Introducción

Desde que finalizaron las protestas del 23 y 25 de enero del 2007, la calma ha prevalecido en las calles libanesas. Además, los líderes de la oposición han enfatizado en sus declaraciones el aspecto de una resolución política no-violenta a la crisis, y les han reiterado al pueblo libanés, y particularmente a su propia gente, que no deben ser arrastrados a una guerra civil. Varias fuentes informaron que la calma que actualmente prevalece en el Líbano fue el resultado de la influencia iraní. Esta influencia es tan grande que fuentes libanesas han argumentado que la crisis del Líbano no es ya más un asunto interno, sino que ahora depende de un arreglo regional que podría imponer una nueva realidad en las fuerzas en el Líbano e incluso podría obligarles a hacer ciertas concesiones. [1]

La piedra de tranca de cualquier acuerdo regional es Siria, la cual está enérgicamente opuesta a un tribunal internacional por el asesinato de Al-Hariri. Tal como fue denotado en un informe anterior de MEMRI, [2] Fue Siria que frustró el acuerdo del proyecto para el Líbano delineado hace unas semanas por Arabia Saudita e Irán. Como resultado de la negativa de Siria, violentos enfrentamientos irrumpieron en el Líbano. [3] Sin embargo, después de que los enfrentamientos fueron detenidos, los contactos iraníes-sauditas se reanudaron y las fuentes libanesas informaron que algún progreso había sido hecho. El diario saudita Okaz también informó que Irán presionaría a Siria a aceptar un arreglo que incluiría la aprobación del tribunal internacional. [4]

La dificultad en encontrar una solución para la crisis libanesa no sólo es debido a la postura siria, sino también es el resultado de la complejidad global de la situación en la región. Las iniciativas regionales no sólo se enfocan en el Líbano y Siria, sino también en otros asuntos, ambos regionales y globales, incluyendo: temas sobre petróleo, las relaciones saudíes-iraníes, las tensiones sunni-chi’itas, la insurgencia en Irak, el programa nuclear de Irán, las relaciones Estados Unidos-Rusia, y la lucha por la influencia en el Medio Oriente y en los países de la ex Unión Soviética.

En un articulo del 5 de febrero, 2007 en el diario libanés Al-Akhbar, cercano al Hizbullah, el editor del diario Ibrahim Al-Amin reveló que las conversaciones entre el Presidente del Concejo Nacional de Seguridad Bandar bin Sultan y altos oficiales americanos habían fracasado, y que los Estados Unidos habían rechazado las condiciones de Irán y Siria. Según Al-Amin, esto significó que el fuego continuaría haciendo estragos y que ningún arreglo se perfilaba en el horizonte. Al-Amin agregó que el Líbano estaba enfrentando días difíciles.

Desarrollos en la arena libanesa en recientes semanas

Siguiendo a los violentos enfrentamientos del 23 y 25 de enero en el Líbano, las posiciones expresadas por el Secretario General del Hizbullah Hassan Nasrallah claramente se volvieron más moderadas. En un discurso el 30 de enero del 2007 que marca el aniversario de la masacre de Karbala, Nasrallah anunció que una solución a la crisis debe tomar la forma de un arreglo político: «Nosotros en la oposición creemos que la solución y el arreglo pueden ser sólo una [solución] política…»

Recientemente, Nasrallah ha consagrado partes significativas de sus discursos a llamar en el público que apoya a la oposición a que sea contenida y moderada, y bajo ninguna circunstancia ser arrastrada a la violencia y a la guerra civil. Nasrallah también le advirtió a los libaneses a no tomar venganza por sus propias manos, ya que [la unidad del] estado y del ejército tenía que ser protegida. También dijo que las armas de la resistencia libanesa no deben ser usadas en la arena doméstica, y enfatizó que la guerra civil y la guerra entre sunnis y chi’itas eran líneas que no deben ser cruzadas. [5]

El 3 de febrero del 2007, el portal del Hizbullah informó que «el Líbano ha entrado en una fase de… prudente calma y de hudna no declarada [cese de hostilidades temporal], en anticipación a los resultados de los esfuerzos saudíes-iraníes concernientes a la crisis de Líbano». [6] El diario libanés Al-Akhbar también informó que los líderes de la oposición habían decidido concederle una oportunidad a estos contactos diplomáticos para darle una solución a la crisis. [7] Igualmente, los líderes de la oposición no han emitido ninguna declaración fuerte o amenazas para nuevamente realizar una escalada de la situación.

