Introducción

El 25 de enero del 2004, el diario iraquí Al-Mada publicó una lista de 270 individuos y entidades que habían recibido vales de petróleo del régimen de Saddam Hussein. Los vales le permitieron al portador comprar petróleo iraquí a un precio con descuento. La mayoría de los portadores no eran comerciantes de crudo; vendieron sus vales a los intermediarios por una ganancia rápida y generosa. [1]

MEMRI fue el primero en publicar el artículo de Al-Mada, el cual fue remitido por la oficina de MEMRI en Bagdad y anunciada en el portal de MEMRI el 28 de enero.

La lista cogió a todos por sorpresa por dos razones: primero, por el volumen y la magnitud de la corrupción que penetró el Programa de Petróleo por Alimentos (PPPA) [2] gerenciado por las Naciones Unidas; y segundo, por los nombres de entidades e individuos que se beneficiaron de las actividades ilícitas, incluyendo al director ejecutivo del programa, el antiguo oficial de las Naciones Unidas Benon Sevan.

Desde la publicación de la lista, han habido investigaciones del congreso en las cuales MEMRI fue invitado a testificar. Estando bajo intenso escrutinio y la creciente crítica sobre el manejo y la vigilancia del Programa Petróleo por Alimentos, el Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan nombró, en abril del 2004, un comité de investigación independiente de alto nivel para investigar la administración y el manejo del Programa. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó unánimemente la Resolución 1538 (el 21 de abril del 2004) el cual endosó la investigación y llamó a la plena cooperación en la investigación a todos los oficiales de las Naciones Unidas, a la Autoridad Provisional de la Coalición en Irak, y a todos los demás estados miembros.

El Comité de Investigación Independiente – Una lista de informes

El Comité de Investigación Independiente (CII) fue presidido por Paul Volcker, el ex-presidente de la Reserva Federal americana. Los dos otros miembros fueron el Profesor Mark Pieth de Suiza, un experto en el lavado de dinero, y Richard Goldstone de Africa del Sur, ex-fiscal del Tribunal Criminal Internacional. La tarea principal del CII era la de evaluar la actuación de las Naciones Unidas respecto a la administración del Programa de Petróleo por Alimentos.

El CII llevó a cabo una comprensiva investigación forense de cada aspecto concebible del Programa de Petróleo por Alimentos. El personal del CII dirigió más de 1,100 entrevistas en decenas de países y reunió más de 12 millones de páginas de documentos, incluyendo extensos archivos del Gobierno de Irak. [3] El informe del Comité, publicado el 7 de septiembre del 2005, comprende cuatro volúmenes:

Volumen I: El Informe del Comité [un resumen de análisis, resultados y conclusiones]

Volumen II: Trasfondo del Programa

Volumen III: La Administración de las Naciones Unidas, Parte I

Volumen IV: La Administración de los Naciones Unidas, Parte II

Ademas, existe otro volumen no numerado sobre «El Impacto del Programa de Petróleo por Alimentos en el pueblo iraquí», que también fue emitido el 7 de septiembre, 2005. Este volumen se dirige principalmente a los problemas pertinentes a la salud y nutrición antes y durante la implementación del Programa de Petróleo por Alimentos.

Estos cinco volúmenes están por encima de tres «Informes Interinos» anteriores:

[Primer] Informe Interino: «La Procuración Inicial de Contratos de las Naciones Unidas (1996) del 3 de febrero, 2005.

Segundo Informe Interino: «El Contrato de Procuración de Inspección de Bienes Humanitarios. Otro Proceder de las Oficinas de las Naciones Unidas, del 29 de marzo del 2005-09-22

Tercer Informe Interino: «La Conducta de Benon Sevan. La Conducta de Alejandro Yakovlev», 8 de agosto, 2005

Trasfondo del PPPA

Cuatro días después de la invasión de Irak a Kuwait el 2 de agosto de 1990, el Concejo de Seguridad adoptó la Resolución 661, que prohibió la mayoría de formas de comercio y transacciones financieras con Irak. Mientras esa resolución fue equivalente a la imposición de sanciones en el país, con el tiempo el régimen sancionado fue erosionado a través de extensos actos de contrabando de petróleo iraquí por alimentos y bienes.

