Por: E. Ezrahi*

Introducción

El 22 de mayo, 2016 el diario del gobierno saudita ‘Okaz informó que el Consejo Shura había rechazado un proyecto de ley que de ser aprobado, permitiría a los saudíes añadir una designación de donantes de órganos a sus licencias de conducir; el proyecto de ley fue rechazado con el argumento de que este tema es «religiosamente controversial». Según el diario, varios miembros del Shura apoyaron el proyecto de ley debido al aumento en las muertes por accidentes de tránsito, así como también a la creciente necesidad de donantes de órganos; otros sostenían que el Consejo Shura no debería decidir temas en disputa dentro de la religión.[1]

La noticia se produjo ante el contexto de informes sobre el crecimiento anual en el número de saudíes que esperan por donantes de órganos. De acuerdo a ‘Abd Al-Aziz Al-Turki, quien dirige la organización Ithar para la promoción y donación de órganos al este de Arabia Saudita, miles de pacientes están en lista de espera y la demanda va constantemente en aumento. Este evaluó que para el año 2018, se necesitaría un total de 20.000 donantes de órganos para los pacientes de Arabia Saudita.[2] Además, el Dr. Faisal Shaheen, director del Centro Saudita para el Trasplante de Órganos, se refirió a un informe del 2015, indicando que el número de órganos trasplantados realizados en el reino ha ido aumentando significativamente cada año.[3]

Tanto Al-Turki y Shaheen señalaron que debido a esta grave situación, sus organizaciones han estado haciendo campañas de promoción de donación de órganos en el país. El Dr. Shaheen dijo que muchos ciudadanos saudíes vienen a su centro para inscribirse en el programa de donantes y firmar una tarjeta de donante de órganos y desde que el centro lanzó la campaña se han firmado unas cuatro millones de estas tarjetas. Este añadió que todos los centros médicos y las unidades de diálisis pueden inscribir personas en este programa de donantes y distribuir tarjetas.[4]

Tarjeta de donante de órganos saudí (Al-Riad, Arabia Saudita 8 de mayo, 2016)

Con relación al aspecto religioso del tema, ya en 1982, el Consejo Supremo de Clérigos de Arabia Saudita, la máxima autoridad religiosa del reino, emitió una fatua permitiendo la donación de órganos tanto de donantes fallecidos, según sea necesario, de acuerdo con las posibilidades de éxito de la operación y siempre y cuando no haya riesgo alguno a la vida de un donante en vida.[5] Otro fatua del Consejo Superior de Clérigos, de 1996, declaró que un individuo sólo se le considera muerto sólo después de que su corazón haya dejado de latir y no cuando los médicos pronuncian que se ha producido la muerte cerebral.[6] Esto llevó a muchos críticos del Consejo Shura a argumentar que existe de hecho una sanción religiosa para la donación de órganos y que el rechazo al proyecto de ley era innecesario. Por lo tanto el miembro del consejo ‘Abdallah Al-Mutlaq dijo en una conferencia que discute el papel de una sociedad en fomentar la donación de órganos a que done sus propios órganos luego de su muerte, e incluso produjo su tarjeta de donante de órganos. Otro clérigo del Consejo Shura, el Jeque Saleh bin Humayed, confirmó que la donación de órganos era religiosamente posible pero hizo hincapié en que los médicos deben confirmar la muerte cerebral del donante antes de recoger los órganos.[7]

Elementos oficialistas en el reino también expresaron su apoyo a la donación de órganos. En una reunión llevada a cabo sobre el tema, el emir del este de Arabia Saudita Sa’ud bin Naif elogió el desarrollo de la infraestructura de trasplantes en la zona y el aumento en el número de trasplantes. Este hizo un llamado a continuar llevando a cabo los procedimientos, e hizo hincapié en que cualquiera que done sus órganos hacia una buena acción y sería recompensado por ello, de acuerdo con el Corán y el Sunna. También en la reunión, el Jeque Khalaf bin Muhammad Al-Mutlaq, un miembro del Comité para la Emisión de fatuas al este de Arabia Saudita, anunció que tenía la intención de donar sus órganos después de morir y llamar a la donación de órganos una acción benevolente enormemente recompensada por Alá y que ayuda a salvar las vidas de los pacientes que sufren por años mientras esperan por un órgano donado.[8] 

