En un artículo titulado «La Política de los Oleoductos», el ex diplomático paquistaní Tariq Fatemi discutió la política de los gasoductos en Asia Central y los proyectos de gas propios de Pakistán. También acusó a la dirigencia paquistaní de abandonar el proyecto de gas Irán-Pakistán-India (IPI) bajo presión estadounidense.
Los siguientes son algunos extractos del artículo, publicado por el principal diario de Pakistán Dawn: [1]
El IPI es «técnicamente viable y económicamente atractivo – pero la oposición de los Estados Unidos ha impedido cualquier progreso concreto sobre este»
«Hace 10 años, el gabinete federal del gobierno de [Pakistán] está estudiando la posibilidad de vender el excedente de energía a India. Hoy día, gracias a la negligencia criminal del régimen de Musharraf en este sector, nos enfrentamos a una escasez de energía eléctrica paralizante. Islamabad tiene muy poco que mostrar por sus esfuerzos en asegurar fuentes de energía a lo largo de los años, aparte de la firma de varios memorandos de entendimiento [MdE].
«Ya en 1993, un MdE fue firmado para construir el proyecto de gas Irán-Pakistán al cual India quiso luego unirse. Este prevé un gasoducto de 2.670 kilómetros en tierra con una capacidad de 3.620 MMPCD de transmisión de gas.
«Un año después, se firmó otro memorando de entendimiento para llevar el gas desde Turkmenistán a través de Afganistán. En el 2002, un acuerdo que prevé un gasoducto a través de 1.271 kilómetros de tierra hasta Multan también fue firmado. Este contó con el apoyo de los Estados Unidos, pero la continua inestabilidad en Afganistán, junto con la incapacidad de Turkmenistán en proporcionar pruebas convincentes de sus reservas de gas, está previniendo el progreso.
«Luego está el oleoducto de Pakistán-Qatar bajo consideración desde abril de 1992.
«Muchos expertos están convencidos de que sólo el proyecto IPI [Irán-Pakistán-India] es técnicamente viable y económicamente atractivo. Pero la oposición estadounidense ha impedido cualquier progreso concreto sobre este. En el último año, India ha perdido parte de su ardor por este, en parte debido al acuerdo nuclear civil estadounidense y en parte por el alto precio exigido por Irán. El liderazgo de Pakistán clama estar comprometido con este, señalando la presencia de los Presidentes Asif Zardari, y Mahmoud Ahmadinejad en la ceremonia de firma del acuerdo gasífero antes mencionado.
«Sin embargo, una reciente controversia está causando preocupación. El asesor petrolero [Dr. Asim Hussain] renunció un par de semanas después de su sorprendente revelación de que dos países, uno occidental y otro en el Medio Oriente estaban presionando a Pakistán para que abandone el proyecto [IPI].
«Esto fue un rudo golpe para los que se les recordó que el Ministro de Hidrocarburos hindú Mani Shankar Aiyar había sido habilitado poco después de su defensa pública del proyecto. No menos importante fue un informe de prensa de que la principal agencia de inteligencia de Pakistán había expresado sus reservas con el proyecto, sugiriéndole a Pakistán buscar otras opciones.
«Ahora se nos dice que todo el asunto se encuentra ante el parlamento donde pudiera perderse en el debate durante años».
«Hemos sucumbido a la presión externa y abandonó sólo al viable proyecto gasífero [Irán-Pakistán-India]?»
«Hemos cedido a las presiones externas y abandonado el único proyecto gasífero ‘factible’? La nación tiene derecho a saber. Mientras tanto, las principales potencias del mundo se dedican a una frenética búsqueda de fuentes seguras de energía mediante la construcción de líneas de transmisión para mover el gas del Golfo y Asia Central a la carente de energía Europa.
«El último en ser lanzado es el proyecto Nabucco, por el que muchos de los estadistas de Europa se reunieron en Ankara el mes pasado. A ellos se les unieron el Enviado Especial Estadounidense en Cuestiones de Energía Euroasiática Richard Morningstar, quien 10 años antes había sido fundamental en conseguir que todos subieran a bordo del proyecto del oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan pese a la oposición de Rusia.
«Los 3.300 kilómetros de proyecto Nabucco, firmado por Turquía, Austria, Bulgaria, Rumania y Hungría, se calcula costara $ 11 billones y se prevé que transporte el gas de Asia Central sin pasar por Rusia, a través de Turquía a Austria y Alemania a través de Bulgaria, Rumania y Hungría. Con cuatro puntos de entrada en Turquía, en última instancia, dará gas proveniente de diversas fuentes y bombeará suficiente gas para cumplir con el 5 a 10 por ciento de las necesidades de la Unión Europea”.
Para ver el despacho en su totalidad en inglés por favor haga clic en el siguiente enlace:
http://www2.memri.org/bin/latestnews.cgi?ID=SD258709
[1] Dawn, Pakistán, 13 de agosto, 2009. El texto ha sido editado ligeramente para mayor claridad.





