Lo siguiente son extractos de las experiencias de un periodista iraní en un entrenamiento militar, que fue presentado en el Canal 2 de la televisión iraní, el 9 de agosto, 2009.

Para ver este segmento de video en MEMRI TV, visite http://www.memritv.org/clip/en/2236.htm.

Voz del periodista: «Esta historia comenzó con un deseo».

Soldado iraní (abriéndole la puerta a él): «Adelante, por favor».

Reportero: «Hola, mi Coronel».

Coronel: «Hola, bienvenido. ¿Cómo está?»

Reportero: «Bien, gracias».

Coronel: «Por favor, siéntese».

Reportero: «Si le digo la verdad, me gustaría acompañar a los paracaidistas y las fuerzas especiales. Podrá encontrar esto curioso, pero me gustaría pasar un rato con los muchachos, para someterme a un curso de paracaidismo y saltar en paracaídas».

Voz del periodista: «Desde el principio, pude ver en los ojos del Comandante de la Brigada 65a – o el comandante de los Rangers del Ejército – de que yo estaba probablemente en el camino equivocado».

Coronel: «Es difícil, pero haremos lo mejor posible y pueda preparar su informe para la televisión».

[…]

Voz del periodista: «Hay estudios teóricos, junto al entrenamiento físico».

Comandante (a las tropas): «Están listos los cascos?

«Qué es esto? Denme diez ejercicios en cuclillas y flexiones de pecho! Vamos!»

Soldados: «Uno… dos… tres… cuatro… cinco… seis… siete…»

Voz del periodista: «Y otra vez y otra vez…»

Comandante: «Treinta y dos… treinta y tres… Las manos detrás de sus cuellos. Las manos detrás de su cuellos».

Voz del periodista: «Los primeros días de entrenamiento fueron muy difíciles».

Comandante: «Déle un masaje en la espalda, y usted, hágale un masaje a su estómago. Fue su primera vez y fue muy duro».

Reportero: «Está bien ahora».

Soldado: «Para arriba vas! Uno más, uno más… Muy bien… Al suelo».

Voz del reportero: «Pero poco a poco, las dificultades disminuyen».

Comandante: «Bien hecho. Eso fue muy bueno».

Reportero: «Quién vino primero?»

Comandante: «Tu – pero del final!

«Nosotros los paracaidistas tenemos que protegernos a nosotros mismos cuando aterrizamos.

«Asumamos la posición!

[…]

«Mira, así».

Voz del periodista: «En resumen, hay muchas etapas en la formación y estas fueron llevadas a cabo con precisión, bajo la supervisión del maestro. [Empezamos con] aterrizajes seguros y fáciles con el viento en diferentes direcciones y los aterrizajes a la derecha, a la izquierda y en la espalda, y terminamos con saltos desde una plataforma de 60 centímetros y 1,5 metros de altura».

Comandante: «Qué parte de su espalda golpea el suelo?»

Reportero: «Esta parte».

Voz del periodista: «Esta es la etapa final de nuestra formación».

Comandante: «En esta etapa, tiene que demostrarnos…»

Voz del periodista: «Saltar desde una torre de decenas de metros de altura provoca una ansiedad indescriptible. Evidentemente, es aterrador».

Comandante (a la cámara): «Si salta, bien. Si no, está fuera».

Instructor: «Hay una ambulancia allá abajo.

Bien por ti…»

Instructor: «Pon tu pie hacia adelante…»

Reportero: «He cambiado de parecer. No puedo».

Instructor: «Por qué?»

Reportero: «Abre la escotilla».

Comandante: «Sé que puedes hacerlo».

Instructor: «Prepárate… Prepárate…»

Soldados (esperando abajo): «Salta! Salta!»

Reportero: «Queríamos, y lo hemos conseguido, mi Coronel».

Comandante: «Su entrenamiento en tierra ha terminado. Ahora vamos a entrar en el avión y haremos el salto.

«Corre hacia el helicóptero. Corre!»

Voz del periodista: «Hoy fue el día más estresante de mi vida.

«Mientras tanto, el estímulo sólo hizo crecer mis temores».

Reportero: «A qué altura estamos?»

Soldado: «800 metros».

Voz del periodista: «Cuan difíciles fueron esos momentos

Soldado: «He saltado 26 veces. No habrá ningún problema».

El reportero se lanza en paracaídas desde el helicóptero, y es arrastrado por su paracaídas al suelo

Instructor: «Corre! Échate! Échate! Eso es todo.

Instructor: «Hiciste un solo salto – pero fue uno bueno».

Haghshenash: «Saben dónde se encuentran ahora?»

Soldados: «Sí».

Haghshenash: «Saben que no existen rangos o posiciones aquí?»

Soldados: «Sí».

Haghshenash: «Saben de quienes son los pasos que estás siguiendo?»

Soldados: Si.

Haghshenash: «Qué edad tienes?»

Soldado: «32 años».

Otro soldado: «Tengo 23».

Haghshenash: «De dónde eres?»

Otro soldado: «De Esfahan».

Reportero: «De Teherán».

Haghshenash: «Qué edad tienes?»

Otro soldados: «33 años».

Haghshenash: «Por qué te uniste al ejército?»

Soldado: «Para defender a mi patria».

Haghshenash: «Tienes un buen cuerpo».

[…]

Voz del periodista: «Comenzamos el entrenamiento de los comandos bajo la supervisión del maestro, Haghshenash. Uno podría llamar a Haghshenash el padre del comando iraní».

Haghshenash: «Haz un esfuerzo!»

Voz del periodista: «El entrenamiento de auto defensa fue sólo el comienzo, pero el comienzo del entrenamiento de los comandos se convirtió en el final para mí…»

Instructor: «Ven hacia adelante!»

Reportero: «Bueno, bueno».

Instructor: «Ven hacia adelante! ¡Vamos!»

Reportero: «Arrhhhh!»

El reportero es tirado al suelo por el instructor

«¡Ay! Me rompí la pierna, me rompí la pierna!»

Comandante: «Aquí todo el mundo se ha roto algo un par de veces. Le damos la bienvenida por unirse a nosotros».

La ambulancia sale del lugar, con el reportero a bordo