Esta situación llevó al Concejo de Seguridad, seguido a la iniciativa de los miembros americanos y de otros del Concejo, de adoptar a principios de 1995, la Resolución 986, que trajo «la plantilla operacional básica para el Programa de Petróleo por Alimentos». [4] La Resolución 986 no lo hizo, sin embargo, autorizó al régimen iraquí para recibir dinero directamente de las ventas de petróleo. En cambio, dirigió al Secretario General de las Naciones Unidas a establecer una cuenta en custodia para recibir los beneficios de las ventas del petróleo.

A pesar del creciente sufrimiento del pueblo iraquí, le tomó a Irak y a las Naciones Unidas nada menos que 50 reuniones para acordar sobre las mecánicas del PPPA, culminando en un memorándum formal de entendimiento el 20 de mayo, 1996 (el «MDE Irak-N.U»). El retraso debe atribuírsele, en gran medida, al régimen iraquí cuyos representantes a las negociaciones con las Naciones Unidas les faltó la autoridad para alcanzar un acuerdo y tuvieron que viajar de un lado al otro entre Viena y Bagdad y Nueva York y Bagdad para buscar la aprobación a las varias fases de las negociaciones. De hecho, en el Irak de Saddam, los negociadores tenían que buscar la aprobación de Saddam para cada paso del proceso. Al mismo tiempo, usando un método bien probado de hacer negocios en esa parte del mundo, el régimen iraquí intentó sobornar para ese entonces al Secretario general de las Naciones Unidas Boutros Boutros-Ghali a través del intermediario oriundo de Irak y beneficiario de los vales del crudo Samir Vicent.

A través del proceso, Boutros Ghali había instruido al personal a que mantuvieran las conversaciones en secreto, para que menos miembros del Concejo de Seguridad intentaran «obstruir o ‘micro-gerenciar el «desarrollo’. [5] Claramente, la intención del Secretario General era principalmente la de impedir que los Estados Unidos y el Reino Unido, los cuales habían guiado a las fuerzas internacionales que expulsaron el ejército de Saddam de Kuwait, se involucraran demasiado en el proceso de negociar un trato con Irak.

Cuerpos significativos que tratan con el PPPA

Con la adopción de la Resolución 661 (sanciones sobre Irak), el Concejo de Seguridad creó el Comité 661, comprendiendo a los 15 miembros del Concejo, a supervisar las negociaciones con Irak. Con la firma del Memorándum de Entendimiento con Irak respecto al PPPA, al Comité 661 se le dio un papel operacional extendido «en la revisión y aprobación de billones de dólares de transacciones que en el futuro serían conducidos bajo el Programa».

El Comité 661 iba a operar bajo el principio de «consentimiento unánime», que significó que cualquier miembro pudiera bloquear cualquier acción que iba en contra de sus intereses nacionales. [6] La Federación Rusa, Francia, y China, los tres más grandes beneficiarios del PPPA en términos de ambos sus exportaciones a Irak y la prioridad para la compra de petróleo iraquí, a menudo anticipaba medidas que habrían traído un escrutinio mayor del programa. Siria previno el escrutinio también. Cuando fue elegida para una membresia de dos años en el Concejo en el 2000, Siria pudo bloquear cualquier investigación de supuesto contrabando de inmensas cantidades de crudo de Irak a través del oleoducto Kirkuk-Banias. Siria clamó que el oleoducto estaba simplemente siendo probado para su viabilidad técnica. A un fin diferente, pero actuando bajo el mismo principio de consentimiento unánime, los Estados Unidos y el Reino Unido pusieron un alto en los centenares de contratos que eran sospechosos de proporcionarle suministros de uso dual a Irak – al ejército y a los civiles.

Patrones de corrupción del régimen iraquí

El informe de la CII residió a gran escala sobre los patrones de corrupción asociados con el Programa de Petróleo por Alimentos a través del cual el régimen iraquí buscó derivar ingresos ilícitos más allá de lo que sería manejado por la Oficina del Programa de Irak. El ingreso ilícito total durante la vida del PPPA -1997-2003 – fue estimado en $10,202 billones, derivados de las actividades siguientes:

· Los Beneficios de los Acuerdos de Comercio con Jordania, Egipto, Turquía Siria (petróleo a cambio de bienes o vendidos por dinero en efectivo) y otros beneficios de las ventas privadas

· El Comercio Fronterizo (refiriéndose principalmente al contrabando de crudo en tierra y en agua)

· Los Costos de Transacción en las Ventas de Petróleo (sobrecargas y comisiones, desde $0.10 a $0.50 por barril)

· Costos de Transacciones en Compras Humanitarias, comprendiendo dos principales categorías: (a) Costos de Servicios Después de las Ventas (otra forma de comisiones en las transacciones a las ventas), y (b) Costos de Transporte en Tierra (costos excesivos para puertos y transporte en tierra de suministros humanitarios). [7]

Todos estos cargos, costos, comisiones, comercio ilegal y contrabando generarían ingreso ilícito para el régimen iraquí.

