El fallido atentado de Times Square el 1 de mayo, 2010 y el posterior arresto del sospechoso principal Faisal Shahzad han puesto de manifiesto preocupaciones de que los talibanes siguen planificando ataques desde la región tribal paquistaní de Waziristán. Situado a lo largo de la frontera con Afganistán, la región se divide en los dos distritos, Waziristán del Norte y del Sur. En octubre pasado, el ejército paquistaní lanzó una operación contra los talibanes y contra militantes de Al Qaeda en su bastión de Waziristán del Sur. Sin embargo, los militantes se trasladaron a la vecina Waziristán del Norte, donde el ejército paquistaní sigue teniendo un acuerdo de paz con militantes dirigidos por los comandantes Hafiz Gul Bahadur y Maulvi Nazir Ahmad.
Tras el ataque en Times Square, han habido nuevas demandas para que el ejército paquistaní lleve a cabo también una operación contra los talibanes y contra militantes de Al-Qaeda en Waziristán del Norte. El diario de derecha de Pakistán en lengua urdu Roznama Nawa-i-Waqt dijo en un reporte recientemente que Pakistán está bajo una inmensa presión estadounidense para iniciar una operación en Waziristán del Norte. [1] En el informe, el diario también acusó a los Estados Unidos de tratar de obtener una «victoria» contra los militantes en Pakistán con el fin de ocultar su fracaso en su contra en Afganistán. Existe una creciente expectativa en Pakistán de que el ejército paquistaní en breve pondrá en marcha una operación en Waziristán del Norte.
Sin embargo, recientemente un nuevo informe salió a la luz pública de que los militantes pueden estar moviéndose desde Waziristán del Norte a algunas regiones de Pakistán, así como también a Afganistán, como parte de un movimiento táctico para evitar cualquier operación militar. De acuerdo con un informe en el diario afgano en idioma pashtu Wrazpanra Khedmatgar, bajo un acuerdo con el gobierno paquistaní, todos los talibanes y militantes de Al Qaeda quienes tienen su base en Waziristán del Norte, incluyendo a punjabis, uzbecos y a militantes árabes, así como también a aquellos de la tribu Mehsud, han acordado salir de Waziristán del Sur o de Afganistán. [2]
En los editoriales y en el artículo siguiente, los principales diarios paquistaníes y un ex diplomático paquistaní examinaron el tema de Waziristán del Norte. [3] En el primer editorial del 7 de mayo, titulado «Waziristán del Norte, el Nuevo Epicentro del Terrorismo», el diario con sede en Lahore Daily Times insta a los militares paquistaníes a sacar sus «manos fuera» de la política de Waziristán del Norte. El diario también escribió un segundo editorial sobre el tema el 31 de mayo, advirtiendo que el ejército debe continuar su ofensiva contra los militantes con el fin de evitar el reagrupamiento, tal como algunos informes recientes han sugerido. Un tercer editorial en el diario liberal Dawn (Aurora), titulado «Operación Waziristán del Norte», argumenta que Pakistán debe llevar a cabo una operación contra los talibanes en Waziristán del Norte, pero advierte que si el ejército no es capaz de mantener el distrito después de limpiarlo de militantes, puede convertirse en «otro embrollo», mientras los militantes hacen su reaparición.
En una nota diferente, Ayaz Wazir, que proviene de la región tribal de Pakistán y es ex embajador paquistaní en Kabul, insta al gobierno de Pakistán a encontrar medios no militares para hacer frente a los militantes en Waziristán del Norte, aunque él mismo no sugiere lo que tales opciones podrían incluir. En un artículo, titulado «Waziristán del Norte: ¿Por Qué Sólo la Opción Militar?» Wazir advierte que la crisis de refugiados resultantes de tal operación en Waziristán del Norte podría desestabilizar la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán, la cual no estará en los intereses nacionales de Pakistán.
«Existen… informes de Waziristán del Norte que no sólo proporcionan un refugio seguro para los militantes desplazados por las ofensivas de los militares, sino también militantes desde todos lugares, incluyendo los que se han pasado a los ‘talibanes Punjab'»
Lo siguiente son extractos del editorial del 7 de mayo en el Daily Times: [4]
«Las investigaciones en el intento de atentado con coche bomba de Faisal Shahzad en Nueva York han desplazado el foco a sus vínculos en Pakistán. Aunque pocas pruebas hasta ahora han surgido de su vinculación a uno u otro grupo terrorista, su propia admisión según dicen funcionarios de los Estados Unidos de que recibió entrenamiento en la fabricación de bombas en Waziristán del Norte durante una estancia de cinco meses en el país. Hay que estar agradecidos de que el entrenamiento no fue el adecuado, de lo contrario la bomba que no explotó habría tenido consecuencias devastadoras para los ciudadanos inocentes en Nueva York.
