En un publicado en Facebook el 18 de junio, 2019, el activista social y político musulmán libanés Muhammad ‘Awwad reveló que el municipio Al-Hadath, una ciudad libanesa en los suburbios del sudeste de Beirut, prohíbe la venta y el alquiler de casas a musulmanes. Al-Hadath fue originalmente una ciudad cristiana y su municipio todavía está dominado por cristianos, aunque hoy día la mayoría de sus residentes son musulmanes. ‘Awwad escribió que trató de alquilar un apartamento en la ciudad, pero la dueña le dijo que la autoridad local prohibió el alquiler a los musulmanes, una afirmación que luego verificó con la propia autoridad municipal.[1] Posteriormente, una grabación de una conversación entre la esposa de ‘Awwad, Sara Ra’ed y una empleada del municipio, que le informó que esta prohibición ha estado vigente durante muchos años, también se tornó viral en las redes sociales.[2]

Dado el delicado tejido sectario de la sociedad libanesa, el asunto provocó un revuelo en las redes sociales y respuestas de los líderes locales, así como también de los parlamentarios libaneses y de otros altos funcionarios. Muchos musulmanes en las redes sociales atacaron la prohibición señalándolo como racista e ilegal. La Ministra del Interior libanesa Raya Al-Hassan declaró que tal medida trasgrede la constitución libanesa, que prohíbe abiertamente la limitación de los acuerdos inmobiliarios sobre bases sectarias.

El alcalde de Al-Hadath George ‘Aoun, cristiano, se apresuró a rechazar las críticas y justificar las políticas de la ciudad, explicando que la prohibición ha estado vigente durante muchos años y tiene como destino preservar el carácter sectario de la ciudad, que originalmente era cristiano. También afirmó que el Presidente libanés Michael ‘Aoun y los líderes de los movimientos chiitas en el país apoyan esta decisión. De hecho, existe un acuerdo no escrito entre los líderes de Al-Hadath y el Hezbolá chiita con la intención de preservar la identidad sectaria de las comunidades en los suburbios del sur de Beirut. Los medios libaneses también afirmaron que las restricciones sectarias a la residencia también existen en otros lugares en el Líbano.

Pancarta en la calle Al-Hadath: «Para que Al-Hadath siga siendo la ciudad de sus habitantes – no vendan su casa, no vendan su tierra…» (Fuente: Saidagate.com, 19 de junio, 2019)

El rumor mediático creado por el tema llevó a los residentes cristianos de Al-Hadath a realizar una manifestación en apoyo al alcalde y a su política.[3] Unos días después de la manifestación, la bandera del movimiento chiita Amal fue colgada sobre el edificio del municipio en un acto de contra-protesta.[4] Sin embargo, el líder del movimiento Amal y el portavoz parlamentario Nabih Berri condenaron el acto y aclararon que ordenaron investigarlo. Berri expresó su comprensión por los sentimientos de los residentes cristianos de la ciudad y su deseo de preservar su forma de vida y el manto social ya existente.[5]

Una encuesta de las respuestas al incidente revela que siguen en gran medida los lineamientos sectarios junto a partidarios de la prohibición en su mayoría cristianos y sus oponentes en su mayoría musulmanes y drusos.

Este informe presenta extractos traducidos de algunas de las respuestas de los funcionarios libaneses y en la prensa libanesa.

Partidarios de la prohibición: Este es un antiguo arreglo pactado con Hezbolá, crucial para la preservación de la convivencia

En una entrevista publicada el 21 de junio, 2019 con el portal libanés elnashra.com, el alcalde de Al-Hadath George ‘Aoun explicó que la prohibición ya había sido establecida por el municipio en el 2010, cuando se supo que, desde el año 1990, el 60% de los Las casas habían sido compradas por chiitas. Este afirmó que la prohibición tenía intención de preservar la diversidad demográfica de la ciudad y fue ampliamente apoyada por los residentes de la ciudad, así como también por los funcionarios libaneses, incluyendo al Presidente Michel ‘Aoun y los líderes de los movimientos chiitas del país, el portavoz parlamentario Nabih Berri y el Secretario General de Hezbolá Hassan Nasrallah.[6] Al señalar que el Presidente ‘Aoun, así como el canciller y jefe del Movimiento Patriótico de Liberación Gebran Bassil, le contactaron personalmente para expresar su apoyo,[7] este agregó que la decisión se ajustaba a la constitución y tenía como objetivo preservar la convivencia en la ciudad. Advirtió que si se cancelaba la prohibición, este renunciaría al cargo.[8]

El residente de Al-Hadath Hikmat Dib, miembro del Movimiento Libertad Patriótica, también justificó la política y describió los antecedentes de la decisión y los entendimientos alcanzados entre la municipalidad y Hezbolá. Dib dijo que, desde la Guerra Civil Libanesa en la década de los años 1970, los cristianos han estado abandonando la ciudad, a veces debido a persuasión o a intimidación, insinuando a los chiitas que se mudaron a la ciudad y compraron casas allí. «Esta situación», explicó, «nos obligó a firmar [un acuerdo de] entendimientos políticos con Hezbolá». El acuerdo fue firmado en el 2006 bajo el patrocinio personal del Presidente ‘Aoun y el Secretario General de Hezbolá Nasrallah y tenía como objetivo detener la emigración de cristianos de la ciudad, este dijo.[9] Dib afirmó que Nasrallah incluso les pidió a los inversionistas y empresarios chiitas que ignoraran la región de Al-Hadath a fin de preservar la convivencia.[10]

Ghassan Hajjar, director editorial del diario libanés cristiano Al-Nahar, escribió en una columna que la prohibición era un paso realista y «valeroso a nivel nacional», porque la población cristiana oriunda de la ciudad había disminuido y señaló que en las áreas dominadas por Hezbolá prohibiciones similares estaban en efecto. Este agregó: «Todos han expresado su opinión [sobre este tema], ya sea que lo entiendan o no: los laicos y fundamentalistas, [así como] también aquellos que viven lejos de Al-Hadath y de todas las regiones donde existe convivencia y particularmente residentes de aldeas homogéneas. Algunos estaban en contra y otros a favor, pero la mayoría no basaba sus posturas en ningún argumento sustantivo. La brecha entre la constitución [libanesa] y las leyes [por una parte] y las realidades de la vida [por la otra] es inmensa…»

Para ver el despacho en su totalidad en inglés junto a las imágenes copie por favor el siguiente enlace en su ordenador:

https://www.memri.org/reports/ban-selling-renting-property-muslims-lebanese-town-sparks-sectarian-conflict-country

*B. Shanee es compañero investigador en MEMRI.


[1] Facebook.com/mhammad.awwad, 18 de junio, 2019.

[2] Twitter.com/DimaSadek, 19 de junio, 2019

[3] Facebook.com/Hadat-Municipality, 21 de junio, 2019.

[4] Elnashra.com, 24 de junio, 2019.

[5] Akhbaralyawm.com, 27 de junio, 2019.

[6] Elnashra.com, 19-21 de junio, 2019.

[7] Almouhallel.com, 21 de junio, 2019.

[8] Elnashra.com, 20 de junio, 2019.

[9] Beirut-news.com, 21 de junio, 2019.

[10] Facebook.com/mphikmatdib, 21 de junio, 2019.