‘Abdallah Al-Mutlaq firma la tarjeta de donante de órganos (Al-Riad, Arabia Saudita 8 de marzo, 2013)

Sin embargo, simpatías y apoyo a la ley de donación de órganos no convenció al Consejo Shura, que lo rechazó, alegando que el tema no fue resuelto religiosamente. La decisión generó críticas, incluso del ex comandante de la policía religiosa en Meca Ahmad Al-Ghamidi, quien dijo en una entrevista de televisión que el Consejo Shura no debe detener su labor legislativa, debido a meras disputas religiosas sobre uno u otro tema, ya que es un órgano independiente, cuya autoridad es concedida por el rey. La donación de órganos, subrayó, es un tema moral en relación al bien público y por lo tanto el rechazo de este proyecto de ley indica que existen problemas dentro del consejo. Este añadió que el Consejo Supremo de clérigos una vez emitió una fatua permitiendo a una persona donar sus órganos bajo ciertas condiciones [en referencia al fatua de 1982], pero señaló que los fatuas del Consejo relativos a la donación de los órganos de una persona que declarada con muerte cerebral no están conectados propiamente a la experiencia médica.[9]

La decisión también fue criticada por el Dr. Shaheen, el director del Centro Saudita para el Trasplante de Órganos; este dijo que podría dañar la infraestructura de trasplante de órganos del país y expresó su deseo de debatir a todos los miembros del consejo que votaron si el tema fuese a ser reabierto para ser debatido. Este incluso hizo hincapié en que sin fatuas que permitan la donación de órganos, su centro nunca hubiese comenzado en principio a operar.[10]

Artículos críticos a la decisión del Consejo Shura y a los miembros del consejo, aparecieron en la prensa saudita. Uno de ellos declaró que la idea de rechazar el debate sobre diversos temas de vida o muerte, particularmente uno tan crucial como este, se debe únicamente a la falta de decisiones religiosas definitivas no es realista. Otros señalaron que en caso de un desacuerdo religioso, se debe dar preferencia a la opinión que da la vida, en lugar de negarla y llamo a cambiar la forma en que el Consejo Shura aborda temas importantes tales como la donación de órganos.

Lo siguiente son extractos de los artículos en la prensa saudí criticando el rechazo de parte del Consejo Shura a la ley que permite se añada una designación de donante de órganos que a las licencias de conducir saudíes:

Para ver el resto del despacho en inglés junto a las imágenes copie por favor el siguiente enlace en su ordenador: http://www.memri.org/report/en/0/0/0/0/0/0/9253.htm

* E. Ezrahi es compañero investigador en MEMRI.

[1] ‘Okaz (Arabia Saudita), 22 de mayo, 2016.

[2] Al-Yawm (Arabia Saudita) 25 de mayo, 2016.

[3] Al-Riad (Arabia Saudita) 8 de mayo, 2016.

[4] Al-Riad (Arabia Saudita) 8 de mayo, 2016; Al-Yawm (Arabia Saudita) 25 de mayo, 2016.

[5] Un resumen de esta fatua puede encontrarse en el portal del Centro Saudita para el Trasplante de Órganos (scot.gov.sa). Otro fatua en el portal, publicado por la Academia de Jurisprudencia Internacional Islámica en octubre, 1986, establece que una persona se le considera fallecido si su corazón deja de latir o si se ha producido la muerte cerebral y luego que los médicos han confirmado que su condición es irreversible.

[6] Para ver la fatua en árabe, véase alifta.net.

[7] Al-Riad (Arabia Saudita) 8 de marzo, 2013,

[8] Al-Yawm (Arabia Saudita) 25 de mayo, 2016.

[9] Rotana.net 23 de mayo, 2016; Anaween.com 23 de mayo, 2016.

[10] Rotana.net 24 de mayo, 2016.