Fracasan los continuos esfuerzos de mediación; Fuentes cercanas al Hizbullah y Siria: «La región continuará ardiendo»

Al mismo tiempo, los contactos saudíes-iraníes han estado continuando, en esfuerzos por encontrar una solución a la crisis libanesa. Al-Akhbar, representando al eje Siria-Hizbullah, informó que el obstáculo principal en estos contactos era el asunto del tribunal internacional, y mencionó la posibilidad de que este tema sea pospuesto hasta que la investigación del asesinato fuese completada. [8]

Sa’d Al-Hariri, líder de las Fuerzas 14 de Marzo, quien visitó Rusia para conocer su posición sobre el tribunal internacional, fue informado por el presidente del Comité Parlamentario de Asuntos Extranjeros ruso que Rusia no apoyaba la «innecesaria precipitación» en investigar el asesinato. Igualmente, el Secretario del Concejo Nacional de Seguridad ruso Igor Ivanov dijo que «el establecimiento del tribunal internacional no debe ser una fuente de inestabilidad en la sociedad libanesa…» [9] Ivanov también rechazó la petición de Al-Hariri para que el tribunal internacional sea aprobado por el Concejo de Seguridad de las Naciones Unidas sin la firma del parlamento libanés o del presidente libanés, que se sabe es el protegido de Siria. Es más, Rusia también se negó a anunciar su apoyo al gobierno de Fuad Al-Siniora, ya que Rusia apoya a sólo un gobierno de unidad nacional en el Líbano, que viene siendo la posición del Hizbullah. [10]

El Presidente del Concejo Nacional de Seguridad saudita Bandar bin Sultan, quien está llevando los contactos para Arabia Saudita, viajó a los Estados Unidos para discutir la crisis. En un artículo del 5 de febrero, 2007, Ibrahim Al-Amin informó que durante la visita bin Sultan había fracasado en obtener el apoyo americano a los entendimientos alcanzados por Irán y Arabia Saudita. Él escribió que Irán y Siria saben que sólo los Estados Unidos pueden proveer las garantías que ellos desean – a saber, garantías de que ellos no serán atacados. Por consiguiente, bin Sultan convergió los siguientes mensajes a sus patrocinantes americanos: Si los Estados Unidos quieren que Irán y Siria ayuden a reducir sus pérdidas en Irak, Palestina, y el Líbano, este debe acordar en un trato de ‘toma y dame’. Igualmente, los Estados Unidos no pueden exigir que Siria e Irán entreguen todas sus cartas. Al-Amin también declaró que los Estados Unidos le había dicho a bin Sultan de que no tenían ninguna intención de rendirse en el tema de la energía nuclear iraní o en el asunto del tribunal internacional. Como resultado, Al-Amin clamó, un acuerdo no sería alcanzado pronto, y la región continuaría ardiendo. Al-Amin concluyó diciendo que «el Líbano está enfrentando días difíciles» y que las fuerzas de oposición tenían que decidir, ahora más que nunca, qué camino tomarán en la próxima fase. [11]

En días recientes, varias fuentes han estado informando sobre la posibilidad de que el Secretario General de la Liga Árabe ‘Amr Moussa regresara al Líbano para renovar su iniciativa de hacer arreglos a la crisis. Moussa, quien está actualmente en Rusia y quién se reunió allí con altos oficiales rusos, envió al director de su oficina al Líbano el 5 de febrero para iniciar conversaciones con varias fuerzas en el Líbano.

