Luego de la decisión por la UE de colocar al ala militar de Hezbolá en la lista de organizaciones terroristas, aparecieron artículos en la prensa saudita criticando a la UE por hacer una distinción entre las alas militar y política de Hezbolá. Los artículos afirmaban que la distinción carece de fundamento, ya que los dos brazos de la organización son similares y dado que el militar está de hecho subordinada al político; Por lo tanto, la decisión de la UE es hipócrita e un insulto a la inteligencia del público.[1] Los artículos afirmaron además, que la decisión no impediría a Hezbolá continuar sus actividades presentes y que este representa una amenaza para Siria, Líbano y otros países árabes. Un artículo elogió la decisión como un buen comienzo, pero argumentó que no es suficiente.

Cabe señalar que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), entre ellos Arabia Saudita, designaron recientemente a Hezbolá como una organización terrorista y decidieron considerar la adopción de medidas en contra de sus intereses dentro de sus fronteras. Sin embargo, estos países aún no han colocado oficialmente a Hezbolá en sus listas de organizaciones terroristas, con el argumento de que todavía están desarrollando los procedimientos necesarios.[2]

Lo siguiente son extractos de algunos de los artículos en la prensa saudita:

La UE fue indulgente con Hezbolá porque le temía a la reacción de Irán

Yousuf Al-Kuwailit, editor del diario del gobierno Al-Riyadh, atacó la decisión de la Unión Europea en un editorial titulado «Hezbolá y la Hipocresía de Europa en la lista Negra». Este escribió que los dos brazos de la organización están relacionados, y que Europa, consciente de la naturaleza terrorista de Hezbolá, había sido indulgente con esta organización, ya que le temía a la reacción de Irán. Este escribió además, que la decisión de la UE no disuadirá a Hezbolá a que continúe con sus actividades.

«La vacilación de Europa no proviene de [ninguna duda sobre] la verdadera naturaleza de Hezbolá como brazo de Irán para llevar a cabo operaciones terroristas… [Ni tampoco la decisión de la UE] garantiza que [Hezbolá] no continuara en el mismo camino. La organización puede estar afectada por la prohibición impuesta a todos o a algunos de sus dirigentes, y es posible que sus fuentes de ingresos, sus transferencias de dinero y sus ganancias ahora serán sometidas a vigilancia. Sin embargo, este tipo de vigilancia no es tarea fácil, ya que supervisar las actividades de Hezbolá en realidad implica supervisar a Irán, Siria y las organizaciones otras [que Hezbolá] que se refugian bajo la cubierta de bancos e instituciones que llevan el nombre de gente y de los círculos que no están incluidos en la lista de organizaciones [terroristas]. Así pues, [colocar al ala militar de Hezbolá en la lista de organizaciones terroristas] será una medida diplomática simbólica que no evitara que Hezbolá lleve a cabo sus actividades sin restricciones y sin temor.

«La tarea es difícil y complicada, porque los estados europeos no tienen más medios para ejercer presión, teniendo en cuenta [el declive de] su influencia económica y política. Su actitud indulgente hacia Hezbolá se deriva de su temor a la respuesta iraní [a más severas medidas contra esta organización]. Por la estrecha relación [entre Irán y Hezbolá] comanda que la actitud europea no será lo suficientemente fuerte para perjudicar al aliado de Irán, [Hezbolá], lo que podría causar efectos negativos para los países del continente [europeo]».

Al-Kuwailit rechazó la demanda europea de que la decisión de incluir sólo el ala militar de Hezbolá en la lista de organizaciones terroristas estuvo motivado al deseo de salvar al Líbano y sus intereses. El Líbano, dijo, se ve perjudicado por Hezbolá asi esta organización sea coloca en la lista de organizaciones terroristas o no, porque Hezbolá «es una fuerza militar y política que hace lo que le viene en gana [en el Líbano], y que el gobierno libanés es incapaz de contener… «Al-Kuwailit concluyó: «En términos generales, Hezbolá seguirá siendo un problema para el Líbano y una [fuente de] intrigas para los [estados] árabes y el mundo».[3]

La distinción entre las alas política y militar – hipocresía e insulto a la inteligencia del pueblo

La Dra. Hasna Al-Quna’ir, columnista en el diario Al-Riyadh, del mismo modo sostuvo que distinguir entre las alas militar y política de Hezbolá es un error y que la UE debería haber colocado en una lista negra a la organización en su totalidad. Ella escribió: «La decisión europea divide a Hezbolá en dos partes – una parte militar, que la decisión considera terrorista y una [parte política, que considera] no terrorista. En realidad esta división es incorrecta, porque no se puede distinguir entre la [parte] política y la [parte] militar o incluso la [religiosa] de esta organización, que fue creada originalmente sobre una base militar con armas constituyendo uno de los factores más importantes detrás de esta. [De hecho, Hezbolá] puso el arma como símbolo en sus banderas amarillas, y su secretario general [también] sirve como el comandante en jefe de la fuerza militar. Según el razonamiento europeo, esto lo ubica en el estatus de bin Laden, Al-Zarqawi y el resto de los terroristas.

