estratégica’ de todos los sirios, es responsable descubrir que la transición a la democracia será el fin de su camino. Un partido que gobierna solamente en virtud de un estado ilimitado e interminable de emergencia encontrará que su mandato es antinatural, y que se arriesga a convertirse en una rareza en la historia de su país… «La mejor opción de Siria hoy es también la mejor opción del partido Ba’ath. No es una opción entre la existencia o no-existencia del Ba’ath, sino entre su existencia como [ambos] un partido y un estado o su existencia como un partido entre otros partidos en la vida política normal.» También en el suplemento cultural, el periodista sirio Muhammad Ali Al-Atasi [5] escribió: «Hoy la libertad toca a las puertas de Siria, buscando el diálogo, la paz interior, y sanando las heridas. No es preferible abrir estas puertas desde dentro para la causa del pueblo, antes de que el extranjero las abra con sus tanques y transportes blindados de personal? Finalmente, él [es decir el extranjero] está llegando de afuera, por la causa de aquellos que están afuera.»


[1] Teshreen (Siria) marzo 5, 2004

[2] Tal cual es citado en Akhbar Al-Sharq (Siria), marzo 8, 2004.

[3] Es de hacer notar que desde que Bashar Al-Assad se convirtió en presidente, Al-Nahar ha podido proveer un punto de salida de expresión para los periodistas sirios cuyos escritos no son publicados en su propio país.

[4] Al-Nahar (Líbano), marzo 7, 2004.

[5] El activista de la Sociedad Civil Siria Al-Atasi fundó el Instituto Al-Atasi en Damasco; en su entrevista de noviembre, 2003 con el Times de New York Times, el Presidente Sirio Bashar Al-Assad se refirió a este instituto para demostrar el pluralismo político de Siria. Véase MEMRI Special Dispatch No. 638, enero 7, 2004, «Assad Tropieza en una Entrevista con el Times de New York Times: Un Mensaje para los Americanos, Otro para los Sirios,» MEMRI Special Dispatch No. 668, febrero 26, 2004″ Intelectuales Piden por Democratización y Reformas en Siria».