Existe otra categoría de ingreso ilícito subalterna a la cual el CII no se ha dirigido, a saber la re-exportación del régimen de productos de alimentos importados a través del PPPA. Hubo un caso informado para el momento en el que la leche en polvo que fue confiscada por las autoridades kuwaitíes mientras iba en camino desde Irak hacia un comprador en ultramar. Los iraquíes argumentaron que la leche en polvo no era de calidad conveniente para los niños iraquíes. Si esto fue un caso único o uno de los muchos tiene todavía que ser determinado.

Lujo entre miseria y enfermedad

Nada dramatiza la naturaleza malvada y corrupta del régimen de Saddam que la importación de bienes altamente lujosos entre la creciente miseria y enfermedad del pueblo iraquí y, en particular, de los niños del país. Bajo un concepto estirado de «comestibles», los funcionarios de las aduanas jordanas dejaron salir entre agosto y noviembre del 2000 «más de cuatro millones de cigarros, casi 2,500 toneladas métricas de tabaco, más de 1.5 millones de litros de cerveza, más de 185,000 botellas de vinos, más de 300,000 litros de vodka, y más de 700,000 botellas de whisky». [8]

Según datos en la salud y la situación de la nutrición en Irak deducidos de estudios independientes llevados a cabo por agencias especializadas de las N.U. y puestas en el informe de Volcker, durante el 2000 cuando grandes cantidades de licor fueron importados por Irak que fueron financiados por fuentes ilegítimas de ganancias derivadas de varios sobreprecios y levas, hubieron 609,920 casos de disentería amíbiatica, 542,365 casos de giardiasis, 18,720 casos de paperas, 23,217 casos de sarna, 24,614 casos de tifoidea, y 8,8879 casos de hepatitis viral. También había pequeños números de una variedad de otras enfermedades. [9] Otro estudio mostró que aproximadamente el 16 por ciento de los niños nacido en el 2000 estaban por debajo del peso mínimo de 2.5 kilogramos, o aproximadamente 5.6 lbs. [10]

La Oficina del Programa de Irak

Poco después a su elección en enero de 1996, y concurrentemente con la expansión de las funciones del Comité 661, el recientemente designado Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan creó la Oficina del Programa de Irak (OPI) bajo Benon Sevan, quien se convertiría en figura central en el actual drama de mala administración y corrupción. La investigación del programa revelaría que Sevan culparía al Comité 661 por no hacer su trabajo apropiadamente, y el Comité le culparía a él, y a la Secretaría de las N.U., por retener información crítica que hubiera facilitado su trabajo.

Este patrón de no-cooperación entre las N.U. y el Comité 661 prevaleció a lo largo de la gerencia del PPPA. El CII tuvo mucho que decir sobre la conducta de Benon Sevan en particular, y de la Secretaría de las N.U. en general.

La actuación de Benon Sevan

La actuación de Sevan fue el tema del Tercer Informe Interino del CII, emitido el 8 de agosto, 2005. [11] Hubo también referencias a Sevan en el Segundo Informe Interino, emitido el 3 de febrero del 2005. [12] Los varios informes acusaron a Sevan de un registro de inconsistencia y evasión así como también de un grave y continuo conflicto de intereses entre su responsabilidad directiva y como beneficiario ilegal del PPPA, y sugirió que sus impropiedades éticas «seriamente minaron la integridad de los Naciones Unidas». [13]

A nivel profesional, Sevan no vio nada, no escuchó nada, y no dijo nada. La letanía de las violaciones del programa bajo los ojos y oídos de Sevan son demasiado largas de enumerar, pero incluyeron:

· El ocultar información perjudicial, la cual es «más preocupante cuando se es

considerada en contra de su recibo corrupto de asignaciones de crudo del

régimen iraquí del cual se beneficio». [14]

