El 8 de enero, 2016, el Director del Proyecto Estudios del Sudeste Asiático en MEMRI Tufail Ahmad publicó un artículo en el portal Indiafacts discutiendo la necesidad de India por combatir contra su «conocido enemigo» Pakistán, en lugar de dejar que la «antecámara pakistaní de Delhi» y el Departamento de Estado estadounidense dicte su política en este campo.

A continuación se presenta el texto completo del artículo: [1]

«India se ve obligado a batallar en su propio terreno y no en el territorio del enemigo»

«El Primer Ministro paquistaní Nawaz Sharif llama por teléfono a nuestro primer ministro luego de un ataque terrorista y nos ponemos felices, mientras que su país ha estado protegiendo al comandante yihadista Maulana Masood Azhar desde 1999. El reciente ataque pakistaní a la base de la Fuerza Aérea de India (FAI) en Pathankot ha demostrado una vez más que el enemigo de India es muy audaz: invade nuestro territorio con frecuencia, combate durante varios días y asesina a nuestros soldados.

«India se ve obligada a batallar en su propio suelo y no en territorio enemigo Después de cada ataque, el Ministro del Interior Rajnath Singh dice: ‘Les responderemos acordemente’. India espera a que el enemigo lo ataque para poder ofrecer una respuesta. Al contrario de nosotros, el enemigo está en la ofensiva. El carácter de India es pacifista. Como resultado, durante miles de años, los extranjeros nos han invadido.

«El ex presidente Dr. APJ Abdul Kalam observó: ‘En 3000 años de nuestra historia, gente de todo el mundo han venido a invadirnos, han capturado nuestras tierras, conquistado nuestras mentes. Desde Alejandro en adelante. Los griegos, los portugueses, los británicos, los franceses, los holandeses, todos ellos llegaron y nos saquearon, se llevaron de lo que era nuestro. Sin embargo, nosotros no le hemos hecho esto a ninguna otra nación. No hemos conquistado a nadie. No hemos tomado sus tierras, su cultura, su historia y hemos tratado de forzar nuestra forma de vida sobre ellos’.

«India nunca ha invadido ningún país. Nos hemos convertido en una nación de cobardes. Siempre les hemos dado la bienvenida a los invasores extranjeros, hemos vivido con ellos y hemos cenado con ellos. No es de extrañar entonces que los intelectuales, funcionarios del gobierno, periodistas y diplomáticos de India aconsejan rutinariamente el gobierno a que mantengan conversaciones de paz con Pakistán, sabiendo plenamente que este enemigo no va a desistir.

«Los líderes políticos y militares de una nación tomar decisiones en un ambiente social de ideas. El ambiente de ideas en India está determinado por sus periodistas y comentaristas. Muchos periodistas en Delhi también están en la nómina de los Servicios Internos de Inteligencia (SII) del ejército paquistaní, que crea y nutre a los grupos terroristas.

«Durante su primer año, el gobierno de Modi adoptó una política correcta sobre la frontera con Pakistán. Por cada disparo de Pakistán, India se defendió con fuerza. Los paquistaníes estaban sorprendidos. La paz se producía en la frontera. Pero el grupo de protesta paquistaní en Delhi logró convencer que Modi debía visitar Pakistán».

«El mejor consejo para India es: Aislar a este enemigo conocido, no cenar con este; Congelar las conversaciones y el cricket con Pakistán»

«El 25 de diciembre, cuando Modi estuvo en Lahore, yo le envié un tuit: ‘Después de la visita de Modi a Lahore, yo veré si hay ataques terroristas contra objetivos hindúes en Afganistán o dentro de India’. Cualquier experto pudiera pronosticar que la visita de Modi a Lahore dará lugar a ataques terroristas. Luego del ataque Pathankot, el Consulado de India en Mazar-e-Sharif fue atacado, mientras que el Consulado hindú en Jalalabad también fue blanco de ataques.

«El [interés del partido político gobernante hindú] Shiv Sena ha dicho correctamente: El té de Modi con Nawaz Sharif nos costó siete soldados hindúes en Pathankot. Cierto que Modi fue a extender una mano de amistad, pero cuando uno sabe que la cobra está asentada en un agujero, no extiendas una mano amiga; uno lo que hace es despertar a esa cobra a atacar.

«Durante el año pasado, hubo indicios de que India rendía su política pakistaní a la falsa industria laica de Delhi. Bajo presión, Modi se rindió cuando envió al Secretario de Relaciones Exteriores S. Jaishankar a Islamabad en marzo. Modi se rindió cuando envió al Consejero de Seguridad Nacional Ajit Doval a Bangkok para una reunión secreta con su homólogo paquistaní.

«Y entonces el Departamento de Estado se hizo cargo de la política de Pakistán por India. Bajo presión de los Estados Unidos, Modi envió al Vicepresidente Hamid Ansari a Turkmenistán en diciembre para asistir a la ceremonia de inauguración del gasoducto Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India (TAPI).

«Además, existen indicios de que Modi, al igual que A.B. Vajpayee, quiere convertirse en un líder mundial forjando amistad con Pakistán. Antes del ataque en Pathankot, que perdía India al no mantener conversaciones con Pakistán? ¿Por qué es que el TAPI no puede esperar por los próximos veinte años?

«Si los Estados Unidos está interesado en moldear el Sudeste Asiático, ¿por qué financia al ejercito yihadista de Pakistán y a su SII, que lanzó ataques en Kargil, Mumbai y en numerosas ocasiones en Cachemira y ahora en Punjab? La política de India en Pakistán ha sido tomada por la antecámara pakistaní de Delhi y el Departamento de Estado estadounidense.

Para ver el despacho en su totalidad en inglés copie por favor el siguiente enlace en su ordenador: http://www.memri.org/report/en/0/0/0/0/0/0/8951.htm


[1] Indiafacts.org, 8 de enero, 2016. El texto en inglés del artículo ha sido ligeramente editado para mayor claridad y estandarización.