La «Comisión de Justicia y Responsabilidad» descalifica a 511 candidatos parlamentarios

A mediados de enero, un cuerpo en gran medida desconocido, llamado la Comisión de Justicia y Responsabilidad (Hayat Al-Masaa Wal-‘Adala, o la Comisión de des-Ba’thificación en su anterior encarnación), emitió una orden de inhabilitación a 511 candidatos prohibiéndoles participar en las elecciones generales de Irak, previstas para el 7 de marzo del 2010, por razones de pertenencia o simpatía con el disuelto Partido Ba’th que gobernó a Irak durante 35 años. El presidente de la comisión es el Dr. Ahmed Chalabi y su director ejecutivo es ‘Ali Al-Lami, los cuales están a su vez postulándose al parlamento en nombre del bloque del chiísmo, la Coalición Nacional Iraquí (Al-Itilaf Al-‘Iraqi Al-Watani). La orden de inhabilitación planteó interrogantes acerca de si estuvo políticamente motivado, es decir, la intención de excluir del parlamento a una serie de figuras políticas claves, en particular los políticos sunitas que son percibidos como una amenaza a la dominación chiíta en el proceso político. Los críticos también afirmaron que Irán estaba detrás de la orden de exclusión, ya que Chalabi es considerado uno de los más cercanos aliados de Irán en Irak.

El parlamento nombra un Panel de Apelación

Bajo presión de varias fuerzas – incluyendo al gobierno de los Estados Unidos (en particular, el Vicepresidente, Joe Biden), la Misión de las Naciones Unidas para Irak (UNAMI), el presidente iraquí Jalal Talabani, el vicepresidente sunita de Irak Tareq al-Hashemi (quien se encuentra actualmente en Washington), El presidente del Parlamento, Ayad Al-Samarra’i y muchos políticos sunitas – el parlamento aprobó el nombramiento de un Panel de Apelaciones para revisar la orden de descalificación, integrado por siete jueces elegidos por el Consejo Supremo Judicial. El 3 de febrero, el Panel invalidó la orden de descalificación, y decretó que el problema será resuelto después de las elecciones. Es decir, los parlamentarios electos serán reevaluados, y si se comprueba que alguno de ellos está afiliado al Partido Ba’th, él o ella será excluido de su escaño. De hecho, existe un precedente de tal procedimiento. Tras las elecciones del 2005, cinco diputados electos fueron procesados por razones de afiliación Ba’thista. [1]

La decisión del Panel no fue bien vista con los partidos políticos gobernantes chiítas, principalmente con el Consejo Supremo Islámico de Irak, los sadristas y el partido de Al-Maliki, Al-Da’wa. Estos partidos argumentaron (los sadristas con un montón de patetismo) de que la decisión equivale a darle al Partido Ba’th la oportunidad de auto-resucitarse y jugar un papel fundamental en el gobierno. Incluso dieron a entender que el regreso del Partido Ba’th podría desencadenar un golpe de estado. Los jefes de la Comisión de Justicia y Responsabilidad, Chalabi y Al-Lami, sostuvieron que el Panel no tenía ninguna autoridad para tomar esta decisión y que la Comisión Electoral, que supervisa el proceso electoral y emite la lista de candidatos, debería ignorarla. [2]

Llamada al Tribunal Constitucional a pronunciarse sobre el tema

Atrapados entre la Comisión de Justicia y Responsabilidad y el Panel de Apelación, la Comisión Electoral ha pedido a la Corte Constitucional, la máxima autoridad judicial de Irak, que emita su fallo sobre el asunto. Mientras tanto, el Primer Ministro Al-Maliki, ha llamado a una sesión de emergencia del parlamento para el domingo (7 de febrero) con el objeto de debatir el asunto. [3]

Con el tumulto político en pleno apogeo, la Comisión Electoral ha pospuesto el inicio oficial de la campaña electoral para el 12 de febrero, dejando a los candidatos menos de un mes para hacer campaña. Mientras tanto, la lista de candidatos que la Comisión de Justicia y Responsabilidad desea descalificar ha crecido de 511 personas a 527. [4]

¿Hacia dónde se dirige el proceso desde aquí? Si el Tribunal Constitucional admite el Panel de Apelación, a los 527 se les permitirá participar en las elecciones, y su elegibilidad será juzgada después de las elecciones, si algunos de ellos obtienen algún escaño. Por otra parte, si el tribunal rechaza la apelación, existe una verdadera posibilidad de que la mayoría de los iraquíes sunitas boicoteen las elecciones, que podrían poner en peligro los intensos esfuerzos de reconciliación nacional que han ido en curso durante muchos años. El gran ganador, en este caso, será Irán.

* El Dr. N. Raphaeli es Analista Senior en MEMRI.


[1] Al-Zaman (Irak), 3 de febrero, 2010.

[2] Comunicado de prensa emitido por el Congreso Nacional Iraquí en Bagdad, 3 de febrero, 2010.

[3] www.alsumaria.tv/ar/print-news-1-44335.html, 4 de febrero, 2010.

[4] http://al-iraqnews.net/new/ajeel/53464.html, 4 de febrero, 2010.