· El no prevenir un sistema detallado de corrupción

· El no «resistirse y desafiar las violaciones de las sanciones del

desenfrenado régimen iraquí…» [15] Hubo amplia evidencia de que estaba

exigiendo un sobreprecio de $0.50 por barril. Sin embargo, Sevan «se opuso

al reconocimiento público de la Secretaría de las [N.U.] de que el problema

existió». [16]

· El insistir en mantener un estado de ambigüedad que rodea la operación de

unidades administrativas importantes en la OIP

· El ser «no-cooperativo y hostil hacia los interventores». [17]

El Informe también señala que cuando el principal oficial de la aduana Felicity Johnston se quejó de un esquema de comisiones que ocurría de «izquierda, derecha, y del centro», Sevan se negó a tomar acciones; de hecho, retuvo información del Comité 661. La Secretaría de las N.U. estaba consciente de estas brechas legales, pero no tomó ninguna acción tampoco. Ellos también evitaron escalar el asunto cuando se reunieron con oficiales iraquíes. [18] Un modelo extenso de evasión por Sevan en el informe al Comité 661 en las comisiones se evidencia por las cartas delineadas por él en el asunto por sus empleados pero nunca firmadas por él. [19]

La actuación de la Secretaría de las N.U.

El Programa de Petróleo por Alimentos fue el programa humanitario más grande emprendido por las N.U. y quizás por cualquier otra agencia bilateral o multilateral. El programa, el cual trató con aproximadamente $100 billones en beneficios totales y gastos, fue confiado a una burocracia que le faltó la experiencia y el liderazgo ejecutivo para poner sobre sus espaldas un programa de ese tamaño, magnitud y complejidad. Era una burocracia que fue barrida y contrastada por un dictador que constantemente había buscado doblegar el sistema para satisfacer sus propios planes. Por contraste, el Secretario General de las N.U. es el Funcionario Administrativo Principal (FAP) de la organización, en lugar de su Funcionario Ejecutivo Principal. Como FAP, su autoridad está restringida por la mano pesada de un sistema de cuotas aplicada en la contratación de la gerencia y del personal, bajo el cual la competencia es a menudo sacrificada en un acto del equilibrio político difícil. Finalmente, sin embargo, Sevan fue el nombrado personalmente por el Secretario General quien debería de haber sido más proactivo cuando abusos del programa eran el asunto de artículos en los periódicos así como también múltiples memorándums de las N.U.

Se debe enfatizar que en el sistema de las N.U. existen muchos funcionarios internacionales especializados y pacificadores, que a menudo operan bajo las circunstancias más difíciles y peligrosas y quiénes a veces, trágicamente, pagan el precio personal final. Pero, como fue puesto sucintamente por el informe, aunque hubo muchos éxitos en el PPPA, estos «cayeron bajo una creciente sombra oscura». [20]

El encubrimiento del Secretario General

La política de encubrimiento iniciada por Sevan fue adoptada por el Secretario General. En su presentación al Concejo de Seguridad el 28 de febrero del 2001, el último no hizo ninguna referencia al asunto de la sobreprecio exigido por Irak en las exportaciones de crudo. [21] Respecto al oleoducto hacia Siria, el Secretario General instruyó al portavoz de las N.U. a que dijera que las N.U. estaría haciéndole un seguimiento a la información. [22] Similarmente, en el caso del contrabando de crudo, la Secretaría de las N.U. y Sevan no le proporcionaron al Comité 661 ningún material para tomar acciones correctivas. De hecho, las Resoluciones del Concejo de Seguridad 661 y 986 obligaron a que el Secretario General al Concejo de Seguridad informe respecto a la implementación de las sanciones y el programa humanitario, respectivamente. [23] Por encima de todo, el Secretario General tomó la posición de que las N.U. no tenían ninguna obligación de informar sobre las violaciones. No fue

que no sabían; fue, más bien, que él escogió no compartir la información con otros. [24]

El informe revela debilidades estructurales de la burocracia de las N.U.: la línea de autoridad borrosa, responsabilidad pobremente definida, pobre vigilancia, y canales de comunicación lejos de la claridad. El informe del CII lamenta que cuando los problemas surgieron con la gerencia del programa, el Secretario General y su diputado se distanciaron. El CII concluye que «la actuación cumulativa del Secretario General y el Diputado Secretario General estuvieron lejos de los estándares en que la Organización de las Naciones Unidas debería esforzarse por mantener». [25]