«En aceptar la división europea del Hezbolá [en dos alas separadas], podríamos preguntarnos: ¿Por qué los europeos consideran al movimiento Hamas una organización terrorista en su totalidad y no lo tratan como a Hezbolá, [sobre todo] cuando nunca se ha enredado a si mismo en acciones sucias como Hezbolá. Asimismo, ante esta división que considera [sólo] una media parte de Hezbolá como organización terrorista, podríamos preguntar: ¿Cómo clasificaría Hassan Hizb Al-Lat[4] [la referencia es al Secretario General del Hezbolá Hassan Nasrallah] y al resto de su pandilla? Serían [clasificados como parte del brazo político], cuando ellos son ellos los que se bañan en sangre siria? El mismo Hassan Nasrallah en numerosas ocasiones ha admitido su implicación en Siria. Además, ¿qué pasa con el terrorismo que Hezbolá [está perpetrando] contra los estados árabes del Golfo y su intento de socavar su seguridad, tal como ocurrió en Bahrein como parte de una agenda iraní que busca evitar que [este país alcance] la estabilidad?…

«Según muchos analistas, el [hecho que] la mayoría de los países europeos acordaron incluir sólo el ala militar de Hezbolá en la lista de organizaciones terroristas es un insulto a la inteligencia del pueblo, porque no hay tal cosa como el brazo militar o el brazo político de esta organización sólo existe una organización terrorista, cuyas acciones dentro del Líbano y fuera de esta no difieren de las acciones de cualquier otra organización terrorista en todo el mundo. Otros ven la decisión como vaga y la comparan [negativamente] con la postura estadounidense hacia Hezbolá – ya que, en contraste con la postura de la UE, los Estados Unidos considera a Hezbolá una organización terrorista sin [hacer] ninguna distinción entre las alas militar y política. [Estos comentaristas] se preguntan cómo alguien puede decidir quién es una [figura] política dentro de Hezbolá, y quien es militar.

«A pesar del intento de los europeos de insinuar que distinguen entre el ala política y militar de la organización, por lo que la decisión no tendrá un impacto [negativo] sobre el Líbano, un experto en [asuntos] estratégicos dijo que la inclusión del ala militar de Hezbolá en la lista de organizaciones terroristas sin prohibir las relaciones diplomáticas con [Hezbolá] no es más que una hipocresía europea. Esta [hipocresía] es evidente a partir [del hecho] que, cuando los ministros de asuntos exteriores europeos se reunieron en Bruselas, proclamaron su intención de ‘continuar el diálogo’ con todos los partidos políticos libaneses – incluyendo a Hezbolá, que [dijeron] tiene un papel importante en el Líbano… ¿Cómo pueden incluir a Hezbolá en la lista de [organizaciones] terroristas [al mismo tiempo] que conducen un diálogo con esta? No son los políticos de Hezbolá, encabezados por Hassan Nasrallah, las [mismas figuras] que formulan los planes terroristas [de la organización]? ¿No son ellos los que despachan combatientes a Siria y los financian? En vista de esto, ¿no hubiera sido más apropiado que la UE [relegara] a Hezbolá en su totalidad como una organización política-militar y la incluya en la lista de organizaciones terroristas internacionales – [es decir,] si la UE iba en serio con la medida que se atrevió a tomar?…»[5]

Ahora que las actividades de Hezbolá son reconocidas de terroristas, es el momento de responsabilizar a Irán

Un editorial en el diario del gobierno saudita Al-Yawm argumentó de manera similar y también abogó por responsabilizar a Irán como el país que estableció a Hezbolá: «La Unión Europea se ha visto obligada a enfrentar la realidad y añadir el ala militar del Hezbolá libanés a la lista de las organizaciones terroristas que causan destrucción y devastación en todo el mundo… En la práctica, Hezbolá es una sola unidad cuyo brazo militar no es diferente de su brazo político, ya que [en realidad], esta organización, que se esconde detrás de [su] la ciudadanía libanesa y la lengua árabe, es una de las ramas del mandato del jurisprudente en Teherán y está comprometido a las directivas, moral, intereses y aspiraciones de Irán.