«La familia de Faisal, parientes y amigos están siendo buscados. Sus padres y algunos familiares se han ‘escondido’, mientras que algunos arrestos son notificados en todo el país. El equipo de investigación de Pakistán, que abarca tanto militares como a las agencias civiles de inteligencia, dice que un caso solamente puede ser registrado en contra de Shahzad una vez que algún tipo de relación se establezca con un grupo terrorista en suelo paquistaní. Uno no puede sino estar de acuerdo con el escepticismo de la Dirección General del ISPR [Director General del departamento de Relaciones Publicas de los Servicios Internos] de los militares paquistaníes de que el grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) se atribuyó la responsabilidad debe tomarse con una pizca de sal ya que no hay pruebas de que tienen el tipo de extensión para montar una operación en territorio norteamericano.
«Sin embargo, la participación del TTP, o incluso mucho más significativo Al-Qaeda en la difusión de la formación rudimentaria que Shahzad recibió no se puede descartar. Shahzad sigue insistiendo en que actuó solo, pero la confesión de un enlace con el norte de Waziristán y los registros telefónicos que mostraban las llamadas a Pakistán poco antes del atentado fallido contradice esa afirmación. Todo esto podría dar lugar a la especulación de que una nueva estrategia es que se recurra a la red terrorista a utilizar un «lobo solitario» que opera en el extranjero para atacar a los Estados Unidos. Esto se ajustaría a la naturaleza de una guerra asimétrica, en el que atacar objetivos «blandos» es la progresión lógica cuando los terroristas se encuentran bajo presión, al igual que lo están por las ofensivas militares paquistaníes en las ATAF [Áreas Tribales de Administración Federal] y Swat y los ataques teledirigidos de los Estados Unidos… «
«Si bien las investigaciones en los Estados Unidos, Pakistán y otros lugares dan sus resultados, este quizá es el momento para reflexionar sobre el papel de Waziristán del Norte en la nueva configuración del terrorismo. Los informes han señalado sistemáticamente que los militantes que escaparon a las ofensivas de los militares en Swat, Waziristán del Sur y otras partes del ATAF se han refugiado en Waziristán del Norte con la red Jalaluddin Haqqani. Los militares en el pasado parecían renuentes a ampliar sus operaciones en Waziristán del Norte, en parte porque Haqqani sigue siendo visto como un activo en favor de Pakistán en una Afganistán post-Estados Unidos, en parte porque los militares se muestran reacios a abrir un nuevo frente, mientras todavía estaba ocupada en «limpiar» las operaciones en Swat y la ATAF.
«Si la historia de Faisal Shahzad en recibir entrenamiento en Waziristán del Norte es cierta y existen otros informes de Waziristán del Norte de no sólo proveerle refugio a los militantes desplazados por la ofensiva de los militares, sino también a militantes de todas partes, incluyendo los que hoy son llamados ‘talibanes Punjabi’, puede ser inevitable para que los militares se centren en la forma de llevar a cabo este nuevo epicentro del terrorismo. Esto no sólo es necesario para el éxito de los esfuerzos de los militares en otras partes en los territorios ATAF y Swat, ahora es crítico en lo general, garantizar que los militantes no sean capaces de reagruparse y puedan causarle dolores de cabeza a Pakistán y al mundo a través de ataques como el de Nueva York.
«De no adoptar medidas contra los terroristas atrincherados en Waziristán del Norte, sin duda, traerá renovada presión de los Estados Unidos y si la cooperación no llega, los millones de dólares de la ayuda militar y civil de los Estados Unidos pueden verse amenazados. El gobierno y el ejercito necesitan revisar la política de ‘manos fuera’ de Waziristán del Norte y atreverse a sostenerlo con firmeza».
Para ver el despacho en su totalidad en inglés por favor haga clic en el siguiente enlace:
http://www.memri.org/report/en/0/0/0/0/0/0/4375.htm
[1] Roznama Nawa-i-Waqt, Pakistán, 2 de junio, 2010.
[2] Wrazpanra Khedmatgar, Afganistán, 27 de mayo, 2010.
[3] El texto de los editoriales de este despacho ha sido ligeramente editado para mayor claridad.
[4] Daily Times, Pakistán, 7 de mayo, 2010.