Conflicto de intereses

No sólo fue el PPPA el programa humanitario más grande gerenciado por la Secretaría de las N.U. y por las agencias de las N.U.; este también proporcionó una bonanza presupuestaria nunca experimentada previamente por cualquiera de las nueve agencias de las N.U. involucradas en implementar el programa. Mientras ha estado a menudo restringido por recursos limitados, causado de vez en cuando por el detenimiento de la valoración de los miembros de los gobiernos lo cual se les exige hacer, el sistema de las N.U. estuvo repentinamente salpicado en ganancias, proporcionando a las agencias mucho espacio para respirar. Cuando se enfrentó con la opción entre continuar ordeñando la vaca manteniendo en marcha el programa a pesar de las muchas infracciones o llevando la vaca al matadero suspendiendo el programa, ellos escogieron lo anterior. Aquí dentro yace una de las razones principales del por qué la burocracia internacional miró hacia el otro lado cuando se le confrontó con las claras violaciones del régimen de Saddam.

Encubrimiento

Después que el escándalo de petróleo irrumpió, las N.U. continuaron profesando ignorancia de haber hecho algo indebido. Por ejemplo, el Sr. Shashi Tharoor, Bajo el Secretario General para Comunicaciones e Información Pública de las N.U., publicó una carta en El Wall Street Journal que profesa ignorancia a haber hecho algo indebido. La carta ofrece una explicación detallada del procedimiento para administrar el PPPA. Pero el Sr. Tharoor introdujo la advertencia: «Las N.U. no podían saber de ninguna manera qué otras transacciones podrían estar sucediendo directamente entre el gobierno iraquí y los compradores y vendedores… El propio programa fue gerenciado estrictamente dentro del mandato dado a este por el Concejo de Seguridad y estuvo sujeto a casi 100 auditorías diferentes, externas e internas, entre 1998 y el 2003 y, tal como el Secretario General ha dicho, esto no produjo ninguna evidencia de cualquier acto erróneo por el Oficial de las N.U. [refiriéndose a Sevan]». [26] Mientras fue entrevistado por el panel del CII, no hay ninguna indicación en el Informe de Volcker acerca de si Tharoor fue pedido de identificar la fuente de información sobre las 100 supuestas e indocumentadas auditorías que según se alega no revelaron nada impropio.

El papel y la codicia de las agencias especiales de las N.U.

Para aislar a las tres alcaldías kurdas del norte – Erbil, Suleimaniya, y Dohuk – de las vaguedades y arbitrariedad del gobierno central en Bagdad, el Concejo de Seguridad decidió que debe destinarse el 13% de los beneficios del petróleo bajo el PPPA para estas provincias, a ser gerenciadas por el Programa Humanitario Inter-Agencias de las N.U. (PHIANU). [27] Éste fue un error trágico, llevando a raros abusos severos de su mandato, conducidos por la incompetencia y la codicia.

Aparte de la Secretaría de las N.U, que mantiene la responsabilidad global del PPPA, había en total nueve agencias de las N.U. involucradas en el programa humanitario en las tres alcaldías del norte. Estas agencias proporcionaron programas humanitarios, principalmente comestibles y medicinas, por un valor total de aproximadamente $2,562 millones, pero recolectaron $787,358 millones para gastos administrativos. [28] Por nuestra cuenta, los gastos administrativos se elevan a 30.7% del valor del programa. El rango de gastos administrativos fluctuó entre el 22% incurridos por UNICEF (Programa de las N.U. para los Niños) y 64.8% por el Programa de Alimento Mundial (PAM). Hubo un caso excepcional y de hecho escandaloso de la Unión de Telecomunicaciones Internacional, el cual recolectó $10.4 millones para gastos administrativos por trabajos valorados en $890,741 – una proporción de aproximadamente 12 a 1.