«Hezbolá fue establecido originalmente para el propósito principal de abusar de los estados árabes, conspirar contra ellos y llevar a cabo acciones crueles contra su existencia, historia e identidad del ummah árabe. Sus acciones crueles en Siria son una prueba de que es una [organización] terrorista… Hezbolá contribuye al éxito del proyecto de limpieza étnica que Teherán está llevando a cabo en Siria. Estas acciones, del que Hezbolá se enorgullece abiertamente… son crímenes y atrocidades no diferentes de lo que los tiranos y criminales han hecho a lo largo de la historia humana del orden de [los gobernantes como] el emperador Nerón que quemó Roma, Hulagu [Khan, el conquistador mongol] que destruyó Bagdad [en 1258] y asesinó al último califa musulmán, y terminando con Stalin que planeó actos de masacre y tortura contra los rusos que duraron durante muchos años a principios del siglo 20…

«Los Estados europeos, muchos de los cuales trataron de evitar condenar a Hezbolá por razones de interés propio, se vieron obligados a condenar los crímenes manifiestos de la organización [cometidos] en casi todo el Medio Oriente… Ahora que los países europeos han condenado las acciones militares de Hezbolá y reconocieron que son actos terroristas, el país que estableció a la organización, que lo financia y lo guía, y que planea sus acciones de agresión [y] de fomentar guerras civiles debe rendir cuentas. [Este] es Irán, y los estados europeos deben afirmar su verdadera opinión acerca de [este] país, que dedica sus recursos, sus esfuerzos y fondos a la planificación de actividades terroristas e instigar disturbios internos, desorden y guerras en todos los lugares que sus dedos y los dedos de las células de Hezbolá puedan alcanzar».[6]

Esta tan esperada decisión es sólo el comienzo

Aunque la mayoría de las respuestas criticaron la decisión de la UE, algunos también la elogiaron. En un artículo en el diario del gobierno saudita ‘Okaz, el columnista Muhammad Hassan Mufti elogió la decisión como la que el mundo siempre había estado esperado, pero expresó su esperanza de que esta llevaría a medidas adicionales en contra de la organización: «La medida que la Unión Europea ha adoptado hoy mediante la inclusión de la rama militar de la ‘organización del diablo’ en la lista de organizaciones terroristas puede restaurar algo de la justicia que se nos ha negado [a nosotros en el tratamiento de] esta malvada organización. Esta es una decisión que hemos esperado y que la mayoría de los países del mundo [también] han esperado y con gran interés.

«La condena internacional por supuesto, no es suficiente, y las sanciones [que se imponen] como resultado de la misma sobre aquellos que mantienen vínculos con la organización, y la congelación de las cuentas de los miembros de la organización, no ofrece una respuesta satisfactoria a esta organización. Sin embargo, la lluvia comienza con unas cuantas gotas, y un viaje de 1000 millas comienza con un solo paso. En esta etapa, nosotros consideramos la decisión… como una respuesta, aunque sea pequeña, a los cientos de miles de mártires que fueron víctimas de los cañones de fuego de Bashar Al-Assad y su régimen opresor hereje…»[7]


[1] Cabe mencionar que los funcionarios del propio Hezbolá condenaron la decisión de la UE sobre la base de que no existe ninguna diferencia entre los dos brazos de la organización. Véase MEMRI Despacho Especial No. 5374 «Funcionarios de Hezbolá y Asociados: No hay distinción entre las armas políticas y militares de Hezbolá», 24 de julio, 2013.
[2] Al-Quds Al-Arabi (Londres), 2 de junio, 2013.

[3] Al-Riad (Arabia Saudita), 24 de julio, 2013.

[4] Hizb Al-Lat: La referencia es a Hezbolá en un juego gracioso de palabras que sustituye la palabra «Alá», con «Lat», el nombre de una de las tres diosas en las que los árabes creían en los tiempos pre-islámicos.

[5] Al-Riad (Arabia Saudita), 23 de julio, 2013.

[6] Al-Yawm (Arabia Saudita), 22 de julio, 2013.

[7] ‘Okaz (Arabia Saudita), 24 de julio, 2013.