Fuentes de oposición libanesas denunciaron que la próxima visita de Moussa será la última oportunidad de discutir una solución que trate con el gobierno de unidad nacional y con el tribunal internacional, pero deja el asunto de las elecciones parlamentarias tempranas para la discusión por el futuro gobierno de unidad. Las fuentes agregaron que si la iniciativa de Moussa fracasa, la oposición tomaría una decisión «irreversible» – de exigir el establecimiento de un gobierno de transición que pasaría una nueva ley de elecciones y sostendría elecciones parlamentarias tempranas. Las fuentes agregaron que en tal caso, todos los intentos de las Fuerzas 14 de Marzo para intimidar al pueblo libanés invocando el espectro de la guerra civil sería inútil, y que la oposición estaría obligada a escalar su actividad al máximo. [12]

Un nuevo acercamiento sirio hacia los Estados Unidos

En una entrevista del 5 de febrero, 2007 para la cadena americana de noticias ABC Tv, el Presidente sirio Bashar Al-Assad expresó su buena voluntad de ayudar a alcanzar la paz, diciendo: «Nosotros [e.d. Siria] tenemos credibilidad. Tenemos buenas relaciones con otras facciones. Ellos deben confiar en [nosotros] para poder hacer un papel. Tenemos [éstas] buenas relaciones con todos los partidos, incluyendo los partidos que participan en este gobierno, y los otros que se oponen al proceso político. Así es cómo podemos ayudar». [13]

Esta nueva apertura siria a los Estados Unidos brota aparentemente del hecho que las negociaciones iraníes-saudíes a un arreglo continúan, y Assad siente que Irán está a punto de renunciar a su interés vital – es decir, su demanda de posponer la aprobación del tribunal internacional.

* H. Varulkar es Compañero de Investigación en MEMRI.


[1] ‘Okaz (Arabia Saudita), 30 de enero, 2007.

[2] Investigación y Análisis de MEMRI No. 320, «El Medio Oriente en Curso a una Colisión (1): Recientes Contactos Saudíes-Iraníes para Resolver la Crisis del Líbano, 26 de enero del 2007, http://www2.memri.org/bin/espanol/articulos.cgi?Page=archives&Area=ia&ID=IA32007.

[3] Debería hacerse notar que fuentes sirias negaron los informes de que Siria había frustrado el acuerdo saudita-iraní, diciendo que los informes tenían como objetivo perjudicar a Siria. Las fuentes agregaron que Siria no sabía nada sobre alguna iniciativa saudita-iraní, sino sólo de un intercambio de ideas entre los dos países. Según estas fuentes, Siria no estaba poniendo ninguna condición en los esfuerzos por resolver la crisis del Líbano, y apoyó cualquier cosa aceptable a los libaneses. Al-Akhbar, Líbano, 2 de febrero, 2007.

[4] Okaz (Arabia Saudita), 30 de enero, 2007.

[5] Portal de la Resistencia Islámica en el Líbano, http://www.moqawama.org, 28 de enero del 2007; Al-Mustaqbal (Líbano), 1 de febrero, 2007.

[6] Portal de la Resistencia Islámica en el Líbano, http://www.moqawama.org, 3 de febrero, 2007.

[7] Al-Akhbar (Líbano), 1 de febrero, 2007.

[8] Al-Akhbar (Líbano), 1 de febrero del 2007, 2 de febrero, 2007.

[9] Al-Akhbar (Líbano), 1 de febrero, 2007.

[10] Al-Akhbar (Líbano), 2 de febrero, 2007. El diario también informó que Al-Hariri había llevado a Rusia una petición saudita de que después de su visita a Arabia Saudita.

[11] Al-Akhbar (Líbano), 5 de febrero, 2007.

[12] Portal de la Resistencia Islámica en el Líbano, http://www.moqawama.org, 5 de febrero, 2007.

[13] ABC News, 5 de febrero del 2007, http://abcnews.go.com/GMA/print?id=2849435.