Las cuotas administrativas recolectadas por las agencias comprendieron tres elementos: $506 millones para costos directos, $102 millones para costos indirectos, y $179 para costos de apoyo al programa, los cuales cubrieron holgadamente los costos gerenciales y de la oficina principal. El informe estima que las agencias fueron pagadas con $49 millones en pagos en exceso. El informe «recomienda fuertemente que el equivalente de hasta $50 millones en el agregado se hagan disponibles por las agencias para el beneficio de Irak…» [29]

El informe señala que había dificultades que identifican la naturaleza de algunos de los costos incurridos por las agencias debido a que la Secretaría de las N.U., y particularmente la Oficina del Programa Iraquí, hizo poco «para asegurar que los verdaderos gastos informados por las Agencias fuesen apropiados y se relacionaran al Programa». [30] Aquí hay algunos ejemplos de los abusos:

· El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PDNU) cobró $500,000

por automóviles a su oficina en Bagdad. Este fue obligado a reembolsar el

programa. [31]

· El PDNU recibió $23 millones por «privatizar y enmendar 512 contratos».

Según el informe de Volcker, «El pago de $23 millones parece excesivo». [32]

· La Oficina de Servicios del Proyecto (OSP) incurrió en costos

administrativos de $300,000, pero recibió por encima de $3.4 millones en

cuotas, que les ayudó a que actualizaran sus oficinas. [33]

El informe también criticó la práctica de asignar la aplicación de proyectos a las agencias los cuales estaban más allá de su capacidad técnica o condiciones de referencia. Aquí hay algunos ejemplos:

· UNESCO (Organización de la Cultura y Educación) construyó una fábrica de

tiza. La gerencia del proyecto fue «muy poco satisfactoria» debido a que

UNESCO rebasó su capacidad. [34]

· OSM (Organización de la Salud Mundial) fue contratada para construir 15

hospitales de 100 camas y un hospital de 400 camas, pero éstos nunca

fueron realmente construidos «debido a la falta de experiencia pertinente y

a las habilidades técnicas de la OSM». [35]

· UTI (Unión de Telecomunicaciones Internacional) emprendió rehabilitar un

proyecto de telecomunicación. Este fracaso en hacerlo debido a la falta de

experiencia. [36] Ésta fue la agencia de las N.U. la cual recolectó $10.4

millones en costos administrativos para trabajos valorados en $890,741.

El informe también se refiere a las alegaciones de «ofertas, conflictos de interés, sobornos, robo, despotismo, y acosos sexuales» por el personal de la agencia. [37] Sin embargo el CII, no ha examinado los procedimientos de contrato de estas agencias, particularmente si se han adherido a los sonidos del mandato del orden competitivo internacional.

Después de la guerra, los kurdos se quejaron de la conducta de las agencias de las N.U. Una queja singularizó a la FAO. Se alegó que en el 2001, Kurdistán necesitaba fertilizantes químicos para la agricultura. FAO, la cual tiene su cuartel general en Roma, compró los fertilizantes por $7 millones a una compañía italiana, a pesar de una oferta por una empresa egipcia para proporcionar la misma cantidad y de la misma calidad por un quinto del costo pagado a la compañía italiana. FAO también importó según se alega, en el 2002, tractores modelos 1985, después de haberlos pintado en Jordania para darles una imagen más nueva. Cuando se le preguntó por la ausencia de una queja para el momento, la fuente que proporcionó la información al diario con sede en Londres Al-Sharq Al-Awsat respondió que oficiales del FAO había amenazado cancelar el programa en su totalidad. [38]

El diario kurdo Al-Ittihad de la Unión Patriótica de Kurdistán (el partido de Talabani) publicó un informe abrumador sobre los abusos de las agencias de las N.U. que operan en Kurdistán bajo el PPPA. Este acusó a la FAO de saquear el programa, y a UNICEF de solicitar ayuda para los niños de Irak mientras no decían nada sobre la «operación Anfal que, para arabizar la región y particularmente a la ciudad de Kirkuk, expulsó y a menudo mató a miles de kurdos, incluyendo a muchos niños, que residían en Kurdistán. Este dijo que Benon Sevan estaba consciente de estos abusos «pero permaneció callado por razones desconocidas». [39]

El CII argumenta que muchos de estos abusos surgen de la naturaleza del Memorándum de Entendimiento entre la Secretaría de las N.U. y las agencias de las N.U.: «Debido a la independencia relativa de la Secretaría de las N.U., las agencias no mantienen libros comunes y archivos con las Naciones Unidas, generalmente no comparten informes de auditoría con la Secretaría, y están acostumbrados a trabajar sobre una «base de contrato por pago. [40] El CII debería haber hecho un buen trabajo examinando los procedimientos internos de las agencias pertinentes – particularmente aquellos procedimientos relacionados a informar y auditar.

