En una columna publicada el 18 de noviembre, 2019 titulada[1] «Erdogan es la encarnación de la política anti-colonialista» en el diario portavoz del partido Adalet ve Kalkınma Partisi (AKP) Yeni Şafak, el columnista turco Selçuk Türkyılmaz escribió que «las campanas resuenan por el verdadero ente colonialista llamado Occidente. En un vasto mundo desde América Central y América Latina hasta África y Asia, se están formando diferentes centros de poder y estos centros pueden crear líneas de resistencia en contra de Occidente».

Türkyılmaz escribió: «Está claro que la gente y los grupos que los Estados Unidos y los países de Europa occidental consideran útiles utilizan como herramientas propias ciertas ideas, creencias e identidades… Sabemos que aquellos que son hostiles a Erdogan diariamente le han causado mucho daño a este país». Al definir la política de Turquía como anti-colonial más que anti-occidental y Erdogan como su encarnación, Türkyılmaz escribió: «Turquía no es ni enemigo de Estados Unidos ni de Occidente. Turquía persigue una política anti-colonialista llamada anti-imperialismo y anti-colonialismo. Erdogan es la encarnación de esta política… Erdogan está tratando de mantener una región de pie a pesar de Estados Unidos y Rusia».

Selçuk Türkyılmaz escribe para el diario vocero del partido AKP Yeni Şafak.

Lo siguiente es la traducción del diario Yeni Şafak de la columna de Türkyılmaz:

«Las campanas resuenan por el verdadero Occidente colonialista – en un vasto mundo desde América Central y América Latina hasta África y Asia, se están formando diferentes centros de poder y estos centros pueden crear líneas de resistencia contra Occidente»

«Estamos atravesando un período en que Occidente está siendo cuestionado abiertamente por sus antiguas esferas de dominación. Si esto fuera solo un lapso de convicción, no lo hubiésemos considerado como extremismo ideológico. (!) Estamos en un momento en que el cuestionamiento es más que una búsqueda intelectual y las campanas resuenan para el ente verdaderamente colonialista Occidente. En un vasto mundo desde América Central y América Latina hasta África y Asia, se están formando diferentes centros de poder y estos centros pueden crear líneas de resistencia en contra de Occidente. No es posible comprender esta nueva situación utilizando los conceptos provenientes de pensamientos y prácticas liberales.

«Turquía también estuvo en las esferas de influencia e impacto de Occidente. Esto incluso puede llamársele grillete. Luego de la pérdida en la Primera Guerra Mundial, este bloqueo ocupó nuestras mentes. Sabemos que este es un problema que se desarrolla con el tiempo. Ciertas evaluaciones de gente y períodos pueden evaluarse, por supuesto, pero esto puede convertirse en miopía que nos impida comprender la realidad. Si lo tomamos como una continuación, podemos entender mejor la realidad; los individuos y prácticas son importantes, sin embargo, no son los únicos determinantes. Perdimos una gran guerra y desaparecimos de la historia durante un largo periodo de tiempo.

«Declaraciones tales como ‘El mundo es mayor que cinco’, ‘¡Oh Europa!’ y «Ustedes saben muy bien cómo asesinar» resumen esta nueva política.

«El aumento de la islamofóbia en Occidente debe verse como una continuación de la lucha por la independencia que tuvo lugar después de la Segunda Guerra Mundial. Podemos decir que los términos ‘islamofóbia’ y ‘xenofobia’ se superponen. Recientemente, hemos visto que el sentimiento occidental se ha intensificado en el primero. No será nada sorprendente que estas hostilidades con el tiempo tomen la forma de un sentimiento anti-musulmán y anti-turco.

«Las imágenes que muestran el momento en que un grupo de fieles en su camino a realizar sus rezos matutinos fueron atacados verbalmente por una mafia, fue compartido en las redes sociales. La posibilidad de que el atacante y la persona que compartió el video sean la misma persona puede abrirle la puerta a diferentes interpretaciones. Casi el mismo día, una niña que llevaba un pañuelo en la cabeza, fue golpeada por cubrirse. El término ‘islamofóbia’ en Occidente comenzó a reflejarse en el mundo turco e islámico. Existe una situación civil (!) que no puede ser explicada por la mentalidad prohibitiva de ciertos elementos que una vez estuvieron enclaustrados dentro del estado.

«El uso del término islamofóbia fue algo sumamente útil. Era importante para Occidente posicionarse en contra del Islam y construir una nueva identidad, pero esta hostilidad también fue utilizada como herramienta para allanar el camino a intervenciones militares, políticas, económicas y de otro tipo en Occidente. Para el mundo musulmán, la dolorosa realidad de los últimos treinta años es realmente aterradora. Estados fueron destruidos, ciudades fueron devastadas y cientos de miles, incluso millones de personas murieron, fueron desplazadas y empobrecidas. Estos son los resultados de un proceso sistemático. De ahora en adelante, no será sorprendente ver nuevas intervenciones en diferentes regiones de los tres continentes. Las líneas de resistencia en estos tres continentes fuera de Occidente permiten la creación de nuevos centros. Está claro que otros países se verán afectados al mismo proceso por el cual Turquía ha pasado. Tenemos que admitir que Occidente quiere destruir estas líneas de resistencia».

«Turquía sigue una política anti-colonialista llamada anti-imperialismo y anti-colonialismo – Erdogan es la encarnación de esta política»

«Nuestro objetivo no es crear nuevas áreas de hostilidad o definir enemigos. Necesitamos ver lo que está sucediendo. Hemos visto ideologías y entendimientos religiosos que dividen a Turquía. Está claro que gente y grupos considerada útil por Estados Unidos y por los países de Europa occidental utilizan ciertas ideas, creencias e identidades como herramientas. De hecho, hemos demostrado una y otra vez que somos capaces de unirnos en torno a nuevas ideas dentro de los mismos entornos con gente que se adhiere a diferentes ideologías. A medida en que observamos a aquellos que tratan de crear hostilidad en cada ocasión que se les presenta, es mejor entender que estamos involucrados en problemas independientes de la dinámica interna. Sabemos que aquellos que son hostiles a Erdogan siempre le han causado mucho daño a este país. Ustedes deberían ver que ellos lo que desean es difundir este tipo de hostilidades en la calle.

«Turquía no es ni enemigo de Estados Unidos ni de Occidente. Turquía sigue una política anti-colonialista llamada anti-imperialismo y anti-colonialismo. Erdogan es la encarnación de esta política. Las palabras de Erdogan al ex-líder de Israel Shimon Peres reflejan una sensibilidad que se formó en la conciencia de nuestra geografía después del año 1917. El incidente de «un minuto» no fue un estallido. Erdogan está tratando de mantener una región en pie a pesar de Estados Unidos y Rusia. Ustedes deben saber hacia quién es dirigida su hostilidad. El objetivo de su hostilidad es Turquía y la región».


[1] Yenisafak.com/en/columns/selcukturkyilmaz/erdogan-is-the-embodiment-of-anti-colonialist-policy-2047235, 18 de noviembre, 2019.