En su columna publicada el 5 de julio, 2019 en el diario saudita Al-Jazirah, el periodista Muhammad Aal Al-Sheik dirigió el tema al blandengue poder del Presidente turco Recep Tayyip Erdogan en su país, manifestado en el hecho de que su candidato no ganó las elecciones municipales en Estambul y por la creciente insatisfacción de la generación más joven en Turquía hacia su régimen. Evaluando bien tal situación, pudiera muy bien llevar a la caída de Erdogan, Aal Al-Sheikh instó a los estados árabes a colocar este objetivo en lo más alto de sus agendas. El final del régimen de Erdogan, dijo, dejaría al aliado de Turquía, Qatar muy débil y aislado, lo que a su vez pudiera obligar a Qatar a dejar de sembrar el caos y disturbios en la región y satisfacer las demandas de los países que lo están boicoteando (Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin), incluyendo el exigir detener la financiación del terrorismo.[1] Por lo tanto, las guerras y conflictos en la región puede que lleguen a su fin, dijo.

Lo siguiente son extractos de su columna:[2]

Caricatura en diario saudita: Turquía atrapada entre «crisis externas» y «crisis internas» (Fuente: Al-Sharq Al-Awsat, Londres, 19 de julio, 2019)

«No diré nada nuevo si afirmo que el gas de Qatar es una catástrofe que se esparció entre los árabes, porque es este [gas] el que encendió la mecha de las guerras y los enfrentamientos internos a lo largo y ancho del mundo árabe.[3] Pero el fracaso de la así llamada Primavera Árabe se convirtió en una realidad en el terreno. Los árabes entendieron que estas revoluciones, financiadas a través de este gas, fueron la razón de todas las guerras civiles, algunas de las cuales aún continúan, [por ejemplo] En Siria, Libia y en Yemen.

«Pero existe un [otro] punto central y muy significativo, es decir, el papel central desempeñado por la Turquía de Erdogan, que apoyó firmemente al mini estado de Qatar. Estoy seguro de que la inminente caída de Erdogan debilitará los esfuerzos demenciales de Qatar de salvar lo que todavía puede ser rescatado de las revoluciones de la Primavera Árabe en las que este gastó millones, si no billones de dólares sin aval alguno. Por esta razón, luchar contra Erdogan y sacarlo de su silla [como presidente] de Turquía debe ser una prioridad para los árabes, porque esto significa ganar y poner fin a las guerras civiles y [detener] el caos de seguridad [en el mundo árabe]. En cuanto al mini estado de Qatar y sus recursos, sin Turquía será como una hoja temblorosa desplazándose entre el viento.

«La victoria del candidato del Partido Popular Republicano en las elecciones municipales de Estambul [en lugar del candidato de Erdogan] es el tipo de cambio que podemos realizar y aprovechar para poder asediar poderosamente a Erdogan, en especial porque este municipio es tan importante como Turquía integralmente. Tal como dijo el propio Erdogan: «Quien obtenga la victoria en Estambul se gana Turquía… Erdogan también ha involucrado a Turquía en alianzas y vínculos que sin duda debilitarán la lira turca. Además, según la mayoría de los informes, el pueblo turco, y especialmente la [generación] más joven, se están volviendo insatisfechos con Erdogan debido a sus numerosos errores. El principal de estos errores es aparentemente su arbitraria actitud hacia sus oponentes y aquellos que no están de acuerdo con él, especialmente en el ejército y en las cortes judiciales. Este ha impuesto restricciones sin precedentes a los medios de comunicación y a la libertad de prensa en Turquía, para que solo se escuche su voz… Todos estos factores juntos hicieron que los votantes turcos reevaluaran [su postura sobre] este presidente, que parece estar intentando transformar a Turquía en una dictadura otomana en el total sentido de la palabra…

«A pesar de esta serie de golpes propinados, Erdogan continúa sus aventuras, la última de las cuales está llevando a Turquía hacia un conflicto con Chipre por las perforaciones de gas, provocando la ira de Europa, así como también su intervención en la guerra civil de Libia, aunque Turquía no tiene interés en ello. Por lo tanto, el deterioro de la situación económica en Turquía se ve agravada por mayores cargas, y la razón de todo esto es la pura ideología [de Erdogan], que le exige ayudar al movimiento de la Hermandad Musulmana allí [en Turquía].

«La caída de Erdogan en Turquía, inminente ahora, significa que las guerras y las crisis en el mundo árabe, cultivadas por Qatar, terminarán y los conflictos [que Qatar] instiga perderán gran parte de su fuerza. Luego será posible asediar a Qatar de una manera que lo obligue a ver con claridad y cumplir las 13 condiciones que le imponen los estados que lo boicotean o permanecen fuera de toda consideración regional. Además, la Hermandad Musulmana tendrá el mismo destino que los khawarij[4] en la historia islámica».


[1] Los cuatro países que han estado boicoteando a Qatar desde junio, 2017 le presentaron a este país una lista de 13 demandas que tenía que cumplir como condición para la renovación de relaciones, las cuales incluían romper sus lazos con Irán y la Hermandad Musulmana, interrumpir su colaboración con Turquía, cerrar el canal de televisión Al-Jazeera y suspender su financiamiento al terrorismo (Al-Ahram, Egipto, 24 de junio, 2019).

[2] Al-Jazirah (Arabia Saudita), 5 de julio, 2019.

[3] Aparentemente, esto es en referencia a la llamada ‘guerra de gasoductos’ y a la teoría de conspiración de que la Primavera Árabe y especialmente las protestas contra el régimen sirio en el 2011, fueron instigadas por Qatar y los Estados Unidos en respuesta a la decisión de este régimen en el 2009 de retirarse del proyecto gasoducto Qatar-Turquía. Este megaproyecto, destinado a canalizar gas natural desde Qatar a Europa a través de Siria y Turquía, tenía la intención de crear una alternativa a las exportaciones de gas de Rusia a Europa y generar grandes beneficios para los Estados Unidos, Qatar y Turquía. Siria se retiró a favor de un acuerdo para canalizar el gas iraní hacia el Mediterráneo a través de Siria e Irak. Según la teoría de conspiración, Siria tomó estas medidas a instancias de Moscú para mantener el dominio de Rusia en el mercado europeo del gas. Véase, por ejemplo, middleeasteye.net, 10 de mayo, 2017.

[4] Khawarij/Kharijites (literalmente, «aquellos que salen») – una temprana secta islámica que abogó excomulgar a musulmanes incluso por pecados menores y fue declarada hereje por la corriente principal del Sunna. Hoy, el término es utilizado para calificar a los grupos musulmanes de extremistas.