La verdad detrás de auditar a las agencias de las N.U.

Como ex-Consejero de Soporte Técnico del Banco Mundial y encabezado de su Unidad en las N.U, este autor pasó tiempo considerable tratando con las agencias de las N.U., y con la propia Secretaría de las N.U., sobre el asunto de informar y auditar por servicios ofrecidos de estas agencias bajo los préstamos y créditos del Banco Mundial. Un documento negociado en 1990, «Manual sobre el Empleo por Prestamistas Bancarios de las Agencias de Consultores de las N.U.», proporciona el idioma muy específico sobre los requisitos de la auditoría:

El capítulo VII [Auditoría] parr.23: «La agencia de las Naciones Unidas deberá acomodar al Gobierno, no después del 31 de julio en cada año hasta la realización de los Servicios, una declaración de cuenta que muestra el uso de los fondos vendidos por los Servicios durante los años anteriores al calendario.

Parr 24: «… si una agencia de las N.U subcontrata parte o todos los servicios, esta debe incluir en el subcontrato una provisión aceptable al gobierno bajo el cual el subcontratante emprende: (a) mantener cuentas exactas y sistemáticas y archivos al respeto de los servicios llevados a cabo por el subcontratante en tal forma y detalles mientras identificará claramente todos los cargos pertinentes y costos, y (b) permitir al gobierno o a su representante designado de inspeccionar los mismos así como también de tener los cargos y costos auditados por interventores fijados por el gobierno [cursivas agregadas]

En una subsecuente «Forma Normal de Acuerdo» en la que las agencias de las N.U habían prontamente firmado muchas veces, la provisión en la auditoría es inequívoca. El parr. 3.4 (a) estipula: «La Agencia de las N.U mantendrá cuentas exactas y sistemáticas y archivos bajo respeto de los Servicios aquí mencionados, de acuerdo con sus Regulaciones Financieras y Mandatos en tal forma y detalle al igual de como identificará todos los cargos y costos pertinentes». [41]

Por la naturaleza de su estructura, mandato, experiencia y modo de operación, la mayoría de las agencias de las N.U serán calificadas para tratar con los micro-proyectos – proporcionar vacunación, proteger los sitios culturales, preparar los proyectos de silvicultura, tratar con libros de texto, o aconsejar en leyes del trabajo y prácticas. De repente, ellos fueron asignados a un programa enorme y complejo en el cual probaron la capacidad de muchas de estas agencias al extremo y las encontraron necesarias.

La difícil tarea de las agencias

La tarea asignada a las agencias era como confiarle un transatlántico al capitán de un barco que cruza el río. Las agencias tenían que operar en un ambiente hecho difícil por un régimen que era particularmente hostil al pueblo kurdo e hizo todo para separar esa porción del programa pertinente a la región kurda. Era bastante común detener los pedidos de las visas para oficiales de las agencias pertinentes, o declararlos personas no gratas y exigir su expulsión del país dentro de 72 horas debido a que tal personal según se alega propuso un riesgo a la seguridad iraquí. Cuando dos miembros del personal de la FAO fueron asesinados, una corte iraquí opinó: «Las Naciones Unidas cuyo compromiso debería ser el alivio de las penalidades en el mundo, fue culpable de los sufrimientos del pueblo iraquí. Este desecho el caso contra los iraquíes acusados de asesinato. [42] También fue informado que hombres armados «se alinearían delante de los agentes inspectores de las [N.U.] y entrenarían sus armas [en ellos]». [43] En palabras de un coordinador humanitario, «Se conocía normalmente que Irak supervisaba a las N.U. más de lo que las N.U. supervisaba a Irak». [44] A pesar del hecho de que su control de ganancias del crudo le deberían de haber dado el peso necesario a las N.U. para llamar en Irak a concederle al personal de las N.U. los privilegios e inmunidad a la que estaban titulados bajo las convenciones internacionales, hay poca evidencia que tal influencia fue aplicada.

Conclusión

El informe del CII es comprensivo, equilibrado y bien documentado. Este colocó la culpa de una manera equitativa, tal como debería ser, en Benon Sevan, el Director Ejecutivo de la OIP.

El Secretario General de las Naciones Unidas, quien fue finalmente responsable y de hecho responsable por los fracasos y abusos del Programa de Petróleo por Alimentos, que cubrió la mala conducta de Sevan, y de cuyo hijo ganó considerables ingresos de una compañía contratada bajo el programa, escapó de lo que pudo, o quizás debío haber sido una llamada a su renuncia. [45] En palabras de Raghida Durgham, el corresponsal del diario de Londres Al-Hayat en Nueva York, cuyo artículo en el informe del CII fue puesto como encabezado: «Annan surge dañado por el Informe de Volcker pero (hasta ahora) no está pensando en renunciar». [46]

* El Dr. Nimrod Raphaeli es Analista Senior del Programa de Estudios Económicos del Medio Oriente de MEMRI


[1] Hasta hace poco, hubo varias especulaciones acerca de la fuente que filtró la información sobre los vales de petróleo al diario Al-Mada. La respuesta no es ya más un misterio. En un discurso en la Institución Brookings en Washington, D.C., el 5 de septiembre del 2005, el Presidente iraquí Jalal Talabani tomó responsabilidad por la filtración. La admisión por el Presidente Talabani es creíble ya que Fakhri Karim, el editor de Al-Mada es, como Talabani, kurdo.

[2] Con la excepción de las Instituciones de Breton Woods (el Banco Mundial y el FMI), la Secretaría de las N.U. y la mayoría de otras agencias de las N.U. han adoptado la ortografía británica; de, «programme» en lugar de «programa».

[3] Vol. II, p.3.

[4] Vol. I, p.14.

[5] Vol. I, pág. 15.

[6] Vol. I, pp.102-3.

[7] Vol. I, p.36.

[8] Vol. II, p.206.

[9] «El Impacto del Programa de Petróleo por Alimentos en el pueblo de Irak». Informe no Numerado, p.144.

[10] Ibid., p.36. BMI=peso en kilogramos/altura en metros cuadrados con puntos cortados reconocidos que definen la delgadez y el sobrepeso.

[11] IIC, Tercer Informe Interino: «La Conducta de Benon Sevan; la Conducta de Alejandro Yakovlev», 8 de agosto del 2005,

[12] CII, Informe Interino, «La Procuración Inicial de Contratistas de los Naciones Unidas (1996): Benon Sevan y Asignaciones de Crudo, 3 de febrero, 2005.

[13] Ibid., p.26.

[14] Vol. I, p.41.

[15] Vol. II, p.47.

[16] Vol. III, el p131.

[17] Vol. III., p.44.

[18] Vol. III., p.38.

[19] Vol. III, p.69.

[20] Ibid., p.2 [vol. II].

[21] Vol. III, p.131.

[22] Vol. III, p.156.

[23] Vol. III, p.69.

[24] Vol. III, p.181.

[25] CII, Vol. I, p.11.

[26] The Wall Street Journal (U. S.), 18 de febrero, 2004.

[27] Las nueve agencias eran: La Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas (OAA), Union de Telecomunicaciones Internacional (UTI), El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PDNU), La Organización de Educación y Cultura de las Naciones Unidas (UNESCO), NU-Habitat (Programa de Asentamientos Humano de las Naciones Unidas), Fondo de Niños de las Naciones Unidas (UNICEF), Programa Mundial de Alimentos (PMA), y la Organización de la Salud Mundial (OSM).

[28] Vol. IV, p.121.

[29] Vol. IV, p.2.

[30] Vol. IV, p.10.

[31] Vol. IV, pp.9-10.

[32] Vol. IV, p.20.

[33] Vol. IV, p.20.

[34] Vol. IV, pp.122-3.

[35] Vol. IV, p.130.

[36] Ibid., p.137.

[37] Ibid., p.160.

[38] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 4 de febrero, 2004.

[39] Al-Ittihad (Irak), 23 de febrero, 2004.

[40] Ibid., 94.

[41] El Banco Mundial, Forma Estándar de Acuerdos entre [el nombre de un prestatario] y [la agencia de las N.U.] acerca de llevar a cabo las finanzas de los servicios de consultoría [por el grupo del Banco Mundial]

[42] Vol. III, p.53.

[43] CII, Vol. III, p.52.

[44] CII, Vol. III, p.49.

[45] El Segundo Informe Provisional del 29 de marzo, 2005 consagra considerable espacio a la mala conducta e influencia de Kojo Annan, el hijo de Kofi Annan.

[46] Al-Hayat (Londres), 2 de septiembre, 2005.